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domingo, 5 de julio de 2026

De Barbastro a Graus: tres caminos, tres épocas

De Barbastro a Graus: tres caminos, tres épocas
Cómo el Cinca condicionó durante siglos la comunicación entre el Somontano y la Ribagorza

Tramo conservado del puente de Las Pilas de 1912 en el área del Batán.

Todavía se conserva un tramo del puente metálico de Las Pilas, construido en 1912 para sustituir la antigua barca de Estada. Este puente resume perfectamente cómo fueron cambiando las comunicaciones entre Barbastro y Graus durante el siglo XX.

Los tres grandes trazados históricos entre Barbastro y Graus: el camino antiguo, la carretera del siglo XIX y la carretera actual por el Congosto de Olvena.

Cada uno de estos recorridos responde a una época distinta y refleja la evolución de las infraestructuras para superar el río Cinca.

Durante siglos, el mayor obstáculo para viajar de Barbastro a Graus no era la distancia, sino el río Cinca. Cada generación encontró una forma distinta de cruzarlo: primero mediante vados y barcas, después con grandes puentes metálicos y, finalmente, con la carretera moderna que atraviesa el Congosto de Olvena.

La historia de este camino puede resumirse en tres grandes etapas. El antiguo camino podía recorrerse andando en unas cuatro leguas, según el Madoz. La carretera construida a partir de 1863 redujo el viaje a unas dos horas. Hoy, con el trazado actual por el Congosto de Olvena, el recorrido se realiza en apenas media hora.

El camino antiguo: vados y barcas

Antes de existir las carreteras modernas, el camino de Barbastro a Graus seguía un trazado muy diferente al actual. Desde Barbastro se buscaban los pasos naturales del Cinca, como los vados de Cofita o Figueruelas, que solo podían utilizarse cuando el caudal lo permitía.

Más al norte, el paso del Cinca se realizaba mediante la barca de Estada, situada en la zona de Las Pilas. Después, para continuar hacia Graus, era necesario salvar también el río Ésera mediante la barca de Olvena. Desde allí el camino seguía hacia La Puebla de Castro, donde se encontraba la antigua ciudad romana de Labitolosa, antes de llegar finalmente a Graus.

El camino antiguo hacia Graus obligaba a cruzar el Cinca por la barca de Estada y el Ésera por la barca de Olvena.

El Cinca, un río difícil de cruzar

Hoy resulta difícil imaginar hasta qué punto el Cinca condicionaba la vida cotidiana. Durante siglos fue una auténtica frontera natural. Los puentes eran escasos, caros de construir y muy vulnerables ante las riadas.

En la antigüedad se utilizaron sobre todo vados naturales. Más tarde fueron apareciendo barcas de paso, imprescindibles para comunicar pueblos, caminos y zonas de comercio. Pero cuando el río bajaba crecido, ni los vados ni las barcas garantizaban el paso.

En la zona de Barbastro conocemos pasos históricos como Cofita, Figueruelas o Castejón del Puente. En este último lugar todavía se conservan restos de un puente del siglo XVI, que tuvo una vida difícil por las avenidas del río.

Es un asunto que he tratado ya en la entrada Cruzar el Cinca.

Un territorio organizado alrededor del río

Durante siglos, muchas comunicaciones importantes discurrían por la margen izquierda del Cinca, donde no era necesario cruzarlo. Por allí pasaban antiguos caminos que comunicaban Tolous, cerca de Monzón, con Ariestolas, Estada y la zona de Labitolosa desde la época romana. Ver entrada Circular Labitolosa.

También a principios del siglo XX la primera línea de automóviles hacia Graus llegaba desde Binéfar, evitando el cruce directo del Cinca desde Barbastro. Esta circunstancia explica la fuerte relación histórica de la Ribagorza con las comarcas del Cinca y La Litera.

En 1661, en Fraga había un puente de madera, impracticable con las riadas, y el siguiente puente para poder cruzar el Cinca era el de Mediano, el llamado puente del Diablo. En su transcurso únicamente había vados y barcas, con las que no se podía cruzar el río cuando estaba crecido.

Recreación del antiguo puente de Castejón del Puente, uno de los intentos históricos de asegurar el paso sobre el Cinca.

Traté la situación de estas ruinas en la entrada Puente de Castejón del Puente.

La carretera de 1863 por El Grado

La gran transformación llegó en el siglo XIX con la construcción de las carreteras modernas. En 1863 se puso en servicio la carretera de Barbastro a Graus cruzando el Cinca por El Grado y continuando hacia La Puebla de Castro.

Los puentes de hierro permitieron crear estructuras resistentes sin tener que colocar pilares en el cauce principal del río. Hasta entonces había resultado muy difícil construir puentes permanentes sobre el Cinca, ya que las riadas destruían con frecuencia las estructuras tradicionales.

Este nuevo trazado era más largo que el antiguo camino directo, pero ofrecía una ventaja decisiva: permitía un paso más seguro y regular. El viaje dejaba de depender tanto de las barcas, de los vados y del estado del río.

A partir de ese momento, el itinerario por El Grado se convirtió en la vía principal para comunicar Barbastro con Graus. Durante más de un siglo, esta fue la carretera habitual hacia la Ribagorza.

Puente de El Grado sobre el río Cinca, 1867.

He hecho una imagen recreada para poder comparar con la actual vista desde la construcción de la presa en 1969.

Entorno puente de El Grado 1865 y 1869

La barca de Estada y el puente de Las Pilas

Aunque la carretera principal pasaba por El Grado, el antiguo paso de Estada continuó teniendo importancia. Allí funcionaba la barca de Las Pilas, utilizada para cruzar el Cinca en el camino más directo hacia la zona de Olvena y Graus.

Esta situación cambió con la construcción del puente metálico de Las Pilas, que permitió sustituir definitivamente la barca. El puente se terminó en 1912 y supuso un avance importante para las comunicaciones locales.

Aunque la carretera principal continuó pasando por El Grado, el nuevo puente facilitó enormemente los desplazamientos de la zona y puso fin al histórico servicio de la barca. En la imagen vemos el espigón donde se refugiaba la barca cuando había riadas.

Construcción del puente metálico de Las Pilas, que sustituyó la antigua barca de paso de Estada.

La presa de El Grado ha cambiado totalmente el estado del río Cinca, ya que ha dejado de ser un río vivo. Es un asunto que he tratado en la entrada Cómo ha ido muriendo el río Cinca. Hoy hay mucha vegetación que impide ver cómo era este lugar. Al lado del área del Batán podemos ver las puertas de una acequia que coinciden con el lugar donde está la grúa de la fotografía.

Compuerta junto a la antigua situación de la barca de Estada.

La barca de Olvena

Además del Cinca, el camino antiguo debía salvar también el río Ésera. Para ello se utilizaba la barca de Olvena, situada cerca de la desembocadura del Ésera en el Cinca.

La imagen de la barca permite comprender muy bien cómo eran estos pasos fluviales. Personas, caballerías y mercancías debían cruzar en pequeñas embarcaciones, en un paisaje que hoy ha cambiado profundamente por las carreteras, los puentes y los embalses.

La barca funcionó durante siglos y desapareció cuando los nuevos puentes hicieron innecesario este sistema tradicional de paso.

Barca de Olvena, hacia comienzos del siglo XX. Antes de los puentes modernos, las barcas eran esenciales para cruzar el Cinca y el Ésera.

Desde el área de servicio antes de llegar a Olvena podemos ver el lugar donde se encontraba este paso de barca.

Situación de la barca de Olvena.

La carretera actual por el Congosto de Olvena

La última gran transformación llegó en la segunda mitad del siglo XX, cuando la carretera pasó a utilizar el trazado actual por el Congosto de Olvena.

Este nuevo recorrido permitió acortar notablemente el viaje entre Barbastro y Graus. En cierto modo, la carretera moderna recuperó el sentido del antiguo camino directo, aunque sustituyendo los pasos de barca por puentes, túneles y obras de ingeniería mucho más seguras.

Lo que durante siglos fue un trayecto condicionado por ríos, barcas y rodeos, hoy se realiza en apenas media hora.

Ver entrada Congosto de Olvena para conocer este entorno.

Un camino que explica el territorio

La evolución del camino de Barbastro a Graus muestra cómo las infraestructuras transforman el territorio. Cada puente, cada barca y cada carretera modificaron los recorridos, acercaron pueblos y cambiaron la importancia de algunos lugares.

El camino antiguo nos habla de un tiempo en que el río mandaba. La carretera de 1863 refleja la voluntad de comunicar de forma estable Barbastro con la Ribagorza. Y la carretera actual por el Congosto de Olvena muestra cómo la ingeniería terminó venciendo una dificultad que había condicionado durante siglos la vida de esta zona.

Cada puente sustituyó a una barca y cada nueva carretera cambió la vida de los pueblos por los que pasaba. Por eso, cuando hoy viajamos de Barbastro a Graus en apenas media hora, recorremos en realidad más de dos mil años de historia de las comunicaciones.

Visita con el coche

Muchos viajeros recorren hoy esta carretera sin imaginar que, bajo su trazado, todavía permanecen las huellas de caminos, barcas y puentes que durante siglos hicieron posible la comunicación entre el Somontano y la Ribagorza.

Podemos ver el lugar donde se encontraban las barcas de Olvena y Estada parando en el área del Batán (1) y en el área de Olvena (2), situadas en el mapa adjunto.

Situación de las barcas en el mapa actual.

Las imágenes históricas han sido restauradas y coloreadas digitalmente para facilitar su interpretación. El color es una recreación aproximada basada en los elementos visibles de las fotografías originales.

Contenido desarrollado por el autor con el apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Julio de 2026

Acceso a guías y rutas (pinchar)




miércoles, 24 de junio de 2026

Congosto de Olvena

Congosto de Olvena
Diez paradas para descubrir uno de los paisajes más espectaculares del valle del Ésera en la provincia de Huesca.

Puente de la Sultana en el Congosto de Olvena.
Puente de la Sultana, uno de los rincones más espectaculares del congosto.

La mayoría de las personas atraviesan el Congosto de Olvena sin detenerse. Es un tramo espectacular de la carretera que une Barbastro con Graus, encajado entre paredes de roca que el río Ésera ha ido excavando durante miles de años.

Sin embargo, detrás de los túneles, los puentes y las curvas se esconde mucho más que un paisaje. El congosto conserva antiguos caminos, puentes históricos, restos prehistóricos, obras hidráulicas, patrimonio industrial, zonas de escalada y algunos de los mejores miradores de la Sierra de la Carrodilla.

Propongo diez pequeñas paradas para descubrir este territorio con calma y comprender mejor uno de los rincones más interesantes del río Ésera.

Mapa explicativo del Congosto de Olvena con diez puntos de parada.
Congosto de Olvena. Diez puntos de parada entre el río Ésera y el embalse de Barasona.

El recorrido de un vistazo

🚗 Recorrido9 km por la carretera A-139
📍 Paradas10 puntos de interés
⏱️ Tiempo mínimo2 horas
🌄 Tiempo recomendadoMedia jornada
🥾 Tipo de recorridoEn coche con pequeños paseos
📅 Mejor épocaTodo el año

1. Aparcamiento del Cinca

Km 14 · Visita recomendada: 15 minutos

Esculturas de caballos en el aparcamiento del Cinca.
Aparcamiento del Cinca. Inicio del recorrido por el congosto.

Nos encontramos este aparcamiento al iniciar el congosto, en el kilómetro 14. Es reconocible por las esculturas metálicas de caballos, que recuerdan la importancia histórica de los caminos ganaderos y de paso por este territorio. Una cabañera atravesaba el río Ésera hacia el norte.

Desde aquí puede contemplarse la confluencia de los ríos Ésera y Cinca y comprender la importancia estratégica de este corredor natural. Junto al río quedan restos de las ruinas de una ermita. Hasta la década de 1960 no se podía atravesar el congosto en coche, por lo que este espacio ayuda a imaginar los antiguos pasos y caminos que comunicaban el territorio.

2. Puente del Diablo

Km 14,5 · Visita recomendada: 15 minutos

Puente del Diablo en el Congosto de Olvena.
Puente del Diablo, uno de los pasos históricos del congosto.

Antes del primer túnel encontramos el desvío hacia Olvena. Junto al puente moderno se conserva el antiguo Puente del Diablo, vinculado al camino tradicional de Olvena y al antiguo paso hacia la ciudad romana de Labitolosa. Puedes ampliar esta información en la entrada Somontano romano.

Es también una zona muy frecuentada por escaladores, gracias a las paredes rocosas que cierran este primer tramo del congosto.

Aquí comenzaba el antiguo camino a Olvena, explicado en la Ruta 1 de la Guía de la Sierra de la Carrodilla. También era el antiguo camino romano a Labitolosa.

Una buena propuesta para otro día es subir hasta Olvena por el antiguo camino. Desde allí se disfruta de una de las mejores panorámicas del congosto.

3. Canal de Aragón y Cataluña

Km 15 · Visita recomendada: 5 minutos

Antes del segundo túnel hay un pequeño espacio donde detenerse y observar el Canal de Aragón y Cataluña. Esta gran obra hidráulica, inaugurada en 1906 por Alfonso XIII, transformó profundamente la agricultura de amplias zonas de la zona oriental de la provincia de Huesca.

Este lugar permite comprender cómo el agua del Ésera y del Cinca ha modelado no solo el paisaje, sino también la economía agrícola de todo el territorio. Puedes ampliar la información en la entrada Inicio del Canal de Aragón y Cataluña.

Río Ésera antes de las obras

4. Puente de la Sultana

Km 16 · Visita recomendada: 15 minutos

En el kilómetro 16 se encuentra uno de los puntos más hermosos del recorrido. Desde aquí pueden realizarse varias actividades: acercarse al entorno del Puente de la Sultana, seguir el sendero hacia Olvena, acceder a la vía ferrata o contemplar el paisaje del congosto.

En esta zona se encuentra también la Cueva del Moro, conocida desde principios del siglo XX y estudiada por su interés arqueológico. Corresponde a la Ruta 2 de la Guía de la Sierra de la Carrodilla.

Es una de esas paradas que invitan a volver con más tiempo para realizar alguna de las actividades del entorno.

5. Aparcamiento de Olvena

Km 17 · Visita recomendada: 5 minutos

Casa Blasco en el entorno de Olvena.
Entorno de Casa Blasco, en una de las rutas que parten desde el aparcamiento de Olvena.

En el kilómetro 17 encontramos un aparcamiento junto a la carretera. Desde aquí pueden iniciarse varias excursiones por el GR-45, como la ruta hacia la ermita de San Andrés y Casa Blasco. Corresponde a la Ruta 3 de la Guía de la Sierra de la Carrodilla.

Una mejor señalización facilitaría que más personas pudieran descubrir este magnífico recorrido, que permite llegar hasta la ermita de San Andrés en aproximadamente una hora y media.

También es punto de acceso al barranco de San Andrés, un descenso que requiere conocimientos de barranquismo. Además, puede servir como lugar alternativo para aparcar si el pequeño aparcamiento del Puente de la Sultana está completo.

6. Central de San José

Km 19 · Visita recomendada: 30 minutos

Central hidroeléctrica de San José en el Congosto de Olvena.
Central de San José, patrimonio industrial del Congosto de Olvena.

En el kilómetro 19 se encuentra la Central de San José. Su construcción en 1949 transformó este tramo del congosto y dejó un pequeño conjunto de edificios vinculados a la producción hidroeléctrica.

Además de la central, todavía se conservan restos del antiguo poblado de trabajadores, con su iglesia y varias viviendas, que recuerdan una etapa fundamental del desarrollo hidroeléctrico del valle del Ésera. Años después, aquel pequeño núcleo se transformó en un pionero centro vacacional, con camping, viviendas de verano y la colonia salesiana, que sigue acogiendo campamentos.

Hoy permanece casi olvidado, pero su privilegiada situación, protegido por la umbría del congosto, le proporciona un microclima especialmente agradable durante el verano. En un contexto de temperaturas cada vez más elevadas, no resulta difícil imaginar que este enclave pudiera recuperar parte de aquel atractivo como espacio de naturaleza, descanso y turismo.

Hay una pista que sale hacia la Sierra de la Carrodilla y que forma parte de lo que fue el antiguo camino entre La Puebla de Castro y Aguinaliu. Corresponde a la Ruta 7 de la Guía de la Sierra de la Carrodilla.

Cerca hay dos cuevas con pinturas prehistóricas, aunque no están señalizadas: Remosillo y Las Campanas.

7. Puente de la Sierra

Km 20 · Visita recomendada: 30 minutos

Puente de la Sierra en el Congosto de Olvena.
Puente de la Sierra, junto al desvío hacia La Puebla de Castro.

En el kilómetro 20 se encuentra el Puente de la Sierra, junto al desvío de la carretera hacia La Puebla de Castro. Aquí conviven el puente moderno y el antiguo paso histórico.

En las proximidades pueden verse restos relacionados con la construcción del canal, subiendo por la carretera hacia La Puebla de Castro, y las esculturas de arqueros situadas junto a la carretera.

Una excelente excursión para completar otro día es tomar la carretera hacia La Puebla de Castro y visitar la ermita de Castro, esta población y las ruinas romanas de Labitolosa.

8. Aparcamiento de la presa

Km 21 · Visita recomendada: 10 minutos

Poco antes de llegar a la presa hay un aparcamiento a la izquierda, en torno al kilómetro 21. Desde este punto se puede contemplar el entorno de la presa de Barasona y el poblado vinculado a la Confederación Hidrográfica del Ebro. Actualmente no se pueden visitar.

9. Ermita de Lumbierres

Desvío tras la presa · Visita recomendada: 15 minutos

Ermita de Lumbierres sobre el embalse de Barasona.
Ermita de Lumbierres, sobre el entorno del embalse de Barasona.

Pasada la presa, en dirección a Benabarre, se encuentra el acceso a la ermita de Lumbierres, a un kilómetro aproximadamente. Está explicado en la Ruta 9 de la Guía de la Sierra de la Carrodilla.

No forma parte directa de la carretera principal del congosto, pero es una parada cercana muy interesante. Hay un pequeño aparcamiento a la izquierda. La visita a la ermita supone aproximadamente una hora.

Desde su entorno se obtienen buenas vistas del embalse de Barasona y del paisaje que cierra el recorrido.

10. Barasona y ermita de Castro

Km 23 · Visita recomendada: 30 minutos

Ermita de Castro junto al embalse de Barasona.
Ermita de Castro, una de las visitas posibles desde el entorno de Barasona.

El recorrido termina en el entorno de Barasona, en el kilómetro 23. Desde aquí se puede visitar el embalse, acercarse al camping de Bellavista o realizar la ruta circular hacia la ermita de Castro y la ciudad romana de Labitolosa.

Esta propuesta corresponde a la Ruta circular PR-HU 74 a la ermita de Castro y Labitolosa, explicada también en la Ruta 8 de la Guía de la Sierra de la Carrodilla. La ruta completa supone unas cuatro horas.

Es un magnífico final para un recorrido en el que se unen naturaleza, historia, arqueología y patrimonio.


Un congosto para detenerse

La próxima vez que atravieses el Congosto de Olvena quizá merezca la pena reducir la velocidad y detenerte unos minutos.

A menudo buscamos grandes destinos sin darnos cuenta de que algunos de los paisajes más interesantes están muy cerca. El Congosto de Olvena reúne naturaleza, historia, arqueología, patrimonio industrial y algunos de los rincones más bellos del valle del Ésera en apenas nueve kilómetros.

Basta con hacer una parada para descubrir que este lugar es mucho más que una carretera entre Barbastro y Graus.

Un enorme potencial por desarrollar

El Congosto de Olvena reúne en apenas nueve kilómetros naturaleza, patrimonio histórico, arqueología, escalada y un importante legado industrial. Con pequeñas actuaciones podría convertirse en uno de los grandes atractivos turísticos del Somontano y la Baja Ribagorza.

Una de ellas sería recuperar las antiguas pasarelas que existieron hasta hace no muchos años. Su reconstrucción permitiría recorrer parte del congosto desde una perspectiva única y completar un atractivo itinerario circular entre el Puente del Diablo, el Puente de la Sultana y Olvena.

Antiguas pasarelas del Congosto de Olvena.
Antiguas pasarelas del Congosto de Olvena.

El congosto es también un lugar muy apreciado por los aficionados a la escalada, gracias a la calidad de sus paredes rocosas. Una mejor señalización de los sectores y de los accesos, junto con la promoción de la vía ferrata, permitiría acercar este espacio tanto a escaladores experimentados como a quienes desean iniciarse en este tipo de actividades de aventura.

También sería interesante impulsar el patrimonio industrial, facilitando las visitas a la presa de Barasona, la Central de San José y el inicio del Canal de Aragón y Cataluña. Son lugares de gran interés que hoy permanecen prácticamente desconocidos para la mayoría de los visitantes.

Otro paso importante sería acondicionar el acceso a la Cueva del Moro y señalizar las cuevas con pinturas prehistóricas de Remosillo y Las Campanas, integrándolas en un recorrido cultural por el congosto.

Igualmente, una mejor señalización del tramo del GR-45 entre Olvena y la ermita de San Andrés facilitaría que más personas pudieran descubrir uno de los senderos más atractivos de este entorno.

Por último, la confluencia de los ríos Ésera y Cinca ofrece un espacio de gran valor paisajístico y ambiental que podría convertirse en una ruta interpretativa dedicada a la geología, la fauna, la vegetación y la historia de ambos ríos.

El Congosto de Olvena ya posee un patrimonio extraordinario. No necesita grandes infraestructuras, sino poner en valor y recuperar parte de lo que ya tuvo. La reconstrucción de las antiguas pasarelas permitiría crear una espectacular ruta circular hasta Olvena, con un atractivo comparable al de las conocidas pasarelas de Alquézar, plenamente integrada en el paisaje del congosto.

Sería una forma de convertir un espacio ya excepcional en uno de los grandes referentes del turismo de naturaleza y patrimonio del Alto Aragón.

Daniel Vallés Turmo

25 de junio de 2026

Acceso a guías y rutas (pinchar)





domingo, 26 de octubre de 2014

Circular Labitolosa

Esta ruta circular a Labitolosa de 9 kilómetros está completamente señalizada, aunque se han hecho algunas variantes sobre la original. El recorrido mostrado se ha realizado en el calendario de Senderismo Infantil del club Montañeros de Aragón de Barbastro, por lo que es accesible para recorrerlo en familia en una mañana. Es una excursión para disfrutar del paisaje del pantano de Barasona, el Pirineo al fondo, arte románico y arqueología romana.

Ruta Circular a Labitolosa

Se puede consultar y descargar la ruta de 8.74 kilómetros, 4 horas 30 minutos y 378 metros de desnivel en wikiloc



Se muestra la ruta en un mapa y una foto satélite. En amarillo se dibuja la que está señalizada de 11 kilómetros.

Ruta en el mapa
Ruta en foto satélite

En el mapa de 1931 de la foto vemos que no existía la carretera actual por el congosto del Olvena, ni el embalse.

Ruta en un mapa de 1931

Comenzamos la ruta dejando el coche junto al Camping Bellavista en el embarcadero del Embalse Joaquín Costa en el río Ésera. Para evitar el tramo de carretera del sendero señalizado, hacemos una pequeña variante accediendo a través del Hotel Souvenirs. Poco a poco vamos ascendiendo.

Comienzo del ascenso a Castro

En este primer tramo del camino es donde hacemos la ascensión principal para ganar altura. Los colores del otoño agradecen la vista.

Sierra donde se encuentra San Román de Castro

Durante la subida vamos tomando perspectiva sobre el embalse de Barasona con el Pirineo al fondo.

Embalse de Barasona

Al llegar al collado, kilómetro 1.5 de la ruta, tomamos la dirección que nos lleva a la Ermita de San Román de Castro. En la foto, Pedro Solana, guiando el grupo.

Llegando al collado

Antes de llegar a la ermita, vemos una vista sobre el congosto del Olvena. Podemos ver la carretera que lo recorre junto al río.

Congosto de Olvena

Para ir a Graus, estamos acostumbrados a cruzar el río Cinca por el puente de las Pilas. Pero las obras del congosto de apertura completa son de los años 1960. Antes, desde 1865, se iba por El Grado, desde la construcción de un puente metálico por el Plan de Carreteras de 1860. (Ver publicación Cruzar el Cinca)

En la ermita hay unas fotos de la construcción de la presa, del canal de Aragón y la carretera. Vemos muchos picos y un martillo neumático, a la izquierda, que lo enseñan con orgullo.

Trabajadores en las obras del congosto

La ermita de San Román se encuentra el kilómetro 2.5 de la ruta. Es un bello ejemplo de arte románico. Fue consagrada el 1 de febrero del 1120. La hechura actual es del siglo XIII.

Ermita de San Román de Castro

Por fuera, lo que más llama la atención es su abside de estilo románico lombardo. En el blog puebladecastro.blogspot, tenemos una extensa información sobre el edificio.

Ábside de San Román de Castro

Tenemos la suerte que José de la Puebla de Castro nos espera con su perro Chiqui para abrirnos la ermita y explicarnos su historia y características. Al entrar nos sorprende su perfecta hechura románica con su bóveda de medio cañón. En la oscuridad, la mirada nos lleva hacia la luz del ábside donde contemplamos unos magníficos capiteles.

El capitel superior de la izquierda muestra la consagración de la iglesia y el que se encuentra debajo, un sacrificio de un león. Sorprende lo bien cuidados que se encuentran.

Capíteles de San Román de Castro

También, la mirada nos lleva a la decoración mudejar del artesonado del coro, realizado hacia el año 1400. Son necesarios los flash de las cámaras para ver el color de los escudos que se muestran.

Artesonada de estilo mudejar

José nos va explicando los escudos. Nos pasaríamos horas contemplando tanta belleza.

Detalle artesonado

El retablo se encuentra en la Iglesia de la Puebla de Castro. En el blog de la Puebla de Castro nos explican cómo lo recuperaron, También se muestra esta foto cuando se encontraba en la ermita.

Retablo antes de 1936. Foto de Juan Mora Insa

Podemos subir a un mirador donde estaba una fortaleza árabe que fue conquistada por Sancho Ramírez en el año 1082, un año antes de la toma de Graus en 1083. Las vistas son espléndidas en todas las direcciones.

Esta fortaleza formaba parte de la línea de defensa musulmana, como también lo eran Alquezar y Calasanz. La cristiana se encontraba al norte, formada por Monclús, Troncedo, Fantova, San Esteban del Mall e Iscles. (Para más información ver la publicación El Camino de la Frontera).

Puebla de Castro, Ubiergo y Secastilla desde el mirador del castillo

Antes de irnos, hacemos una foto de grupo delante de la ermita. Agradecer la labor de intermediación de Carmen Guardia, en cuclillas, para poder visitar la ermita.

Foto de grupo de Senderismo infantil de Montañeros de Aragón de Barbastro

Retrocedemos hasta el collado. Seguimos la ruta marcada por una pista. José nos enseña un atajo en el kilómetro 4. Al principio, vamos bordeando un campo hasta retomar el camino de los sotos. Vamos viendo como la Puebla de Castro queda cada vez más cerca y Labitolosa. 

La Puebla de Castro

Labitolosa al fondo

De nuevo José nos propone un segundo atajo en el kilómetro 4.9. Esta vez es campo a través. Los niños agradecen la aventura. De esa forma visitamos Peñarrolla, un barranco de tierra arcillosa junto a Labitolosa.

Arcillas en Peñarrolla

Llegamos a Labitolosa, kilómetro 5.9 de la ruta, donde podemos observar las excavaciones  de esta ciudad romana creada en el siglo I antes de Cristo. (Ver la publicación Somontano Romano donde se explica). 

En la excursión, tenemos la suerte de poder contar con Fernando, un guía especializado en el lugar. El edificio mejor conservado son las termas, que sorprenden por su tamaño y la buena conservación de los restos.


Fernando explicando en las termas
Detalle de las termas

Nos despedimos de los anfitriones, José y Fernando, y nos hacemos una foto con ellos. El perrito Chiqui parece que se quiere ir con los niños y hay que llamarlo. El grupo decide que los guías nos hagamos una foto.

Foto con los anfitriones delante de las termas

Volvemos por el "camino de las casas". Al llegar a la carretera, kilómetro 7,9 de la ruta, cogemos el carril bici hasta llegar al punto de partida.

Bajando por el Camino de las Casas

Al llegar, nos encontramos en el carril bici a Carlos Bravo Suárez, cuyo blog aconsejo para conocer la Ribagorza a fondo. No hay ermita que se le resista.

El total de la ruta ha supuesto 4 horas 30 minutos. Nos despedimos hasta la próxima salida de senderismo infantil. Sin duda, una buena manera de acercar a los niños a la naturaleza y conocer mejor el entorno. La organización por parte de Montañeros de Aragón de Barbastro, asegura un marco de seguridad.

Daniel Vallés Turmo, 25 de Octubre de 2014


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