martes, 20 de enero de 2026

Catedral de Barbastro

La Catedral de la Asunción de Barbastro es, en muchos sentidos, la catedral del pueblo. No fue el capricho de un rey ni el gesto de un obispo poderoso: fue pagada por los vecinos, mediante un impuesto sobre la carne. Un esfuerzo colectivo que explica su escala, su ambición y su profunda vinculación con la ciudad.

Su interior gótico del siglo XVI impresiona desde el primer paso. Es uno de los mejores ejemplos aragoneses de planta salón, con las naves a la misma altura, pilares esbeltos y un techo de bóvedas estrelladas que envuelve el espacio con una armonía excepcional. La sensación es de amplitud, luz y equilibrio. No es casual que Gaudí visitara Barbastro para estudiar su cubierta, buscando inspiración en esta solución estructural tan avanzada para su tiempo.

La catedral fue también el símbolo del renacer de una ciudad viva, empeñada en recuperar su obispado, perdido en el siglo XII. Piedra a piedra, Barbastro levantó no solo un templo, sino una declaración de identidad y futuro.

Interior de la Catedral de Barbastro

Sin embargo, su emplazamiento urbano hace que la catedral no muestre todo su esplendor exterior. Rodeada de edificaciones, sus volúmenes quedan fragmentados y su lectura arquitectónica se pierde desde la calle. Hoy, gracias a la inteligencia artificial, podemos imaginar con facilidad cómo se vería liberada de esos obstáculos.

  • Fachada oeste: limpia, rotunda, con el gran rosetón dominando el conjunto y devolviendo a la catedral su papel de hito urbano.

Fachada oeste de la catedral de Barbastro

  • Vista sur: una perspectiva poderosa, donde se aprecia la complejidad de volúmenes, capillas y cubiertas, y la verdadera escala del edificio.

Fachada sur de la catedral de Barbastro
  • Vista este: se ve su torre exenta, su fachada norte y el ábside tras la sacristía.
Fachada este de la catedral de Barbastro

  • Vista nortese ve su torre exenta la torre a su derecha y la fachada norte.
Fachada norte de la catedral de Barbastro

Hubo un momento en que el ayuntamiento planteó derribar las casas del lado sur para abrir su fachada al Coso y permitir una visión completa de la catedral. Llegaron a existir dos solares sin edificar, pero la presión de los constructores y la falta de decisión política acabaron frustrando el proyecto. Viendo hoy estas recreaciones, es difícil no pensar que hubiera valido la pena: Barbastro habría ganado uno de los espacios monumentales más potentes del Alto Aragón.

Coso con Catedral

La Catedral de Barbastro sigue ahí, discreta por fuera y sublime por dentro, recordándonos que las grandes obras no siempre nacen del poder, sino del empuje colectivo de una ciudad que cree en sí misma.

Contenido elaborado con apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Enero de 2026

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sábado, 10 de enero de 2026

Cómo ha ido muriendo el río Cinca

 Cómo ha ido muriendo el río Cinca

Río Cinca en su nacimiento en Pineta sin agua en invierno

El río en invierno: cuando el Cinca duerme

Cada invierno, el río Cinca parece apagarse. No muere de golpe: se duerme. Las precipitaciones en su cabecera se transforman en nieve y el agua queda retenida en las montañas. En el circo de Pineta, el cauce aparece prácticamente seco. En febrero, el mes de menor aportación, el embalse de Mediano apenas recibe 40 hm³, cuando su media mensual ronda los 100 hm³.

Este comportamiento es natural. Así ha sido siempre el Cinca: un río de régimen nival, con inviernos silenciosos y primaveras desbordantes. Pero no es la naturaleza quien lo ha matado.

Las primeras heridas: el Alto Cinca (1923–1932)

Las primeras heridas llegan en 1923, con la puesta en servicio de la central de Lafortunada-Cinca, construida para llevar electricidad al País Vasco por la empresa Iberduero. Para ello se construye el canal del Cinca, que desvía gran parte del caudal hacia el embalse de Pineta y posteriormente al valle de Barrosa. El río, por primera vez, deja de ser río durante largos tramos.

Salto hidráulico de Lafortunada con el río Cinca

El golpe se extiende al afluente Cinqueta, que baja del valle de Gistaín. En 1932, en Plandescún, nace el canal que alimenta la central de Lafortunada-Cinqueta. Otro río herido.

Salto hidráulico de Lafortunada con el río Cinqueta

Canalizaciones sucesivas: Lafortunada y Laspuña (1965)

En Lafortunada, el Cinca vuelve a ser canalizado hasta el salto de Laspuña, inaugurado en 1965. El patrón se repite: canal, turbina, tramo seco.

Salto hidráulico de Laspuña

Mediano: el gran corte del río (1950–1965)

El embalse de Mediano se proyecta en 1927 dentro del Plan de Riegos del Alto Aragón, con tres objetivos: regular el Cinca, generar electricidad y desarrollar la zona. La Guerra Civil retrasa las obras y no será hasta después de 1950 cuando se construya realmente.

Embalse de Mediano

Antes de que el río quedara definitivamente cortado, el 31 de julio de 1949, Mariano Pallaruelo, junto a sus hermanos José y Luis, realizó el último descenso completo documentado desde Laspuña hasta Tortosa en navatas, transportando troncos. Fue el final de una cultura milenaria ligada al río.

En 1965, el recrecimiento de la presa en 10 metros inunda definitivamente Mediano y alcanza los sótanos de las casas del puente de Aínsa. La herida ya es irreversible.

Presa de Mediano

El Ara: el último río vivo

El afluente río Ara se salva. El proyecto de embalse de Jánovas, planeado en 1917, es finalmente descartado en 2005 tras la modificación del Plan Hidrológico Nacional. Gracias a ello, el Ara sigue siendo el último gran río pirenaico libre.

El Grado: regular para regar (1969)

En 1969 se finalizan las obras del embalse de El Grado, cuya función principal es servir de regulación para el canal del Cinca. La cola del embalse llega hasta la presa de Mediano, formando un sistema conjunto.

Embalse de El Grado

Afluentes también sometidos

Los afluentes tampoco se libran. El río Ésera es canalizado hasta Campo mediante saltos hidroeléctricos y posteriormente regulado por el embalse Joaquín Costa. Aguas abajo aparecen los canales de Arias I, Arias II y Ariéstolas, que alimentan varios saltos hasta la altura de Castejón del Puente. Más abajo ya no hay centrales eléctricas, únicamente acequias de riego.

Cerca de Fraga, llega el agua del río Alcanadre, otro afluente vivo.

Un río domesticado por completo

Los embalses de Mediano y El Grado almacenan 836 hm³, cerca del 60 % del volumen anual del río Cinca, lo que les da una enorme capacidad de regulación.

Embalse de Mediano

Las aportaciones anuales siguen un patrón claro: en octubre y noviembre rondan los 80 hm³, descienden progresivamente hasta febrero, cuando apenas alcanzan los 40 hm³, y vuelven a crecer con las lluvias primaverales y el deshielo hasta llegar a 160 hm³ a mediados de mayo. Después comienza el estiaje, descendiendo hasta unos 50 hm³. Mediano alcanza su máxima capacidad en junio y se vacía durante la campaña de riego para luego recuperarse. 

Embalse de El Grado

El Grado sigue un patrón similar, aunque con menor oscilación, al estar regulado directamente por Mediano.

La otra cara: las riadas

El control del río también evitó grandes catástrofes. La riada de agosto de 1942 alcanzó los 4.500 m³ por segundo, arrasando puentes y pueblos a lo largo del Cinca. Para que sirva de referencia, cuando se escribe esta entrada el caudal en Fraga ronda los 9,7 m³ por segundo.

Según los datos históricos de la serie 1928-2020, el caudal medio anual es de aproximadamente 73,2 m³ por segundo. Aquella riada multiplicó por 70 el caudal medio y por 500 el de un día normal de verano. Junto a la carretera de Barbastro a El Grado puede verse una placa que indica que el nivel del agua alcanzó 1,6 metros de altura a unos 500 metros del cauce.

Caseta donde se ve la altura alcanzada

Situación de la caseta y zona inundada de 1 kilómetro de ancho

Si el río Cinca mantuviera de forma constante el caudal de la riada de 1942, sería capaz de llenar el embalse de Mediano en poco más de un día. En condiciones normales, con un caudal medio de 70 m³ por segundo, ese mismo embalse tardaría unos 72 días en llenarse.

Mi madre me dijo que la riada había arrasado con toda la huerta de Labuerda dejándoles sin comida para alimentarse y alimentar a los cerdos. El cauce llegó a tener una anchura de más de 300 metros.

Esta gran riada fue un factor decisivo para acelerar la construcción de los embalses de Mediano y El Grado.

Inundación de las huertas de Labuerda en 1942

En la infografía siguiente vemos como el río Cinca recuperó los terrenos que se habían quitado al río para hacer huertas. Escalona y Labuerda son los primeros pueblos de la montaña construidos junto al río Cinca después de la reconquista. Anteriormente todos se encontraban en altura para su defensa.

Inundación de las huertas de Labuerda en la riada de 1942

Cómo pudo circular un caudal de 4.500 m³/s

Un caudal de 4.500 m³ por segundo no puede explicarse como una ola estrecha ni como un frente de pocos metros. No se trata de una “pared de agua”, sino de una gran avenida que ocupa el cauce y toda la llanura de inundación.

En esta zona del Cinca, junto a El Grado, el cauce se sitúa en torno a la cota 355 m, mientras que la llanura adyacente presenta cotas entre 356 y 358 m. Durante la riada de 1942, el nivel del agua alcanzó aproximadamente la cota 359,6 m, como demuestra la marca de 1,60 m de altura en una caseta situada a unos 500 metros del cauce.

Esto implica que el agua no solo ocupó el canal principal, sino una franja inundada de varios cientos de metros. Con un ancho inundado del orden de 500–600 m y una profundidad media de 2 a 4 metros, basta una velocidad de entre 2 y 4 m/s para alcanzar el caudal máximo estimado de la riada.

La siguiente imagen muestra un perfil transversal simplificado del valle del Cinca durante la avenida, con distintos escenarios posibles de profundidad y velocidad compatibles con un caudal de 4.500 m³/s.

Gráfico

Perfil transversal simplificado del río Cinca durante la riada de 1942. La inundación ocupa una franja cercana a los 600 m, alcanzando cotas próximas a 359,6 m. Con profundidades medias de 2–4 m, el caudal de 4.500 m³/s se explica con velocidades fluviales realistas.

Epílogo: un río que ya no es río

El río Cinca ha muerto para posibilitar la producción eléctrica en la primera mitad del siglo XX y el regadío en la segunda. Solo nos quedan el río Ara y el río Alcanadre como afluentes verdaderamente vivos.

El precio ha sido alto: un río convertido en canal, en depósito y en válvula de regulación. Un río que ya no decide cuándo nacer ni cuándo crecer pero, también, ha posibilitado desarrollo y regulación de las riadas.

Cortes geológicos del río

Artasona

Tenemos una terraza superior a la derecha con cultivos a 410 metros de altura. Otra inferior de 370 metros de altura con cultivos. Luego está el cauce del río a 355 metros de altura. Y a la derecha otra terraza con el pueblo a 410 metros de altura. La distancia entre terraza superior izquierda y el cauce es de 800 metros de largo. El cauce de cantos rodados tiene una anchura de 736 metros de largo. Luego está la terraza donde está el pueblo de Artasona.

Terrazas superiores e inferiores del río Cinca en Artasona


Perfil río Cinca en Artasona

Desembocadura río Vero

Nos olvidamos de los tiempos de la geología, cuando el río Cinca ocupaba las terrazas que ahora están 60 metros por encima de su cauce y ahora hay canteras de áridos. También, como se han ido abandonando suelos cultivados cercanos a su cauce. En la fotografía, junto a la desembocadura del río Vero.

Antigua terraza del río Cinca y cultivos abandonados

En la confluencia del Cinca con el Vero se aprecia con claridad el encajamiento progresivo del río. El cauce actual discurre en torno a la cota 287 m, mientras que una llanura baja situada apenas 2 metros por encima alberga antiguos cultivos hoy abandonados, testimonio de una llanura de inundación ya desconectada del río. A mayor distancia, a unos 450 metros de altura y 60 metros por encima, aparece una terraza fluvial antigua, hoy explotada como cantera de áridos, formada cuando el Cinca ocupaba un nivel mucho más alto del valle. Este perfil muestra cómo el río actual es solo una sombra del río que modeló el paisaje.

Perfil río Cinca en la confluencia del río Vero

El río Cinca en la historia

Batalla de Illerda 49 a. C.

En la primavera del año 49 a. C., durante la segunda guerra civil romana, las tropas de Julio César tuvieron grandes dificultades para cruzar el río Cinca en su confluencia con el Segre. En el llamado Aiguabarreig en torno a un caudal 300 m³ por segundo, extendiéndose por una llanura fluvial de casi 3 kilómetros de anchura. Se quedaron atrapados entre los dos ríos. En el libro Guerra Civil de Julio César se nombra el río Sicoris (Segre), pensando que era el río principal. Más información sobre la batalla de Illerda en Wikipedia y Heraldo

Julio Cesar en la confluencia del río Cinca y el Segre.

Castillo y judería de Monclús. Siglo XIV

En la mañana del 3 de julio de 1320 tuvo lugar la masacre de la comunidad judía de Monclús, con 337 personas asesinadas. El ataque fue perpetrado por los pastorells, un grupo que se dirigía a unirse a una cruzada convocada por el rey de Aragón.

Ante la violencia, la comunidad judía se refugió en el castillo de Monclús, del que hoy solo se conservan restos de la torre sur, la torre norte y la muralla.

El tozal donde se asienta el castillo es prácticamente inexpugnable por todos sus lados, salvo por el acceso norte, donde se encontraba la puerta que comunicaba directamente con la judería. La propia forma del terreno ayuda a comprender tanto el intento de refugio como el trágico desenlace.

La imagen muestra una recreación histórica del castillo, situada en su contexto original, antes de la construcción del embalse, con el río Cinca a sus pies. Se ha recreado el castillo según planos de las ruinas, pero el paisaje es únicamente situacional y no real.

La ruta de acceso, la historia del castillo y la judería se explican con detalle en el blog:
👉 Castillo y Judería de Monclús

https://caminosdebarbastro.blogspot.com/2013/03/castillo-y-juderia-de-monclus.html

Infografía de la situación del castillo de Monclús.

Batalla de Barbastro en 1837

El 2 de junio de 1837 tuvo lugar la batalla de Barbastro entre las tropas carlistas y las isabelinas junto al monasterio del Pueyo. Hubo 800 bajas de las tropas carlistas. Pero, en la huída, para atravesar el río Cinca frente a Estada el 4 de junio por la tarde hubo otras 500 bajas por lo crecido que iba el río Cinca por el deshielo. Unos 180 m³ por segundo. Ver entrada en el blog: Batalla de Barbastro y De Limerikck  a Barbastro: el duelo de Oliver Wallis.

El día 4 de junio, después del Te Deum y los festejos, sonó el toque de generala en plena siesta, y corrió la voz de que había que dirigirse al Cinca. En la expedición de diez mil soldados, con sus oficiales, topógrafos e ingenieros, más otro millar largo de clérigos, cortesanos y funcionarios, después de una semana para decidir por dónde pasarían el Ebro y cómo lo harían saber a la humanidad, nadie había previsto el detalle de cómo cruzar el Cinca.

Había dos barcas de sirga, que empezaron a transportar tropas y bagajes a media tarde. Muchos quisieron vadear la corriente o pasarla a nado, y a todos se los llevó el Cinca.

A la mañana siguiente, los ahogados ya eran multitud, y las barcas no daban abasto pasando tropa. Cuando el ejército gubernamental llegó a Barbastro y atacó a la retaguardia carlista, faltaba por pasar el Cinca el cuarto batallón de Castilla. Las dos barcas se hundieron por el sobrepeso. Wallis y el joven Artasona figuran entre los ahogados que se identificaron.

El recordatorio que se puso en el embarcadero de Estadilla se lo llevó el Cinca, verde punch line.

Paso del río Cinca tras la batalla de Barbastro el 4 de junio de 1837

Mediano antes de la construcción del embalse

Esta imagen recrea de forma realista el antiguo Puente del Diablo de Mediano con la población al fondo, hoy oculto bajo las aguas del embalse. Era el paso histórico hacia Palo y La Fueva. Se ha hecho a partir de dos fotografías distintas: Una de Mediano desde el Puente y otra del Puente.

El recrecimiento de la presa en 10 metros supuso la desaparición definitiva del pueblo: cuando el embalse está lleno, apenas sobresale la punta de la torre, unos dos metros que recuerdan lo que hubo aquí.

Un paisaje sumergido donde el río Cinca, la ingeniería y la memoria se cruzan para siempre. Cuando está seco se vislumbra, como se ve en el blog.

https://caminosdebarbastro.blogspot.com/2016/09/mediano.html

Puente del Diablo de Mediano. Fotografía recreada

En la actualidad se puede ir a Palo por el camino tradicional. Cuando está semivacío el embalse se puede ver tramos de la carretera. Sobre todo el puente. Como podemos ver en la entrada del blog mencionada.

Mapa de 1936

La última navata

El Entremón era uno de los pasos más temidos por los navateros. Superarlo significaba dejar atrás el mayor peligro del Cinca, y por eso su salida —como se muestra en la infografía— era motivo de celebración.

Antes de que el río quedara definitivamente cortado por la presa de Mediano, el 31 de julio de 1949, Mariano Pallaruelo, junto a sus hermanos José y Luis, realizó el último descenso completo documentado en navatas, desde Laspuña hasta Tortosa, transportando troncos río abajo.

Con aquel viaje se cerró una cultura milenaria, forjada entre el bosque y el río, que durante siglos dio trabajo, identidad y sentido a estas tierras. Memoria histórica del Cinca y de sus gentes.

⏱️ Tiempo aproximado Laspuña → Tortosa en navata

👉 Entre 7 y 10 días, en condiciones normales.

¿Cómo se repartía el viaje?

  • Laspuña – Aínsa / El Grado: 1 día

  • Aínsa – Monzón – Fraga: 2–3 días

  • Fraga – Mequinenza – Ebro: 1–2 días

  • Ebro hasta Tortosa: 2–3 días

Factores clave que influían

  • 🌊 Caudal del río (primavera = más rápido, pero más peligroso)

  • 🪵 Carga de madera

  • ⚠️ Pasos difíciles (Entremón, congostos, azudes)

  • 🛑 Paradas forzosas para descansar, reparar o esperar agua

  • 🌬️ Viento en el Ebro, que podía frenar mucho el avance

En años de buen caudal y sin incidentes graves, podían hacerlo en una semana.
Si el río iba bajo o surgían problemas, se alargaba hasta 10 o incluso 12 días.

https://caminosdebarbastro.blogspot.com/2013/03/entremon-de-mediano-liguerre.html

La última navata del Cinca saliendo del Entremón en 1949

Guerra Civil española

En la primavera de 1938, durante la Guerra Civil, los republicanos confiaban en que el río Cinca frenaría el avance de las tropas nacionales. Frente al puente de las Pilas, cerca de Estada, se construyeron nidos de ametralladoras dentro de bunkers en la ladera dominante del valle, preparados para defender el paso. 

Incluso se liberó toda el agua posible del embalse de Barasona, con la esperanza de que un río crecido hiciera imposible el cruce. Pero no fue así. Las tropas nacionales cruzaron el Cinca sin grandes dificultades. El río, que en otros momentos históricos había sido una barrera decisiva, ya no lo fue entonces. La estrategia basada en el agua fracasó.  Ver entrada Trincheras de Estada

La infografía recrea ese instante: el río, el puente, los bunkers aún visibles en el paisaje… y la constatación de que la guerra ya no se decidía solo por el territorio, sino por otros factores.

Cruce del río Cinca en 1938

La recreación no es realista. Las tropas republicanas no estaban allí. El puente era de hierro y lo volaron y bajaba más agua por el río. He pedido a Chat GPT que haga otra interpretación con esos datos. No obstante no es una fotografía. Es más un cuadro que quiere interpretar lo que hace la IA.

Cruce del río Cinca en 1938

Año 1927: Primer proyecto del embalse de Mediano

En el proyecto inicial del embalse de Mediano de 1927 se preveía que el Canal del Cinca naciera en este punto, con una cota de inundación cercana a los 550 metros. El objetivo era ambicioso: regar gran parte de la provincia de Huesca, incluida la capital.

Para hacerlo posible, el proyecto contemplaba la inundación de parte del municipio de Aínsa. En 1920, el entorno del puente aún no estaba urbanizado y solo existía el Mesón, hoy convertido en hotel. Aun así, el plan habría supuesto el despoblamiento de la población, alterando por completo su continuidad histórica.

La Guerra Civil paralizó aquel planteamiento original y el embalse nunca se ejecutó tal como fue concebido. Incluso cuando se construyó tras la guerra, no se pensó inicialmente en inundar Mediano, algo que se haría posteriormente.

La puesta en marcha del embalse supuso finalmente el abandono de numerosos pueblos: Mediano, Griebal, La Corona, La Lecina, Ministerio, Morillo de Tou, Arasanz y Plampalacios.

De haberse llevado a cabo el proyecto original, el paisaje y la Aínsa que hoy conocemos habrían sido muy distintos. En aquel mismo plan también figuraba el embalse de Jánovas.

El Sobrarbe que hoy conocemos es el resultado de decisiones tomadas y de otras que no llegaron a ejecutarse. Aínsa quedó en pie; Mediano, bajo el agua. Jánovas y su entorno murieron sin llegar a inundarse.

Así hubiera quedado Ainsa con el proyecto inicial del embalse de Mediano de 1927

Otros artículos sobre esta temática en el blog:

Contenido elaborado con apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Enero de 2026


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domingo, 7 de diciembre de 2025

Recuperar la empatía para recuperar la dignidad

Camino de la dignidad
Una reflexión sobre cómo el reconocimiento del otro reconstruye nuestra propia humanidad.

La dignidad se despierta cuando una mano se acerca a otra con verdadera empatía. Imagen creada por Chat GPT

La cronobiología de la vida hace que cambiemos de perspectiva a medida que envejecemos: cambian nuestras circunstancias, nuestro modo de mirar el mundo y aparecen los achaques. En Camino de la Solidaridad ya señalaba que vivimos en una cosmovisión fragmentada y que “caminar hacia una nueva cosmovisión no es buscar respuestas definitivas, sino aprender a acompañarnos”.

Aquella sensación de devenir previsto, marcada durante siglos por la religión, también se ha resquebrajado. Tengo entre mis manos un libro de la Liturgia de las horas, que indicaba qué rezar a lo largo del día para mantenerse a bien con Dios. Era un camino pautado, seguro, previsible. Hoy, sin embargo, casi nada lo es. Nunca fuimos tan libres y, al mismo tiempo, nunca tuvimos tanto miedo a serlo.

Incluso la definición de “persona” parece haber cambiado. La globalización, la pérdida de referentes, el neoliberalismo salvaje y el temor a la vuelta de los fascismos han puesto en duda conceptos que dábamos por indiscutibles. Cada uno debe trazar su propio camino —como decía Machado—, y ese no es un ejercicio sencillo.

En Mantener el hábito de la reflexión afirmaba que reflexionar no es construir un sistema perfecto, sino encontrar un modo flexible y humano de aprender de lo vivido. Y en Trazar el Camino Interior recordaba que todos desarrollamos una brújula que necesita calibrarse; una brújula personal, pero también histórica, cultural y colectiva.

Dignidad en la vulnerabilidad

La vida nos coloca constantemente ante dificultades vitales que requieren apoyo del entorno y de la sociedad. Momentos en los que somos tan vulnerables como el día en que nacimos. Una imagen clara es la de un accidente: cuando llegamos al hospital, nos desnudan, nos conectan a aparatos… pasamos de la autosuficiencia a la dependencia en cuestión de horas.

Sin embargo, incluso así seguimos siendo humanos. Seguimos siendo dignos. Y lo confirmamos cuando el equipo sanitario nos atiende sabiendo que hará lo mejor posible. Esa dignidad no depende de nuestras fuerzas, ni de nuestro éxito, ni de nuestra utilidad social. Es intrínseca. Pero la vida, con sus trampas, a menudo nos hace dudar de ella.

Cuando creemos haber perdido la dignidad

Nos sentimos indignos cuando no prosperamos, cuando no podemos mantener a los nuestros o cuando nos refugiamos en adicciones para olvidar. Pero no es la dignidad lo que se pierde, sino la creencia en ella. Lo mismo ocurre cuando juzgamos indigno a quien es pobre, vulnerable o pertenece a una clase social distinta: en realidad, proyectamos en él el miedo a vernos reflejados.

La dignidad es una atribución que los humanos nos hemos dado y que no se puede perder. Se erosiona cuando no tratamos a otros como igualmente dignos. Se fortalece cuando descubrimos que los demás nos tratan con respeto, como iguales en humanidad.

Para hacer este ejercicio, es necesario que recuperemos la empatía hacia los demás. Si descubrimos al otro como digno, iremos confirmando nuestra propia dignidad. La dignidad se reconoce en un espejo humano: al ver en el otro ese valor incondicional, comprendemos que también permanece en nosotros, incluso cuando la vida intenta convencernos de lo contrario.


Este artículo forma parte de la serie Reflexiones en el Camino.

Contenido elaborado con apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Noviembre de 2025


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Evolución del volumen embalsado en El Grado y Mediano: análisis del río Cinca

Camino del agua: Río Cinca

Un río, dos embalses y la memoria del territorio.

Río Cinca a su paso por Ainsa

INTRODUCCIÓN

1) El Cinca: un río que ha modelado la tierra

Nuestra orografía es el resultado de millones de años de erosión causada por el agua y el viento. Los ríos han ido transportando sedimentos hacia el mar y conformando grandes deltas. El Cinca, eje natural del Alto Aragón, entrega sus aguas al Ebro antes de que éste llegue al Mediterráneo, contribuyendo a uno de los paisajes fluviales más importantes de Europa.

Durante siglos fue un río vivo, con crecidas estacionales —especialmente por el deshielo— que marcaban el ritmo de la vida local. Ya en el siglo I las legiones romanas tuvieron dificultades para cruzar tanto el Segre como el Cinca.

2) Las navatas: el agua como camino

El río no era solo un obstáculo: también era una vía de transporte. Durante la primavera, el caudal torrencial permitía trasladar maderos desde los bosques pirenaicos. Los troncos se unían formando embarcaciones llamadas navatas.

Mariano Pallaruelo, junto con sus hermanos José y Luis, realizó el último descenso completo documentado desde Laspuña hasta Tortosa el 31 de julio de 1949. Aquel viaje marcó el final de una tradición milenaria.

3) La transformación hidroeléctrica del siglo XX

A comienzos del siglo XX comenzó la gran transformación del Alto Cinca: la construcción de canales hidroeléctricos y pequeños embalses para aprovechar los saltos de agua. El Cinca quedó canalizado hasta Laspuña.

Después llegarían los grandes embalses:

  • Embalse de Mediano (1959)  – capacidad inicial: 436 hm³
  • Embalse de El Grado (1969) – capacidad inicial: 400 hm³

El río dejó de comportarse como un sistema natural libre. Aun así, sigue transportando cada año miles de toneladas de sedimentos.

4) La colmatación: el problema invisible

No existen batimetrías recientes de Mediano ni de El Grado, pero sí estudios en embalses similares que dan pistas claras.

En el embalse de Mequinenza (1966), una batimetría realizada en 2022 reveló que su capacidad útil ha descendido de 1.534 a 1.373 hm³, una pérdida del 10,5% en apenas unas décadas.

El caso del embalse de Barasona es aún más revelador: entre 1932 y 1994 acumuló 25 hm³ de sedimentos, con espesores superiores a 25 metros, y perdió más del 34% de su capacidad original, según una estimación.

Todo indica que Mediano y El Grado siguen el mismo camino. No es un proceso rápido, pero sí inevitable.

5) Por qué medir hoy

Vivimos un momento único: el SAIH Ebro permite consultar en tiempo real el estado de los ríos y los embalses, pero esta información no queda recogida de forma pública en informes comparables. Los técnicos la usan; la ciudadanía, no.

Según la información de los embalses, el río Cinca aporta a Mediano 1.279 hm³ (106 hm³ al mes)  y a El Grado 1.420 hm³ (118 hm³ al mes)

Si he encontrado un estudio sobre el comportamiento del embalse de Mediano y El Grado respecto al río Cinca de J.I. López Moreno y  J.M. García Ruiz de 200.

Comportamiento río Cinca mensualmente en el embalse de Mediano

Vemos que los meses de Octubre y Noviembre la aportación son de 80 hm³, para ir descendiendo hasta mediados de Febrero a 40 hm³. Luego se van produciendo las lluvias de la primavera y el deshielo hasta llegar a 160  hm³ a mediados de Mayo. Después viene el estiaje descendiendo hasta 50 hm³.

El embalse llega su máxima capacidad en el mes de junio para luego ir vaciándose durante el periodo de riego para luego recuperarse.

La aportación al Grado viene directamente regulada por Mediano. Sigue así, un similar patrón, aunque el embalse no se vacía tanto como Mediano.
Comportamiento río Cinca mensualmente en el embalse de El Grado

El vaciado parcial e histórico del embalse de El Grado en otoño de 2025 despertó mi interés por entender la evolución del volumen almacenado. Ese fue el origen de la entrada: Embalse de El Grado: nivel actual, fotos y recorrido por el embalse semivacío.

Ahora comienzo esta serie para seguir la variación neta diaria del volumen embalsado en Mediano y El Grado, mediante gráficas mensuales.

MEDICIONES

El sistema Mediano y El Grado forman un sistema de regulación común. Veamos su variación neta mensual. Desde octubre han almacenado 93 hm³.

Variación neta mensual conjunta en hectómetros

Mediano ha ido almacenando los meses de noviembre y mediados de diciembre durante el semivaciado de El Grado por obras de mantenimiento. Su almacenamiento neto ha sido de 29,6 hm³.

Variación neta Mediano en hectómetros

El Grado ha reducido su volumen desde octubre a mediados de diciembre por obras. Su almacenamiento neto ha sido de 63,51 hm³.

Variación neta El Grado en hectómetros

Diciembre 2025

Embalse de Mediano

La variación neta acumulada durante diciembre de 2025 ha sido de - 67,19 hm³ pasando de 364,83 hm³ a 297,64 hm³ sobre una capacidad de 436 hm³.  (Fuente: SAIH Ebro – Estación Mediano)

Variación neta del volumen embalsado en Mediano durante diciembre de 2025

Embalse de El Grado

El embalse de El Grado muestra una variación neta acumulada de +103,33 hm³ pasando de 91,87 hm³ a 195,2 hm³ sobre una capacidad de 400 hm³. (Fuente: SAIH Ebro – Estación El Grado)

Variación neta del volumen embalsado en El Grado durante diciembre de 2025

Noviembre 2025

Embalse de Mediano

La variación neta acumulada durante noviembre de 2025 ha sido de +96,88 hm³ pasando de 268,04 hm³ a 364,83 hm³ sobre una capacidad de 436 hm³.  (Fuente: SAIH Ebro – Estación Mediano)

Variación neta del volumen embalsado en Mediano durante noviembre de 2025

Embalse de El Grado

El embalse de El Grado, aún en proceso de vaciado excepcional, muestra una variación neta acumulada de –39,83 hm³ pasando de 131,69 hm³ a 91,87 hm³ sobre una capacidad de 400 hm³. (Fuente: SAIH Ebro – Estación El Grado)


Variación neta del volumen embalsado en El Grado durante noviembre de 2025

Otros artículos sobre esta temática en el blog:


Entrada elaborada a partir de datos del autor y del SAIH Ebro. Contenido redactado con apoyo de herramientas asistidas.

Daniel Vallés Turmo

Noviembre de 2025


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viernes, 5 de diciembre de 2025

El agua que bebemos en Barbastro

La historia del abastecimiento de agua potable en Barbastro forma parte de la infraestructura silenciosa que permite que la ciudad viva y funcione cada día. Sin embargo, pocos conocen sus orígenes y, sobre todo, la situación actual.

Los inicios: el depósito de la Barbacana (1904)

Según la documentación histórica consultada, en el año 1904 la empresa Aguas Potables de Barbastro construyó el depósito de la Barbacana para mejorar el suministro de agua corriente a la ciudad. La empresa había sido fundada un año antes, el 28 de octubre de 1903.

Edificio de aguas potables de Barbastro de 1903

A comienzos del siglo XX, este depósito permitió un avance decisivo: un suministro más estable y seguro en una ciudad que empezaba a crecer y modernizarse.

Junto al puente de San Juan se encuentra el Azud de La Mininguera donde se captaba el agua del río Vero. De niño nos bañábamos allí a la vez que se captaba el agua para beber.

Azud de La Mininguera

Junto al azud se encontraba la caseta de bombeo a las instalaciones de Aguas de Potables de Barbastro. De allí se bombeaba al depósito de la Barbacana para que por gravedad el agua llegara las casas de la ciudad.

Situación de la captación de agua del río Vero y el depósito de la Barbacana. Google Earth

La toma desde la acequia de Segua y las balsas de almacenamiento

No he encontrado la fecha exacta en que se estableció la toma de agua desde la acequia de Segua, pero sí conocemos la existencia de las balsas de acopio, con una capacidad conjunta de 165.000 m³.

Balsas de captación de la acequia de Selgua. Google Earth


Balsas de almacenamiento: el pulmón hídrico de la ciudad, con 165.000 m³ de capacidad.

La página web de la empresa dice que la capacidad de almacenamiento total es de 174.729 m3

2019: el servicio pasa a Tecvasa

En 2019, el servicio municipal de agua potable pasó a la empresa Tecvasa por un periodo de ocho años. La empresa establece una estimación de consumo medio 1.013.633 m3/año.

→ 2.777,2 m³ m³ agua consumidos cada día

Con esa referencia, las balsas podrían almacenar unos 63 días de consumo teórico

El cierre del Canal del Cinca: una situación excepcional

Cada año el Canal del Cinca se cierra tras la campaña de riegos para realizar labores de mantenimiento. Sin embargo, este año la situación es distinta: debido a las obras en la presa, el nivel del embalse ha tenido que bajarse por debajo de la toma del canal. Ver entrada Embalse de El Grado: nivel actual, fotos y recorrido por el embalse semivacío

Desde el 26 de noviembre de 2025 no entra agua a las balsas, que ya muestran un descenso visible de nivel.

Toma de la acequia de Selgua sin agua
Vemos como el 27 de noviembre de 2025 el Canal del Cinca no tenía agua. Fuente
Vemos como se suelta agua a la acequia de Selgua del 21 al 26 de noviembre de 2025. Fuente


Análisis  público del agua

El boletín de control realizado el 4 de junio de 2025 confirma que el agua analizada en la fuente del Parque Las Huertas es apta para el consumo, según los parámetros obligatorios establecidos por la normativa. Pero este análisis es de hace 6 meses.

A continuación, se resumen los resultados más relevantes.


1. Seguridad microbiológica

Los parámetros que indican la posible presencia de contaminación fecal resultaron todos negativos:

  • Bacterias coliformes: 0 UFC/100 ml

  • Escherichia coli: 0 UFC/100 ml

  • Enterococos: 0 UFC/100 ml

  • Recuento a 22 ºC: 1 UFC/ml (valor muy bajo)

Estos datos indican que el agua está bien desinfectada y no presenta riesgo microbiológico.


💧 2. Aspecto físico del agua

  • Turbidez: 1,9 UNF (valor bajo; el límite es 5)

  • Color: 4 mg Pt-Co/L (agua visualmente clara)

  • Olor: 1 (muy leve)

  • Sabor: 1 (aceptable)

El agua presenta buena transparencia, sin olores ni sabores anómalos.


⚗️ 3. Parámetros químicos básicos

  • pH: 8,4 (ligeramente alcalino, dentro de la normalidad)

  • Conductividad: 280 µS/cm (agua de baja mineralización)

  • Cloro libre residual: 0,7 mg/L (nivel habitual para garantizar desinfección)

Estos valores reflejan un agua tratada correctamente y con mineralización baja, algo característico del suministro de Barbastro.


4. Lo que no aparece en este análisis

Se trata de un Análisis de Control, es decir, una analítica básica.
Por eso no incluye parámetros muy relevantes para evaluar la calidad global del agua, como:

  • Nitratos

  • Metales (hierro, manganeso…)

  • Trihalometanos (THM)

  • Pesticidas

  • Microcontaminantes emergentes


📌 Conclusión

La analítica de junio de 2025 indica que el agua de Barbastro es segura desde el punto de vista microbiológico y tiene buena calidad física y química básica, pero es una analítica de hace 6 meses.

Sin embargo, este boletín no permite conocer la calidad total del agua, ya que los parámetros más sensibles —especialmente los nitratos— no forman parte de este tipo de control rutinario.

Otro dato público que se facilita es Dureza Total (CaCO3: 130 mg/l. Es un valor normal y adecuado para un abastecimiento urbano. Es un agua moderadamente mineralizada, con una ligera tendencia a formar cal, pero dentro de estándares cómodos tanto para el consumo como para el uso doméstico.


Contenido desarrollado con apoyo de herramientas de redacción asistida.

Esta entrada forma parte de otros artículos que se pueden consultar en Reflexiones en el Camino.

Daniel Vallés Turmo

Diciembre de 2025


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