martes, 25 de agosto de 2026

La Carrasca de Lecina: anatomía de una victoria colectiva

Carrasca de Lecina

La Carrasca de Lecina, cinco años después

Cómo se construyó una movilización de 104.264 votos y cómo la contamos después

Han pasado cinco años desde que la Carrasca de Lecina fue elegida Árbol Europeo del Año 2021 con 104.264 votos.

Durante aquellas semanas viví el concurso con una intensidad que ahora me resulta incluso sorprendente. Desde Caminos de Barbastro publicaba, preparaba gráficas y seguía continuamente el marcador. En los momentos decisivos llegué a apuntar los votos varias veces al día, incluso de madrugada. Todo aquello quedó recogido en una entrada que fui actualizando mientras se desarrollaba el concurso, hora a hora.

Cinco años después no quiero volver simplemente a contar aquella historia. Me interesa hacer algo diferente: volver a los documentos que quedaron para intentar comprender qué ocurrió y cómo hemos terminado explicándolo.

Hace un tiempo encontré un artículo publicado en 2023 que concedía una gran importancia a mi participación en aquella victoria. Después consulté Wikipedia y otras informaciones posteriores y encontré relatos bastante diferentes.

¿Cómo consiguió una carrasca de un pequeño pueblo de la Sierra de Guara movilizar a más de 100.000 personas?

Tengo inevitablemente mi propia visión porque participé en la campaña. Pero conservo algo que cinco años después resulta especialmente útil: publicaciones, estadísticas, gráficas y anotaciones realizadas mientras estaban sucediendo los acontecimientos.

En 2021 eran herramientas de campaña. Hoy son documentos.

Primero había que poder ganar

Antes de representar a España en Europa, Lecina tenía que ganar el concurso nacional.

Desde Caminos de Barbastro me impliqué desde el principio. Cuando conocí el proyecto me pareció similar al de Graus. La estrategia consistía en algo aparentemente sencillo:

Dar a conocer → animar a votar → facilitar el voto → conseguir que quienes habían votado ayudaran a difundirlo
Publicación de Caminos de Barbastro durante la fase española

Una de las publicaciones utilizadas durante la fase española: 570 reacciones y 110 compartidos.

Para mí, los compartidos eran especialmente importantes. Una publicación compartida dejaba de depender de mi propia audiencia y entraba en las redes de otras personas. Era el multiplicador necesario.

Finalmente, la Carrasca ganó la fase española con 9.929 votos.

Al terminar hice también balance de mi campaña en Facebook: aproximadamente 15.000 personas alcanzadas, 583 reacciones y 112 compartidos.

Pero había algo que no podía medir: ¿cuántos de aquellos 9.929 votos había conseguido Caminos de Barbastro?

No lo sabía entonces y tampoco puedo saberlo ahora. Podía medir alcance, reacciones y compartidos. No podía convertirlos en votos.

El seguimiento de los datos tampoco comenzó en la fase europea. Durante la votación española ya había empezado a registrar diariamente los resultados, calcular la media de votos de los últimos días y hacer proyecciones sobre la evolución de la candidatura. Aquella primera fase me sirvió también para detectar el cansancio de la votación y la necesidad de mantener activa la movilización cuando el ritmo diario empezaba a caer.

En la fase europea continué y amplié aquel método. El seguimiento se convirtió en un análisis prácticamente diario de los votos de Lecina y de sus principales rivales: posición, votos diarios, diferencias, medias de crecimiento y tendencias. Las conclusiones las trasladaba mediante informes enviados a los medios de comunicación, con el objetivo de facilitar el seguimiento del concurso y mantener el interés por la votación.

Una lección que había aprendido en Graus

Mi forma de afrontar el concurso europeo tampoco surgió de cero.

En 2015 había participado en la campaña de la Plaza Mayor de Graus en el concurso Mejor Rincón de España de la Guía Repsol.

Evolución de los votos de Graus y Barruecos en 2015

Graus y Barruecos en 2015. Cuando Graus perdió uno de los motores de su estrategia continuó sumando votos, pero dejó de crecer al ritmo necesario para competir por la victoria. Fuente de los votos: Guía Repsol. Elaboración: Caminos de Barbastro.

Hasta el tercer día, Graus y Barruecos estaban prácticamente igualados. En Graus se había desarrollado una estrategia en la que el voto delegado tenía un papel fundamental. Cuando esa forma de votar dejó de admitirse, Graus continuó consiguiendo votos, pero ya no pudo mantener el ritmo de Barruecos.

Una candidatura puede seguir sumando votos y, sin embargo, haber dejado de ser competitiva. Recuperar después el ritmo de quienes van en cabeza puede resultar muy difícil.

Por eso, con Lecina, no quería reservar todos los esfuerzos para el final. Había que llegar al final con posibilidades de ganar.

Europa era empezar de nuevo

El caso del Olmo de Navajas demostraba además que ganar en España no garantizaba nada.

En 2019 había conseguido una movilización extraordinaria: 95.130 votos en la fase española. La Palmera Imperial de Elche, segunda clasificada, había alcanzado 77.182.

Sin embargo, en Europa el Olmo de Navajas obtuvo 13.622 votos y terminó en el 10.º puesto.

Comparación de Navajas y Lecina en las fases española y europea

Dos recorridos prácticamente opuestos entre las fases española y europea. Elaboración: Caminos de Barbastro.

Navajas 2019: 95.130 en España → 13.622 en Europa.

Lecina 2021: 9.929 en España → 104.264 en Europa.

La movilización conseguida anteriormente no se trasladaba automáticamente al concurso europeo. Había que construirla de nuevo.

¿Cuántos votos podían hacer falta para ganar en Europa? No podíamos saberlo. Pero sí teníamos una referencia: en las cuatro ediciones anteriores, el ganador había pasado de 17.597 votos en 2017 a 47.226 en 2020. El listón había ido subiendo y, después de lo aprendido en Graus y Navajas, sabía que no bastaba con conseguir muchos votos: había que intentar mantener a Lecina en condiciones de competir hasta el final.

Votos de los ganadores europeos anteriores a la Carrasca de Lecina

Votos obtenidos por los ganadores de las cuatro ediciones europeas anteriores a 2021. En 2021, Lecina terminaría superando ampliamente todas aquellas referencias con 104.264 votos. Elaboración: Caminos de Barbastro.

Construir una candidatura competitiva

La votación europea comenzaba el 1 de febrero de 2021, pero la campaña había empezado antes. Nunca había participado en un reto europeo —el de Graus había sido también nacional—, por lo que veía positivamente que se fueran incorporando instituciones a la campaña.

Publicación del 25 de enero de 2021

25 de enero de 2021. La difusión de la candidatura europea comenzó antes de que se abriera la votación.

Aquella publicación consiguió 33 reacciones y 65 compartidos. Todavía no podía producir votos porque la votación no estaba abierta. Su función era otra: crear audiencia y conseguir que cuando comenzara el concurso hubiera ya personas pendientes de la candidatura.

El 1 de febrero comenzó la votación.

Una de mis preocupaciones era que la campaña no quedara limitada a quienes ya seguían Caminos de Barbastro o a una audiencia local.

El 7 de febrero, apenas una semana después de comenzar la votación, conseguí que la Carrasca apareciera en el principal informativo de una televisión nacional.

La Carrasca de Lecina en televisión el 7 de febrero de 2021

7 de febrero de 2021. Apenas una semana después de comenzar la votación, la candidatura llegó a un informativo nacional.

No puedo saber cuántos votos produjo aquella aparición. Su importancia estaba en otro lugar: todavía quedaban tres semanas de concurso y permitía llevar la candidatura a una audiencia completamente diferente.

Publicación Te necesitamos del 12 de febrero

12 de febrero. «Te necesitamos»: 1.300 reacciones, 76 comentarios y 361 compartidos.

Pero más importante que cualquiera de aquellas cifras aisladas era lo que estaba ocurriendo en el marcador.

Evolución de España, Italia y Rusia durante la votación europea

Evolución de la votación europea durante los 28 días del concurso. Durante la primera mitad Lecina consiguió mantenerse entre las candidaturas de cabeza. A partir de mitad de febrero aumenta la tensión de la competición y posteriormente se produce una fuerte aceleración. Elaboración: Caminos de Barbastro a partir del seguimiento del marcador durante el concurso.

Mirada cinco años después, la primera mitad de la gráfica puede parecer poco espectacular frente al enorme crecimiento final. Pero probablemente sea una de las partes más importantes para comprender lo que ocurrió.

Durante aproximadamente quince días, España, Italia y Rusia avanzaron con cifras relativamente próximas.

El 15 de febrero, mi seguimiento registraba:

España — 37.323 votos

Italia — 35.961 votos

Rusia — 35.410 votos

Lecina seguía primera, pero Italia estaba a solamente 1.362 votos y Rusia a 1.913.

La primera victoria había sido llegar a la segunda mitad del concurso manteniendo intacta la posibilidad de ganar.

A mitad de febrero llega el vídeo de Alfonso Palomares

En ese momento se incorporó una de las acciones que posteriormente tendría mayor protagonismo en el relato de la campaña. Se trataba ya de una campaña institucional, realizada con fondos públicos.

El 14 de febrero, Turismo de Aragón difundía el vídeo protagonizado por Alfonso Palomares y vecinos de Bárcabo. La propia información señalaba que Lecina había conseguido más de 35.000 apoyos y se encontraba entre los primeros puestos del concurso.

Al día siguiente, 15 de febrero, Huesca La Magia publicó el vídeo en Facebook.

Publicación de Huesca La Magia del vídeo de Alfonso Palomares

15 de febrero. Huesca La Magia publica el vídeo de Alfonso Palomares. La publicación obtuvo 388 reacciones y 251 compartidos.

El vídeo tuvo una difusión importante y apareció además en un momento especialmente interesante de la competición. Además, era un contenido de calidad que podía ser reutilizado y compartido por quienes estábamos difundiendo la candidatura.

Pero la cronología permite situarlo correctamente: cuando comenzó a difundirse, Lecina llevaba ya dos semanas movilizada y había superado los 35.000 votos. Mi registro del día 15 señalaba exactamente 37.323.

No partía de cero.

La tensión ganadora

A partir de aproximadamente el 16 de febrero empecé a utilizar de manera mucho más directa la evolución de la clasificación y la rivalidad entre las candidaturas como elemento de movilización. La experiencia de Graus me había enseñado el riesgo de que un rival consiguiera escaparse o de que una modificación de las reglas alterase por completo la competición.

Ya no se trataba solamente de decir «Vota a Lecina».

Ahora podía transmitirse algo mucho más movilizador: «Podemos ganar». Y poco después: «Rusia se acerca» o «Rusia nos ha adelantado».

La propia competición empezaba a generar información. Los medios tenían nuevos motivos para hablar de la Carrasca y cada movimiento del marcador proporcionaba otro argumento para movilizar.

Rusia

La experiencia de Graus explica por qué seguía tan atentamente aquella evolución.

El 17 de febrero, a las cinco de la mañana, tenía anotado:

España — 41.498 votos

Rusia — 39.645 votos

Italia — 37.979 votos

Lo que me preocupaba no era solamente la diferencia. Era la velocidad a la que estaba creciendo Rusia.

Con la tendencia que observaba, mis cálculos de aquellos días apuntaban a que Rusia podía terminar ganando, y así lo advertí durante la propia campaña. Su ritmo de crecimiento mostraba que tenía una estrategia de movilización de votos muy potente.

No es una interpretación realizada ahora, conociendo el resultado. Aquellas gráficas las estaba haciendo precisamente para intentar anticipar lo que podía ocurrir.

Al día siguiente Rusia llegó a superar a Lecina.

El 19 de febrero la organización retiró alrededor de 10.000 votos a la candidatura rusa ante sospechas de irregularidades en la votación.

No conozco con detalle qué comprobaciones realizó la organización y prefiero no ir más allá de lo que podemos documentar. Lo que sí conocemos es el efecto sobre la clasificación: Lecina recuperó el liderato.

Diario del Altoaragón sobre la retirada de votos a Rusia

19 de febrero. La corrección del marcador ruso se convirtió inmediatamente en noticia. La publicación del Diario del Altoaragón obtuvo 353 reacciones y 161 compartidos.

Lo que unas horas antes era un cambio en el marcador se había convertido en una noticia capaz de llegar a nuevas audiencias.

Lecina podía ganar.

Pero Rusia no había desaparecido. Continuó creciendo con mucha fuerza.

El 21 de febrero, a las 23:59, justo antes de comenzar la última semana con el marcador oculto, anoté:

España — 66.442 votos

Rusia — 55.917 votos

Italia — 51.824 votos

Aquella misma noche escribí: «Si no se hubieran quitado los votos a Rusia, sería el primero».

En las cinco horas anteriores Rusia había sumado 2.290 votos, frente a los 1.080 de España.

Era exactamente la clase de situación que había aprendido a observar en Graus: no bastaba con mirar quién iba primero. Había que mirar a qué velocidad crecía cada candidatura.

Mirando ahora la gráfica creo que una parte importante de la extraordinaria movilización final puede comprenderse mediante algo que podríamos llamar la tensión ganadora.

Durante las primeras dos semanas había sido necesario conseguir que Lecina permaneciera entre las candidaturas de cabeza. A partir de mitad de febrero, la propia posibilidad de victoria comenzó a convertirse en otro motor de movilización.

Rusia se acercaba. Rusia adelantaba. Se corregía su marcador. Lecina recuperaba el liderato. Los medios aumentaban su atención, aparecían nuevas publicaciones, se difundía el vídeo de Palomares y los mensajes circulaban por Facebook y WhatsApp.

La campaña ya era mucho mayor que cualquiera de quienes participábamos en ella.

Primero hubo que conseguir que Lecina pudiera ganar. Después, la posibilidad de ganar ayudó a que cada vez más gente quisiera hacerla ganar.

El 22 de febrero comenzó la última semana y el marcador dejó de ser público. Ya no podíamos saber qué estaba ocurriendo.

Solo quedaba continuar movilizando.

Cuando finalmente se hicieron públicos los resultados, la Carrasca de Lecina había conseguido:

104.264
votos
Resultado final del Árbol Europeo del Año 2021

Resultado final: la Carrasca de Lecina, Árbol Europeo del Año 2021 con 104.264 votos.

Había pasado de 37.323 votos el 15 de febrero a 66.442 al comenzar la semana de voto secreto y finalmente a 104.264.

La aceleración de la segunda mitad había sido extraordinaria.

¿Quién consiguió los 104.264 votos?

Cinco años después, mi respuesta es sencilla:

No lo sé.

Sé lo que hice desde Caminos de Barbastro.

Conservo publicaciones que durante la fase europea acumularon en conjunto más de 120.000 de alcance, 2.700 reacciones y 1.300 compartidos.

Sé que conseguí llevar muy pronto la candidatura a una televisión nacional, que trasladaba información sobre la evolución del concurso a medios y que seguía continuamente el crecimiento de las principales candidaturas.

También sé que, a partir de mitad de febrero, utilicé conscientemente la rivalidad con Rusia e Italia como elemento de movilización.

Pero no sé cuántos votos produjo todo aquello.

Una cosa es demostrar que una acción tuvo difusión y otra muy distinta saber cuántos votos produjo.

Durante febrero habían participado instituciones, profesionales de la comunicación, medios, colegios, asociaciones, páginas particulares y, sobre todo, miles de personas que votaron y compartieron la candidatura.

Además, unas acciones alimentaban a otras.

Pero después de ganar comenzó un proceso diferente: había que explicar por qué se había ganado.

Los primeros relatos aparecieron inmediatamente. El 18 de marzo de 2021, al día siguiente de conocerse el resultado, el editorial de Diario del AltoAragón hablaba de una «conjunción de voluntades»: instituciones, voluntarios, medios de comunicación, redes sociales y WhatsApp. Entre ellos citaba expresamente a Caminos de Barbastro.

Editorial de Diario del AltoAragón sobre la victoria de la Carrasca de Lecina

18 de marzo de 2021. Diario del AltoAragón explicaba la victoria como resultado de una «conjunción de voluntades» de instituciones y voluntarios, junto con la difusión en medios de comunicación, redes sociales y WhatsApp.

Un día después, Javier García Antón ponía el foco mucho más directamente en mi participación. Recordaba el seguimiento diario que había realizado de la votación, la difusión en redes, el contacto con medios nacionales y la búsqueda de personas que ayudaran a extender la campaña por WhatsApp.

Apenas un mes después ya podía observarse cómo aquellos relatos empezaban a divergir. El 20 de abril de 2021 publiqué una carta al director de Heraldo de Aragón, después de que una información publicada diez días antes sobre la Carrasca, en que se mencionaba a muchas personas e instituciones que posibilitaron el triunfo, no mencionara mi participación.

Carta al director publicada en Heraldo de Aragón sobre la Carrasca de Lecina

20 de abril de 2021. Carta al director publicada en Heraldo de Aragón, en la que reivindicaba el trabajo realizado desde Caminos de Barbastro y recordaba la experiencia previa de la campaña de Graus de 2015.

La discusión sobre cómo atribuir los méritos de la campaña había comenzado apenas unas semanas después de la victoria.

De una movilización colectiva a una campaña premiada

Meses después, la campaña institucional tuvo también su propio recorrido profesional.

Cuando TuHuesca presentó la campaña a los Premios Agripina en noviembre de 2021, su propia nota de prensa explicaba el resultado de una forma mucho más directa. Señalaba que el vídeo protagonizado por Alfonso Palomares había sido el que logró mayor difusión, «facilitando esa votación masiva de más de 104.264 votos populares» con la que la Carrasca consiguió el título europeo.

Fernando Blasco, director gerente de TuHuesca, destacaba además el trabajo de La Colmena, Alfonso Palomares, Clara Bosch y otros profesionales, definiéndolo como un «trabajo colaborativo, coordinado» que había dado sus frutos.

Campaña de la Carrasca de Lecina en los Premios Agripina

La campaña terminaría obteniendo el Premio Agripina a Mejor Campaña del Año 2021.

No pretendo cuestionar ese reconocimiento profesional. Lo que me interesa, cinco años después, es distinguir entre el éxito de una campaña publicitaria y la explicación de cómo se consiguieron los 104.264 votos.

La cronología aporta un contexto importante: cuando el vídeo comenzó a difundirse a mitad de la campaña, Lecina había superado ya los 35.000 votos. Mi registro del día 15 señalaba exactamente 37.323.

Ya habían transcurrido 14 días de competición en los que Lecina había conseguido mantenerse como una candidatura con posibilidades reales de ganar.

Después llegó una aceleración extraordinaria a la que aquella acción pudo contribuir, junto con muchas otras, en un efecto acumulativo de toda la campaña.

Lo que los datos no permiten es utilizar los 104.264 votos finales como medida del efecto de una sola actuación.

Fuente: Nota de prensa de TuHuesca, 5 de noviembre de 2021 .

Y en 2023 encontré la historia contraria

Artículo de 2023 sobre la campaña de Lecina

Un relato posterior en el que mi participación desde Caminos de Barbastro adquiría un protagonismo mucho mayor.

«Lecina: fueron forasteros en su pueblo», publicada el 8 de marzo de 2023 en El Diario de Huesca.

Podría quedarme con esa versión: "... quien dio todo el impulso a la candidatura al Mejor Árbol Europeo, Daniel Vallés Turmo ..."  Incluso resulta agradable encontrar reconocido un trabajo al que dediqué tantas horas, parte de mis ahorros y no percibir ninguna remuneración.

Pero tendría exactamente el mismo problema.

Mis documentos demuestran que participé intensamente desde la fase nacional. No demuestran cuántos votos conseguí.

Los 104.264 votos no pertenecen a un vídeo.

Tampoco pertenecen a Caminos de Barbastro.

Una misma persona podía conocer la candidatura por una publicación de Caminos de Barbastro, verla después en televisión, encontrarse el vídeo de Palomares, leer una noticia del Diario del Altoaragón y recibir finalmente por WhatsApp el enlace que la llevó a votar.

¿Quién consiguió ese voto?

Probablemente nadie por separado.

Cinco años después

Cinco años después resulta relativamente sencillo encontrar las páginas institucionales, las noticias de los medios o la documentación de una campaña posteriormente premiada.

Es mucho más difícil reconstruir todo lo demás.

Buena parte de los mensajes de WhatsApp ha desaparecido. Las conversaciones personales no dejaron registro. Muchas publicaciones particulares están enterradas entre miles de contenidos.

Las instituciones, los medios y las empresas tienen además una capacidad mucho mayor para publicar y conservar su actividad. Con el paso del tiempo, esos documentos son precisamente los que encuentra quien intenta reconstruir lo sucedido.

Lo que mejor se conserva no tiene por qué ser toda la historia.

Una hemeroteca que no sabía que estaba construyendo

En febrero de 2021 no hacía aquellas gráficas pensando que algún día servirían para explicar la historia de la Carrasca.

Las hacía porque las necesitaba para la campaña.

Cuando el 17 de febrero anoté a las cinco de la mañana los votos de España, Rusia e Italia, no estaba documentando el pasado. Estaba intentando anticipar el futuro.

Cinco años después, aquellas gráficas, publicaciones y capturas se han convertido involuntariamente en una pequeña hemeroteca.

Reconstruir una votación como reconstruir un antiguo camino

Hay algo en todo este proceso que me resulta familiar.

Muchas veces, en Caminos de Barbastro, intento averiguar por dónde discurría un antiguo camino comparando mapas de diferentes épocas, fotografías aéreas, documentos, topónimos y lo que todavía puede observarse sobre el terreno.

Ninguna fuente contiene toda la respuesta. Hay que ponerlas unas junto a otras.

Con la Carrasca me ha ocurrido algo parecido. Para esta reconstrucción he intentado localizar también información que permitiera analizar el alcance de las distintas acciones institucionales, pero no he encontrado datos equivalentes a los que conservo de mi propia actividad.

Solo que esta vez los documentos tienen cinco años y yo estaba dentro de la historia que intento reconstruir.

Precisamente por eso mis propias fuentes también deben tratarse con prudencia.

Volver a Wikipedia

Artículo de Wikipedia sobre la Carrasca de Lecina

Con el paso del tiempo, las fuentes que permanecen accesibles adquieren un peso especial en la forma en que reconstruimos una historia.

Wikipedia es probablemente uno de los primeros lugares a los que llegará dentro de unos años quien quiera conocer la historia de la Carrasca.

Creo que aquella parte puede explicarse mejor.

No para sustituir el relato actual por el mío. Ni para decidir quién consiguió los votos.

Lo interesante sería utilizar fuentes publicadas y verificables para reflejar mejor la dimensión colectiva de aquella movilización.

Porque los 104.264 votos adquieren todavía más significado cuando los ponemos en perspectiva:

Lecina — España 2020: 9.929 votos

Lecina — Europa 2021: 104.264 votos

Navajas — España 2019: 95.130 votos

Navajas — Europa 2019: 13.622 votos

Dos candidaturas españolas y dos recorridos completamente diferentes.

En Lecina ocurrió algo excepcional: una candidatura que había necesitado menos de 10.000 votos para ganar en España terminó movilizando a más de 100.000 personas en Europa.

Carrasca de Lecina cinco años después

Cuando empecé a revisar todo este material pensaba que estaba intentando comprender mejor quién había conseguido aquellos votos.

Ahora creo que esa es precisamente la pregunta que no podemos responder.

Y quizá tampoco sea la más importante.

Podemos reconstruir cómo durante las primeras semanas se consiguió mantener a Lecina entre las candidaturas capaces de ganar. Podemos observar cómo después la competición fue generando una tensión cada vez mayor. Podemos ver cómo se incorporaron nuevos actores, aumentó la atención de los medios y la movilización se aceleró extraordinariamente.

Pero los votos pertenecen finalmente a las personas que decidieron votar.

Participamos muchos. Ninguno puede apropiarse de aquello.

Primero hubo que conseguir que Lecina pudiera ganar. Después, la posibilidad de ganar ayudó a que cada vez más gente quisiera hacerla ganar.

Cinco años después podemos seguir intentando contar mejor aquella historia.

La Carrasca, mientras tanto, continúa donde llevaba siglos antes de que existieran Facebook, Wikipedia, los concursos europeos o las campañas de comunicación.

En Lecina.

Daniel Vallés Turmo

Agosto de 2026

Esta entrada ha sido realizada con ayuda asistida de inteligencia artificial en tareas de búsqueda, contraste de información, organización de contenidos y edición, bajo revisión y responsabilidad del autor.

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sábado, 22 de agosto de 2026

Novales (Huesca): castillo, iglesia románica, Molino de Ferrer y Azud de Novales

Novales (Huesca): lo que encontramos al visitar el pueblo

Del castillo y la iglesia románica al Molino de Ferrer y los antiguos azudes del Guatizalema

Vista general de Novales, Huesca
Vista general de Novales desde el sur. Fuente: Diputación Provincial de Huesca .

Llegamos a Novales, en la provincia de Huesca, siguiendo la pista de una fotografía. Nueve días después del eclipse total del 12 de agosto de 2026 regresamos al pequeño pueblo oscense que aparecía al fondo de la espectacular imagen del skater Danny León.

Pero esta vez queríamos mirar más allá del eclipse.

Las páginas dedicadas al patrimonio de Novales hablan de un castillo, una iglesia románica, un puente medieval, antiguas fuentes, un molino y varios azudes en el río Guatizalema. Sobre el papel parecía una pequeña ruta perfecta para completar la visita.

El 21 de agosto de 2026 fuimos a recorrerla.

Y descubrimos algo que ocurre muchas veces cuando pasamos de Internet al territorio: algunas cosas eran incluso más bonitas de lo que esperábamos; otras costaba encontrarlas y a algunas, sencillamente, ya no pudimos llegar.

Una visita que comenzó con el eclipse

Esta historia empezó unos días antes, cuando intentamos descubrir dónde se había realizado el salto de Danny León durante el eclipse y, una vez localizado el lugar, reconstruimos cómo su equipo había conseguido preparar aquella extraordinaria imagen.

Ahora faltaba algo mucho más sencillo: ir a conocer Novales.


1. El castillo y la iglesia: la mejor imagen de Novales

En la parte más elevada del pueblo, sobre un promontorio de arenisca, se encuentran juntos sus dos monumentos más destacados: el castillo y la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario.

Castillo de Novales iluminado por el sol del atardecer
El castillo de Novales, construido sobre un promontorio de arenisca.

El castillo de Novales, declarado Bien de Interés Cultural, es el resultado de diferentes etapas constructivas. La fortaleza medieval fue profundamente transformada a partir del siglo XV y durante los siglos siguientes.

En 1845, Pascual Madoz se refería a él como el Palacio del Señor de Ayerbe. Tras sus murallas se conservan elementos tan interesantes como un aljibe, un pozo de 27 metros de profundidad y una gran sala semisubterránea excavada parcialmente en la roca arenisca.

Durante nuestra visita el interior no podía recorrerse. La puerta permite contemplar parcialmente el recinto, pero permanecía cerrado.

Interior cerrado del castillo de Novales
El interior del castillo no era visitable durante nuestra visita.

Junto al castillo encontramos la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, de origen románico de finales del siglo XII y posteriormente reformada y ampliada durante los siglos XVI y XVII.

Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Novales al atardecer
Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Novales. La luz del atardecer resalta los tonos dorados de la arenisca y su portada románica.

Su portada románica está formada por cinco arquivoltas apoyadas sobre columnas con capiteles decorados. Permaneció oculta tras un muro hasta que volvió a salir a la luz durante las obras de restauración realizadas a finales del siglo XX.

La iglesia conserva también su ábside semicircular románico y, bajo él, una cripta recuperada durante aquellas actuaciones. Madoz la denominaba en 1845 Nuestra Señora de la Asunción.

Castillo e iglesia forman un conjunto especialmente bonito al final de la tarde, cuando la luz baja transforma la arenisca y acentúa sus tonos ocres y dorados.

📍 Castillo e iglesia
Ambos monumentos se encuentran juntos en la parte alta de Novales.

2. Bajamos al Guatizalema: el puente medieval y la fuente vieja

Desde el castillo bajamos hacia el río Guatizalema, donde encontramos el puente de origen medieval y la antigua fuente, lavadero y abrevadero.

El puente se encuentra en la zona de los Mesones, sobre el antiguo camino que comunicaba con Pertusa y permitía acceder al Molino de Ferrer.

Aunque su origen es medieval, su aspecto actual corresponde a diferentes épocas. El gran arco central sería la parte más antigua. En el siglo XIX se añadieron otros tres arcos menores y se prolongó el tablero para reducir la pendiente del camino.

Resulta curioso que Pascual Madoz describiera todavía en 1845 un puente de piedra de un solo arco.

El puente fue restaurado en 2004 por la Asociación de Amigos del Galacho de Novales.

Puente medieval de Novales parcialmente cubierto por la vegetación
El puente medieval queda actualmente parcialmente oculto por la vegetación.

A pocos metros encontramos la conocida como fuente vieja, que reunía en un mismo espacio fuente, lavadero y abrevadero. Es una construcción de sillería con tres caños, reconstruida en 1907.

Actualmente queda dentro del recinto de las piscinas municipales. Durante nuestra visita las piscinas estaban abiertas y, después de preguntar, pudimos acceder para verla.

Fuente lavadero y abrevadero de Novales
Fuente, lavadero y abrevadero de Novales.
📍 Puente medieval y fuente vieja

3. En busca del Molino de Ferrer

Desde el puente partía antiguamente el camino hacia uno de los elementos más interesantes del patrimonio de Novales: el Molino de Ferrer.

La tradición molinera está documentada desde hace casi nueve siglos. Un documento de la Catedral de Huesca señala que en 1120 Fortún Garcés donó a esta iglesia un molino situado en Novales.

En 1196 Ricardo, obispo de Huesca, dio permiso a Lope de Novales para recrecer tres palmos la presa del molino.

No podemos asegurar que aquel molino medieval fuera exactamente el edificio que ha llegado hasta nuestros días, aunque la continuidad de la actividad molinera en este lugar hace muy interesante esa posibilidad.

Todavía en 1845 Pascual Madoz mencionaba el molino harinero y los azudes de Novales.

Un sistema hidráulico de 1.700 metros

El molino no tomaba el agua directamente junto al edificio. Su funcionamiento dependía del Azud de Novales, situado aproximadamente 1.700 metros aguas arriba.

Desde allí partía una larga acequia que conducía el agua del Guatizalema hasta el molino. El sistema aprovechaba el suave desnivel del terreno para mantener la cota necesaria durante aproximadamente 1,7 kilómetros y utilizar finalmente la fuerza del agua para mover las muelas.

Contemplando la extensa llanura agrícola que rodea Novales se comprende mejor la importancia que debió de tener este molino harinero. En estas tierras se cultivaron durante siglos cereales como el trigo y la cebada, que después había que transformar en harina.

Sistema hidráulico del Molino de Ferrer sobre el paisaje actual
El sistema hidráulico del Molino de Ferrer sobre el paisaje actual. Entre el Azud de Novales y el molino hay unos 1,5 km en línea recta, mientras que la antigua acequia recorría aproximadamente 1,7 km.

Seguir hoy la huella de la antigua acequia

Aunque la acequia ha desaparecido, todavía podemos seguir parte de su antiguo trazado sobre el paisaje actual.

Desde el puente medieval de Novales podemos caminar hacia el este siguiendo el antiguo camino de Pertusa. Tras recorrer apenas 260 metros —unos 4 minutos andando—, encontramos una de las lindes que coincide con el trazado de la antigua acequia.

A partir de aquí resulta especialmente interesante comparar el paisaje actual con la imagen aérea y la cartografía histórica. Aunque la acequia ha desaparecido, varias de las lindes actuales coinciden con su antiguo recorrido, lo que permite seguir todavía hoy parte de su trazado hacia el Molino de Ferrer.

📍 Huella de la antigua acequia
A 260 metros del puente medieval —unos 4 minutos andando—.

El mapa de 1932 nos permite reconstruir el recorrido de la antigua acequia y compararlo con las lindes que todavía observamos en el paisaje actual.

Mapa de 1932 del sistema hidráulico del Molino de Ferrer
El sistema hidráulico del Molino de Ferrer en el mapa de 1932. Se distingue el largo trazado de la acequia entre el Azud de Novales y el molino. Fuente: Instituto Geográfico Nacional (IGN)

¿Podemos visitarlo?

Nosotros quisimos continuar hasta el Molino de Ferrer, pero desde Novales no resulta evidente cómo llegar. Tuvimos que preguntar a varios vecinos hasta que nos indicaron una pista agrícola que recorre algo más de un kilómetro entre los campos próximos al Guatizalema.

Al final encontramos una antigua señal:

«Molino de Ferrer — Prohibido el paso».
Señal del Molino de Ferrer con prohibición de paso
La antigua señalización conduce hasta el Molino de Ferrer, pero actualmente el acceso está prohibido.

El molino se encuentra actualmente dentro de una propiedad privada y no puede visitarse.

La situación resulta paradójica: después de seguir las indicaciones de una antigua ruta patrimonial llegamos finalmente a uno de sus elementos más interesantes para descubrir que ya no podemos acercarnos a él.

⚠️ No confundir los dos azudes

El Azud de Novales, situado aguas arriba del pueblo, era el que desviaba parte del agua del Guatizalema hacia la acequia que alimentaba el Molino de Ferrer.

Junto al Molino de Ferrer existe otro azud relacionado con el riego, al que durante nuestra visita no pudimos acceder.

📍 Molino de Ferrer
El enlace sirve solamente para localizarlo. El molino está dentro de una propiedad privada.

4. La Fuente del Molino

Aunque no podemos acceder al Molino de Ferrer, a pocos metros encontramos la Fuente del Molino.

Fue restaurada en 2004 por la Asociación de Amigos del Galacho de Novales y todavía conserva el antiguo caño de piedra y una piedra que habría servido como lavadero.

Fuente del Molino de Ferrer en Novales
La Fuente del Molino, entre la vegetación de ribera.

El lugar fue acondicionado como pequeña zona de descanso y todavía quedan bancos bajo los árboles.

A pesar del paso del tiempo, encontramos allí uno de los rincones más agradables del recorrido. La vegetación proporciona una sorprendente sombra en pleno verano y, unos metros más abajo, discurre encajonado el Guatizalema.

Aquel día el río llevaba poca agua y presentaba un intenso color marrón. Había llovido recientemente y desconocemos si la turbidez se debía a esas precipitaciones, por lo que no podemos considerar que este sea su aspecto habitual.

Río Guatizalema junto a la Fuente del Molino
El Guatizalema durante nuestra visita del 21 de agosto de 2026.

5. El Azud de Novales: el antiguo azud del molino

Al norte del pueblo encontramos uno de los rincones naturales más atractivos de la visita: el Azud de Novales, con su cascada y la poza formada en el Guatizalema.

Pero detrás de este bonito rincón junto al río se esconde una obra hidráulica mucho más antigua. El azud formaba parte del antiguo sistema hidráulico de Novales que permitía llevar el agua hasta el Molino de Ferrer. Desde aquí partía la acequia que, siguiendo suavemente el terreno durante aproximadamente 1.700 metros, alcanzaba finalmente el molino.

Cascada del Azud de Novales en el río Guatizalema
El Azud de Novales y la cascada del Guatizalema.

El lugar aprovecha un desnivel natural de la roca arenisca. Sobre él se construyó la obra que permitía elevar y desviar parte del agua hacia la acequia.

Hoy llama especialmente la atención la cascada y la poza. El entorno fue acondicionado como lugar de estancia y todavía conserva mesas, bancos y barandillas entre la vegetación de ribera.

Poza y área recreativa del Azud de Novales
El entorno del azud fue acondicionado como espacio de estancia junto al río.

Cuando llegamos estaba completamente vacío, a pesar de ser una tarde de agosto. El sonido de la cascada, la sombra y la vegetación hacían de este uno de los lugares más bonitos que encontramos durante toda la visita.

El agua presentaba aquel día un intenso color marrón. Había llovido recientemente y desconocemos si la turbidez era consecuencia de esas precipitaciones.

El acceso tampoco resulta demasiado evidente. La entrada de la pista que conduce al pequeño aparcamiento apenas está señalizada y el corto sendero que baja hasta la cascada empieza a quedar cubierto por la vegetación.

Aun así, el Azud de Novales sí puede visitarse. Podemos llegar en coche hasta sus proximidades y desde allí caminar unos metros.

📍 Azud de Novales

6. Una ruta recuperada hace veinte años

Mientras recorremos Novales encontramos todavía las huellas de un proyecto que intentó recuperar y dar a conocer todo este patrimonio.

Placa de recuperación del entorno del río Guatizalema en Novales 2002 2006
La recuperación del entorno del Guatizalema y de distintos elementos patrimoniales se desarrolló entre 2002 y 2006.

Una placa recuerda la actuación denominada «Recuperación del entorno del río Guatizalema y elementos de interés arquitectónico en Novales», desarrollada durante el periodo 2002-2006.

En aquellos años se restauraron algunos de los elementos que hemos visitado, como el puente medieval y la Fuente del Molino, y se instaló señalización para facilitar el recorrido.

Más de veinte años después, buena parte de aquel acondicionamiento muestra ya el paso del tiempo.

Panel informativo de Novales deteriorado por el sol
Algunos de los antiguos paneles informativos resultan actualmente prácticamente ilegibles.

Algunas señales de madera todavía permanecen, aunque deterioradas; otros paneles han desaparecido o han perdido prácticamente toda su información.

La vegetación dificulta contemplar el puente medieval, el Molino de Ferrer está dentro de una propiedad privada y algunos de los caminos y accesos de aquella ruta ya no resultan fácilmente practicables.

La situación llama especialmente la atención porque muchos de estos lugares continúan apareciendo cuando buscamos información sobre el patrimonio de Novales. Desde Internet podemos obtener la impresión de una pequeña ruta perfectamente visitable. Sobre el terreno, la realidad es diferente.

Eso no significa que no merezca la pena acercarse a Novales.

El castillo y la iglesia forman un conjunto precioso, especialmente con la luz del atardecer; el Azud de Novales y su cascada constituyen un atractivo rincón natural; y el antiguo sistema hidráulico del Guatizalema conserva una historia muy interesante.

Recuperar el patrimonio no consiste solamente en restaurarlo una vez. También es necesario mantener los caminos y renovar la señalización para que quienes lleguen años después puedan seguir descubriéndolo.

Si vas a visitar Novales

🏰 El castillo y la iglesia románica son los elementos más sencillos de visitar y especialmente bonitos al atardecer.

💧 El Azud de Novales también merece la pena, aunque el acceso está poco señalizado.

🌉 El puente medieval puede resultar difícil de contemplar por la vegetación.

💧 La huella de la antigua acequia puede localizarse fácilmente: desde el puente medieval, siguiendo 260 metros por el antiguo camino de Pertusa, llegamos a una de las lindes que coincide con su antiguo recorrido.

⛲ La fuente vieja se encuentra dentro del recinto de las piscinas municipales, por lo que su acceso depende de que el recinto esté abierto.

⚠️ El Molino de Ferrer es propiedad privada y no es visitable.

Esta información corresponde a nuestra visita del 21 de agosto de 2026. El estado de los caminos, la vegetación y los accesos puede cambiar.


Epílogo. Nueve días después del eclipse

Terminamos la visita donde la habíamos comenzado: junto al castillo y la iglesia románica de Novales.

Eran casi las ocho de la tarde. Apenas faltaban unos minutos para la hora en que, nueve días antes, la Luna había ocultado completamente el Sol durante el eclipse del 12 de agosto.

Sierra de Guara y Mondiniero vistos desde Novales
La sierra de Guara desde Novales. En el horizonte volvemos a reconocer Mondiniero o Fragineto.

Hacia la sierra de Guara volvimos a reconocer el perfil de Mondiniero o Fragineto, aquella montaña cuya silueta había resultado fundamental unos días antes para localizar el lugar desde el que se había realizado la fotografía del salto de Danny León.

Después de tantos mapas, fotografías y líneas trazadas sobre el horizonte, resultaba curioso tener ahora la montaña delante y reconocerla simplemente con la mirada.

El Sol iba descendiendo y la luz del atardecer iluminaba la arenisca del castillo y de la iglesia con intensos tonos dorados.

Y entonces apareció otra pequeña coincidencia.

Luna creciente junto a la torre del castillo de Novales
La Luna creciente junto al castillo de Novales, nueve días después del eclipse.

Nueve días antes habíamos estado pendientes de la posición exacta del Sol y de la Luna porque durante unos instantes ambos astros iban a coincidir en el cielo.

Ahora estaban muy separados.

Habíamos llegado hasta aquí siguiendo la pista de un vídeo del eclipse y terminamos descubriendo un pequeño pueblo, su castillo, su iglesia románica, el Guatizalema, un antiguo molino, sus azudes y los restos de una ruta patrimonial recuperada hace más de veinte años.

También descubrimos algo que desde Internet resulta difícil apreciar: un lugar no es exactamente lo que muestran sus fotografías ni lo que describen las páginas que consultamos antes de viajar. Hay que recorrerlo, buscar los caminos, preguntar a quienes viven allí y aceptar también aquello que ya no podemos encontrar.

Mientras regresábamos a casa, Mondiniero continuó apareciendo durante kilómetros en el horizonte.

Nueve días antes aquella montaña había sido una pista.

Ahora volvía a ser simplemente parte del paisaje.

Fuentes y más información

Para preparar esta entrada hemos consultado, entre otras fuentes, las fichas del Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA), documentación sobre el patrimonio de Novales, las descripciones de Pascual Madoz de 1845 y cartografía histórica del sistema hidráulico del Molino de Ferrer.

Visita realizada el 21 de agosto de 2026. Las fotografías pertenecen al autor.

Contenido desarrollado por el autor con el apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Agosto de 2026

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viernes, 21 de agosto de 2026

Cómo encontramos el lugar del salto de Danny León durante el eclipse en Novales

Cómo encontramos el lugar del salto de Danny León durante el eclipse en Novales

El vídeo de Danny León saltando ante el eclipse total del 12 de agosto de 2026 se había hecho viral en todo el mundo. Y se había grabado muy cerca de Barbastro.

Esta es la segunda parte de esta historia. En la primera contamos cómo consiguieron meter a Danny León dentro del Sol .

Sabíamos que se había realizado en Novales, Huesca. Pero no había datos precisos.

¿Seríamos capaces de encontrar el lugar exacto donde habían colocado la rampa y la cámara?

Saso de Novales donde estuvo instalada la rampa del salto de Danny León

En algún punto de este saso estaba la rampa que buscábamos.

El martes 18 de agosto, a las 19:30, le planteé el reto a ChatGPT: intentar reconstruir la localización de una forma parecida a como habíamos hecho unos días antes con la fotografía del eclipse sobre el Pilar de Zaragoza. El jueves 20 de agosto ya fuimos al lugar para comprobarlo in situ.

Y comenzó la búsqueda.

1. La primera pista estaba en el propio vídeo

Al final del vídeo viral se produce un zoom inverso.

Durante unos instantes dejamos de ver únicamente a Danny y el eclipse y aparece el paisaje que rodeaba la escena.

Zoom inverso del vídeo viral de Danny León durante el eclipse

El zoom final del vídeo fue una de nuestras primeras pistas: por fin aparecía el paisaje que rodeaba la rampa.

Aquella imagen nos daba algo muy valioso: podíamos distinguir el pequeño punto donde estaba la rampa y observar el perfil del terreno que había alrededor.

📷 CÁMARA  — 300/600 m —  🛹 RAMPA  —  ☀️ SOL

Si conocíamos la posición del Sol durante el eclipse y conseguíamos reconocer aquel relieve, quizá pudiéramos encontrarlo en Google Earth.

2. Un teleobjetivo que engaña al ojo

Otra imagen mostraba al fotógrafo y el enorme teleobjetivo utilizado para conseguir la toma.

Fotógrafo con teleobjetivo durante la grabación del eclipse

El potente teleobjetivo era otra pista fundamental: no podíamos fiarnos de las distancias aparentes.

La fotografía final podía hacernos creer que todos los elementos estaban relativamente próximos. Pero el teleobjetivo comprime visualmente las distancias.

Y esto era algo que acabábamos de comprobar intentando comprender otra de las grandes fotografías del eclipse: cómo se hizo la famosa fotografía del eclipse sobre el Pilar de Zaragoza .

Comparación del Pilar de Zaragoza con distintas focales

Desde el mismo lugar, el Pilar podía parecer pequeño y lejano o enorme y aparentemente próximo dependiendo de la focal utilizada.

Con Danny no podíamos fiarnos de lo que parecía mostrar la imagen.

Había que reconstruir la geometría real del paisaje.

3. Las montañas como brújula

Empezamos a estudiar las fotografías del montaje de la rampa publicadas en redes sociales por los promotores del proyecto.

Una de ellas resultó especialmente útil para quien conoce la Sierra de Guara.

Fotografía del montaje de la rampa con la Sierra de Guara al fondo

Al fondo aparecía una montaña de característica forma piramidal y, a su lado, la Sierra de Guara.

Conozco bien estas montañas después de años recorriendo y escribiendo sobre la Sierra de Guara, pero desde tanta distancia no era fácil reconocer aquella silueta. Conocía además esta zona por haberla recorrido anteriormente, como cuento en la Guía de la Sierra de Guara Occidental .

Al principio podía recordar al pico Gratal.

No encontraba fotografías tomadas desde una perspectiva suficientemente lejana para comprobarlo, así que recurrimos a Google Earth.

Reconstrucción del pico Mondinero en Google Earth

Google Earth permitió resolver una de las primeras pistas: aquella montaña piramidal era Mondinero.

La reconstrucción con Google Earth y la investigación posterior permitieron identificar aquella montaña como Mondinero, una cima que ya conocía por haberla ascendido anteriormente.

Gratal también presenta una característica silueta piramidal, pero está mucho más desplazado hacia el oeste. Mondinero, en cambio, aparece mucho más próximo visualmente a la Sierra de Guara.

Ya teníamos una dirección.

4. El fotógrafo estaba en una pista

Otra imagen aportó una pista aparentemente insignificante.

Fotógrafo situado junto a una pista agrícola

El fotógrafo no estaba situado en mitad de cualquier campo.

Estaba trabajando junto a una pista agrícola.

Aquello nos permitió empezar a buscar combinaciones muy concretas: una pista agrícola, un saso frente a ella, unos 500 metros de separación y una orientación compatible con la posición del Sol.

Empezamos a medir.

5. El método era bueno. El lugar, no

En Google Earth encontramos incluso combinaciones que parecían encajar sorprendentemente bien.

Primera hipótesis de cámara y rampa separadas por unos 500 metros

Teníamos aproximadamente los 500 metros que buscábamos.
Teníamos una pista.
Teníamos un saso.
Teníamos una orientación razonable.

Ya teníamos el método,
pero estábamos buscando la aguja en el pajar equivocado.

Algo seguía sin encajar.

Y entonces decidimos cambiar la forma de buscar.

6. Dejamos de buscar la rampa y empezamos a buscar el paisaje

En lugar de comenzar trazando líneas de 500 metros, volvimos a las fotografías.

Había que encontrar algo mucho mayor y más reconocible que una rampa que ya ni siquiera existía.

Nos fijamos entonces en la gran caída existente delante del saso, los campos situados a diferentes alturas y las manchas oscuras de vegetación.

Una de las fotografías del montaje contenía prácticamente un mapa.

Paisaje visto desde la rampa con pista, cereal y carrascas
carrascas → final de pista → cereal → carrascas

Además, el borde del saso tenía una forma determinada y los campos aparecían escalonados.

Aquella combinación debía ser mucho más difícil de repetir que la silueta de una montaña.

Las carrascas y los bancales se convirtieron en nuestra nueva huella digital.

7. ¿Y si no fuera Novales?

Mientras tanto había aparecido otra duda.

Las referencias a unos 30 segundos de eclipse total no parecían encajar con los aproximadamente 20 segundos de totalidad que calculábamos para Novales. Y, sin embargo, el equipo hablaba una y otra vez de esos 30 segundos.

Durante un tiempo llegamos a pensar que la localización difundida podía ser aproximada y desplazamos nuestra búsqueda hacia otras zonas, entre ellas Fraella y Tramacéd.

Incluso volvimos a estudiar la fotografía de Mondinero y Guara.

Allí aparecía otra pista que inicialmente había pasado desapercibida: un pueblo al fondo.

Llegamos a plantear que pudiera ser Sesa.

Otra hipótesis más.

8. Las carrascas nos llevaron hasta el lugar

Volvimos a Google Earth.

Ya no buscábamos montañas.

Buscábamos aquella peculiar disposición de campos, bancales, pista y carrascas.

Búsqueda del patrón de campos y carrascas en Google Earth

Y entonces todo empezó a suceder muy deprisa.

Encontramos una configuración que se parecía muchísimo a la fotografía.

Seguimos ajustando.

Hasta que apareció otra.

Localización final con una distancia aproximada de 497 metros

497 metros

Prácticamente los 500 metros que llevábamos buscando desde el principio.

Y ahora coincidían también las carrascas, los campos, la pista, el desnivel y la forma del saso.

Habíamos vuelto a Novales.

9. La geometría terminó de confirmarlo

Todavía hicimos una última comprobación.

Marcamos el punto donde debía encontrarse la cámara y el punto de la rampa.

La distancia obtenida con un cálculo más preciso era de aproximadamente 451 metros, perfectamente compatible con esos «500 metros» utilizados como referencia durante el rodaje.

Dirección cámara → rampa
284,84°
Azimut del Sol
284,8044°
Diferencia
0,04°

📷 fotógrafo — 451 m — 🛹 rampa — ☀️ eclipse

Y además coincidían de manera independiente el relieve, la pista, los bancales, las carrascas y las referencias del horizonte.

Era muy difícil que todo aquello fuera una casualidad.

Pero todavía faltaba una comprobación mucho más sencilla:
ir allí.

10. Del ordenador al terreno

A la mañana siguiente fui hasta Novales.

Primero busqué el lugar desde el que calculábamos que habían trabajado los fotógrafos.

Era el mismo paisaje que abre esta entrada: el saso aparecía exactamente donde nuestros cálculos indicaban.

Era el relieve que llevábamos horas observando en fotografías, vídeos, Street View y Google Earth.

Ahora había que subir.

11. La huella de la rampa

Al llegar a la parte superior del saso apareció algo todavía más revelador.

Terreno donde estuvo instalada la rampa de Danny León

El terreno conservaba perfectamente la huella de la preparación.

Por las informaciones que habíamos encontrado durante la investigación sabíamos que el equipo había tenido que retirar piedras, limpiar y acondicionar la superficie para instalar la rampa.

Allí seguía la zona removida.

Y mirando al suelo aparecieron más indicios.

Restos encontrados junto al lugar donde estuvo instalada la rampa

Tuercas, arandelas, cintas y otros pequeños materiales encontrados junto al lugar de la rampa.

No podemos saber si cada uno de aquellos elementos pertenecía al montaje, pero su presencia junto al terreno recién acondicionado reforzaba todavía más la identificación. Entre los restos apareció incluso un billete de avión de Vigo a Barcelona fechado el 10 de agosto de 2026, una pista difícil de explicar por casualidad.

Y había otra, bastante más simpática: encontramos también restos del paso de un perro. Después, al ver el making of oficial, descubrimos que Zoe había acompañado al equipo durante el rodaje.

12. Mirar ahora en sentido contrario

Desde arriba quedaba una última comprobación.

Mirar hacia donde habíamos calculado que estaban las cámaras.

Vista desde la rampa hacia la zona donde estaban las cámaras

Allí estaban los campos, los bancales, las carrascas y la pista que habíamos intentado reconocer tantas veces en las imágenes.

El paisaje que sobre Google Earth parecía un rompecabezas resultaba ahora perfectamente comprensible.

13. El lugar desde donde se hizo la toma

Y todavía quedaba regresar abajo y mirar hacia la rampa.

Desde la posición aproximada de las cámaras, el zoom permite comprender cómo el teleobjetivo acercaba visualmente la rampa situada al otro lado de los campos.

Desde el lugar de las cámaras se comprende quizá mejor que con cualquier mapa cómo se consiguió aquella fotografía.

A simple vista, la rampa era apenas un pequeño punto situado en lo alto del saso, al otro lado de los campos.

El potente teleobjetivo hizo el resto.

La experiencia que habíamos tenido con la fotografía del Pilar volvía a cobrar sentido.

Habíamos comenzado intentando comprender una imagen.
Terminamos aprendiendo a leer un paisaje.

Una comprobación inesperada

Después de haber localizado el lugar y visitarlo, el equipo de Danny León publicó 30 SECONDS | THE ECLIPSE STORY, el making of completo de la grabación.

Verlo después de nuestra búsqueda resultó especialmente curioso.

Muchas de las pistas que habíamos utilizado aparecían ahora con toda claridad: el borde del saso, la pista agrícola, los campos, las carrascas y la gran separación entre la rampa y las cámaras.

El propio vídeo redondeaba esa distancia en unos 500 metros.

Para entonces ya no necesitábamos aquellas imágenes para encontrar el lugar.

Habíamos estado allí.

Encontrar una aguja en un pajar

Lo más curioso de esta pequeña investigación es que ninguna pista fue suficiente por sí sola.

No encontramos el lugar gracias a Mondinero.
Ni gracias a los 500 metros.
Ni gracias a la pista.
Ni siquiera gracias a la posición del Sol.

Lo encontramos cuando todas esas pistas empezaron a señalar el mismo punto.

Y también nos equivocamos.

Buscamos en lugares que no eran. Dudamos de Novales. Seguimos pistas que parecían buenas y terminaron llevándonos a ninguna parte.

Hasta que dejamos de buscar aquello que queríamos encontrar —una rampa que ya había desaparecido— y empezamos a observar lo que permanecía:

los campos · los caminos · las carrascas · las montañas

El paisaje acabó dándonos la respuesta.

🏘️ Y después del eclipse... visitamos Novales

La búsqueda del lugar donde se realizó el salto nos llevó hasta Novales. Nueve días después del eclipse regresamos para conocer el pueblo: su castillo, la iglesia románica, el río Guatizalema, el Molino de Ferrer y el antiguo Azud de Novales.

→ Descubrir Novales

Daniel Vallés Turmo

Agosto de 2026

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