🌑 ¿Cómo se hizo la famosa fotografía del eclipse total sobre el Pilar de Zaragoza?
Al día siguiente del eclipse total del 12 de agosto de 2026,
la NASA seleccionó como
Astronomy Picture of the Day
una espectacular fotografía realizada en Zaragoza por
Ruiyu Zhang (DuskPiper), que tuvo una gran repercusión en Aragón y en el resto de España.
Esta fotografía despertó especialmente mi curiosidad porque durante los días
anteriores al eclipse había estado estudiando su recorrido y buscando lugares
desde los que observar la totalidad.
🌌 Descubre otras imágenes seleccionadas por NASA
La fotografía del Pilar forma parte del archivo de
Astronomy Picture of the Day (APOD), donde NASA publica cada día
una imagen astronómica acompañada de una breve explicación.
Después de haber estudiado el eclipse sobre el mapa y, sobre todo,
después de haberlo visto con mis propios ojos, la fotografía del Pilar
me produjo una enorme curiosidad. Sobre todo al no encontrar ninguna que se acercara a su belleza y he buscado bien. Si alguien encuentra alguna, me gustaría conocerla.
¿Cómo había conseguido el fotógrafo construir una imagen tan espectacular?
Así que decidí hacer el camino al revés:
partir de la fotografía y tratar de reconstruir cómo pudo realizarse.
El eclipse aparece sobre la basílica del Pilar de Zaragoza y toda la escena
se prolonga en las aguas del Ebro.
Eclipse total de Sol sobre la basílica del Pilar y reflejado en el río Ebro en Zaragoza.
Fotografía: Ruiyu Zhang (DuskPiper).
Seleccionada por NASA como Astronomy Picture of the Day.
Es una de esas fotografías que parecen haber reunido en un instante todos los
elementos necesarios: el eclipse, el Pilar, el río y el reflejo.
Pero precisamente por eso me surgió una pregunta:
¿Cómo se consigue una fotografía así?
Quienes contemplamos el eclipse aquella tarde vimos un Sol muy bajo sobre
el horizonte y un paisaje enorme a nuestro alrededor.
La cámara de Ruiyu Zhang nos muestra algo muy diferente:
el Pilar ocupa gran parte del encuadre y el eclipse aparece perfectamente
situado sobre sus torres.
Una imagen así difícilmente puede ser fruto de la casualidad.
Vivimos rodeados de imágenes extraordinarias. Cada día pasan ante nosotros
fotografías, vídeos y otros contenidos realizados con una calidad que hace
apenas unos años habría resultado difícil de imaginar.
Los vemos durante unos segundos y enseguida pasamos al siguiente.
Pero consumir continuamente trabajos tan buenos también puede tener un efecto
curioso: podemos terminar contemplando la creatividad como espectadores
y pensar que hacer algo así está fuera de nuestro alcance.
Por eso me apetecía detenerme en esta fotografía.
Pocas veces Zaragoza tendrá la oportunidad de convertirse en escenario de una
imagen astronómica tan espectacular y difundida. Y esta vez tenemos algo
especialmente interesante: el escenario sigue ahí.
Podemos buscar el lugar, recorrerlo, medir las direcciones, probar el zoom
de nuestro móvil y tratar de comprender las decisiones que pudo tomar
el fotógrafo.
No se trata de intentar repetir su fotografía, sino de descubrir que detrás
de una imagen extraordinaria hay ideas, planificación, conocimientos,
pruebas y decisiones que podemos intentar comprender.
Quizá comprender cómo se hizo esta gran imagen pueda ser también
una manera de ejercitar parte de nuestra propia creatividad.
1. ¿Dónde estaba realmente el Sol?
Para averiguarlo necesitamos conocer dónde se encontraba exactamente el Sol.
En Zaragoza, la totalidad comenzó a las 20:29:03.
El máximo del eclipse se produjo a las 20:29:45
y la totalidad terminó a las 20:30:26.
En el momento del máximo, el Sol se encontraba:
☀️ Elevación: 6,03°
🧭 Azimut: 284,58°
Posición del Sol durante el máximo del eclipse:
6,03° de elevación y 284,58° de azimut en Zaragoza. IGN
Los 6,03° explican perfectamente por qué recordamos
el eclipse tan próximo al horizonte.
Pero para reconstruir la fotografía resultaba todavía más interesante
el segundo dato:
284,58°
Si queríamos fotografiar el eclipse sobre el Pilar, había que buscar
desde qué lugar de Zaragoza la basílica se encontraba aproximadamente
en esa misma dirección.
☀️ Puedes comprobarlo tú mismo
El Instituto Geográfico Nacional permite consultar en su visualizador
los datos del eclipse para cualquier lugar de España.
Puedes situarte en Zaragoza y comprobar los horarios,
la altura y la dirección del Sol que hemos utilizado en esta entrada.
Pero puedes hacer algo todavía más interesante:
busca el lugar desde el que tú viste el eclipse.
Así podrás recuperar los datos de aquel momento y comparar tu propia
experiencia con la que estamos reconstruyendo aquí.
Abrimos Google Earth y comenzamos a desplazarnos río abajo.
Fuimos probando diferentes posiciones.
280°... 282°... 284°...
Hasta que llegamos a una zona donde la dirección hacia el Pilar
prácticamente coincidía con la posición que tenía el Sol durante el eclipse y hacía posible aquella composición:
el Puente de la Unión.
Desde esa zona, situada aproximadamente a 1,3 kilómetros del Pilar,
obtuvimos una dirección hacia la basílica de alrededor de:
284,5°
Reconstrucción con Google Earth:
desde la zona del Puente de la Unión en Zaragoza, la dirección hacia el Pilar
se aproxima a los 284,5°.
🧭 Puedes probarlo tú mismo en Google Earth
Abre Google Earth y escribe en el buscador:
«Puente de la Unión, Zaragoza».
Desde esa zona utiliza la herramienta de medición y traza una línea
en dirección a la basílica del Pilar.
Después desplázate ligeramente por el puente y sus alrededores
y repite la medición.
El pequeño reto consiste en encontrar por ti mismo un punto desde el que
la dirección hacia el Pilar se aproxime todo lo posible a los
284,58° que tenía el Sol durante el máximo del eclipse.
La coincidencia con los 284,58° que tenía el Sol durante
el eclipse es extraordinaria.
No sabemos el punto exacto en el que Ruiyu Zhang colocó su cámara,
ni es necesario conocerlo.
Lo importante es que habíamos encontrado
la zona desde la que aquella alineación era posible.
3. Ahora sí: vayamos al lugar
Ya tenemos un posible lugar desde el que aquella alineación era posible.
Ahora podemos hacer algo mucho más sencillo:
situarnos aproximadamente allí y mirar hacia el Pilar.
Google Earth Street View nos permite aproximarnos a esa perspectiva.
Vista aproximada del Pilar desde la zona del
Puente de la Unión en Zaragoza. Google Earth
Esta vista nos ayuda a comprender aproximadamente la amplitud del paisaje
que contempla una persona desde esa zona.
El Pilar aparece al fondo, relativamente pequeño.
Delante tenemos una enorme extensión del Ebro y, alrededor,
una parte considerable de la ciudad.
La distancia hasta la basílica supera el kilómetro.
El 12 de agosto, durante la totalidad, habría que añadir a este paisaje
un pequeño Sol eclipsado situado muy bajo sobre el horizonte.
La fotografía de Ruiyu Zhang no empieza acercándose al Pilar.
Empieza alejándose de él.
🚶 Puedes comprobarlo tú mismo
Si estás en Zaragoza, puedes recorrer andando la distancia entre
la basílica del Pilar y la zona del Puente de la Unión desde la que
hemos reconstruido esta perspectiva. Son aproximadamente
1,8 kilómetros andando.
El Sol estaba solamente a 6,03° sobre el horizonte.
Puede parecernos muy poco, pero desde más de un kilómetro de distancia
las torres del Pilar ocupan una altura visual mucho menor que cuando
las contemplamos desde cerca.
La imagen de Street View que acabamos de ver permite comprenderlo
sin necesidad de hacer más cálculos: desde la zona del Puente de la Unión,
el Pilar forma parte de un paisaje enorme.
Por eso, desde esa distancia, un Sol situado a seis grados sobre el horizonte
puede aparecer perfectamente por encima de las torres.
Y entonces entra en juego la otra gran clave de la fotografía:
el teleobjetivo.
Nuestros ojos contemplan una escena muy amplia: el río, la ciudad,
el cielo y un pequeño eclipse sobre el horizonte.
Un teleobjetivo hace algo muy diferente: selecciona solamente una pequeña
parte de ese paisaje y permite que el Pilar y el eclipse llenen el encuadre.
El fotógrafo se aleja más de un kilómetro del Pilar y después utiliza
una focal larga para acercar visualmente aquella pequeña parte de la escena.
Para acercar el eclipse al Pilar, primero había que alejarse del Pilar.
📱 Puedes probarlo tú mismo con el móvil
Cuando llegues a la zona del Puente de la Unión, mira primero hacia el Pilar
sin utilizar el zoom. La basílica aparecerá relativamente pequeña dentro
de un paisaje enorme.
Después aumenta progresivamente el zoom de tu teléfono
e intenta buscar un encuadre parecido al de la fotografía de Ruiyu Zhang.
Verás cómo desaparece buena parte del paisaje y el Pilar comienza a ocupar
cada vez más espacio en la imagen.
Probablemente no conseguirás la misma calidad ni el mismo detalle que con
una cámara y un buen teleobjetivo: estamos fotografiando la basílica desde
aproximadamente 1,3 kilómetros de distancia, y muchos móviles
recurren al zoom digital cuando superan el alcance de sus cámaras ópticas.
Pero eso es lo menos importante. El ejercicio permite comprender el principio:
al aumentar el zoom reducimos el campo de visión hasta que una pequeña
parte del paisaje llena toda la fotografía.
5. Otra fotografía nos proporciona una pista
Mientras buscaba imágenes realizadas aquella tarde en Zaragoza encontré
otra fotografía especialmente interesante. Es de una persona que conoce muy bien Zaragoza y es reconocida en las redes sociales. Es una fotografía muy bonita, con un encuadre más amplio, que nos permite contemplar mejor el conjunto del paisaje.
Fue publicada por DStyleZgz en Facebook y muestra el eclipse,
las dos catedrales, el río Ebro y su reflejo.
El eclipse visto desde el Puente de la Unión.
Con un encuadre más amplio, el Pilar, el eclipse y el Ebro aparecen
formando parte de un paisaje mucho mayor.
Fotografía: DStyleZgz.
Fuente: publicación de D.Style / DStyleZgz en Facebook,
14 de agosto de 2026.
Pero lo más interesante para nuestra pequeña investigación estaba
en la propia publicación.
DStyleZgz indicaba que las imágenes del eclipse habían sido captadas
desde el Puente de la Unión.
«En imágenes, las fases del Eclipse Solar en Zaragoza capturadas desde el Puente de la Unión».
Precisamente la zona a la que nosotros habíamos llegado siguiendo
los 284,58° del Sol sobre Google Earth.
La fotografía resulta además muy útil para comprender lo que estaba ocurriendo.
Con un campo de visión más amplio, el eclipse aparece relativamente pequeño
y podemos reconocer una parte considerable del paisaje: las catedrales,
el río y su reflejo.
La fotografía de Ruiyu Zhang parte de esa misma geometría, pero realiza
una elección completamente diferente:
cierra mucho más el encuadre sobre el Pilar y el eclipse.
Y así empezamos a comprender cómo dos fotografías realizadas desde una zona
semejante y durante el mismo eclipse pueden producir imágenes tan distintas.
El eclipse es el mismo. El Pilar es el mismo.
Lo que cambia es la forma de encuadrar el paisaje.
🔎 Busca tus imágenes favoritas del eclipse
Seguro que después del eclipse tú también has buscado algunas de las
fotografías más espectaculares realizadas aquella tarde.
Prueba a buscar imágenes del eclipse total del 12 de agosto de 2026
añadiendo el nombre de una ciudad o un lugar:
Zaragoza, Huesca, Teruel, Los Monegros...
Después fíjate en algo que ahora ya conocemos:
¿desde dónde se hizo la fotografía?, ¿cuánto paisaje aparece?,
¿parece realizada con un teleobjetivo?, ¿se parece a lo que habría visto
una persona desde allí?
Quizá encuentres otra imagen que merezca ser investigada.
6. Tres maneras de mirar el mismo paisaje
Ahora podemos comparar tres formas diferentes de contemplar aquella misma escena.
Street View
Desde la zona del Puente de la Unión, el Pilar aparece relativamente pequeño dentro de un paisaje enorme.
DStyleZgz
Una cámara registra el eclipse manteniendo todavía una parte considerable de Zaragoza y del Ebro.
Ruiyu Zhang
Un encuadre mucho más cerrado convierte el Pilar, el eclipse y su reflejo en los protagonistas absolutos.
Las tres imágenes hablan del mismo lugar.
Lo que cambia es la manera de mirarlo.
Y esto explica también por qué las fotografías realizadas aquella tarde
desde distintos lugares de Zaragoza pueden ser tan diferentes.
El Sol estaba siempre en el mismo lugar del cielo.
Lo que cambiaba era el lugar desde el que cada persona lo contemplaba.
7. La fotografía comenzó mucho antes de apretar el disparador
Llegados hasta aquí, probablemente podemos reconstruir una parte importante
del posible making of.
Antes del eclipse había que conocer la trayectoria que seguiría el Sol.
Había que imaginar un elemento del paisaje con el que pudiera relacionarse.
El Pilar era un candidato extraordinario.
Pero después había que resolver la pregunta decisiva:
¿desde dónde?
El fotógrafo tenía que buscar un lugar desde el cual, durante los breves
instantes de totalidad, la dirección del Sol coincidiera con la basílica.
Después debía elegir la focal, preparar el encuadre y esperar.
Todo para un fenómeno cuya totalidad en Zaragoza duró apenas
83 segundos.
Un precedente: otro eclipse cuidadosamente planificado
Hay además un antecedente que ayuda a comprender mejor esta forma de trabajar.
Durante el eclipse anular del 14 de octubre de 2023,
Ruiyu “Jerry” Zhang (DuskPiper) participó en la preparación de otra
fotografía muy especial en el lago Abert, Oregón.
La escena había sido cuidadosamente preparada para que, durante el
anillo de fuego del eclipse, Zhang pudiera pedir matrimonio
a su pareja mientras ambos aparecían como pequeñas siluetas dentro
del disco solar.
La fotografía fue realizada por su amigo Baolong Chen,
situado a gran distancia de la pareja, y también terminó siendo seleccionada
por NASA como Astronomy Picture of the Day.
Aquel precedente resulta especialmente interesante:
antes de la fotografía del Pilar, DuskPiper ya había participado
en otra imagen de un eclipse cuya composición dependía de elegir con precisión
el lugar, la distancia y el momento.
🌑 Mira la otra fotografía seleccionada por NASA
Ahora que conocemos la importancia de la planificación, merece la pena
detenerse unos segundos en aquella otra fotografía del eclipse anular de 2023.
Obsérvala pensando no solo en el resultado final, sino en todo lo que tuvo
que ocurrir antes: elegir el lugar, calcular la posición del Sol,
separar al fotógrafo de la pareja una gran distancia y conseguir que las
siluetas quedaran exactamente dentro del anillo en el momento previsto.
No demuestra exactamente cómo preparó la fotografía de Zaragoza,
pero sí muestra que la planificación previa de una alineación
durante un eclipse no era algo nuevo para él.
No he encontrado una explicación del autor de cómo hizo la fotografía. Si alguien la encuentra, me gustaría conocerla.
Nosotros hemos hecho exactamente el camino contrario.
Partimos de la fotografía.
Buscamos dónde estaba el Sol.
Seguimos sus 284,58° sobre Google Earth.
Y terminamos aproximadamente en el Puente de la Unión.
Después encontramos una segunda fotografía realizada precisamente desde allí.
8. Lo que ve el ojo y lo que puede hacer una cámara
La fotografía de Ruiyu Zhang no es exactamente la imagen que habría percibido
una persona simplemente mirando hacia el Pilar desde aquella zona.
Y no tiene por qué serlo.
Nuestros ojos abarcan un campo visual muy amplio: el río, la ciudad,
el cielo y, dentro de todo ese paisaje, un eclipse relativamente pequeño.
Un teleobjetivo hace algo diferente:
reduce enormemente el campo de visión y llena el encuadre
con una pequeña parte de aquella escena.
El mismo paisaje visto de dos maneras.
Nuestros ojos abarcan un campo visual muy amplio;
un teleobjetivo selecciona una pequeña parte de esa escena
y hace que ocupe prácticamente todo el encuadre.
Recreación explicativa.
Por eso el Pilar y el eclipse, que a simple vista ocupaban una parte relativamente
pequeña de todo el paisaje, aparecen mucho mayores y adquieren todo el protagonismo
en la fotografía.
El lugar no cambia.
El eclipse no cambia.
Lo que cambia es cuánto paisaje decide mostrar la cámara.
¿Cuánto podía acercar el teleobjetivo?
Podemos hacer una estimación aproximada utilizando el propio eclipse como referencia.
El Sol y la Luna ocupan en el cielo aproximadamente medio grado.
En la fotografía publicada, el disco eclipsado ocupa solo una pequeña parte
del ancho total de la imagen.
Comparando aproximadamente ambas proporciones, el encuadre publicado parece
corresponder a un campo visual horizontal del orden de 10°.
En una cámara de formato completo, un campo visual de ese orden sería
compatible aproximadamente con un
teleobjetivo cercano a los 200 mm.
No podemos afirmar que esa fuera exactamente la focal utilizada,
porque desconocemos el tamaño del sensor de la cámara y la fotografía
pudo haber sido recortada posteriormente.
Pero la estimación sirve para comprender la magnitud del efecto:
la cámara estaba mostrando solamente una pequeña parte del paisaje
que una persona habría abarcado con la mirada.
Los aproximadamente 1,3 kilómetros no indican cuánto
“acerca” el objetivo. Esa es simplemente la distancia entre la zona del
Puente de la Unión y el Pilar.
La focal determina otra cosa:
qué porción angular de todo ese paisaje llena finalmente la fotografía.
Después pueden existir también los habituales ajustes del revelado fotográfico:
exposición, contraste, luces, sombras, color o nitidez.
Sin conocer el archivo original y el proceso seguido por su autor,
no podemos determinar exactamente qué tratamiento recibió la imagen.
Pero para comprender la composición no necesitamos modificar la posición
del eclipse ni del Pilar.
La geometría básica que hemos reconstruido era posible:
el Sol estaba a 6,03° de altura y 284,58° de azimut,
y río abajo existía una zona desde la que podía alinearse con la basílica.
La cámara hizo después el resto:
seleccionar aquella pequeña parte del paisaje y convertirla
en toda la fotografía.
☀️ Puedes volver a comprobarlo
Hay una última curiosidad. El eclipse terminó, pero el Sol volverá a pasar
prácticamente por el mismo lugar del cielo que ocupaba durante la totalidad
del 12 de agosto de 2026.
Desde la zona del Puente de la Unión, podremos volver a verlo
aproximadamente a los mismos 6° de altura y 284,6° de azimut
en dos momentos especialmente interesantes:
☀️ 30 de abril de 2027, alrededor de las 20:22 h
y de nuevo, prácticamente un año después del eclipse,
☀️ 12 de agosto de 2027, alrededor de las 20:30 h
Será una oportunidad para regresar al Puente de la Unión, mirar hacia el Pilar
y comprobar con nuestros propios ojos la alineación que hemos reconstruido
en esta entrada.
Podremos incluso volver a utilizar nuestras gafas del eclipse,
siempre que estén homologadas, se encuentren en buen estado y no presenten
arañazos ni deterioros.
Naturalmente, ya no estará la Luna ocultando el Sol ni volveremos a vivir
aquellos 83 segundos de oscuridad. Pero sí podremos contemplar el Sol
prácticamente en el mismo lugar del cielo y revivir la geometría
que hizo posible aquella fotografía.
Importante: las gafas para eclipses sirven únicamente para observar
el Sol directamente. No deben utilizarse para mirar a través de cámaras,
teleobjetivos, prismáticos o telescopios, que necesitan filtros solares
específicos colocados delante de la óptica.
9. Volvamos a mirar la fotografía
Después de hacer este pequeño recorrido podemos volver al principio
y mirar otra vez la fotografía de Ruiyu Zhang.
Ahora sabemos dónde estaba el Sol.
Hemos seguido su dirección sobre Zaragoza.
Hemos visto cómo aparece realmente el Pilar desde la zona del Puente de la Unión.
Hemos encontrado otra fotografía del eclipse realizada desde ese mismo puente.
Y hemos comprendido el papel que pueden desempeñar la distancia,
el teleobjetivo, el encuadre y el tratamiento fotográfico.
Sobre todo, hemos descubierto que probablemente esta fotografía comenzó
mucho antes de aquellos 83 segundos de totalidad.
Alguien tuvo que imaginarla, buscar el lugar desde donde podía hacerse
y estar allí cuando el Sol llegó al punto previsto.
Eclipse total sobre el Pilar.
Fotografía: Ruiyu Zhang (DuskPiper).
Fuente: NASA, Astronomy Picture of the Day.
Y ahora que sabemos un poco mejor cómo pudo hacerse,
quizá podamos entender también por qué esta fotografía ha resultado
tan poderosa.
La imagen de Ruiyu Zhang no muestra exactamente lo que habría visto
una persona con sus propios ojos desde aquel lugar.
Nuestra mirada habría abarcado un paisaje mucho mayor:
el Ebro, Zaragoza, el cielo y, dentro de todo ello, un eclipse relativamente pequeño.
El teleobjetivo hizo otra cosa.
Seleccionó una pequeña parte de aquella escena y convirtió el Pilar,
el eclipse y su reflejo en los protagonistas absolutos.
Pero quizá ahí esté precisamente una de las razones por las que la fotografía
nos impresiona tanto.
Porque una fotografía no tiene por qué reproducir exactamente lo que abarcaron
nuestros ojos para representar lo que sentimos.
🌑 Y tú, ¿cómo vas a guardar este eclipse?
Dentro de unos años alguien puede preguntarte cómo fue el eclipse total
del 12 de agosto de 2026.
Quizá entonces busques las fotografías que hiciste con el móvil.
Quizá recuerdes dónde estabas, con quién lo viste o qué ocurrió
cuando llegó la oscuridad.
Puede ser un buen momento para guardar una fotografía, escribir unas líneas
o simplemente anotar dónde lo viste y qué fue lo que más te impresionó.
¿Qué imagen elegirías tú para recordar aquel momento dentro de diez o veinte años?
Quizá esta fotografía no muestre exactamente lo que vio el ojo humano.
Pero sí consigue transmitir algo de la emoción y el asombro
que sentimos quienes contemplamos aquel eclipse total.
Y quizá por eso, entre miles de fotografías realizadas aquella tarde,
esta imagen terminó dando la vuelta al mundo.
No porque reproduzca exactamente lo que vieron nuestros ojos,
sino porque quizá consigue representar mejor lo que sentimos.
Porque una cosa parece clara: quien contempló un eclipse total
difícilmente olvidará dónde estaba y con quién lo compartió.
Hay momentos que no necesitamos fotografiar para conservarlos.
Se quedan guardados en la memoria.
Y aquellos segundos en los que el Sol desapareció, cayó la oscuridad
y el paisaje cambió ante nuestros ojos fueron, para muchos de nosotros,
uno de esos momentos.
Los datos sobre la posición y los horarios del eclipse proceden del
visualizador de eclipses del Instituto Geográfico Nacional (IGN).
La reconstrucción de la dirección hacia el Pilar se ha realizado con
Google Earth. Las fotografías utilizadas mantienen indicada
su autoría y procedencia en los correspondientes pies de imagen.
Contenido desarrollado por el autor con el apoyo de herramientas de redacción asistida.
Dónde ver el eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026 desde Barbastro
Esta publicación nació con un objetivo muy sencillo:
facilitar la observación del eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026
desde Barbastro y su entorno.
Durante los días anteriores fui recorriendo y valorando distintos lugares
situados dentro de la franja de totalidad, especialmente entre el Somontano
y Los Monegros. La intención no era señalar un lugar perfecto, sino ofrecer
algunas referencias para que cada persona pudiera preparar su propio plan:
dónde desplazarse, dónde aparcar, cómo buscar un horizonte despejado
y qué precauciones tomar.
A medida que se acercó el eclipse, la entrada fue actualizándose con
las previsiones meteorológicas, las recomendaciones de seguridad
y la información disponible sobre tráfico, calor y riesgo de incendios.
Finalmente, el 12 de agosto el cielo permitió contemplar el eclipse
en unas condiciones extraordinarias.
La guía que había servido para prepararlo queda ahora también
como recuerdo de cómo vivimos un acontecimiento difícil de olvidar.
El próximo 12 de agosto de 2026 tendremos la oportunidad de contemplar uno de los fenómenos naturales más extraordinarios: un eclipse total de Sol.
Desde Barbastro el eclipse será casi completo, pero ese pequeño porcentaje que falta supone una diferencia enorme. Para experimentar la totalidad, cuando el Sol desaparece completamente detrás de la Luna y durante unos instantes llega la oscuridad, tendremos que desplazarnos unos kilómetros hacia el sur. Solo entonces podremos contemplar directamente la corona solar alrededor de la Luna.
Y no hace falta ir muy lejos.
🧭 Más que información, necesitaremos un plan
A medida que se acerca el eclipse aumenta enormemente la información disponible:
medios de comunicación, redes sociales, grupos de WhatsApp, previsiones
meteorológicas y recomendaciones sobre lugares desde los que observarlo.
Por eso, a estas alturas, quizá lo más importante ya no sea seguir buscando
el lugar perfecto, sino tener preparado
un plan sencillo y algunas alternativas.
🧭 Un plan sencillo para el miércoles
1. Elige una zona según tu plan.
Peralta de Alcofea, Venta de Ballerías, San Lorenzo del Flumen,
Sariñena o Albalatillo son solamente algunos ejemplos.
Lo importante es elegir una zona que nos resulte cómoda y tener
preparada alguna alternativa próxima.
Piensa también cuánto tiempo quieres pasar allí. El eclipse comienza hacia las 19:30 y la totalidad llegará aproximadamente a las 20:30. Llegar muchas horas antes puede significar pasar buena parte de la tarde esperando, con las altas temperaturas previstas. Si eliges una población o sus proximidades, podrás esperar con mayor comodidad y acercarte después andando al lugar de observación.
2. Aparca primero; busca después el lugar desde el que verlo.
Antes de salir, puede ser útil mirar en Google Maps dónde podrías
aparcar en la zona elegida y llevar preparada alguna alternativa.
Si al llegar no encuentras un lugar permitido y seguro para dejar el coche,
no aparques en el arcén, no bloquees caminos o accesos y no te adentres por pistas
desconocidas buscando sitio. Busca otra zona segura o continúa hacia la siguiente
alternativa que hayas preparado.
Si no puedes aparcar bien, cambia de lugar.
Planificar dónde dejar el coche es tan importante como decidir dónde ver el eclipse.
Una vez estacionado correctamente, continúa andando hasta encontrar un lugar
con un buen horizonte.
3. Busca andando un buen horizonte.
Como referencia, entre las 19:30 y las 20:30 transcurrirá aproximadamente la primera hora del eclipse hasta la totalidad. Ese margen permite comprobar tranquilamente hacia dónde está el oeste y buscar andando un lugar próximo con el horizonte despejado.
4. Regresa con prudencia.
Después del eclipse comenzará a anochecer y muchas personas iniciarán
el regreso al mismo tiempo. Presta especial atención en cruces
e incorporaciones a las carreteras principales, donde pueden coincidir
vehículos procedentes de diferentes poblaciones y lugares de observación.
Puede haber retenciones, peatones, vehículos detenidos o pequeñas incidencias.
No tengas prisa por salir inmediatamente.
Si hay mucha circulación, puede ser preferible esperar unos minutos antes
de iniciar el regreso. La vuelta también forma parte del plan.
⏱️ Piensa en el tiempo total, no solo en el eclipse
Aunque la totalidad dure apenas unos segundos, la salida completa puede suponer
entre 3 y 5 horas fuera de casa entre el desplazamiento,
la espera, la observación y el regreso.
Conviene tenerlo especialmente en cuenta si vamos con
niños o personas mayores y con las altas temperaturas previstas.
Hay que calcular bien el agua, algo de comida, la protección frente al sol
y el cansancio que puede producir la espera.
No prepares solo el minuto del eclipse: prepara toda la tarde.
🎒 Antes de salir: prepara lo necesario
No hace falta convertir la observación del eclipse en una expedición,
pero conviene llevar algunas cosas básicas para esperar con comodidad
y regresar con seguridad.
🕶️ Gafas homologadas para eclipses (ISO 12312-2),
una por persona y, si es posible, alguna de repuesto.
💧 Agua suficiente, especialmente si nos desplazamos
hacia Los Monegros.
🍎 Fruta o un pequeño tentempié, sobre todo si vamos
con niños o personas mayores.
🧢 Gorra o sombrero, protección solar y ropa ligera.
La espera será todavía con temperaturas elevadas.
🪑 Silla plegable, especialmente útil para personas mayores
o para quien necesite sentarse durante la espera.
👟 Calzado cómodo. La recomendación es aparcar primero
y terminar de buscar andando un lugar con buen horizonte.
📱 Teléfono cargado y, si disponemos de ella,
una batería externa.
📍 Guardar la ubicación del coche o hacer una fotografía
del lugar donde hemos estacionado. Con mucha gente y al regresar de noche
puede resultar muy útil.
🔦 Linterna o frontal para el regreso al anochecer.
🦺 Chaleco reflectante, especialmente útil si tenemos que
caminar al anochecer o cerca de una carretera durante el regreso.
🗺️ Mapa o ubicación de la zona guardados en el teléfono,
por si hubiera problemas de cobertura.
🪪 DNI y documentación habitual, incluida la del vehículo
si viajamos en coche.
⛽ Combustible suficiente antes de salir.
Con posibles retenciones o desvíos, es mejor no depender de tener que repostar
durante el desplazamiento o el regreso.
💊 Medicación personal necesaria, si alguien la utiliza
habitualmente.
📻 Radio local durante el desplazamiento.
Puede ser útil para conocer avisos de última hora sobre tráfico,
accesos, incendios o cualquier incidencia en la zona.
No hace falta llevar muchas cosas: agua, protección,
algo para esperar cómodamente y lo necesario para regresar con seguridad.
Si muchas personas reaccionamos al mismo tiempo a una recomendación difundida
por WhatsApp o las redes sociales, podemos terminar concentrándonos precisamente
en los mismos lugares.
Un lugar seguro y razonablemente bueno puede ser mejor que perseguir
hasta el último momento el supuesto lugar perfecto.
He seleccionado cinco lugares, todos accesibles siguiendo prácticamente una misma ruta desde Barbastro hacia Los Monegros. Cuanto más avancemos hacia el sur y nos adentremos en la franja de totalidad, más segundos podremos disfrutar del eclipse completo.
El eclipse visto desde el espacio
Esta simulación de la NASA permite tener una visión global de lo que ocurrirá el 12 de agosto. El eclipse parcial será visible desde una extensión enorme, pero la totalidad solamente podrá contemplarse dentro de una estrecha franja que atravesará el norte de la Península.
Barbastro se encuentra muy cerca de uno de sus límites. Desde Barbastro el eclipse alcanzará aproximadamente el 99,94 %, pero seguiremos fuera de la totalidad. Bastará desplazarnos unas decenas de kilómetros hacia el sur para entrar durante unos segundos en la sombra completa de la Luna y poder ver la corona solar.
Simulación del eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026.
Fuente: NASA Scientific Visualization Studio. Visualización: Ernie Wright.
La animación permite apreciar muy bien la diferencia entre las dos zonas. La franja roja marca el estrecho recorrido desde el que podrá observarse un eclipse total. El óvalo negro que avanza por ella representa la umbra, la sombra de la Luna desde la que el Sol queda completamente oculto. Fuera de esa franja se encuentra la enorme región desde la que el eclipse será solamente parcial.
También ayuda a comprender otra particularidad del eclipse en nuestra zona: la totalidad llegará cuando el Sol esté ya muy bajo sobre el horizonte occidental, entre unos 5 y 6 grados sobre el horizonte. Por eso será especialmente importante elegir un lugar con el horizonte oeste despejado. Tenemos tiempo para encontrar el sitio adecuado si hubiera imprevistos.
Más que pasar del 99,94 % al 100 %, desplazarnos hacia Los Monegros significa cruzar una estrecha frontera y entrar, durante unos segundos, en la sombra de la Luna y contemplar la corona solar.
Barbastro, en el límite de la totalidad
Este mapa permite entender de un vistazo por qué unos pocos kilómetros pueden
cambiar completamente la experiencia del eclipse. Barbastro se encuentra
prácticamente en el límite de la franja de totalidad, mientras que al
desplazarnos hacia el sur, en dirección a Sariñena y Los Monegros, nos adentramos
progresivamente en ella.
Las líneas indican aproximadamente cuánto durará la totalidad en cada zona.
No se trata, por tanto, solamente de acercarnos al 100 %: al cruzar el límite
entramos en la sombra completa de la Luna y, cuanto más avancemos hacia el
interior de la franja, más segundos permanecerá el Sol completamente oculto.
Barbastro se encuentra prácticamente en el límite de la franja de totalidad.
Al desplazarnos hacia Sariñena nos adentramos progresivamente en ella.
Las líneas indican la duración aproximada de la totalidad.
¿Hasta dónde merece la pena desplazarse?
Cinco zonas de referencia para entrar en la franja de totalidad desde Barbastro. Los puntos señalados son orientativos: conviene elegir lugares seguros y próximos a poblaciones o carreteras.
El mapa permite comprobar rápidamente cómo aumenta la duración de la totalidad a medida que nos alejamos de Barbastro. En Peralta de Alcofea podremos disfrutar de unos 15 segundos de eclipse total; en la Venta de Ballerías serán 34 segundos; en el entorno de San Lorenzo del Flumen, alrededor de 40 segundos; en Sariñena, 49 segundos; y en Albalatillo, unos 55 segundos.
La parcialidad comienza hacia las 19:30 y la totalidad se producirá alrededor de las 20:29, poco antes de la puesta de Sol. Por ello será especialmente importante buscar un lugar con el horizonte occidental despejado.
Un camino para ver el eclipse
Después de volver a recorrer esta ruta aproximadamente a la misma hora a la que se producirá el eclipse, he comprobado que no debemos pensar solamente en estos cinco lugares concretos.
Buena parte del recorrido entre Peralta de Alcofea y Sariñena ofrece amplias vistas hacia el horizonte occidental. Los cinco puntos que propongo son lugares que he visitado y comprobado personalmente, pero existen muchos otros emplazamientos desde los que podrá contemplarse el fenómeno.
En realidad, podemos pensar este recorrido como una especie de camino del eclipse. Podemos avanzar por él y elegir dónde detenernos en función de las condiciones que encontremos ese día.
Lo importante será buscar un lugar donde podamos estacionar con seguridad, sin obstaculizar la circulación, y comprobar que ningún árbol, edificio o relieve nos oculta el horizonte occidental. Podemos utilizar una brújula y buscar aproximadamente el azimut de 285°.
📍 No busques un único lugar: prepara alternativas
No es necesario recorrer una gran distancia.
Cada persona puede decidir hasta dónde desplazarse según el tiempo disponible,
la comodidad, las condiciones del cielo y el lugar desde el que quiera
contemplar el eclipse.
Los cinco lugares que aparecen en esta guía son
puntos de referencia que he visitado personalmente,
pero no son los únicos desde los que podrá verse el eclipse.
En el entorno de cada uno de ellos existen otros lugares desde los que
también podrá contemplarse, siempre que dispongan de un
horizonte occidental despejado y sea posible acceder
y estacionar con seguridad.
Ese día puede haber
mucha afluencia, accesos regulados, problemas de aparcamiento
o nubes en determinadas zonas.
Por eso, más que depender de un punto concreto, conviene
conocer la zona, tener una primera opción y una o dos alternativas
y decidir esa tarde según el cielo, el tráfico y las indicaciones de las autoridades.
Podemos utilizar la
web del IGN
para comprobar cómo será el eclipse en la población en la que nos encontremos.
Lo importante no será encontrar el lugar perfecto, sino un lugar seguro,
dentro de la totalidad y con el horizonte occidental despejado.
¿Y si me quedo en Barbastro?
No es imprescindible desplazarse a Los Monegros para contemplar un eclipse
extraordinario. En Barbastro, el máximo se producirá hacia las
20:29 y el Sol estará oculto en un
99,94 %.
Así será el eclipse desde Barbastro según el Instituto Geográfico Nacional.
En el máximo, hacia las 20:29, el oscurecimiento alcanzará el 99,94 %.
Fuente: IGN.
🌑 99,94 % no es lo mismo que 100 %
Barbastro estará prácticamente en el límite de la totalidad, pero
el eclipse seguirá siendo parcial.
En el momento del máximo todavía permanecerá visible una finísima porción
del Sol.
Para experimentar la totalidad, contemplar la corona solar
y vivir esos segundos de oscuridad será necesario desplazarse unos kilómetros
hacia el sur y entrar en la franja de totalidad.
La diferencia parece mínima en porcentaje, pero es fundamental en lo que podremos observar.
A la izquierda, el 99,94 % previsto en Barbastro; a la derecha, la totalidad.
Esta es, en realidad, la primera decisión que debemos tomar:
quedarnos en Barbastro para contemplar un eclipse parcial extraordinariamente
profundo o desplazarnos unos kilómetros hacia el sur para experimentar la totalidad.
Si nos quedamos, lo importante será encontrar el horizonte
Quedarse en Barbastro puede ser una buena opción para quien no quiera desplazarse.
Pero habrá que elegir bien el lugar.
La ciudad se encuentra en una zona relativamente baja y, durante el máximo,
el Sol estará solamente a unos 5,4° sobre el horizonte,
con un azimut aproximado de 285°.
Es decir, tendremos que mirar hacia el oeste-noroeste.
Por eso puede ser conveniente salir hacia las afueras y buscar un lugar seguro
desde el que tengamos un horizonte occidental suficientemente despejado.
No hace falta necesariamente buscar un mirador conocido.
El visualizador del IGN permite comprobar desde nuestra posición si el relieve
puede ocultarnos el Sol. Las zonas oscuras señalan lugares desde los que el
terreno impediría verlo en ese momento.
☀️ Actualización 11 de agosto: previsión favorable, pero con mucho calor
Las previsiones meteorológicas siguen siendo
favorables para observar el eclipse en el recorrido propuesto
entre Barbastro, Peralta de Alcofea, Venta de Ballerías, San Lorenzo del Flumen,
Sariñena y Albalatillo.
La principal precaución será el calor intenso.
Para mañana, 12 de agosto, se prevé
aviso naranja por altas temperaturas en Los Monegros.
Si vamos a desplazarnos hacia Sariñena, Albalatillo o su entorno,
conviene llevar agua suficiente, protección solar, ropa ligera
y buscar sombra mientras esperamos.
No merece la pena permanecer innecesariamente durante horas al sol.
Además, las altas temperaturas obligan a
extremar también las precauciones frente al riesgo de incendios
y a respetar cualquier restricción o indicación que puedan establecer
las autoridades.
El eclipse tendrá lugar al final de la tarde, con el Sol situado muy bajo
sobre el horizonte. Por eso, aunque la previsión general sea buena,
unas pocas nubes hacia el oeste pueden ser más importantes que el
estado del cielo sobre nuestras cabezas.
Conviene consultar nuevamente la previsión antes de salir y mantener alguna
alternativa preparada. El miércoles, a pocas horas del eclipse,
la observación del cielo real y de la nubosidad hacia el oeste será la mejor
referencia para tomar la decisión definitiva.
⚠️ Actualización 11 de agosto: recomendaciones de Protección Civil
Ante la gran movilidad prevista durante el eclipse, Protección Civil recomienda
disfrutarlo desde el propio municipio siempre que sea posible y evitar
desplazamientos innecesarios. Si necesitamos desplazarnos, conviene
planificar el viaje con antelación y seguir en todo momento las indicaciones
de las autoridades.
Para estacionar debemos utilizar únicamente lugares permitidos,
evitar los arcenes de las carreteras, no invadir fincas o terrenos
agrícolas y mantener libres los accesos para los servicios de emergencia.
También habrá que extremar las precauciones por el
elevado riesgo de incendios:
no se debe estacionar ningún vehículo sobre rastrojos, hierba o vegetación seca,
y habrá que respetar las restricciones y señalización que puedan establecerse.
Los lugares incluidos en esta guía son únicamente referencias.
Si encontramos mucha afluencia, dificultades de acceso o indicaciones de
Protección Civil, lo mejor será utilizar alguna de las alternativas del entorno
y buscar un lugar seguro.
Peralta de Alcofea. A 23 km de Barbastro y ya dentro de la franja de totalidad.
A solo 23 kilómetros y unos 22 minutos de Barbastro, Peralta de Alcofea es la opción más cercana de las cinco propuestas para entrar en la franja de totalidad. El eclipse total comenzará aproximadamente a las 20:28:59 y terminará a las 20:29:14: serán apenas 15 segundos, pero suficientes para experimentar la totalidad.
He visitado el lugar para comprobar cómo será el acceso y una de sus principales ventajas es precisamente la facilidad. Se puede observar el eclipse desde las propias afueras de la población, sin necesidad de buscar caminos o lugares apartado. Además, Peralta dispone de bares, gasolinera y servicios, algo que puede resultar especialmente cómodo si llegamos con bastante antelación.
🚗 Aparcamiento: existen diferentes posibilidades en las afueras de la población; habrá que respetar la señalización y las indicaciones que puedan establecerse ese día.
🚶 Acceso: sencillo; desde la población podemos buscar andando un lugar próximo con buen horizonte.
El Ayuntamiento de Peralta de Alcofea organiza hoy,
11 de agosto a las 20:00, una charla-taller informativa
en el salón del Ayuntamiento para explicar las características del eclipse,
sus horarios y duración en Peralta y las principales recomendaciones
para observarlo con seguridad.
Su principal inconveniente es precisamente estar muy cerca del límite de la franja de totalidad. Si queremos disfrutar de más segundos de oscuridad, basta continuar por la misma ruta hacia el sur. En apenas ocho kilómetros más, en la Venta de Ballerías, la totalidad aumenta ya hasta los 34 segundos.
2. Venta de Ballerías: equilibrio entre distancia y paisaje
Venta de Ballerías. A 31 km de Barbastro y con unos 34 segundos de totalidad.
La Venta de Ballerías se encuentra a unos 31 kilómetros y 30 minutos de Barbastro. Aquí ya nos adentramos algo más en la franja de totalidad: el Sol quedará completamente oculto desde aproximadamente las 20:28:54 hasta las 20:29:28, unos 34 segundos.
Después de visitar nuevamente el lugar, sigue pareciéndome una de las opciones más equilibradas. Está en plena naturaleza, se llega directamente por carretera y no es necesario caminar para buscar un punto de observación.
🚗 Aparcamiento: existe espacio en el entorno, condicionado a las posibles restricciones y a las indicaciones que se establezcan ese día.
🚶 Acceso: sencillo desde la carretera; si hay mucha afluencia, conviene estacionar únicamente donde esté permitido y continuar andando. 🌑 Totalidad: 34 segundos.
Personalmente, me interesa tanto o más que mirar el Sol contemplar cómo llega la sombra de la Luna y cómo cambia durante unos segundos todo el paisaje. La Venta de Ballerías ofrece un entorno abierto para vivir esa transformación. En las proximidades hay además algún pequeño alto desde el que se obtiene una perspectiva todavía más amplia del horizonte y del paisaje.
3. San Lorenzo del Flumen: una referencia segura en el entorno
Continuando hacia Los Monegros encontramos San Lorenzo del Flumen,
otra posible referencia para observar el eclipse dentro de la franja de totalidad.
La idea no es buscar una coordenada exacta, sino llegar a la población,
estacionar en un lugar permitido y seguro y, desde allí,
buscar andando un punto próximo con el horizonte occidental despejado.
En mis recorridos por esta zona visité también la
ermita de Santa Águeda, situada en un entorno natural muy atractivo
y desde el que puede contemplarse el eclipse.
Ermita de Santa Águeda, en el entorno de San Lorenzo del Flumen.
Un lugar atractivo que he visitado durante la preparación de esta guía.
Sin embargo, después de conocer las recomendaciones de Protección Civil
y teniendo en cuenta el elevado riesgo de incendios,
no aconsejo utilizar pistas o caminos apartados para intentar llegar en coche
a lugares aislados.
El regreso será además ya al anochecer o de noche, y una pista que resulte
sencilla durante el día puede complicarse mucho si encontramos tráfico,
una avería, un camino cortado o necesitamos abandonar rápidamente la zona.
📍 Referencia recomendada: San Lorenzo del Flumen y su entorno.
🚗 Aparcamiento: buscar únicamente lugares permitidos y seguros
en la población o junto a vías de acceso autorizadas.
🚶 Observación: una vez estacionado, buscar andando un punto próximo
con el horizonte occidental despejado.
🌑 Totalidad: alrededor de 40 segundos en esta zona.
⚠️ Precaución: evitar pistas, caminos rurales o zonas aisladas
si no conocemos bien el acceso y la salida.
Santa Águeda queda así como un ejemplo de los muchos lugares desde los que
podría contemplarse el eclipse, pero para mañana me parece más prudente
tomar como referencia San Lorenzo del Flumen y su entorno.
4. Sariñena: el paisaje como protagonista
Vista hacia el oeste desde el alto del hangar de Sariñena aproximadamente a la hora en que se producirá la totalidad. Desde este punto se contempla una amplia extensión de Los Monegros.
Continuando hacia Los Monegros llegaremos a Sariñena, a unos
45 kilómetros de Barbastro. En esta zona la totalidad durará
aproximadamente 49 segundos, desde las
20:28:57 hasta las 20:29:46.
Sariñena ofrece muchas posibilidades para contemplar el eclipse, aunque después
de recorrer nuevamente la zona he comprobado que conviene elegir bien el lugar.
La población y algunas zonas próximas quedan relativamente bajas, por lo que no
desde todos los puntos tendremos la misma visión del horizonte occidental.
Uno de los lugares que probablemente atraerá a bastante gente será la
Laguna de Sariñena. Es un entorno conocido y atractivo, aunque
desde algunos puntos la visibilidad hacia el oeste no es la mejor y es previsible
que tenga bastante afluencia.
Como referencia, he visitado también el hangar de avionetas situado en las
afueras, en la carretera de Castelflorite. Se encuentra en un altozano y,
caminando aproximadamente 100 metros, se alcanza un punto muy abierto
desde el que tenemos una magnífica panorámica. Sariñena queda abajo y delante se
extiende la llanura de Los Monegros hasta las sierras del horizonte.
El entorno del hangar es un buen lugar para la observación, pero
el día del eclipse no es necesario intentar llegar con el coche hasta un punto
concreto. Mi recomendación sería llegar a Sariñena con tiempo, estacionar
en un lugar permitido del casco urbano y buscar andando un lugar próximo desde
el que tengamos limpio el horizonte occidental. Hay muchas posibilidades
en el entorno.
⚠️ Actualización 10 de agosto
El Ayuntamiento de Sariñena ha anunciado para la noche del
miércoles 12 una actividad de observación de las
Lágrimas de San Lorenzo precisamente junto al
hangar de avionetas de la carretera de Castelflorite,
el mismo lugar que aparece en esta guía.
La actividad comenzará a las 23:00, varias horas después
del eclipse, y contará con la colaboración de AstroMonegros, la Agrupación
Astronómica de Huesca, la Federación de Asociaciones Astronómicas de España
y el Ayuntamiento de Sariñena.
El anuncio se refiere a la observación nocturna de las Perseidas,
no a la observación del eclipse de las 20:29, y no informa sobre
las condiciones de acceso al lugar durante la tarde. Por ello conviene
mantener preparadas otras alternativas en el entorno de Sariñena.
He regresado expresamente al lugar aproximadamente a la misma hora a la
que se producirá la totalidad. El Sol queda perfectamente orientado hacia
ese horizonte abierto. Precisamente en ese momento una nube lo ocultó, pero la
prueba permitió comprobar que el problema no es el relieve: desde este alto la
visión hacia el oeste es excelente.
¿Cómo se verá el eclipse desde este lugar?
A partir de los horarios previstos y de la posición que tendrá el Sol el
12 de agosto de 2026, he preparado esta recreación para hacernos
una idea de cómo evolucionará el eclipse sobre el horizonte occidental.
La totalidad comenzará a las 20:28:57, alcanzará su máximo a las
20:29:21 y terminará a las 20:29:46. Serán
49 segundos de totalidad, con el Sol situado apenas a unos
5,6° sobre el horizonte.
Recreación orientativa del eclipse desde el alto del hangar de Sariñena.
La posición y los horarios del Sol corresponden a los datos astronómicos previstos;
el aspecto del cielo y las condiciones meteorológicas serán los que encontremos ese día.
Para quien quiera contemplar no solamente el Sol, sino también
cómo cambia la luz sobre el paisaje y cómo llega la sombra de la Luna,
me parece uno de los lugares más interesantes de toda la ruta.
Hay un detalle práctico importante: el hangar no está señalizado desde
la carretera. Conviene llevar preparada su ubicación en Google Maps.
Siguiendo el GPS resulta sencillo llegar, pero sin conocer previamente el lugar
es difícil localizarlo. Desde el cruce de la carretera de Sariñena a Castelflorite hay que recorrer unos 100 metros por una vía de servicio de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
🚗 Aparcamiento: recomiendo estacionar en un lugar permitido
del casco urbano de Sariñena y continuar andando.
🚶 Observación: buscar un lugar próximo con el horizonte
occidental despejado. El entorno del hangar es una de las posibilidades.
🌑 Totalidad: 49 segundos.
🌄 Entorno: Sariñena ofrece numerosos puntos desde los que
contemplar la llanura de Los Monegros y el horizonte occidental.
⚠️ Consejo: llega con tiempo y evita adentrarte con el vehículo
por pistas o accesos que no conozcas.
Ese mismo lugar ha sido elegido por AstroMonegros para realizar,
a partir de las 23:00, ya finalizado el eclipse, una observación
de las Lágrimas de San Lorenzo. La actividad no está organizada
para observar el eclipse, pero confirma el interés astronómico del emplazamiento.
5. Albalatillo: comodidad y casi un minuto de totalidad
Albalatillo. Un entorno abierto y casi un minuto de totalidad.
La última de las propuestas es Albalatillo, a unos 51 kilómetros y 45 minutos de Barbastro. Aquí estaremos algo más adentrados en la franja de totalidad: el Sol quedará completamente oculto aproximadamente desde las 20:28:59 hasta las 20:29:54, unos 55 segundos, prácticamente un minuto.
He vuelto a recorrer Albalatillo para comprobar con más detalle desde dónde podría contemplarse el eclipse. La zona próxima a la báscula, las piscinas y la fuente del Saso me parece una buena referencia. Hay pinares, espacios con sombra y lugares donde poder esperar tranquilamente antes de que llegue la hora del eclipse.
Desde allí podemos desplazarnos por el entorno hasta encontrar el punto que más nos guste para observarlo. El horizonte occidental es bastante abierto y plano, aunque aparecen algunos árboles en la distancia. En cualquier caso, la visibilidad es buena y no parece necesario buscar lugares complicados o alejados de la población. Si queremos acercarnos a la zona donde se encontraba el antiguo aeródromo, desde donde existe una gran visibilidad, habrá que extremar la precaución al cruzar la carretera. Aquí se encontraba el antiguo aeródromo Alas Rojas. Veremos carteles que nos dicen qué lugar ocupaba.
🚗 Aparcamiento: fácil, con bastante espacio disponible en torno a la báscula y piscina.
🚶 Acceso: sencillo, sin necesidad de realizar largos desplazamientos andando.
🌑 Totalidad: 55 segundos, casi un minuto.
🌲 Entorno: paisaje abierto, pinares y zonas de sombra.
☕ Servicios: bar, piscina y fuente en Albalatillo.
Albalatillo tiene una ventaja muy clara: por apenas 20 kilómetros más que la Venta de Ballerías, pasamos de 34 a 55 segundos de totalidad. Para quien quiera aprovechar al máximo el desplazamiento desde Barbastro sin realizar un viaje mucho más largo, es una opción especialmente interesante.
¿Prefieres una observación organizada?
Los cinco lugares anteriores son propuestas que he recorrido personalmente para comprobar sus accesos, el espacio disponible y las posibilidades de observación. Pero no son las únicas opciones.
Para quienes prefieran vivir el eclipse dentro de una actividad organizada, en Los Monegros se han preparado también varios puntos de observación, entre ellos La Gabarda, Villanueva de Sigena y Poleñino.
Estas actividades pueden ser una buena alternativa para quienes quieran compartir la experiencia con otras personas y disponer de un lugar previamente preparado. Conviene consultar antes las condiciones de acceso, horarios y posibles indicaciones de los organizadores.
Después de recorrer nuevamente la ruta y visitar los lugares aproximadamente a la misma hora a la que se producirá el eclipse, creo que no existe un único lugar mejor. Dependerá de cuánto queramos desplazarnos, del entorno que busquemos y, especialmente, de las condiciones que encontremos esa tarde.
La opción más cercana — Peralta de Alcofea
A solo 22 minutos de Barbastro, con mucho espacio, servicios y 15 segundos de totalidad. La forma más sencilla de entrar en la franja de totalidad.
Equilibrio entre distancia y paisaje — Venta de Ballerías
A unos 30 minutos de Barbastro, con 34 segundos de totalidad, acceso sencillo y un paisaje abierto en plena naturaleza.
Referencia segura en el entorno — San Lorenzo del Flumen
Una opción para llegar a una población, estacionar de forma segura
y buscar andando un lugar próximo con buen horizonte, evitando pistas
y emplazamientos aislados.
Una gran panorámica — entorno de Sariñena
Unos 49 segundos de totalidad y numerosas posibilidades de observación. El alto del hangar ofrece una magnífica panorámica sobre la llanura, aunque ese día convendrá comprobar las condiciones de acceso y seguir las indicaciones que puedan establecerse.
Comodidad y casi un minuto — Albalatillo
Unos 55 segundos de totalidad, con la población al lado, servicios, fuente, pinares y zonas de sombra donde poder esperar antes del eclipse.
No hace falta que todos vayamos al mismo lugar. Precisamente una de las ventajas de esta ruta es que permite distribuirnos por numerosos puntos dentro de la franja de totalidad.
El lugar definitivo quizá lo decidamos ese mismo día
La visita a Sariñena me enseñó algo importante. Volví aproximadamente a las
20:29 para comprobar la posición del Sol y, precisamente en ese
momento, una nube lo ocultó.
Puede que el miércoles ocurra algo parecido: unos kilómetros pueden separar
un cielo despejado de otro cubierto. Por eso conviene llevar varias alternativas
y decidir esa misma tarde según las nubes, el tráfico y las indicaciones de las
autoridades.
Más que acudir a un lugar definitivo, quizá lo mejor sea conocer la ruta
y adaptarnos a las condiciones que encontremos esa tarde.
Importante: piensa también en la vuelta
El eclipse puede provocar el desplazamiento de cientos o incluso miles de personas hacia la franja de totalidad. Por eso he propuesto varios lugares diferentes: no es necesario que todos intentemos observarlo desde el mismo punto.
He realizado esta misma ruta unos días antes del eclipse, aproximadamente a la misma hora. Al abandonar la zona de Sariñena todavía había luz, pero durante el regreso fue anocheciendo progresivamente y llegué a Barbastro ya de noche.
El día del eclipse la situación puede ser todavía más complicada. Muchas personas permanecerán en los lugares de observación hasta finalizar el fenómeno y después emprenderán el regreso prácticamente al mismo tiempo.
Por eso conviene tener especial precaución. Algunos tramos pueden presentar señalización horizontal provisional o incompleta por obras recientes. Un recorrido sencillo durante el día puede resultar muy diferente de noche y con una circulación mucho mayor de la habitual.
Después de recorrer estos cinco lugares, creo que no merece la pena buscar emplazamientos complicados o aislados. Pueden producirse muchos pequeños incidentes, pero algunos pueden convertirse en problemas importantes si nos encontramos lejos de una carretera o de una población.
En una jornada de calor y elevado riesgo de incendios, es preferible permanecer cerca de una carretera y, si es posible, de un núcleo urbano. Tampoco aconsejo adentrarse con el coche por pistas o caminos que no conozcamos. El regreso será ya de noche y una pista sencilla a plena luz puede resultar mucho más difícil si tenemos una avería, encontramos un camino cortado o necesitamos abandonar rápidamente la zona.
No necesitamos aislarnos para ver bien el eclipse. Es preferible estacionar en un lugar permitido y seguro y, si hace falta, caminar un poco hasta encontrar un horizonte despejado.
No mires solamente al Sol
Cuando pensamos en un eclipse total, toda nuestra atención se dirige hacia el cielo. Sin embargo, una parte importante del espectáculo ocurrirá también a nuestro alrededor.
Durante la fase parcial veremos cómo la Luna va ocultando lentamente el Sol, pero será en los últimos instantes antes de la totalidad cuando el paisaje comenzará a resultar extraño. La luz disminuirá rápidamente, podremos percibir un descenso de la temperatura y quizá observar cómo reaccionan los animales ante una noche que llega de forma inesperada.
Tres cosas que podemos aprender mirando el horizonte
Muchas personas vivirán el eclipse en familia y habrá niños que probablemente
recuerden durante mucho tiempo lo que ocurra esa tarde. Pero la espera también
puede ser una buena ocasión para que niños y adultos aprendamos algo tan sencillo
como orientarnos mejor en el paisaje.
Para localizar el lugar por el que veremos el eclipse necesitamos comprender
tres conceptos muy básicos: el horizonte, el azimut y la altura del Sol.
Son ideas que no sirven únicamente para observar un eclipse: también nos ayudan
a comprender mapas, orientarnos en la naturaleza y observar de otra manera el
territorio que nos rodea.
Tres conceptos sencillos para orientarnos durante el eclipse:
horizonte, azimut y altura del Sol. El ejemplo corresponde a Sariñena,
donde durante la totalidad el Sol estará aproximadamente a 285° de azimut
y a solo 5,6° sobre el horizonte.
1. El horizonte
El horizonte es la línea aparente donde parece que la tierra
y el cielo se encuentran. Cuanto más abierto sea el paisaje, mejor podremos
observarlo.
Esto será especialmente importante durante el eclipse porque el Sol estará
muy bajo. Un árbol, una pequeña elevación del terreno o incluso unas nubes
lejanas pueden ocultarlo.
2. El azimut: hacia dónde miramos
El azimut permite expresar una dirección mediante grados.
El norte corresponde a 0°, el este a 90°,
el sur a 180° y el oeste a 270°.
En Sariñena, durante la totalidad, el Sol estará aproximadamente en el
azimut 285°. Es decir, tendremos que mirar hacia el
oeste-noroeste, algo al norte del punto exacto por donde
se encuentra el oeste.
Por eso decir simplemente «hay que mirar hacia el oeste» es una buena
aproximación, pero una brújula nos permite localizar con mucha más precisión
el lugar del horizonte por donde veremos el eclipse.
3. La altura del Sol: cuánto tenemos que levantar la mirada
También podemos medir a qué altura se encuentra un objeto sobre el horizonte.
El horizonte corresponde a 0° y el punto situado exactamente
sobre nuestra cabeza, el cenit, a 90°.
En Sariñena, cuando llegue la totalidad, el Sol estará solamente a unos
5,6° sobre el horizonte. Estará, por tanto, extraordinariamente
bajo.
Este dato explica por qué es tan importante buscar un horizonte despejado y
por qué las condiciones meteorológicas que encontremos hacia el oeste-noroeste
pueden ser más importantes que las nubes que tengamos exactamente sobre nosotros.
🧭 Podemos probarlo antes del eclipse
Con una brújula del teléfono podemos situarnos mirando aproximadamente
hacia los 285°. Después podemos buscar una línea situada
apenas 5 o 6 grados por encima del horizonte.
De repente estaremos haciendo algo que las personas han hecho durante
miles de años:
orientarnos observando el paisaje y el cielo.
Quizá sea una buena actividad para realizar mientras esperamos que llegue
la hora del eclipse, especialmente si vamos acompañados de niños.
Y entonces llegará la totalidad.
Durante unos segundos podremos contemplar la corona solar alrededor de la Luna y algunos de los astros más brillantes aparecerán en el cielo. Pero merece la pena apartar también la mirada del Sol y observar el horizonte y el paisaje.
Eso es precisamente lo que más me interesa de este eclipse.
No pretendo conseguir la mejor fotografía del Sol. Habrá miles de cámaras y telescopios preparados para hacerlo mucho mejor. Quiero contemplar cómo la sombra de la Luna transforma durante unos instantes un paisaje que conozco.
Quiero ver cómo cambia la luz sobre los campos, cómo llega la oscuridad y cómo, apenas unos segundos después, vuelve de nuevo el día.
Quizá sea esa transformación del paisaje, más que la propia imagen del Sol oculto, lo que termine recordando dentro de muchos años.
Cuando el Sol desapareció en 1239
Pero nosotros sabemos exactamente lo que va a ocurrir y cuánto va a durar.
Hace casi ochocientos años, quienes vivían en estas mismas tierras no tuvieron esa ventaja.
El 3 de junio de 1239, un eclipse total de Sol atravesó parte de la Península. Aquel mismo eclipse fue contemplado por Jaime I el Conquistador en Montpellier, quien dejó escrito en el Llibre dels Fets que durante la oscuridad llegaron a verse siete estrellas.
Recreación del eclipse total del 3 de junio de 1239 sobre el castillo de Monzón.
Jaime I conocía muy bien estas tierras: había pasado parte de su infancia en el castillo de Monzón, bajo la tutela de los templarios. Resulta inevitable imaginar qué ocurrió aquel día en el castillo y en los pueblos y campos que lo rodeaban.
Las personas con conocimientos de astronomía sabían que la Luna podía ocultar el Sol, pero no disponían de nuestra capacidad para conocer con tanta precisión cuándo iba a suceder.
Para la mayoría de la población debió de ser una experiencia extraordinaria: la luz desapareciendo en pleno día, algunas estrellas haciéndose visibles y, después de unos minutos, la claridad regresando.
No necesitamos imaginar necesariamente una población aterrorizada. Probablemente habría miedo en algunas personas, pero también sorpresa, curiosidad y asombro. Cada uno intentaría interpretar aquel acontecimiento utilizando los conocimientos y creencias de su época.
Hay, sin embargo, una diferencia importante. A diferencia del eclipse de 2026, aquel eclipse ocurrió con el Sol mucho más alto, por lo que el paso de la plena luz del día a la oscuridad debió de resultar todavía más sorprendente.
El 12 de agosto de 2026 nuestra experiencia será completamente diferente.
Sabemos el día, la hora e incluso los segundos que durará la totalidad en cada lugar. Podemos decidir dónde colocarnos y desplazarnos unos kilómetros para conseguir algunos segundos más de oscuridad.
Y, sin embargo, cuando la Luna termine de ocultar el Sol, durante unos instantes estaremos contemplando prácticamente el mismo fenómeno que observaron quienes vivían aquí hace casi ochocientos años.
El conocimiento nos permite comprender lo que sucede, pero no elimina nuestra capacidad de asombro.
Cómo observar el eclipse con seguridad
Para disfrutar del eclipse es imprescindible proteger adecuadamente la vista. Nunca debemos mirar directamente al Sol sin protección durante las fases parciales, aunque quede visible solamente una pequeña parte de su superficie.
⚠️ Protege tus ojos
Hay que utilizar gafas específicas para eclipses que cumplan la norma ISO 12312-2.
Las gafas de sol normales, por oscuras que sean, no sirven.
Únicamente durante la totalidad, cuando la Luna oculte completamente el disco solar, podremos retirar las gafas durante esos pocos segundos. En cuanto vuelva a aparecer el primer punto brillante del Sol, habrá que colocárselas de nuevo.
Si utilizamos cámaras, prismáticos o telescopios necesitaremos filtros solares apropiados colocados delante del objetivo.
Y después, simplemente, disfrutar.
El eclipse como camino
Durante estos días he visto que el eclipse comienza a generar también cierto cansancio.
Se habla mucho de él y, a medida que se acerca el día, aparecen dudas sobre dónde ir,
qué tiempo hará, dónde podremos aparcar o desde qué lugar se verá mejor.
Pero preparar este eclipse me ha hecho descubrir algo que quizá sea más interesante
que encontrar el lugar perfecto para observarlo.
Para comprender lo que va a ocurrir hemos tenido que
mirar mapas, conocer mejor nuestra geografía, aprender a orientarnos,
observar el horizonte, entender las previsiones meteorológicas y acercarnos
un poco a la astronomía.
También nos obliga a recorrer lugares que quizá nunca habíamos visitado y a mirar
de otra manera paisajes por los que hemos pasado muchas veces.
Por eso empiezo a pensar que ver el eclipse será solamente el final del camino.
El verdadero camino ha sido aprender un poco más sobre el lugar en el que vivimos.
Y quizá esa sea también una buena manera de llegar al miércoles:
no obsesionarnos únicamente con esos pocos segundos de oscuridad.
Disfrutar del recorrido, del paisaje, de la orientación, del cielo y de la compañía.
Si finalmente las nubes nos permiten contemplar la totalidad,
será un final extraordinario.
Pero para entonces el eclipse ya nos habrá enseñado a mirar
un poco mejor nuestro territorio.
Así fue el eclipse
Después de tantos días hablando de horarios, mapas, lugares de observación,
tráfico y previsiones meteorológicas, finalmente llegó el momento.
La carretera tenía más tráfico de lo habitual. Hacía mucho calor,
pero el horizonte estaba despejado y una buena sombra facilitaba la espera.
Al principio, el eclipse avanzó lentamente. Una pequeña sombra apareció sobre
el Sol y fue creciendo poco a poco. El Sol empezó a parecerse a una Luna creciente
y durante bastante tiempo estuvimos simplemente observando cómo se cumplía aquello
que tantas veces habíamos visto en gráficos y simulaciones.
Pero cuando se acercó la totalidad, todo cambió.
La luz comenzó a hacerse extraña. Los pájaros se marcharon. A lo lejos se
encendieron las luces de Sariñena. En el cielo comenzaron a distinguirse
algún planeta y algunas estrellas.
Y, de repente, llegó la oscuridad.
La totalidad vista desde el entorno de Sariñena. La fotografía apenas puede
mostrar lo que durante aquellos segundos vimos y sentimos.
Durante casi un minuto desapareció el Sol. Pudimos contemplar el último destello,
la perla y, alrededor de la Luna completamente negra, la corona solar.
Fue un momento extraordinariamente bonito, pero sobre todo de asombro.
🌑 El eclipse sobre Zaragoza, imagen del día de la NASA
Una extraordinaria fotografía muestra el eclipse total de Sol
sobre la basílica del Pilar y su reflejo en el río Ebro.
NASA la seleccionó como Astronomy Picture of the Day
el 13 de agosto de 2026.
Quizá lo más curioso fue escuchar después a las personas que estábamos allí.
Todos habíamos visto fotografías, vídeos y simulaciones de eclipses. Sabíamos
perfectamente lo que iba a suceder. Sin embargo, se repetía una misma frase:
no se puede explicar con palabras.
Tampoco se podía fotografiar realmente lo que estábamos viendo y sintiendo.
La cámara podía captar el Sol eclipsado, las luces encendidas o el paisaje
oscurecido, pero no aquella extraña transformación de la luz, el comportamiento
de los animales, las exclamaciones de la gente ni la sensación de ver desaparecer
el día durante unos segundos.
Entonces apareció de nuevo un pequeño punto de Sol y
la luz regresó con una rapidez sorprendente.
El eclipse continuó. La Luna fue abandonando lentamente el disco solar, pero ya
no lo vivimos de la misma manera. El gran momento había pasado.
Finalmente, hacia las nueve de la noche, llegó el verdadero atardecer.
Un atardecer precioso puso fin a una tarde en la que habíamos visto oscurecer
y volver a amanecer antes de que llegara realmente la noche.
En el regreso también encontramos más tráfico de lo habitual.
Durante días habíamos intentado preverlo todo: dónde estar, a qué hora llegar,
cuánto duraría la totalidad, qué tiempo haría y cómo regresaríamos.
Y casi todo ocurrió como habíamos calculado.
Solo había una cosa que no podíamos prever:
cómo nos íbamos a sentir cuando la Luna ocultara completamente el Sol.
🌑 El eclipse que no vimos desde El Pueyo
Esta imagen no es una fotografía del eclipse.
Es una recreación que he realizado para imaginar cómo habría podido verse
la totalidad del pasado 12 de agosto con El Pueyo de Barbastro
como escenario, si allí el eclipse hubiera alcanzado el 100 %.
Recreación de cómo podría haberse contemplado la totalidad
junto a El Pueyo de Barbastro.
Desde Barbastro pudimos contemplar un eclipse extraordinario,
pero faltó muy poco para alcanzar la totalidad.
Para vivirla tuvimos que desplazarnos unos kilómetros hacia el sur.
Para realizar esta recreación he tomado como referencia
el color azulado que adquirió el cielo durante la totalidad
y el aspecto real de la corona solar.
Una de las cosas que más me sorprendió aquel día fue comprobar cómo,
al oscurecerse repentinamente, se encendían las luces de los pueblos.
En El Pueyo probablemente no habría sucedido, ya que su iluminación funciona
mediante programación horaria y no mediante un sensor de luminosidad.
Pero en esta recreación he querido imaginar
cómo habría sido verlo iluminado en medio de aquella oscuridad inesperada.
Y al terminar la imagen me ha quedado una curiosidad:
¿Alguien consiguió fotografiar el eclipse, aunque fuera parcial,
con El Pueyo de Barbastro al fondo?
Entre tantas fotografías que se hicieron aquella tarde,
quizá exista esa imagen. Me encantaría verla.
Una experiencia para recordar
La mayoría de nosotros nunca hemos contemplado un eclipse total de Sol desde nuestra tierra. El 12 de agosto de 2026 tendremos esa oportunidad.
Podemos elegir Peralta de Alcofea y desplazarnos apenas 23 kilómetros desde Barbastro, continuar hasta la Venta de Ballerías o adentrarnos todavía más en Los Monegros para conseguir casi un minuto de totalidad.
Pero al final los segundos quizá sean lo menos importante.
Durante unos instantes veremos desaparecer el Sol y contemplaremos cómo cambia un paisaje que conocemos desde siempre.
Hace casi ochocientos años otras personas levantaron la mirada ante un fenómeno semejante sin saber cuándo terminaría. Nosotros podemos conocerlo prácticamente al segundo.
Pero cuando llegue el momento probablemente hagamos exactamente lo mismo que hicieron ellos:
levantar la mirada y dejarnos sorprender.
Actualización después del eclipse
Después de contemplar el eclipse del 12 de agosto, una de las imágenes que más
me llamó la atención fue la espectacular fotografía del eclipse sobre la
basílica del Pilar de Zaragoza seleccionada por la NASA como
Astronomy Picture of the Day.
He intentado reconstruir cómo pudo realizarse, estudiando la posición del Sol,
Google Earth, el posible punto de observación y el efecto del teleobjetivo.
Puedes verlo en:
Los horarios y la duración del eclipse han sido consultados en el visualizador de eclipses del Instituto Geográfico Nacional. Las distancias y los tiempos de desplazamiento son aproximados. Conviene llegar a la zona elegida con suficiente antelación, estacionar en un lugar permitido y seguro y disponer de tiempo para buscar andando un horizonte adecuado o cambiar de alternativa si surgiera algún inconveniente.
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