domingo, 5 de julio de 2026

De Barbastro a Graus: tres caminos, tres épocas

De Barbastro a Graus: tres caminos, tres épocas
Cómo el Cinca condicionó durante siglos la comunicación entre el Somontano y la Ribagorza

Tramo conservado del puente de Las Pilas de 1912 en el área del Batán.

Todavía se conserva un tramo del puente metálico de Las Pilas, construido en 1912 para sustituir la antigua barca de Estada. Este puente resume perfectamente cómo fueron cambiando las comunicaciones entre Barbastro y Graus durante el siglo XX.

Los tres grandes trazados históricos entre Barbastro y Graus: el camino antiguo, la carretera del siglo XIX y la carretera actual por el Congosto de Olvena.

Cada uno de estos recorridos responde a una época distinta y refleja la evolución de las infraestructuras para superar el río Cinca.

Durante siglos, el mayor obstáculo para viajar de Barbastro a Graus no era la distancia, sino el río Cinca. Cada generación encontró una forma distinta de cruzarlo: primero mediante vados y barcas, después con grandes puentes metálicos y, finalmente, con la carretera moderna que atraviesa el Congosto de Olvena.

La historia de este camino puede resumirse en tres grandes etapas. El antiguo camino podía recorrerse andando en unas cuatro leguas, según el Madoz. La carretera construida a partir de 1863 redujo el viaje a unas dos horas. Hoy, con el trazado actual por el Congosto de Olvena, el recorrido se realiza en apenas media hora.

El camino antiguo: vados y barcas

Antes de existir las carreteras modernas, el camino de Barbastro a Graus seguía un trazado muy diferente al actual. Desde Barbastro se buscaban los pasos naturales del Cinca, como los vados de Cofita o Figueruelas, que solo podían utilizarse cuando el caudal lo permitía.

Más al norte, el paso del Cinca se realizaba mediante la barca de Estada, situada en la zona de Las Pilas. Después, para continuar hacia Graus, era necesario salvar también el río Ésera mediante la barca de Olvena. Desde allí el camino seguía hacia La Puebla de Castro, donde se encontraba la antigua ciudad romana de Labitolosa, antes de llegar finalmente a Graus.

El camino antiguo hacia Graus obligaba a cruzar el Cinca por la barca de Estada y el Ésera por la barca de Olvena.

El Cinca, un río difícil de cruzar

Hoy resulta difícil imaginar hasta qué punto el Cinca condicionaba la vida cotidiana. Durante siglos fue una auténtica frontera natural. Los puentes eran escasos, caros de construir y muy vulnerables ante las riadas.

En la antigüedad se utilizaron sobre todo vados naturales. Más tarde fueron apareciendo barcas de paso, imprescindibles para comunicar pueblos, caminos y zonas de comercio. Pero cuando el río bajaba crecido, ni los vados ni las barcas garantizaban el paso.

En la zona de Barbastro conocemos pasos históricos como Cofita, Figueruelas o Castejón del Puente. En este último lugar todavía se conservan restos de un puente del siglo XVI, que tuvo una vida difícil por las avenidas del río.

Es un asunto que he tratado ya en la entrada Cruzar el Cinca.

Un territorio organizado alrededor del río

Durante siglos, muchas comunicaciones importantes discurrían por la margen izquierda del Cinca, donde no era necesario cruzarlo. Por allí pasaban antiguos caminos que comunicaban Tolous, cerca de Monzón, con Ariestolas, Estada y la zona de Labitolosa desde la época romana. Ver entrada Circular Labitolosa.

También a principios del siglo XX la primera línea de automóviles hacia Graus llegaba desde Binéfar, evitando el cruce directo del Cinca desde Barbastro. Esta circunstancia explica la fuerte relación histórica de la Ribagorza con las comarcas del Cinca y La Litera.

En 1661, en Fraga había un puente de madera, impracticable con las riadas, y el siguiente puente para poder cruzar el Cinca era el de Mediano, el llamado puente del Diablo. En su transcurso únicamente había vados y barcas, con las que no se podía cruzar el río cuando estaba crecido.

Recreación del antiguo puente de Castejón del Puente, uno de los intentos históricos de asegurar el paso sobre el Cinca.

Traté la situación de estas ruinas en la entrada Puente de Castejón del Puente.

La carretera de 1863 por El Grado

La gran transformación llegó en el siglo XIX con la construcción de las carreteras modernas. En 1863 se puso en servicio la carretera de Barbastro a Graus cruzando el Cinca por El Grado y continuando hacia La Puebla de Castro.

Los puentes de hierro permitieron crear estructuras resistentes sin tener que colocar pilares en el cauce principal del río. Hasta entonces había resultado muy difícil construir puentes permanentes sobre el Cinca, ya que las riadas destruían con frecuencia las estructuras tradicionales.

Este nuevo trazado era más largo que el antiguo camino directo, pero ofrecía una ventaja decisiva: permitía un paso más seguro y regular. El viaje dejaba de depender tanto de las barcas, de los vados y del estado del río.

A partir de ese momento, el itinerario por El Grado se convirtió en la vía principal para comunicar Barbastro con Graus. Durante más de un siglo, esta fue la carretera habitual hacia la Ribagorza.

Puente de El Grado sobre el río Cinca, 1867.

La barca de Estada y el puente de Las Pilas

Aunque la carretera principal pasaba por El Grado, el antiguo paso de Estada continuó teniendo importancia. Allí funcionaba la barca de Las Pilas, utilizada para cruzar el Cinca en el camino más directo hacia la zona de Olvena y Graus.

Esta situación cambió con la construcción del puente metálico de Las Pilas, que permitió sustituir definitivamente la barca. El puente se terminó en 1912 y supuso un avance importante para las comunicaciones locales.

Aunque la carretera principal continuó pasando por El Grado, el nuevo puente facilitó enormemente los desplazamientos de la zona y puso fin al histórico servicio de la barca. En la imagen vemos el espigón donde se refugiaba la barca cuando había riadas.

Construcción del puente metálico de Las Pilas, que sustituyó la antigua barca de paso de Estada.

La presa de El Grado ha cambiado totalmente el estado del río Cinca, ya que ha dejado de ser un río vivo. Es un asunto que he tratado en la entrada Cómo ha ido muriendo el río Cinca. Hoy hay mucha vegetación que impide ver cómo era este lugar. Al lado del área del Batán podemos ver las puertas de una acequia que coinciden con el lugar donde está la grúa de la fotografía.

Compuerta junto a la antigua situación de la barca de Estada.

La barca de Olvena

Además del Cinca, el camino antiguo debía salvar también el río Ésera. Para ello se utilizaba la barca de Olvena, situada cerca de la desembocadura del Ésera en el Cinca.

La imagen de la barca permite comprender muy bien cómo eran estos pasos fluviales. Personas, caballerías y mercancías debían cruzar en pequeñas embarcaciones, en un paisaje que hoy ha cambiado profundamente por las carreteras, los puentes y los embalses.

La barca funcionó durante siglos y desapareció cuando los nuevos puentes hicieron innecesario este sistema tradicional de paso.

Barca de Olvena, hacia comienzos del siglo XX. Antes de los puentes modernos, las barcas eran esenciales para cruzar el Cinca y el Ésera.

Desde el área de servicio antes de llegar a Olvena podemos ver el lugar donde se encontraba este paso de barca.

Situación de la barca de Olvena.

La carretera actual por el Congosto de Olvena

La última gran transformación llegó en la segunda mitad del siglo XX, cuando la carretera pasó a utilizar el trazado actual por el Congosto de Olvena.

Este nuevo recorrido permitió acortar notablemente el viaje entre Barbastro y Graus. En cierto modo, la carretera moderna recuperó el sentido del antiguo camino directo, aunque sustituyendo los pasos de barca por puentes, túneles y obras de ingeniería mucho más seguras.

Lo que durante siglos fue un trayecto condicionado por ríos, barcas y rodeos, hoy se realiza en apenas media hora.

Ver entrada Congosto de Olvena para conocer este entorno.

Un camino que explica el territorio

La evolución del camino de Barbastro a Graus muestra cómo las infraestructuras transforman el territorio. Cada puente, cada barca y cada carretera modificaron los recorridos, acercaron pueblos y cambiaron la importancia de algunos lugares.

El camino antiguo nos habla de un tiempo en que el río mandaba. La carretera de 1863 refleja la voluntad de comunicar de forma estable Barbastro con la Ribagorza. Y la carretera actual por el Congosto de Olvena muestra cómo la ingeniería terminó venciendo una dificultad que había condicionado durante siglos la vida de esta zona.

Cada puente sustituyó a una barca y cada nueva carretera cambió la vida de los pueblos por los que pasaba. Por eso, cuando hoy viajamos de Barbastro a Graus en apenas media hora, recorremos en realidad más de dos mil años de historia de las comunicaciones.

Visita con el coche

Muchos viajeros recorren hoy esta carretera sin imaginar que, bajo su trazado, todavía permanecen las huellas de caminos, barcas y puentes que durante siglos hicieron posible la comunicación entre el Somontano y la Ribagorza.

Podemos ver el lugar donde se encontraban las barcas de Olvena y Estada parando en el área del Batán (1) y en el área de Olvena (2), situadas en el mapa adjunto.

Situación de las barcas en el mapa actual.

Las imágenes históricas han sido restauradas y coloreadas digitalmente para facilitar su interpretación. El color es una recreación aproximada basada en los elementos visibles de las fotografías originales.

Contenido desarrollado por el autor con el apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Julio de 2026

Acceso a guías y rutas (pinchar)




miércoles, 24 de junio de 2026

Congosto de Olvena

Congosto de Olvena
Diez paradas para descubrir uno de los paisajes más espectaculares del valle del Ésera en la provincia de Huesca.

Puente de la Sultana en el Congosto de Olvena.
Puente de la Sultana, uno de los rincones más espectaculares del congosto.

La mayoría de las personas atraviesan el Congosto de Olvena sin detenerse. Es un tramo espectacular de la carretera que une Barbastro con Graus, encajado entre paredes de roca que el río Ésera ha ido excavando durante miles de años.

Sin embargo, detrás de los túneles, los puentes y las curvas se esconde mucho más que un paisaje. El congosto conserva antiguos caminos, puentes históricos, restos prehistóricos, obras hidráulicas, patrimonio industrial, zonas de escalada y algunos de los mejores miradores de la Sierra de la Carrodilla.

Propongo diez pequeñas paradas para descubrir este territorio con calma y comprender mejor uno de los rincones más interesantes del río Ésera.

Mapa explicativo del Congosto de Olvena con diez puntos de parada.
Congosto de Olvena. Diez puntos de parada entre el río Ésera y el embalse de Barasona.

El recorrido de un vistazo

🚗 Recorrido9 km por la carretera A-139
📍 Paradas10 puntos de interés
⏱️ Tiempo mínimo2 horas
🌄 Tiempo recomendadoMedia jornada
🥾 Tipo de recorridoEn coche con pequeños paseos
📅 Mejor épocaTodo el año

1. Aparcamiento del Cinca

Km 14 · Visita recomendada: 15 minutos

Esculturas de caballos en el aparcamiento del Cinca.
Aparcamiento del Cinca. Inicio del recorrido por el congosto.

Nos encontramos este aparcamiento al iniciar el congosto, en el kilómetro 14. Es reconocible por las esculturas metálicas de caballos, que recuerdan la importancia histórica de los caminos ganaderos y de paso por este territorio. Una cabañera atravesaba el río Ésera hacia el norte.

Desde aquí puede contemplarse la confluencia de los ríos Ésera y Cinca y comprender la importancia estratégica de este corredor natural. Junto al río quedan restos de las ruinas de una ermita. Hasta la década de 1960 no se podía atravesar el congosto en coche, por lo que este espacio ayuda a imaginar los antiguos pasos y caminos que comunicaban el territorio.

2. Puente del Diablo

Km 14,5 · Visita recomendada: 15 minutos

Puente del Diablo en el Congosto de Olvena.
Puente del Diablo, uno de los pasos históricos del congosto.

Antes del primer túnel encontramos el desvío hacia Olvena. Junto al puente moderno se conserva el antiguo Puente del Diablo, vinculado al camino tradicional de Olvena y al antiguo paso hacia la ciudad romana de Labitolosa. Puedes ampliar esta información en la entrada Somontano romano.

Es también una zona muy frecuentada por escaladores, gracias a las paredes rocosas que cierran este primer tramo del congosto.

Aquí comenzaba el antiguo camino a Olvena, explicado en la Ruta 1 de la Guía de la Sierra de la Carrodilla. También era el antiguo camino romano a Labitolosa.

Una buena propuesta para otro día es subir hasta Olvena por el antiguo camino. Desde allí se disfruta de una de las mejores panorámicas del congosto.

3. Canal de Aragón y Cataluña

Km 15 · Visita recomendada: 5 minutos

Antes del segundo túnel hay un pequeño espacio donde detenerse y observar el Canal de Aragón y Cataluña. Esta gran obra hidráulica, inaugurada en 1906 por Alfonso XIII, transformó profundamente la agricultura de amplias zonas de la zona oriental de la provincia de Huesca.

Este lugar permite comprender cómo el agua del Ésera y del Cinca ha modelado no solo el paisaje, sino también la economía agrícola de todo el territorio. Puedes ampliar la información en la entrada Inicio del Canal de Aragón y Cataluña.

Río Ésera antes de las obras

4. Puente de la Sultana

Km 16 · Visita recomendada: 15 minutos

En el kilómetro 16 se encuentra uno de los puntos más hermosos del recorrido. Desde aquí pueden realizarse varias actividades: acercarse al entorno del Puente de la Sultana, seguir el sendero hacia Olvena, acceder a la vía ferrata o contemplar el paisaje del congosto.

En esta zona se encuentra también la Cueva del Moro, conocida desde principios del siglo XX y estudiada por su interés arqueológico. Corresponde a la Ruta 2 de la Guía de la Sierra de la Carrodilla.

Es una de esas paradas que invitan a volver con más tiempo para realizar alguna de las actividades del entorno.

5. Aparcamiento de Olvena

Km 17 · Visita recomendada: 5 minutos

Casa Blasco en el entorno de Olvena.
Entorno de Casa Blasco, en una de las rutas que parten desde el aparcamiento de Olvena.

En el kilómetro 17 encontramos un aparcamiento junto a la carretera. Desde aquí pueden iniciarse varias excursiones por el GR-45, como la ruta hacia la ermita de San Andrés y Casa Blasco. Corresponde a la Ruta 3 de la Guía de la Sierra de la Carrodilla.

Una mejor señalización facilitaría que más personas pudieran descubrir este magnífico recorrido, que permite llegar hasta la ermita de San Andrés en aproximadamente una hora y media.

También es punto de acceso al barranco de San Andrés, un descenso que requiere conocimientos de barranquismo. Además, puede servir como lugar alternativo para aparcar si el pequeño aparcamiento del Puente de la Sultana está completo.

6. Central de San José

Km 19 · Visita recomendada: 30 minutos

Central hidroeléctrica de San José en el Congosto de Olvena.
Central de San José, patrimonio industrial del Congosto de Olvena.

En el kilómetro 19 se encuentra la Central de San José. Su construcción en 1949 transformó este tramo del congosto y dejó un pequeño conjunto de edificios vinculados a la producción hidroeléctrica.

Además de la central, todavía se conservan restos del antiguo poblado de trabajadores, con su iglesia y varias viviendas, que recuerdan una etapa fundamental del desarrollo hidroeléctrico del valle del Ésera. Años después, aquel pequeño núcleo se transformó en un pionero centro vacacional, con camping, viviendas de verano y la colonia salesiana, que sigue acogiendo campamentos.

Hoy permanece casi olvidado, pero su privilegiada situación, protegido por la umbría del congosto, le proporciona un microclima especialmente agradable durante el verano. En un contexto de temperaturas cada vez más elevadas, no resulta difícil imaginar que este enclave pudiera recuperar parte de aquel atractivo como espacio de naturaleza, descanso y turismo.

Hay una pista que sale hacia la Sierra de la Carrodilla y que forma parte de lo que fue el antiguo camino entre La Puebla de Castro y Aguinaliu. Corresponde a la Ruta 7 de la Guía de la Sierra de la Carrodilla.

Cerca hay dos cuevas con pinturas prehistóricas, aunque no están señalizadas: Remosillo y Las Campanas.

7. Puente de la Sierra

Km 20 · Visita recomendada: 30 minutos

Puente de la Sierra en el Congosto de Olvena.
Puente de la Sierra, junto al desvío hacia La Puebla de Castro.

En el kilómetro 20 se encuentra el Puente de la Sierra, junto al desvío de la carretera hacia La Puebla de Castro. Aquí conviven el puente moderno y el antiguo paso histórico.

En las proximidades pueden verse restos relacionados con la construcción del canal, subiendo por la carretera hacia La Puebla de Castro, y las esculturas de arqueros situadas junto a la carretera.

Una excelente excursión para completar otro día es tomar la carretera hacia La Puebla de Castro y visitar la ermita de Castro, esta población y las ruinas romanas de Labitolosa.

8. Aparcamiento de la presa

Km 21 · Visita recomendada: 10 minutos

Poco antes de llegar a la presa hay un aparcamiento a la izquierda, en torno al kilómetro 21. Desde este punto se puede contemplar el entorno de la presa de Barasona y el poblado vinculado a la Confederación Hidrográfica del Ebro. Actualmente no se pueden visitar.

9. Ermita de Lumbierres

Desvío tras la presa · Visita recomendada: 15 minutos

Ermita de Lumbierres sobre el embalse de Barasona.
Ermita de Lumbierres, sobre el entorno del embalse de Barasona.

Pasada la presa, en dirección a Benabarre, se encuentra el acceso a la ermita de Lumbierres, a un kilómetro aproximadamente. Está explicado en la Ruta 9 de la Guía de la Sierra de la Carrodilla.

No forma parte directa de la carretera principal del congosto, pero es una parada cercana muy interesante. Hay un pequeño aparcamiento a la izquierda. La visita a la ermita supone aproximadamente una hora.

Desde su entorno se obtienen buenas vistas del embalse de Barasona y del paisaje que cierra el recorrido.

10. Barasona y ermita de Castro

Km 23 · Visita recomendada: 30 minutos

Ermita de Castro junto al embalse de Barasona.
Ermita de Castro, una de las visitas posibles desde el entorno de Barasona.

El recorrido termina en el entorno de Barasona, en el kilómetro 23. Desde aquí se puede visitar el embalse, acercarse al camping de Bellavista o realizar la ruta circular hacia la ermita de Castro y la ciudad romana de Labitolosa.

Esta propuesta corresponde a la Ruta circular PR-HU 74 a la ermita de Castro y Labitolosa, explicada también en la Ruta 8 de la Guía de la Sierra de la Carrodilla. La ruta completa supone unas cuatro horas.

Es un magnífico final para un recorrido en el que se unen naturaleza, historia, arqueología y patrimonio.


Un congosto para detenerse

La próxima vez que atravieses el Congosto de Olvena quizá merezca la pena reducir la velocidad y detenerte unos minutos.

A menudo buscamos grandes destinos sin darnos cuenta de que algunos de los paisajes más interesantes están muy cerca. El Congosto de Olvena reúne naturaleza, historia, arqueología, patrimonio industrial y algunos de los rincones más bellos del valle del Ésera en apenas nueve kilómetros.

Basta con hacer una parada para descubrir que este lugar es mucho más que una carretera entre Barbastro y Graus.

Un enorme potencial por desarrollar

El Congosto de Olvena reúne en apenas nueve kilómetros naturaleza, patrimonio histórico, arqueología, escalada y un importante legado industrial. Con pequeñas actuaciones podría convertirse en uno de los grandes atractivos turísticos del Somontano y la Baja Ribagorza.

Una de ellas sería recuperar las antiguas pasarelas que existieron hasta hace no muchos años. Su reconstrucción permitiría recorrer parte del congosto desde una perspectiva única y completar un atractivo itinerario circular entre el Puente del Diablo, el Puente de la Sultana y Olvena.

Antiguas pasarelas del Congosto de Olvena.
Antiguas pasarelas del Congosto de Olvena.

El congosto es también un lugar muy apreciado por los aficionados a la escalada, gracias a la calidad de sus paredes rocosas. Una mejor señalización de los sectores y de los accesos, junto con la promoción de la vía ferrata, permitiría acercar este espacio tanto a escaladores experimentados como a quienes desean iniciarse en este tipo de actividades de aventura.

También sería interesante impulsar el patrimonio industrial, facilitando las visitas a la presa de Barasona, la Central de San José y el inicio del Canal de Aragón y Cataluña. Son lugares de gran interés que hoy permanecen prácticamente desconocidos para la mayoría de los visitantes.

Otro paso importante sería acondicionar el acceso a la Cueva del Moro y señalizar las cuevas con pinturas prehistóricas de Remosillo y Las Campanas, integrándolas en un recorrido cultural por el congosto.

Igualmente, una mejor señalización del tramo del GR-45 entre Olvena y la ermita de San Andrés facilitaría que más personas pudieran descubrir uno de los senderos más atractivos de este entorno.

Por último, la confluencia de los ríos Ésera y Cinca ofrece un espacio de gran valor paisajístico y ambiental que podría convertirse en una ruta interpretativa dedicada a la geología, la fauna, la vegetación y la historia de ambos ríos.

El Congosto de Olvena ya posee un patrimonio extraordinario. No necesita grandes infraestructuras, sino poner en valor y recuperar parte de lo que ya tuvo. La reconstrucción de las antiguas pasarelas permitiría crear una espectacular ruta circular hasta Olvena, con un atractivo comparable al de las conocidas pasarelas de Alquézar, plenamente integrada en el paisaje del congosto.

Sería una forma de convertir un espacio ya excepcional en uno de los grandes referentes del turismo de naturaleza y patrimonio del Alto Aragón.

Daniel Vallés Turmo

25 de junio de 2026

Acceso a guías y rutas (pinchar)





lunes, 23 de febrero de 2026

Brigida y Joaquina

Brígida y Joaquina

Entre la necesidad y la libertad, el puente fueron ellas.

Brígida y Joaquina
Brígida y Joaquina.

Mi abuela Joaquina Villacampa Ballarín (1879–1950) vino a Sarsa de Surta para casarse con mi abuelo Nicolás Vallés Javierre (1877–1953) en 1906. Ese mismo año, una hermana de Nicolás, Brígida Vallés Villacampa, se fue a Silves Bajo.

Hoy puede parecernos un intercambio casi medieval. Pero en el Pirineo de comienzos del siglo XX el matrimonio no era solo una decisión íntima: era también una decisión económica y social.

Las casas —más que edificios— eran unidades de trabajo, herencia y supervivencia. Su continuidad dependía del equilibrio entre familias. Y ese equilibrio, muchas veces, descansaba sobre las mujeres.

Eran ellas quienes asumían el traslado, el desarraigo y la adaptación a una nueva casa. No se hablaba de igualdad. Se hablaba de sobrevivir. La montaña era dura para todos, pero exigía a las mujeres una fortaleza silenciosa: sostener la casa, criar, trabajar y mantener el equilibrio familiar.

Mi madre contaba una anécdota: su madre, con siete hijos, apenas dormía para tejer de noche los calcetines de lana con los que vestirlos. Ese esfuerzo invisible también era parte del equilibrio.

La mortalidad era alta —la penicilina apenas comenzaba a difundirse— y ambas mujeres tuvieron siete hijos. Su resistencia fue cotidiana, sin discurso, sin reconocimiento. Pero sobre ella se sostuvo la continuidad de las casas.


Las casas de Brígida y Joaquina
Las casas de Brígida y Joaquina.

Alguien podría pensar que todo respondía únicamente al patriarcado. Y lo era, en gran medida. Pero también era una sociedad sin salarios, sin red de seguridad, donde la herencia recaía en uno y los demás debían buscar su lugar.

Los hombres que no eran herederos tampoco lo tenían fácil. O se quedaban ayudando al hermano, sin propiedad ni futuro propio, o se marchaban a servir. Mi abuelo materno, Antonio, el menor de ocho hermanos, vivió en carne propia cómo te empujaban a salir cuanto antes para no ser otra boca que alimentar.


El cambio

Tejiendo junto al fuego
Tejiendo junto al fuego.

En apenas cuatro generaciones hemos pasado de matrimonios marcados por la necesidad a la libertad de elegir. Ese cambio no cayó del cielo. Se construyó lentamente sobre la resistencia silenciosa de mujeres como ellas.

Construcción de la central de Seira
Construcción de la central de Seira (1912–1918).

La llegada del trabajo asalariado —con obras como la central de Seira— transformó aquel sistema de subsistencia. El salario supuso independencia. Y la independencia abrió posibilidades nuevas para hombres y mujeres.

Sus casas están arruinadas. Pero lo que sostuvieron permanece.

La libertad que hoy damos por hecha se levantó, piedra a piedra, sobre la resistencia silenciosa de mujeres como ellas. Comprenderlo no es nostalgia: es memoria.


Esta historia forma parte de una memoria familiar más amplia que ya conté en: Tu Sarsa, yo Silves .

Contenido desarrollado por el autor con el apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Febrero de 2026

domingo, 15 de febrero de 2026

Puente de Castejón del Puente (Río Cinca): ¿romano o del siglo XVI? Historia y visita a sus ruinas

Puente de Castejón del Puente (Río Cinca): ¿romano o del siglo XVI? Historia y visita a sus ruinas

Siempre creí que el puente de Castejón del Puente sobre el río Cinca era romano. Así lo indicaba un panel interpretativo. Pero cuando uno se acerca a las ruinas y las observa con calma, la primera sensación no es histórica… es física: sorprende lo grande que tuvo que ser.

Las pilas conservadas, alineadas en el cauce, transmiten una idea clara de su envergadura. No estamos ante un pequeño puente rural, sino ante una infraestructura monumental que articulaba territorio.


Una obra de gran escala

  • Cerca de 300 metros de longitud
  • Alrededor de 20 pilastras (una cada 15 metros)
  • Altura aproximada de 10 metros
  • Anchura cercana a 4 metros

Hoy se conservan 11–12 pilas visibles y uno de los estribos. Pero basta situarse frente a ellas para comprender que aquello fue una obra de enorme ambición técnica. Cuando uno se coloca en el cauce y mira la alineación de las pilastras, la imaginación completa el resto.


¿Romano o del siglo XVI?

Durante mucho tiempo se consideró de origen romano por formar parte del eje Ilerda–Osca. Sin embargo, estudios recientes apuntan a que la estructura actual visible podría ser del siglo XVI, integrada en el Camino Real de Zaragoza. 

Se dice su origen romano y que pudo repararse en el siglo XIV. De hecho Ubieto Arteta documenta que el topónimo oficial cambia de Castejón para resaltar la importancia del puente sobre el río Cinca en 1391.

Aunque parece muy raro que fuera romano por la envergadura del proyecto y porque el transporte principal de mercancías se hizo por el río Ebro. Algunas fuentes dicen que de haber un puente romano estaría frente a Tolous (donde está la ermita de La Alegría) cerca de Monzón.

Levantar una obra de estas dimensiones exigía recursos económicos, organización y conocimiento técnico. Encaja con un momento de prosperidad en la Corona de Aragón. Más allá del debate cronológico, lo indiscutible es su importancia estratégica como paso sobre el Cinca.

También se dice que acabó de desaparecer con las guerras carlistas. Y con el plan de carreteras de 1860 ya se hizo el puente de monzón (cuyas ruinas todavía se ven). Cuesta creer que en los mapas del siglo XX no salen caminos hacia la zona del puente que tengan alguna nominación especial. Realmente el río Cinca se come los puentes.



Recreación histórica del puente en funcionamiento (siglo XVI)

La recreación ayuda a devolverle vida. Imaginar una hilera de diez mulas cargadas cruzándolo, guiadas por un hombre delante y otro cerrando la comitiva, devuelve al puente su dimensión humana: mercancías, tránsito, comercio. El puente no era solo piedra: era movimiento.


Un lugar que merece la visita

Lo que más me sorprendió no fue el debate sobre su origen, sino la sensación al estar allí. La escala. El silencio. Imaginar el río pasando entre las pilas centenarias.

Se puede acceder en coche. Desde Monzón se toma la A-1236 dirección Fonz. Pasado Agropecuarias Las Poblas, una pista a la izquierda conduce hasta las ruinas, justo antes de la curva de 90 grados. En Google Maps aparece como “Puente Medieval de Monzón”. Lo buscamos y nos llevará. Es muy sencillo.

Acceso a las ruinas en coche

También se puede hacer una ruta senderista marcada de 10 kilómetros ida y vuelta desde Monzón. Wikiloc.

En este video de youtube de 7 minutos se explica el puente. De este video he sacado esta imagen desde un dron donde se ven desde arriba las ruinas de las pilastras.

Vista desde dron de las pilastras

En Google Earth podemos ver las pilastras. En la fotografía adjunta número las 11 que se ven a simple vista. Ahora la vegetación va cubriendo las ruinas. Desde la creación de las presas de Mediano y El Grado el río Cinca ya no ocupa su cauce y donde había conglomerados, ahora hay vegetación. Hay fotografías de los años 70 donde se ven las ruinas rodeadas de cantos rodados.

Vista de satélite de la situación de las pilastras

Si nos acercamos a la pilastras podemos ver los sillares de areniscas y el comienzo del arco entre pilastras.
Detalle arranque del arco

También podemos ver el frontal de las pilastras.

Frontal de la pilastra

Por la parte de Castejón del Puente vemos las ruinas de un estribo y las pilastras en el cauce del río,

Ruinas del estribo del puente

Pilastras en el cauce

A veces creemos que conocemos nuestro territorio. Pero solo cuando lo recorremos descubrimos lo que realmente fue. Estar frente a esas pilas de piedra cambia la percepción: ya no es un dato en un libro, es una obra que articuló caminos, comercio y paisaje.

No hace falta imaginar demasiado: basta caminarlo. Acércate, obsérvalo sin prisas, recorre el cauce, sitúate frente a las pilastras, mide la distancia entre ellas. Explorar también es una forma de entender.

Los caminos explican mejor la historia que los libros. Pero se puede consultar el libro "Historia del puente de piedra sobre el río Cinca entre Monzón y Castejón del Puente" para tener una visión académica del proyecto. Yo sólo he intentado animar a la exploración y tener criterio propio para luego documentarse bien.

Portada libro sobre el puente

 Ver ficha del libro. Ver Cehimo

Contenido elaborado con apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Febrero de 2026

Acceso a guías y rutas   (pinchar)

miércoles, 28 de enero de 2026

Barbastro 2026. Lo que queda y lo que ya no está

Barbastro 2026. Lo que queda, lo que se perdió y lo que aún podemos imaginar

En enero de 2014 publiqué la entrada Barbastro 1779, siguiendo los monumentos señalados en el grabado de Palomino de la Vista Meridional de la Ciudad de Barbastro, incluido en el Atlante Español o Descripción general de todo el Reyno de España de Bernardo Espinalt y García (1779).

Aquel grabado ofrecía una imagen sintética de la ciudad: una vista donde se reconocen iglesias, conventos, hospitales, molinos, puertas, huertas y el río, componiendo un Barbastro todavía compacto, amurallado y profundamente ligado a su entorno.

Esta nueva entrada, Barbastro 2026, retoma ese recorrido con otra mirada. El objetivo es observar qué queda hoy de aquellos lugares, entender qué se ha transformado y, cuando ya no queda nada visible, recrear y explicar cómo fueron para facilitar la comprensión del Barbastro histórico.

La entrada queda abierta y en evolución, y se irá desarrollando progresivamente a medida que se incorporen textos, imágenes, recreaciones y vídeos.


Índice (21 propuestas)

  1. Catedral de Barbastro
  2. Hospital General
  3. Convento de las Capuchinas
  4. Convento de la Trinidad
  5. Convento de la Merced
  6. Convento de Santa Clara
  7. Santo Sepulcro
  8. Molinos
  9. Casa de la Misericordia
  10. Convento de los Capuchinos
  11. Puerta de San Francisco
  12. Convento de San Francisco
  13. Arrabal
  14. Puerta del Portillo
  15. Balsas de hielo
  16. Río Vero
  17. Ermita de San Juan / Santa Fe
  18. Huertas
  19. Casa del Marqués
  20. Torre Gregorio Palacín
  21. Patrimonio posterior

1. Catedral de Barbastro

La Catedral ha sido, durante siglos, el principal referente religioso y urbano de Barbastro. Su presencia articula el espacio histórico de la ciudad y permite entender la evolución arquitectónica y social del núcleo urbano.

En la entrada Catedral de Barbastro, se recrean todas las perspectivas dejando al monumento exento, cosa que hubiera sido posible, pero por circunstancias no se hizo.


Catedral de Barbastro. Perspectiva Oeste - Sur

2. Hospital General

El Hospital General formaba parte de la red asistencial de la ciudad, ligado históricamente a la iglesia y a la plaza de toros posteriormente. Su configuración original se ha visto alterada por profundas reformas, que dificultan hoy su lectura histórica, aunque ha permitido su conservación.

Iglesia de San Julián restaurada

3. Convento de las Capuchinas

El convento de las Capuchinas fue uno de los conjuntos religiosos que estructuraron el Barbastro del siglo XVIII. Aunque hoy con una comunidad religiosa muy pequeña, su ubicación y función forman parte del paisaje histórico de la ciudad.

Imagen antigua del convento de la capuchinas generada en color

4. Convento de la Trinidad

El convento de la Trinidad aparece representado en la vista meridional de 1779 como uno de los hitos urbanos. Su estudio permite comprender la implantación conventual en la Barbastro histórica.


5. Convento de la Merced

El convento de la Merced desempeñó un papel relevante en la vida religiosa y social de la ciudad.

Imagen generada en color de los pabellones de La Mercerd

6. Convento de Santa Clara

El convento de Santa Clara fue uno de los grandes conjuntos desaparecidos de Barbastro a finales del siglo XX. Hoy solo puede reconstruirse a partir de documentación histórica, testimonios gráficos y recreaciones visuales. Hoy en día, parece inaceptable que no se mantuviera su torre mudéjar.

Han hecho un video sobre su existencia y su destrucción. Recreo con IA la fachada oeste.


Convento de Santa Clara de Barbastro. Fachada oeste

7. Santo Sepulcro

El Santo Sepulcro fue un enclave de fuerte valor simbólico y religioso. Su localización y función ayudan a entender la espiritualidad y las devociones del Barbastro histórico medieval.

Imagen idealizada de la toma de Barbastro en 1064

8. Molinos

Los molinos fueron infraestructuras esenciales para la vida cotidiana y la economía de la ciudad. Estaban estrechamente vinculados al agua y al aprovechamiento del entorno natural.

Los molinos estaban en El Terrero. Debajo de esta zona el 28 de junio de 1888 se inauguró el ferrocarril de Barbastro a Selgua, 19 kilómetros, que le permitía a la ciudad la conexión nacional. Para mi creo que es una de las iniciativas que marcan el desarrollo de la ciudad durante el siglo XIX.

No ha quedado nada en el entorno donde estaba la estación. Únicamente el inicio de la Vía Verde hasta Monzón. En el colectivo queda “La burreta”, una locomotora de vapor que le costaba subir La Almunieta. Se ha regenerado en color esta foto emblemática de ella. Se trataba de una máquina de vapor Renfe Serie 230 2090 con una velocidad teórica de 90 kilómetros hora.

El 4 de diciembre de 2013 hice la entrada Vía de tren de Barbastro a Selgua.


Recreación en color de la fotografía de La Burreta en la estación de Barbastro

Uno de los últimos viajes de La Burreta en 1966

Uno de los últimos viajes de La Burreta en 1966

Andrés Botanch Callén escribió un libro y en el blog Historias del tren hay 5 entradas muy interesantes que cuenta su historia en el año 2025: Parte 1, Parte 2, Parte 3, Parte 4 y Parte 5.


9. Casa de la Misericordia

La Casa de la Misericordia refleja la dimensión asistencial de Barbastro. Fue un espacio destinado a la atención de los más vulnerables dentro del entramado urbano histórico, actualmente es una residencia de ancianos.

Se restauró en la segunda mitad del siglo XX para dejarla en su estado actual llamándose Casa Amparo.

Casa de la Misericordia. Imagen restaurada


10. Convento de los Capuchinos

El convento de los Capuchinos se situaba en uno de los accesos a la ciudad. Su relación con el entorno y con las puertas urbanas lo convierte en un elemento clave del paisaje históric


11. Puerta de San Francisco

La Puerta de San Francisco fue uno de los accesos principales a Barbastro. Formaba parte del sistema defensivo y de control de la ciudad amurallada. Se derribo en la primavera de 1936.

Video sobre las puertas de Barbastro (12 minutos)

Puerta de San Francisco. Imagen restaurada

12. Convento de San Francisco

El convento de San Francisco constituyó un importante conjunto religioso desde la edad media. La iglesia actual data del siglo XVI-XVII. La parte conventual ha sufrido distintas modificaciones en su recinto ocupado actualmente por la Plaza San Antonio.

Iglesia de San Francisco y Plaza de San Antonio antes de su actual estado

13. Arrabal

El arrabal representaba el crecimiento de Barbastro más allá de las murallas. En él se desarrollaba una vida urbana distinta, ligada al tránsito, al comercio y al contacto con el territorio.


14. Puerta del Portillo

La Puerta del Portillo era uno de los pasos principales de acceso a la ciudad. Permitía la comunicación entre el núcleo urbano y las zonas agrícolas y de huerta. Se conserva el nombre del puente.

Puerta del Portillo. Imagen restaurada

Video sobre las puertas de Barbastro (12 minutos)

15. Balsas de hielo

Las balsas de hielo formaban parte de una economía estacional hoy desaparecida. Su existencia estaba ligada a la conservación de alimentos y al aprovechamiento del clima.


16. Río Vero

El río Vero fue un elemento estructural de Barbastro. Más allá de su valor paisajístico, condicionó la economía, la industria y el desarrollo urbano de la ciudad.

El azud del Vero forma parte del antiguo sistema hidráulico de Barbastro ligado a la acequia del Molinar utilizada desde época medieval para mover molinos y abastecer actividades industriales. Aunque su aspecto actual es fruto de múltiples reformas, sus orígenes podrían remontarse a la Edad Media e incluso a la tradición hidráulica andalusí.

Azud río Vero Barbastro antes de 1965

Tras la riada de 1965 se encauzó el río Vero al atravesar Barbastro. Se ha intentado hacer la foto desde la misma perspectiva pero no es posible porque ahora está tomada desde el nuevo puente de Las Huertas. Desde el puente de San Francisco, el nuevo puente impide la perspectiva.

Azud río Vero 2026

Así vemos las siguientes diferencias:

1) Encauzamiento del río Vero.
2) Creación del aparcamiento y los paseos laterales.
3) Construcción del puente de Las Huertas.
4) Derribo de 2 casas de la Plaza Guisar y crecimiento de los pinos que impiden ver el solar y La Peñeta.
5) Derribo de la fachada de los Escolapios que daba al río Vero.

El cauce del río Vero inicialmente tras el encauzamiento era de cantos rodados con armadura de alambre, pero ahora está cubierto de hierba. Se ha intentado "embellecer" la canalización de muchas formas y el envejecimiento del hormigón y los líquenes van ayudando a que sea más natural.

17. Ermita de San Juan / Santa Fe

La ermita de San Juan, también conocida como Santa Fe, fue un enclave religioso hoy desaparecido. Su reconstrucción permite recuperar un espacio significativo del paisaje histórico de Barbastro.

En la entrada Circular de Santa Fe, https://caminosdebarbastro.blogspot.com/2014/01/barbastro-santa-fe-circular.html, se ha hecho una recreación.


Recreación de la fachada de la iglesia de Santa Fe

18. Huertas

Las huertas rodeaban la ciudad y garantizaban su abastecimiento. Constituyeron una transición continua entre el espacio urbano y el territorio agrícola.


19. Casa del Marques

La torre de la Casa del Marqués no aparece en el dibujo, lo que indica que se construyó más tarde. Tampoco se ven sus palacios renacentistas porque no sobresalen. En la foto, Casa del Marqués y Casa Padrós.

Casa del Marqués y Casa Padrós, principios siglo XX

20. Torre Gregorio Palacín

Tampoco aparece. Posiblemente todavía no estuviera construido. Pertenece a la época ilustrada. Jardín que se describe minuciosamente en el diccionario Madoz de 1845.

Torre de Gregorio Palacín

Más información en Villas Carretera de Graus.


21. Patrimonio posterior

Plaza de la Constitución

La plaza donde está el Ayuntamiento, el convento de la Hermanitas de los pobres y el colegio de los Padres Escolapios tenía este aspecto antes de su estilo historicista aragonés renacentista.

Plaza de la Constitución de Barbastro, 1936

Así queda la plaza tras su última modificación.

Plaza de la Constitución de Barbastro, 2026

Estación de Autobuses, 1955.

En el año 2025 se pinta un mural sobre su fachada. Lo que lleva a pensar sobre la conservación del patrimonio histórico.

Actuación en la Estación de Autobuses, 2025

Estación de Ferrocarril, 1880.

En 1969 desaparece el transporte de viajeros y en 1983 el de mercancías. La especulación inmobiliaria acaba haciendo que desaparezca. Más información en Viajeros al tren y Vía de tren a Selgua.

Estación de Tren de Barbastro. Principios siglo XX

Almacenes San Pedro de Barbastro, 1926

Los almacenes San Pedro se situaron primero en la Calle Argensola 14 y desde 1926 en la plaza del mercado. Supuso la demolición de los edificios de la época y la creación de un nuevo estilo de principios del siglo XX historicista, como otros 2 edificios de la plaza. En 1976 los almacenes pasan a llamarse Simeón, cerrándose en 1986. 

En el siglo XXI se restaura el edificio para hacer apartamentos conservando la fachada y puertas. En 2018 el ayuntamiento adquiere las dos plantas inferiores y los sótanos. En el año 2026 se finaliza la biblioteca municipal conservando parte del interior de los almacenes.


Almacenes San Pedro. Realidad recreada

Matadero Municipal de Barbastro, 1936

Desde 1936 el matadero municipal de Barbastro formó parte del paisaje urbano del camino de La Boquera. Durante más de sesenta años fue una infraestructura esencial para la economía local y para la vida cotidiana de la ciudad. Cada día veíamos cómo su camión descargaba las piezas enteras en las carnicerías, transportadas al hombro y sin ningún tipo de protección. Era otra época. Daba vida a la ciudad.

A finales de los años 90 cerró sus puertas al no adaptarse a la nueva normativa sanitaria. Hasta ahí, una historia común a muchas ciudades. Mientras en Huesca o Zaragoza antiguos mataderos encontraron nuevos usos culturales o sociales, en Barbastro el edificio fue derribado y en su solar se levantó un bloque de viviendas.

Antiguo matadero de Barbastro

Hospital de Distrito, 1866

Situado en el conjunto de San Julián. Hospital desde el siglo XVI. El pabellón data del siglo XIX donde fue declarado en 1866 hospital de distrito por la reina Isabel II. En la guerra civil fue hospital de campaña y después hospital psiquiátrico.

Hospital de Distrito, 1866

Casa de la Misericordia. Siglo XIX

Se restauró en la segunda mitad del siglo XX para dejarla en su estado actual llamándose Casa Amparo.

Casa de la Misericordia con el puente destruido. Imagen restaurada

La casa modernista que perdió Barbastro. 1920

Así pudo verse, en los años veinte, la villa que Ramón Valle Raso construyó en el nº 51 de la entonces carretera de Huesca (hoy avenida del Ejército Español).

Y la misma que yo veía cuando iba a estudiar al Seminario de Barbastro a comienzos de los años 80.

Una escalera de doble ramal curvo daba acceso a la planta superior. El remate ondulado coronaba la fachada con tres grandes florones cerámicos azules. En la verja, el trencadís policromo aportaba ese aire mediterráneo tan característico del modernismo catalán.


Fue una de las muestras más singulares del modernismo en el Somontano. Sin embargo, como tantas otras construcciones de comienzos del siglo XX, desapareció sin que apenas quedara memoria visual de ella.

Casa modernista. Avenida del Ejército Español. Recreación

Esta imagen es una recreación divulgativa basada en la documentación histórica publicada por María Pilar Poblador Muga en la revista Artigrama, donde se describe con detalle su estructura, decoración y contexto.

Cuartel General Ricardos de Barbastro, 1921

En servicio durante 75 años, desde 1921 hasta el 28 de junio de 1996.

Han pasado ya casi 30 años desde aquel cierre, motivado por el fin del servicio militar obligatorio, que dejó muchas instalaciones militares sin uso.

Y casi 20 años desde que, en 2007, se anunció un gran proyecto de viviendas que nunca llegó a realizarse, aunque sí se restauró el exterior del edificio central.

Hoy, mayo de 2026, el edificio permanece vacío, abierto al vandalismo y al deterioro progresivo tanto de su interior como de su exterior.

Lo que pudo ser una recuperación patrimonial se ha convertido en un espacio abandonado y marginal, rodeado de maleza y pintadas.

Si no se vuelve a cerrar la valla y a tapiar el edificio, el deterioro seguirá avanzando poco a poco.

Y con él, también se perderá una parte de la memoria de Barbastro que entonces se decidió conservar y no derribar, como ocurrió con el resto de los edificios del cuartel.

Cuartel General Ricardos, 1926

Video sobre el cuartel


Contenido elaborado con apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Enero de 2026

Acceso a guías y rutas (pinchar)