viernes, 28 de agosto de 2026

Graus contra toda España: la historia de El Mejor Rincón 2015

Cómo la Plaza Mayor de Graus llegó a disputar una final nacional a Los Barruecos y lo que aprendí participando en aquella campaña.

Plaza Mayor de Graus

La Plaza Mayor de Graus. En 2015 fue finalista de El Mejor Rincón de España y terminó en segundo lugar, por detrás de Los Barruecos.

Cuando Graus se atrevió a competir con toda España

En 2015 la Plaza Mayor de Graus se atrevió a competir para convertirse en El Mejor Rincón de España.

No era uno de tantos concursos que proliferaban entonces en Internet. Lo organizaba la Guía Repsol, una marca con una enorme notoriedad en España y estrechamente vinculada al turismo, los viajes y la gastronomía.

Para una localidad como Graus, llegar lejos suponía mucho más que conseguir un título. Durante varias semanas miles de personas podían descubrir su Plaza Mayor, situar Graus en el mapa y conocer también Ribagorza y esta parte del Pirineo aragonés.

Y el reto era considerable.

Extremadura había demostrado una extraordinaria capacidad para movilizarse en este concurso. La Iglesia de la Magdalena de Olivenza había ganado en 2012; en 2014 el Puente romano de Alcántara fue proclamado vencedor ex aequo junto a la ermita de San Felices de Haro; y en 2015 otra candidatura extremeña, Los Barruecos, acabaría encontrándose con Graus en la final.

Graus se enfrentaba, por tanto, a una competición en la que otros territorios acumulaban ya una importante experiencia de movilización. Pero llegó hasta allí.

Cuatro años buscando el Mejor Rincón de España

El concurso se celebró durante cuatro ediciones consecutivas:

2012: Iglesia de la Magdalena, Olivenza.
2013: Cueva de Pozalagua, Karrantza.
2014: Puente romano de Alcántara y ermita de San Felices de Haro, ganadores ex aequo.
2015: Monumento Natural de Los Barruecos, Malpartida de Cáceres.

La edición de 2014 ya había mostrado algunas de las dificultades que podía generar una competición basada en cientos de miles de votos por Internet.

El ex aequo no se produjo porque ambas candidaturas terminaran exactamente con el mismo número de votos. Guía Repsol decidió excepcionalmente reconocer a las dos después de una final marcada por una enorme movilización y por problemas técnicos en la votación.

Un año después llegaría la cuarta edición. Y también la última.

El camino de Graus hasta la final

El recorrido era largo. En 2015 se propusieron inicialmente más de mil lugares de toda España. Después llegaron las diferentes selecciones y eliminatorias hasta que Aragón quedó representado por la Plaza Mayor de Graus.

Graus fue superando fases y terminó alcanzando la semifinal frente a Santa María de Zumarraga La Antigua. El 18 de agosto concluyó aquella ronda con 38.146 votos y consiguió clasificarse para la final.

Los contadores volvieron entonces a ponerse a cero. A un lado estaba Graus. Al otro, el Monumento Natural de Los Barruecos, en Malpartida de Cáceres.

La final comenzó el 19 de agosto y terminaría el 10 de septiembre. Durante esas semanas se produjo una de las movilizaciones más intensas que recuerdo alrededor de una candidatura turística de la provincia de Huesca.

Vídeo de presentación de la candidatura de Graus a El Mejor Rincón de España 2015.

Votar no era precisamente sencillo

Una característica condicionaba por completo la competición: se podía votar todos los días.

No bastaba con convencer a una persona una vez. Había que conseguir que se registrara y, después, que recordara volver a votar cada día hasta terminar el concurso.

Además, registrarse por primera vez era bastante engorroso. Había que crear un nombre de usuario y una contraseña con determinadas condiciones, introducir datos personales y correo electrónico, confirmar posteriormente el registro y, finalmente, validar el voto mediante un código enviado al teléfono móvil.

El procedimiento era tan complicado que publiqué en Caminos de Barbastro un tutorial completo con capturas de pantalla para ayudar a quienes querían votar.

Una vez realizado el registro inicial, votar los días siguientes era mucho más sencillo: identificarse, solicitar el código al móvil, introducirlo y confirmar el voto.

Terminaba aquel tutorial insistiendo en lo fundamental: VOTAR CADA DÍA hasta el 10 de septiembre.

De Internet a la calle

La movilización terminó saliendo de las pantallas.

Se instalaron puntos con ordenadores y voluntarios para ayudar a las personas a registrarse y votar. Participaron instituciones, asociaciones y numerosos vecinos. La campaña llegó también fuera de Graus.

Punto de ayuda para votar por la Plaza Mayor de Graus

Punto instalado en Huesca para facilitar el registro y la votación por la Plaza Mayor de Graus. La campaña había salido de Internet para llegar también a la calle.

Las fotografías que se conservan de aquellos días resultan hoy muy expresivas: ordenadores sobre las mesas, voluntarios ayudando y ciudadanos acercándose para participar.

Aquello empezaba a parecerse menos a un concurso turístico y más a una pequeña campaña electoral.

Y tenía su lógica. Cada nueva persona que conseguía completar aquel complicado registro podía convertirse después en un votante diario.

El voto delegado

Dentro de esa enorme movilización apareció lo que entonces conocíamos como voto delegado.

Han pasado once años y no recuerdo exactamente todos los detalles de su funcionamiento. Mi recuerdo es que se ayudaba a crear cuentas de votantes y algunas quedaban gestionadas por la organización de la candidatura. Para completar posteriormente el voto seguía siendo necesaria la validación mediante el código que Guía Repsol enviaba al teléfono móvil de aquella persona.

Lo que sí conserva mi tutorial de entonces es la mecánica técnica: para cada voto había que solicitar un código al teléfono e introducirlo posteriormente para validarlo.

Mientras aquella forma de organización funcionó, Graus consiguió mantener un extraordinario ritmo de voto. Después acabaría convirtiéndose en uno de los puntos decisivos de la final.

Una final que Graus podía ganar

El 26 de agosto apareció una imagen difícil de olvidar:

Graus: 14.661 votos.
Los Barruecos: 14.661 votos.

Exactamente empatados.

Utilicé aquel marcador en Facebook porque transmitía mejor que cualquier explicación una idea sencilla: cada voto podía importar.

Durante los días siguientes Graus consiguió ponerse por delante y llegó a alcanzar ventajas superiores a los 1.500 votos.

La Plaza Mayor tenía posibilidades reales de ganar. Pero al seguir el marcador con mayor detalle empecé a observar algo que me llamó especialmente la atención.

Lo que ocurría de madrugada

Durante las primeras horas del 2 de septiembre Graus perdió prácticamente toda la ventaja que había conseguido durante el día.

Según los datos que anoté entonces, en dos horas Graus sumó alrededor de 104 votos, mientras Los Barruecos consiguió aproximadamente 1.039.

Me pareció suficientemente llamativo como para prestar todavía más atención durante la noche siguiente.

Y volvió a suceder. Durante las dos primeras horas del 3 de septiembre, Graus consiguió 154 votos y Los Barruecos 905.

El documento que preparé aquellos días conserva todavía esas cifras: a la una aparecían 144 votos para Graus frente a 569 de Los Barruecos; a las dos, 154 frente a 905.

Aquellos datos no permiten afirmar que existiera ninguna irregularidad. Pero sí justificaban preguntarse qué estaba ocurriendo.

Durante el día Graus recuperaba terreno. En determinadas horas de la madrugada lo perdía con enorme rapidez.

El 3 de septiembre cambia la final

A pesar de aquella madrugada, Graus volvió a remontar durante la mañana.

Hacia las dos de la tarde estaba nuevamente por delante, con aproximadamente 318 votos de ventaja.

Fue entonces cuando, según recuerdo, Guía Repsol dejó de admitir el procedimiento de voto delegado que estaba utilizando la candidatura de Graus.

Coincidiendo con aquel cambio, la evolución del marcador se modificó de forma muy rápida.

Al terminar el día, Graus perdía ya por alrededor de 1.300 votos.

En unas diez horas había pasado aproximadamente de +318 a −1.319.

Evolución horaria de la ventaja de Graus el 3 de septiembre de 2015

Evolución horaria de la ventaja de Graus el 3 de septiembre de 2015. Después de volver a ponerse por delante durante la mañana, la tendencia cambia bruscamente a partir de las 14 horas. Fuente: Guía Repsol. Elaboración: Caminos de Barbastro.

El cambio no se aprecia únicamente en la ventaja acumulada.

También puede observarse en los votos obtenidos cada día. Hasta comienzos de septiembre Graus todavía mantenía una capacidad de movilización muy elevada. Después del cambio producido el día 3, su ritmo cae claramente, mientras Los Barruecos consigue mantener durante varios días cifras mucho mayores.

Votos diarios de Graus y Los Barruecos

Votos diarios obtenidos por Graus y Los Barruecos entre el 1 y el 10 de septiembre de 2015. Fuente: Guía Repsol. Elaboración: Caminos de Barbastro.

El resultado acumulado permite ver todavía mejor cómo fue separándose la final. Tras unos primeros días muy igualados, Los Barruecos fue ampliando progresivamente la diferencia hasta alcanzar los 84.207 votos, frente a los 71.544 de Graus.

Evolución acumulada de los votos de Graus y Los Barruecos

Evolución acumulada de los votos de Graus y Los Barruecos durante los últimos días de la final. Fuente: Guía Repsol. Elaboración: Caminos de Barbastro.

La última semana: como una maratón

Viéndolo ahora, la carrera final del concurso se parece bastante a una maratón.

A comienzos de septiembre las dos candidaturas llegaron prácticamente juntas al tramo decisivo. Graus había sido capaz de mantenerse a la altura de Los Barruecos e incluso de situarse por delante en distintos momentos.

Pero en la última semana cambió el ritmo de la carrera. Los Barruecos mantuvo durante buena parte de aquellos días una media cercana a los 4.500 votos diarios, mientras Graus quedó aproximadamente entre los 2.500 y 3.000.

Fue como llegar juntos a uno de los últimos kilómetros de una maratón y comprobar que uno de los corredores todavía podía mantener el ritmo mientras el otro empezaba a perderlo.

Publicación Toca remontar de la campaña de Graus Mejor Rincón 2015

4 de septiembre de 2015. Después del cambio de tendencia, la campaña entró en una nueva fase: ya no se trataba de mantener una ventaja, sino de intentar recuperar los votos perdidos.

A partir de ahí, cada jornada añadía una nueva diferencia y la recuperación se fue haciendo cada vez más difícil.

No podemos saber qué habría ocurrido si las condiciones de votación hubieran permanecido iguales hasta el final. Los Barruecos era un rival muy fuerte. Pero el cambio de tendencia fue evidente y se produjo precisamente en el momento decisivo de la competición.

Mi aportación desde Caminos de Barbastro

Yo no formaba parte de la organización de la candidatura. Me uní al proyecto en la fase final.

Mi participación fue independiente, desde Caminos de Barbastro, utilizando una herramienta que entonces conocía bastante bien: las redes sociales.

No me limité a compartir el enlace de votación. Durante aquellas semanas fui siguiendo el marcador, preparando imágenes, modificando los mensajes según evolucionaba la final y promocionando algunas publicaciones para intentar llegar mucho más allá de mis seguidores habituales.

Resumen de la campaña de Caminos de Barbastro en Facebook

Campaña independiente realizada desde Caminos de Barbastro entre el 25 de agosto y el 10 de septiembre de 2015.

Entre el 25 de agosto y el 10 de septiembre realicé 17 promociones, financiadas con 195 euros de mi propio bolsillo.

Las publicaciones alcanzaron un total acumulado de 199.180 y obtuvieron 4.717 “me gusta” y 1.221 compartidos.

Pero el dato que realmente me interesaba era otro.

Aquellas publicaciones generaron 3.401 accesos a la página de Guía Repsol.

Eso no significa que consiguiera 3.401 votos.

Algunas personas entrarían y no completarían el proceso; otras podían registrarse a partir de aquel acceso y continuar votando después durante varios días.

Lo que sí sabemos es que 3.401 accesos al lugar donde se podía votar procedieron directamente de aquella campaña.

Convertir los datos en mensajes

No publicaba todos los días el mismo cartel. Intentaba observar qué estaba ocurriendo en la competición y convertirlo en un motivo para participar.

Cuando el 26 de agosto Graus y Los Barruecos aparecieron exactamente empatados a 14.661 votos, preparé una imagen mostrando ambos marcadores.

Aquella publicación transmitía por sí sola que la final estaba completamente abierta.

Fue además una de las que mejor funcionó: alcanzó a más de 19.000 personas y generó 443 accesos a Guía Repsol.

Empate entre Graus y Los Barruecos a 14.661 votos

26 de agosto de 2015. Graus y Los Barruecos estaban exactamente empatados a 14.661 votos. Aquella publicación generó 443 accesos a la página de votación.

Pero no todas las publicaciones se basaban en cifras. Uno de los grandes problemas era conseguir que la gente recordara volver a votar todos los días.

Graus está especialmente vinculada a su longaniza y se me ocurrió utilizarla para representar los días que quedaban hasta terminar el concurso. Sobre un plato fui colocando trozos de longaniza con pequeñas banderas correspondientes a cada jornada.

El mensaje era muy directo:

«Vota cada día».

Campaña Vota cada día con longaniza de Graus

Los días que quedaban hasta el final del concurso representados con trozos de longaniza, uno de los productos más conocidos de Graus. Una forma sencilla de recordar que había que votar cada día.

Era una creatividad completamente artesanal: un plato, unos trozos de longaniza, palillos y pequeñas etiquetas.

Pero representaba bastante bien la forma en que trabajábamos entonces en las redes: buscar una idea sencilla y reconocible, vinculada al territorio, que consiguiera llamar la atención.

Conforme cambió el marcador, también cambió el tono.

«No dejemos que la suerte decida».
«Toca remontar».
«Difícil pero no imposible».

Y cuando la diferencia empezó a hacerse demasiado grande, el objetivo dejó de ser solamente que siguieran votando quienes ya estaban movilizados.

Había que encontrar nuevos votantes. Visto ahora, aquella forma de trabajar tenía una lógica bastante sencilla:

mirar el marcador → entender qué estaba ocurriendo → buscar un mensaje → intentar movilizar → volver a mirar el marcador.

No lo llamaba estrategia de comunicación. Simplemente intentaba ayudar a Graus a ganar.

Buscar votos fuera de Graus

Había además un límite evidente:

Graus no podía ganar una final nacional únicamente con los votos de Graus.

Era necesario ampliar la campaña hacia Ribagorza, Huesca, Zaragoza y, en la medida de lo posible, convertir la Plaza Mayor en una candidatura de todo Aragón.

Facebook permitía entonces segmentar geográficamente las promociones. Uno de los ejemplos que conservo estaba dirigido específicamente hacia Zaragoza.

Utilicé una imagen de la Plaza Mayor de Graus junto a la Aljafería y una referencia histórica a la conquista de Zaragoza de 1118:

«Si hace 900 años, los ribagorzanos lo dieron todo en la reconquista de Aragón, ahora necesitamos el apoyo.»
Campaña de Facebook dirigida a Zaragoza para apoyar a Graus

Una de las promociones dirigidas hacia Zaragoza. La intención era ampliar la movilización y convertir la candidatura de Graus en una candidatura de Aragón.

La intención era utilizar una referencia compartida para que la candidatura dejara de percibirse como algo exclusivamente local.

Recuerdo haber planteado que se destinara un presupuesto de alrededor de 2.000 euros para ampliar las campañas segmentadas y captar nuevos votantes. No se hizo. Según recuerdo, entonces se confiaba mucho más en la capacidad de movilización que estaba proporcionando el voto delegado.

Por mi parte continué financiando las promociones realizadas desde Caminos de Barbastro. No podemos saber qué habría ocurrido con una inversión mayor, pero los resultados de aquellos 195 euros permiten comprobar que Facebook era una vía eficaz para conseguir nuevos accesos a la votación.

Cuando cambió la situación del voto delegado, captar nuevos votantes adquirió mucha más importancia. Pero entonces quedaba muy poco tiempo.

Mucho más que 195 euros

El dinero es fácil de contabilizar. El tiempo, no.

Detrás de aquellas cifras hubo muchas horas consultando el marcador, anotando resultados, preparando imágenes, escribiendo publicaciones, siguiendo las estadísticas de Facebook, actualizando el blog y pensando cuál podía ser el siguiente mensaje.

También había preparado el tutorial para facilitar un procedimiento de votación especialmente engorroso.

Y terminé siguiendo el marcador hora a hora. Aquello permitió observar no solamente quién estaba ganando, sino cómo se estaba produciendo el resultado.

Un informe en un momento delicado

Ese seguimiento horario adquirió especial importancia cuando surgió el conflicto relacionado con el voto delegado.

Recuerdo que llegó a plantearse la posibilidad de que Graus pudiera tener problemas graves para continuar en el concurso.

Preparé entonces un informe comparando la evolución horaria de ambas candidaturas.

Mi intención era sencilla: si se iba a analizar la forma en que estaba votando Graus, parecía razonable observar también algunos movimientos muy llamativos en la candidatura contraria.

1:00 h — Graus 144 / Los Barruecos 569
2:00 h — Graus 154 / Los Barruecos 905

Aquellas cifras no demuestran ninguna irregularidad.

Pero sí justificaban pedir que se analizara el conjunto de la votación antes de adoptar una decisión extrema contra una candidatura.

Según recuerdo, envié aquel documento al responsable de Graus. No conservo el correo. Han pasado más de diez años y hace tiempo que eliminé aquellos mensajes. Por eso no puedo demostrar documentalmente que aquel informe fuera determinante para que Graus continuara participando.

Sí puedo demostrar algo más limitado: el informe existió y aquellos datos fueron registrados durante la propia competición. Finalmente Graus siguió hasta el último día.

Los Barruecos ganan

La remontada no llegó.

El 10 de septiembre de 2015 terminó la final de El Mejor Rincón de España.

1.º Los Barruecos: 84.207 votos
2.º Plaza Mayor de Graus: 71.544 votos

La Plaza Mayor de Graus terminó en segundo lugar y fue finalista de El Mejor Rincón de España 2015. La diferencia con Los Barruecos fue de 12.663 votos.

Pero esa cifra necesita ponerse en contexto.

En este concurso una misma persona podía votar una vez cada día. Por tanto, esos 12.663 votos de diferencia no equivalían a 12.663 personas distintas.

Si tomamos como referencia aproximadamente los seis días efectivos que quedaban después del cambio producido el 3 de septiembre, la diferencia final equivale a unos 2.100 votos diarios.

Dicho de otra manera, para neutralizar aquella distancia habría sido necesario recuperar del orden de 2.000 votantes diarios adicionales durante la última parte de la competición.

Y ahí estuvo uno de los principales problemas de Graus. Según recuerdo, al dejar de utilizarse el sistema de voto delegado se perdió una base de alrededor de 3.000 votantes que venían participando regularmente.

Durante los días que quedaban no se consiguió reconstruir por completo aquella capacidad de movilización mediante nuevos votantes.

Los 12.663 votos finales parecen una gran distancia.
En una votación diaria equivalían, aproximadamente, a unos dos mil votantes mantenidos durante los últimos días.

Mi última publicación decía: «Enhorabuena Graus: Finalista #MejorRincon2015. No ha sido posible ganar, pero muchísima gente conoce lo bonita que es la Plaza Mayor de Graus.»

Publicación final de Caminos de Barbastro sobre Graus Mejor Rincón 2015

10 de septiembre de 2015. La última publicación de la campaña: Graus no había ganado, pero había llegado a la final y durante semanas su Plaza Mayor había conseguido una enorme difusión.

Hubo decepción, naturalmente. Después de varias semanas siguiendo diariamente el marcador y de haber llegado a estar por delante, perder la final resultó difícil.

Pero también quedó en Graus la sensación de haberlo intentado de verdad. La Plaza Mayor había llegado hasta una final nacional, había movilizado a miles de personas y durante semanas había conseguido que se hablara de Graus dentro y fuera de Aragón.

El concurso no se ganó, pero la campaña sí había cumplido otro de sus objetivos: promocionar Graus y dar a conocer su Plaza Mayor.

El último Mejor Rincón de España

La edición de 2015 fue la cuarta y última del concurso. No he encontrado una explicación pública de Guía Repsol que permita saber con seguridad por qué el certamen no continuó.

En 2014 hubo una final problemática que terminó excepcionalmente con dos ganadores después de una movilización enorme y de problemas técnicos en la votación.

En 2015 volvió a producirse una final extraordinariamente disputada y, durante su desarrollo, hubo cambios en la forma en que se admitían determinados procedimientos de voto.

En 2016 ya no hubo concurso.

Hoy tampoco existe aquella página de votación. Quedan algunas noticias en la hemeroteca, pero buena parte de la memoria de aquella competición ha desaparecido.

¿Tendría hoy sentido un concurso así?

Visto desde 2026, resulta interesante preguntarse si un concurso como El Mejor Rincón de España funcionaría hoy de la misma manera.

En 2015 todavía era relativamente posible movilizar a una comunidad alrededor de una página de Facebook, un blog, una asociación o un territorio. Una publicación podía circular durante días mediante compartidos, comentarios y recomendaciones entre personas.

Hoy el escenario es mucho más fragmentado. Facebook ha perdido parte de aquel papel central, Instagram y TikTok funcionan con otras lógicas y una parte importante de la comunicación cotidiana se ha desplazado hacia WhatsApp, Telegram y otros espacios privados.

En un mundo digital cada vez más global resulta también más difícil mantener durante días una movilización local. Las personas reciben continuamente llamadas a votar, compartir, firmar o apoyar iniciativas. La atención se ha convertido en un recurso escaso.

Y existe además un problema todavía más importante: cómo saber qué representa realmente un voto.

En este tipo de concursos aparece una dificultad que podríamos describir como la de los «votos fantasma»: un contador puede mostrar miles de votos, pero desde fuera no siempre es posible conocer cuántas personas distintas hay realmente detrás, cómo se han organizado esos votos o hasta qué punto determinados sistemas pueden multiplicar la capacidad de participación.

Eso no significa que podamos atribuir una irregularidad concreta a una candidatura. Los movimientos llamativos de un marcador no demuestran por sí solos que existan votos falsos.

Pero sí muestran una debilidad importante de estas votaciones: podemos conocer cuántos votos registra una plataforma, pero no necesariamente cuántas personas reales y autónomas representan esos votos ni cómo se han generado.

En 2015 nosotros mismos utilizábamos sistemas muy intensivos de organización, como el voto delegado, que permitían mantener diariamente a miles de personas dentro de la competición. Al observar únicamente el contador de otra candidatura era imposible conocer con la misma precisión cómo estaba consiguiendo sus votos.

Si se permite votar repetidamente, adquiere mucho peso la capacidad de organización de cada candidatura. Si se exige registro, teléfono móvil y verificaciones complejas, se dificulta la participación. Y si votar es demasiado sencillo, aumenta el riesgo de cuentas múltiples, automatización o sistemas capaces de generar una apariencia de movilización mayor que la real.

Cuanto más fácil es votar, más difícil puede resultar garantizar la fiabilidad.
Cuanto más segura es la votación, más difícil puede resultar movilizar a la gente.

Hoy esa dificultad sería todavía mayor. Las herramientas de automatización son mucho más accesibles que hace una década y cualquier concurso basado fundamentalmente en un contador público necesitaría sistemas de comprobación mucho más sofisticados.

También cabe preguntarse qué mide realmente un concurso popular de este tipo.

No necesariamente cuál es objetivamente el rincón más bonito, sino qué candidatura consigue organizar mejor a su comunidad, mantenerla movilizada y convertir esa movilización en votos.

Eso no le resta valor. Al contrario: puede convertirse en una extraordinaria herramienta de promoción territorial. Pero conviene entender qué es lo que realmente se está midiendo.

La experiencia de Graus en 2015 lo mostró con bastante claridad. La Plaza Mayor no se volvía más o menos hermosa según subiera o bajara el marcador. Lo que cambiaba cada día era la capacidad de dos territorios para movilizar personas alrededor de un lugar que querían dar a conocer.

Al perder, dejó de importar

Después del 10 de septiembre todo terminó muy deprisa.

Las mesas desaparecieron, las redes dejaron de pedir votos y las instituciones pasaron a otros asuntos.

Yo mismo dejé de pensar en ello durante años. Pero había guardado los archivos.

Las hojas de cálculo.
Las capturas de Facebook.
Los marcadores horarios.
El tutorial.
Los gráficos.
El informe.

Once años después, esa documentación permite reconstruir con bastante precisión una historia que, de otro modo, habría quedado reducida a una sola frase:

Graus fue finalista de El Mejor Rincón de España 2015.
Y ocurrió mucho más que eso.

Una derrota de la que aprendí mucho

Graus no ganó. Pero aquella campaña me enseñó que una red social podía utilizarse no solo para comunicar, sino para movilizar.

Aprendí a medir qué mensajes funcionaban, a segmentar territorialmente una campaña y a comprobar cuántas personas llegaban realmente al lugar donde queríamos que actuaran.

Aprendí también que un marcador servía para algo más que conocer quién iba ganando.

Y, sobre todo, aprendí a mirar cómo se producía el resultado y no solamente el resultado final.

Seis años después, Lecina

En 2021 apareció otra historia: la candidatura de la Carrasca de Lecina al Árbol Europeo del Año.

Era otro concurso, con otras reglas y otro contexto. Pero ahora, al comparar ambas campañas, veo muchas similitudes.

Volví a observar marcadores. Volví a comparar ritmos de voto. Volví a utilizar las redes sociales para movilizar personas.

Esta vez el resultado fue diferente. La Carrasca de Lecina ganó con 104.264 votos.

Once años después, al recuperar todos estos archivos, comprendo mejor que algunas de las cosas que utilicé en aquella campaña de 2021 las había aprendido seis años antes.

En 2015 Graus no ganó El Mejor Rincón de España. Pero allí aprendí una forma de observar, comunicar y movilizar que volvería a utilizar años después.

Todo había comenzado cuando Graus se atrevió a competir contra toda España.

Plaza Mayor de Graus

Once años después, el concurso ha desaparecido. La Plaza Mayor de Graus sigue allí.


Esta entrada reconstruye la campaña de 2015 a partir de documentación, gráficos, estadísticas y publicaciones conservadas por el autor. Contenido desarrollado por el autor con el apoyo de herramientas de redacción asistida e inteligencia artificial.

Entradas relacionadas:

📖 Plaza de Graus, Mejor Rincón 2015 — entrada publicada durante la propia campaña de 2015.

🌳 La Carrasca de Lecina: anatomía de una victoria colectiva — la campaña de 2021, reconstruida cinco años después.

Daniel Vallés Turmo

Agosto de 2026

Acceso a guías y rutas (pinchar)

martes, 25 de agosto de 2026

La Carrasca de Lecina: anatomía de una victoria colectiva

Carrasca de Lecina

La Carrasca de Lecina, cinco años después

Cómo se construyó una movilización de 104.264 votos y cómo la contamos después

Han pasado cinco años desde que la Carrasca de Lecina fue elegida Árbol Europeo del Año 2021 con 104.264 votos.

Durante aquellas semanas viví el concurso con una intensidad que ahora me resulta incluso sorprendente. Desde Caminos de Barbastro publicaba, preparaba gráficas y seguía continuamente el marcador. En los momentos decisivos llegué a apuntar los votos varias veces al día, incluso de madrugada. Todo aquello quedó recogido en una entrada que fui actualizando mientras se desarrollaba el concurso, hora a hora.

En aquel momento llevaba ya cinco años trabajando en la creación y difusión de guías de senderismo de la provincia de Huesca desde Caminos de Barbastro, una labor que en 2017 había recibido el primer Premio Félix de Azara de Medios de Comunicación Social.

Aquellos años me habían permitido crear una red de contactos y seguidores muy activa, especialmente en Facebook, que entonces tenía una capacidad de difusión orgánica muy diferente a la actual. Además, llevaba varios años impartiendo cursos sobre el uso de las redes sociales para empresas.

Esa experiencia y, sobre todo, aquella red ya creada fueron las herramientas que pude poner al servicio de la candidatura. Cinco años después, con unas redes sociales muy distintas y aquella red mucho menos activa, probablemente no podría repetir de la misma manera aquel trabajo.

Cinco años después no quiero volver simplemente a contar aquella historia. Me interesa hacer algo diferente: volver a los documentos que quedaron para intentar comprender qué ocurrió y cómo hemos terminado explicándolo.

Hace un tiempo encontré un artículo publicado en 2023 que concedía una gran importancia a mi participación en aquella victoria. Después consulté Wikipedia y otras informaciones posteriores y encontré relatos bastante diferentes.

¿Cómo consiguió una carrasca de un pequeño pueblo de la Sierra de Guara movilizar a más de 100.000 personas?

Tengo inevitablemente mi propia visión porque participé en la campaña. Pero conservo algo que cinco años después resulta especialmente útil: publicaciones, estadísticas, gráficas y anotaciones realizadas mientras estaban sucediendo los acontecimientos.

En 2021 eran herramientas de campaña. Hoy son documentos.

Primero había que poder ganar

Antes de representar a España en Europa, Lecina tenía que ganar el concurso nacional.

Desde Caminos de Barbastro me impliqué desde el principio. Cuando conocí el proyecto me pareció similar al de Graus. La estrategia consistía en algo aparentemente sencillo:

Dar a conocer → animar a votar → facilitar el voto → conseguir que quienes habían votado ayudaran a difundirlo
Publicación de Caminos de Barbastro durante la fase española

Una de las publicaciones utilizadas durante la fase española: 570 reacciones y 110 compartidos.

Para mí, los compartidos eran especialmente importantes. Una publicación compartida dejaba de depender de mi propia audiencia y entraba en las redes de otras personas. Era el multiplicador necesario.

Finalmente, la Carrasca ganó la fase española con 9.929 votos.

Al terminar hice también balance de mi campaña en Facebook: aproximadamente 15.000 personas alcanzadas, 583 reacciones y 112 compartidos.

Pero había algo que no podía medir: ¿cuántos de aquellos 9.929 votos había conseguido Caminos de Barbastro?

No lo sabía entonces y tampoco puedo saberlo ahora. Podía medir alcance, reacciones y compartidos. No podía convertirlos en votos.

El seguimiento de los datos tampoco comenzó en la fase europea. Durante la votación española ya había empezado a registrar diariamente los resultados, calcular la media de votos de los últimos días y hacer proyecciones sobre la evolución de la candidatura. Aquella primera fase me sirvió también para detectar el cansancio de la votación y la necesidad de mantener activa la movilización cuando el ritmo diario empezaba a caer.

En la fase europea continué y amplié aquel método. El seguimiento se convirtió en un análisis prácticamente diario de los votos de Lecina y de sus principales rivales: posición, votos diarios, diferencias, medias de crecimiento y tendencias. Las conclusiones las trasladaba mediante informes enviados a los medios de comunicación, con el objetivo de facilitar el seguimiento del concurso y mantener el interés por la votación.

Una lección que había aprendido en Graus

Mi forma de afrontar el concurso europeo tampoco surgió de cero.

En 2015 había participado en la campaña de la Plaza Mayor de Graus en el concurso Mejor Rincón de España de la Guía Repsol.

Evolución de los votos de Graus y Barruecos en 2015

Graus y Barruecos en 2015. Cuando Graus perdió uno de los motores de su estrategia continuó sumando votos, pero dejó de crecer al ritmo necesario para competir por la victoria. Fuente de los votos: Guía Repsol. Elaboración: Caminos de Barbastro.

Hasta el tercer día, Graus y Barruecos estaban prácticamente igualados. En Graus se había desarrollado una estrategia en la que el voto delegado tenía un papel fundamental. Cuando esa forma de votar dejó de admitirse, Graus continuó consiguiendo votos, pero ya no pudo mantener el ritmo de Barruecos.

Una candidatura puede seguir sumando votos y, sin embargo, haber dejado de ser competitiva. Recuperar después el ritmo de quienes van en cabeza puede resultar muy difícil.

Por eso, con Lecina, no quería reservar todos los esfuerzos para el final. Había que llegar al final con posibilidades de ganar.

Europa era empezar de nuevo

El caso del Olmo de Navajas demostraba además que ganar en España no garantizaba nada.

En 2019 había conseguido una movilización extraordinaria: 95.130 votos en la fase española. La Palmera Imperial de Elche, segunda clasificada, había alcanzado 77.182.

Sin embargo, en Europa el Olmo de Navajas obtuvo 13.622 votos y terminó en el 10.º puesto.

Comparación de Navajas y Lecina en las fases española y europea

Dos recorridos prácticamente opuestos entre las fases española y europea. Elaboración: Caminos de Barbastro.

Navajas 2019: 95.130 en España → 13.622 en Europa.

Lecina 2021: 9.929 en España → 104.264 en Europa.

La movilización conseguida anteriormente no se trasladaba automáticamente al concurso europeo. Había que construirla de nuevo.

¿Cuántos votos podían hacer falta para ganar en Europa? No podíamos saberlo. Pero sí teníamos una referencia: en las cuatro ediciones anteriores, el ganador había pasado de 17.597 votos en 2017 a 47.226 en 2020. El listón había ido subiendo y, después de lo aprendido en Graus y Navajas, sabía que no bastaba con conseguir muchos votos: había que intentar mantener a Lecina en condiciones de competir hasta el final.

Votos de los ganadores europeos anteriores a la Carrasca de Lecina

Votos obtenidos por los ganadores de las cuatro ediciones europeas anteriores a 2021. En 2021, Lecina terminaría superando ampliamente todas aquellas referencias con 104.264 votos. Elaboración: Caminos de Barbastro.

Construir una candidatura competitiva

La votación europea comenzaba el 1 de febrero de 2021, pero la campaña había empezado antes. Nunca había participado en un reto europeo —el de Graus había sido también nacional—, por lo que veía positivamente que se fueran incorporando instituciones a la campaña.

Publicación del 25 de enero de 2021

25 de enero de 2021. La difusión de la candidatura europea comenzó antes de que se abriera la votación.

Aquella publicación consiguió 33 reacciones y 65 compartidos. Todavía no podía producir votos porque la votación no estaba abierta. Su función era otra: crear audiencia y conseguir que cuando comenzara el concurso hubiera ya personas pendientes de la candidatura.

El 1 de febrero comenzó la votación.

Una de mis preocupaciones era que la campaña no quedara limitada a quienes ya seguían Caminos de Barbastro o a una audiencia local.

El 7 de febrero, apenas una semana después de comenzar la votación, conseguí que la Carrasca apareciera en el principal informativo de una televisión nacional.

La Carrasca de Lecina en televisión el 7 de febrero de 2021

7 de febrero de 2021. Apenas una semana después de comenzar la votación, la candidatura llegó a un informativo nacional.

No puedo saber cuántos votos produjo aquella aparición. Su importancia estaba en otro lugar: todavía quedaban tres semanas de concurso y permitía llevar la candidatura a una audiencia completamente diferente.

Publicación Te necesitamos del 12 de febrero

12 de febrero. «Te necesitamos»: 1.300 reacciones, 76 comentarios y 361 compartidos.

Pero más importante que cualquiera de aquellas cifras aisladas era lo que estaba ocurriendo en el marcador.

Evolución de España, Italia y Rusia durante la votación europea

Evolución de la votación europea durante los 28 días del concurso. Durante la primera mitad Lecina consiguió mantenerse entre las candidaturas de cabeza. A partir de mitad de febrero aumenta la tensión de la competición y posteriormente se produce una fuerte aceleración. Elaboración: Caminos de Barbastro a partir del seguimiento del marcador durante el concurso.

Mirada cinco años después, la primera mitad de la gráfica puede parecer poco espectacular frente al enorme crecimiento final. Pero probablemente sea una de las partes más importantes para comprender lo que ocurrió.

Durante aproximadamente quince días, España, Italia y Rusia avanzaron con cifras relativamente próximas.

El 15 de febrero, mi seguimiento registraba:

España — 37.323 votos

Italia — 35.961 votos

Rusia — 35.410 votos

Lecina seguía primera, pero Italia estaba a solamente 1.362 votos y Rusia a 1.913.

La primera victoria había sido llegar a la segunda mitad del concurso manteniendo intacta la posibilidad de ganar.

A mitad de febrero llega el vídeo de Alfonso Palomares

En ese momento se incorporó una de las acciones que posteriormente tendría mayor protagonismo en el relato de la campaña. Se trataba ya de una campaña institucional, realizada con fondos públicos.

El 14 de febrero, Turismo de Aragón difundía el vídeo protagonizado por Alfonso Palomares y vecinos de Bárcabo. La propia información señalaba que Lecina había conseguido más de 35.000 apoyos y se encontraba entre los primeros puestos del concurso.

Al día siguiente, 15 de febrero, Huesca La Magia publicó el vídeo en Facebook.

Publicación de Huesca La Magia del vídeo de Alfonso Palomares

15 de febrero. Huesca La Magia publica el vídeo de Alfonso Palomares. La publicación obtuvo 388 reacciones y 251 compartidos.

El vídeo tuvo una difusión importante y apareció además en un momento especialmente interesante de la competición. Además, era un contenido de calidad que podía ser reutilizado y compartido por quienes estábamos difundiendo la candidatura.

Pero la cronología permite situarlo correctamente: cuando comenzó a difundirse, Lecina llevaba ya dos semanas movilizada y había superado los 35.000 votos. Mi registro del día 15 señalaba exactamente 37.323.

No partía de cero.

La tensión ganadora

A partir de aproximadamente el 16 de febrero empecé a utilizar de manera mucho más directa la evolución de la clasificación y la rivalidad entre las candidaturas como elemento de movilización. La experiencia de Graus me había enseñado el riesgo de que un rival consiguiera escaparse o de que una modificación de las reglas alterase por completo la competición.

Ya no se trataba solamente de decir «Vota a Lecina».

Ahora podía transmitirse algo mucho más movilizador: «Podemos ganar». Y poco después: «Rusia se acerca» o «Rusia nos ha adelantado».

La propia competición empezaba a generar información. Los medios tenían nuevos motivos para hablar de la Carrasca y cada movimiento del marcador proporcionaba otro argumento para movilizar.

Rusia

La experiencia de Graus explica por qué seguía tan atentamente aquella evolución.

El 17 de febrero, a las cinco de la mañana, tenía anotado:

España — 41.498 votos

Rusia — 39.645 votos

Italia — 37.979 votos

Lo que me preocupaba no era solamente la diferencia. Era la velocidad a la que estaba creciendo Rusia.

Con la tendencia que observaba, mis cálculos de aquellos días apuntaban a que Rusia podía terminar ganando, y así lo advertí durante la propia campaña. Su ritmo de crecimiento mostraba que tenía una estrategia de movilización de votos muy potente.

No es una interpretación realizada ahora, conociendo el resultado. Aquellas gráficas las estaba haciendo precisamente para intentar anticipar lo que podía ocurrir.

Al día siguiente Rusia llegó a superar a Lecina.

El 19 de febrero la organización retiró alrededor de 10.000 votos a la candidatura rusa ante sospechas de irregularidades en la votación.

No conozco con detalle qué comprobaciones realizó la organización y prefiero no ir más allá de lo que podemos documentar. Lo que sí conocemos es el efecto sobre la clasificación: Lecina recuperó el liderato.

Diario del Altoaragón sobre la retirada de votos a Rusia

19 de febrero. La corrección del marcador ruso se convirtió inmediatamente en noticia. La publicación del Diario del Altoaragón obtuvo 353 reacciones y 161 compartidos.

Lo que unas horas antes era un cambio en el marcador se había convertido en una noticia capaz de llegar a nuevas audiencias.

Lecina podía ganar.

Pero Rusia no había desaparecido. Continuó creciendo con mucha fuerza.

El 21 de febrero, a las 23:59, justo antes de comenzar la última semana con el marcador oculto, anoté:

España — 66.442 votos

Rusia — 55.917 votos

Italia — 51.824 votos

Aquella misma noche escribí: «Si no se hubieran quitado los votos a Rusia, sería el primero».

En las cinco horas anteriores Rusia había sumado 2.290 votos, frente a los 1.080 de España.

Era exactamente la clase de situación que había aprendido a observar en Graus: no bastaba con mirar quién iba primero. Había que mirar a qué velocidad crecía cada candidatura.

Mirando ahora la gráfica creo que una parte importante de la extraordinaria movilización final puede comprenderse mediante algo que podríamos llamar la tensión ganadora.

Durante las primeras dos semanas había sido necesario conseguir que Lecina permaneciera entre las candidaturas de cabeza. A partir de mitad de febrero, la propia posibilidad de victoria comenzó a convertirse en otro motor de movilización.

Rusia se acercaba. Rusia adelantaba. Se corregía su marcador. Lecina recuperaba el liderato. Los medios aumentaban su atención, aparecían nuevas publicaciones, se difundía el vídeo de Palomares y los mensajes circulaban por Facebook y WhatsApp.

La campaña ya era mucho mayor que cualquiera de quienes participábamos en ella.

Primero hubo que conseguir que Lecina pudiera ganar. Después, la posibilidad de ganar ayudó a que cada vez más gente quisiera hacerla ganar.

El 22 de febrero comenzó la última semana y el marcador dejó de ser público. Ya no podíamos saber qué estaba ocurriendo.

Solo quedaba continuar movilizando.

Cuando finalmente se hicieron públicos los resultados, la Carrasca de Lecina había conseguido:

104.264
votos
Resultado final del Árbol Europeo del Año 2021

Resultado final: la Carrasca de Lecina, Árbol Europeo del Año 2021 con 104.264 votos.

Había pasado de 37.323 votos el 15 de febrero a 66.442 al comenzar la semana de voto secreto y finalmente a 104.264.

La aceleración de la segunda mitad había sido extraordinaria.

¿Quién consiguió los 104.264 votos?

Cinco años después, mi respuesta es sencilla:

No lo sé.

Sé lo que hice desde Caminos de Barbastro.

Conservo publicaciones que durante la fase europea acumularon en conjunto más de 120.000 de alcance, 2.700 reacciones y 1.300 compartidos.

Sé que conseguí llevar muy pronto la candidatura a una televisión nacional, que trasladaba información sobre la evolución del concurso a medios y que seguía continuamente el crecimiento de las principales candidaturas.

También sé que, a partir de mitad de febrero, utilicé conscientemente la rivalidad con Rusia e Italia como elemento de movilización.

Pero no sé cuántos votos produjo todo aquello.

Una cosa es demostrar que una acción tuvo difusión y otra muy distinta saber cuántos votos produjo.

Durante febrero habían participado instituciones, profesionales de la comunicación, medios, colegios, asociaciones, páginas particulares y, sobre todo, miles de personas que votaron y compartieron la candidatura.

Además, unas acciones alimentaban a otras.

Pero después de ganar comenzó un proceso diferente: había que explicar por qué se había ganado.

Los primeros relatos aparecieron inmediatamente. El 18 de marzo de 2021, al día siguiente de conocerse el resultado, el editorial de Diario del AltoAragón hablaba de una «conjunción de voluntades»: instituciones, voluntarios, medios de comunicación, redes sociales y WhatsApp. Entre ellos citaba expresamente a Caminos de Barbastro.

Editorial de Diario del AltoAragón sobre la victoria de la Carrasca de Lecina

18 de marzo de 2021. Diario del AltoAragón explicaba la victoria como resultado de una «conjunción de voluntades» de instituciones y voluntarios, junto con la difusión en medios de comunicación, redes sociales y WhatsApp.

Un día después, Javier García Antón ponía el foco mucho más directamente en mi participación. Recordaba el seguimiento diario que había realizado de la votación, la difusión en redes, el contacto con medios nacionales y la búsqueda de personas que ayudaran a extender la campaña por WhatsApp.

Apenas un mes después ya podía observarse cómo aquellos relatos empezaban a divergir. El 20 de abril de 2021 publiqué una carta al director de Heraldo de Aragón, después de que una información publicada diez días antes sobre la Carrasca, en que se mencionaba a muchas personas e instituciones que posibilitaron el triunfo, no mencionara mi participación.

Carta al director publicada en Heraldo de Aragón sobre la Carrasca de Lecina

20 de abril de 2021. Carta al director publicada en Heraldo de Aragón, en la que reivindicaba el trabajo realizado desde Caminos de Barbastro y recordaba la experiencia previa de la campaña de Graus de 2015.

La discusión sobre cómo atribuir los méritos de la campaña había comenzado apenas unas semanas después de la victoria.

De una movilización colectiva a una campaña premiada

Meses después, la campaña institucional tuvo también su propio recorrido profesional.

Cuando TuHuesca presentó la campaña a los Premios Agripina en noviembre de 2021, su propia nota de prensa explicaba el resultado de una forma mucho más directa. Señalaba que el vídeo protagonizado por Alfonso Palomares había sido el que logró mayor difusión, «facilitando esa votación masiva de más de 104.264 votos populares» con la que la Carrasca consiguió el título europeo.

Fernando Blasco, director gerente de TuHuesca, destacaba además el trabajo de La Colmena, Alfonso Palomares, Clara Bosch y otros profesionales, definiéndolo como un «trabajo colaborativo, coordinado» que había dado sus frutos.

Campaña de la Carrasca de Lecina en los Premios Agripina

La campaña terminaría obteniendo el Premio Agripina a Mejor Campaña del Año 2021.

No pretendo cuestionar ese reconocimiento profesional. Lo que me interesa, cinco años después, es distinguir entre el éxito de una campaña publicitaria y la explicación de cómo se consiguieron los 104.264 votos.

La cronología aporta un contexto importante: cuando el vídeo comenzó a difundirse a mitad de la campaña, Lecina había superado ya los 35.000 votos. Mi registro del día 15 señalaba exactamente 37.323.

Ya habían transcurrido 14 días de competición en los que Lecina había conseguido mantenerse como una candidatura con posibilidades reales de ganar.

Después llegó una aceleración extraordinaria a la que aquella acción pudo contribuir, junto con muchas otras, en un efecto acumulativo de toda la campaña.

Lo que los datos no permiten es utilizar los 104.264 votos finales como medida del efecto de una sola actuación.

Fuente: Nota de prensa de TuHuesca, 5 de noviembre de 2021 .

Y en 2023 encontré la historia contraria

Artículo de 2023 sobre la campaña de Lecina

Un relato posterior en el que mi participación desde Caminos de Barbastro adquiría un protagonismo mucho mayor.

«Lecina: fueron forasteros en su pueblo», publicada el 8 de marzo de 2023 en El Diario de Huesca.

Podría quedarme con esa versión: "... quien dio todo el impulso a la candidatura al Mejor Árbol Europeo, Daniel Vallés Turmo ..."  Incluso resulta agradable encontrar reconocido un trabajo al que dediqué tantas horas, parte de mis ahorros y no percibir ninguna remuneración.

Pero tendría exactamente el mismo problema.

Mis documentos demuestran que participé intensamente desde la fase nacional. No demuestran cuántos votos conseguí.

Los 104.264 votos no pertenecen a un vídeo.

Tampoco pertenecen a Caminos de Barbastro.

Una misma persona podía conocer la candidatura por una publicación de Caminos de Barbastro, verla después en televisión, encontrarse el vídeo de Palomares, leer una noticia del Diario del Altoaragón y recibir finalmente por WhatsApp el enlace que la llevó a votar.

¿Quién consiguió ese voto?

Probablemente nadie por separado.

Cinco años después

Cinco años después resulta relativamente sencillo encontrar las páginas institucionales, las noticias de los medios o la documentación de una campaña posteriormente premiada.

Es mucho más difícil reconstruir todo lo demás.

Buena parte de los mensajes de WhatsApp ha desaparecido. Las conversaciones personales no dejaron registro. Muchas publicaciones particulares están enterradas entre miles de contenidos.

Las instituciones, los medios y las empresas tienen además una capacidad mucho mayor para publicar y conservar su actividad. Con el paso del tiempo, esos documentos son precisamente los que encuentra quien intenta reconstruir lo sucedido.

Lo que mejor se conserva no tiene por qué ser toda la historia.

Una hemeroteca que no sabía que estaba construyendo

En febrero de 2021 no hacía aquellas gráficas pensando que algún día servirían para explicar la historia de la Carrasca.

Las hacía porque las necesitaba para la campaña.

Cuando el 17 de febrero anoté a las cinco de la mañana los votos de España, Rusia e Italia, no estaba documentando el pasado. Estaba intentando anticipar el futuro.

Cinco años después, aquellas gráficas, publicaciones y capturas se han convertido involuntariamente en una pequeña hemeroteca.

Reconstruir una votación como reconstruir un antiguo camino

Hay algo en todo este proceso que me resulta familiar.

Muchas veces, en Caminos de Barbastro, intento averiguar por dónde discurría un antiguo camino comparando mapas de diferentes épocas, fotografías aéreas, documentos, topónimos y lo que todavía puede observarse sobre el terreno.

Ninguna fuente contiene toda la respuesta. Hay que ponerlas unas junto a otras.

Con la Carrasca me ha ocurrido algo parecido. Para esta reconstrucción he intentado localizar también información que permitiera analizar el alcance de las distintas acciones institucionales, pero no he encontrado datos equivalentes a los que conservo de mi propia actividad.

Solo que esta vez los documentos tienen cinco años y yo estaba dentro de la historia que intento reconstruir.

Precisamente por eso mis propias fuentes también deben tratarse con prudencia.

Volver a Wikipedia

Artículo de Wikipedia sobre la Carrasca de Lecina

Con el paso del tiempo, las fuentes que permanecen accesibles adquieren un peso especial en la forma en que reconstruimos una historia.

Wikipedia es probablemente uno de los primeros lugares a los que llegará dentro de unos años quien quiera conocer la historia de la Carrasca.

Creo que aquella parte puede explicarse mejor.

No para sustituir el relato actual por el mío. Ni para decidir quién consiguió los votos.

Lo interesante sería utilizar fuentes publicadas y verificables para reflejar mejor la dimensión colectiva de aquella movilización.

Porque los 104.264 votos adquieren todavía más significado cuando los ponemos en perspectiva:

Lecina — España 2020: 9.929 votos

Lecina — Europa 2021: 104.264 votos

Navajas — España 2019: 95.130 votos

Navajas — Europa 2019: 13.622 votos

Dos candidaturas españolas y dos recorridos completamente diferentes.

En Lecina ocurrió algo excepcional: una candidatura que había necesitado menos de 10.000 votos para ganar en España terminó movilizando a más de 100.000 personas en Europa.

Carrasca de Lecina cinco años después

Cuando empecé a revisar todo este material pensaba que estaba intentando comprender mejor quién había conseguido aquellos votos.

Ahora creo que esa es precisamente la pregunta que no podemos responder.

Y quizá tampoco sea la más importante.

Podemos reconstruir cómo durante las primeras semanas se consiguió mantener a Lecina entre las candidaturas capaces de ganar. Podemos observar cómo después la competición fue generando una tensión cada vez mayor. Podemos ver cómo se incorporaron nuevos actores, aumentó la atención de los medios y la movilización se aceleró extraordinariamente.

Pero los votos pertenecen finalmente a las personas que decidieron votar.

Participamos muchos. Ninguno puede apropiarse de aquello.

Primero hubo que conseguir que Lecina pudiera ganar. Después, la posibilidad de ganar ayudó a que cada vez más gente quisiera hacerla ganar.

Cinco años después podemos seguir intentando contar mejor aquella historia.

La Carrasca, mientras tanto, continúa donde llevaba siglos antes de que existieran Facebook, Wikipedia, los concursos europeos o las campañas de comunicación.

En Lecina.

Daniel Vallés Turmo

Agosto de 2026

Esta entrada ha sido realizada con ayuda asistida de inteligencia artificial en tareas de búsqueda, contraste de información, organización de contenidos y edición, bajo revisión y responsabilidad del autor.

Acceso a guías y rutas (pinchar)





sábado, 22 de agosto de 2026

Novales (Huesca): castillo, iglesia románica, Molino de Ferrer y Azud de Novales

Novales (Huesca): lo que encontramos al visitar el pueblo

Del castillo y la iglesia románica al Molino de Ferrer y los antiguos azudes del Guatizalema

Vista general de Novales, Huesca
Vista general de Novales desde el sur. Fuente: Diputación Provincial de Huesca .

Llegamos a Novales, en la provincia de Huesca, siguiendo la pista de una fotografía. Nueve días después del eclipse total del 12 de agosto de 2026 regresamos al pequeño pueblo oscense que aparecía al fondo de la espectacular imagen del skater Danny León.

Pero esta vez queríamos mirar más allá del eclipse.

Las páginas dedicadas al patrimonio de Novales hablan de un castillo, una iglesia románica, un puente medieval, antiguas fuentes, un molino y varios azudes en el río Guatizalema. Sobre el papel parecía una pequeña ruta perfecta para completar la visita.

El 21 de agosto de 2026 fuimos a recorrerla.

Y descubrimos algo que ocurre muchas veces cuando pasamos de Internet al territorio: algunas cosas eran incluso más bonitas de lo que esperábamos; otras costaba encontrarlas y a algunas, sencillamente, ya no pudimos llegar.

Una visita que comenzó con el eclipse

Esta historia empezó unos días antes, cuando intentamos descubrir dónde se había realizado el salto de Danny León durante el eclipse y, una vez localizado el lugar, reconstruimos cómo su equipo había conseguido preparar aquella extraordinaria imagen.

Ahora faltaba algo mucho más sencillo: ir a conocer Novales.


1. El castillo y la iglesia: la mejor imagen de Novales

En la parte más elevada del pueblo, sobre un promontorio de arenisca, se encuentran juntos sus dos monumentos más destacados: el castillo y la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario.

Castillo de Novales iluminado por el sol del atardecer
El castillo de Novales, construido sobre un promontorio de arenisca.

El castillo de Novales, declarado Bien de Interés Cultural, es el resultado de diferentes etapas constructivas. La fortaleza medieval fue profundamente transformada a partir del siglo XV y durante los siglos siguientes.

En 1845, Pascual Madoz se refería a él como el Palacio del Señor de Ayerbe. Tras sus murallas se conservan elementos tan interesantes como un aljibe, un pozo de 27 metros de profundidad y una gran sala semisubterránea excavada parcialmente en la roca arenisca.

Durante nuestra visita el interior no podía recorrerse. La puerta permite contemplar parcialmente el recinto, pero permanecía cerrado.

Interior cerrado del castillo de Novales
El interior del castillo no era visitable durante nuestra visita.

Junto al castillo encontramos la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, de origen románico de finales del siglo XII y posteriormente reformada y ampliada durante los siglos XVI y XVII.

Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Novales al atardecer
Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Novales. La luz del atardecer resalta los tonos dorados de la arenisca y su portada románica.

Su portada románica está formada por cinco arquivoltas apoyadas sobre columnas con capiteles decorados. Permaneció oculta tras un muro hasta que volvió a salir a la luz durante las obras de restauración realizadas a finales del siglo XX.

La iglesia conserva también su ábside semicircular románico y, bajo él, una cripta recuperada durante aquellas actuaciones. Madoz la denominaba en 1845 Nuestra Señora de la Asunción.

Castillo e iglesia forman un conjunto especialmente bonito al final de la tarde, cuando la luz baja transforma la arenisca y acentúa sus tonos ocres y dorados.

📍 Castillo e iglesia
Ambos monumentos se encuentran juntos en la parte alta de Novales.

2. Bajamos al Guatizalema: el puente medieval y la fuente vieja

Desde el castillo bajamos hacia el río Guatizalema, donde encontramos el puente de origen medieval y la antigua fuente, lavadero y abrevadero.

El puente se encuentra en la zona de los Mesones, sobre el antiguo camino que comunicaba con Pertusa y permitía acceder al Molino de Ferrer.

Aunque su origen es medieval, su aspecto actual corresponde a diferentes épocas. El gran arco central sería la parte más antigua. En el siglo XIX se añadieron otros tres arcos menores y se prolongó el tablero para reducir la pendiente del camino.

Resulta curioso que Pascual Madoz describiera todavía en 1845 un puente de piedra de un solo arco.

El puente fue restaurado en 2004 por la Asociación de Amigos del Galacho de Novales.

Puente medieval de Novales parcialmente cubierto por la vegetación
El puente medieval queda actualmente parcialmente oculto por la vegetación.

A pocos metros encontramos la conocida como fuente vieja, que reunía en un mismo espacio fuente, lavadero y abrevadero. Es una construcción de sillería con tres caños, reconstruida en 1907.

Actualmente queda dentro del recinto de las piscinas municipales. Durante nuestra visita las piscinas estaban abiertas y, después de preguntar, pudimos acceder para verla.

Fuente lavadero y abrevadero de Novales
Fuente, lavadero y abrevadero de Novales.
📍 Puente medieval y fuente vieja

3. En busca del Molino de Ferrer

Desde el puente partía antiguamente el camino hacia uno de los elementos más interesantes del patrimonio de Novales: el Molino de Ferrer.

La tradición molinera está documentada desde hace casi nueve siglos. Un documento de la Catedral de Huesca señala que en 1120 Fortún Garcés donó a esta iglesia un molino situado en Novales.

En 1196 Ricardo, obispo de Huesca, dio permiso a Lope de Novales para recrecer tres palmos la presa del molino.

No podemos asegurar que aquel molino medieval fuera exactamente el edificio que ha llegado hasta nuestros días, aunque la continuidad de la actividad molinera en este lugar hace muy interesante esa posibilidad.

Todavía en 1845 Pascual Madoz mencionaba el molino harinero y los azudes de Novales.

Un sistema hidráulico de 1.700 metros

El molino no tomaba el agua directamente junto al edificio. Su funcionamiento dependía del Azud de Novales, situado aproximadamente 1.700 metros aguas arriba.

Desde allí partía una larga acequia que conducía el agua del Guatizalema hasta el molino. El sistema aprovechaba el suave desnivel del terreno para mantener la cota necesaria durante aproximadamente 1,7 kilómetros y utilizar finalmente la fuerza del agua para mover las muelas.

Contemplando la extensa llanura agrícola que rodea Novales se comprende mejor la importancia que debió de tener este molino harinero. En estas tierras se cultivaron durante siglos cereales como el trigo y la cebada, que después había que transformar en harina.

Sistema hidráulico del Molino de Ferrer sobre el paisaje actual
El sistema hidráulico del Molino de Ferrer sobre el paisaje actual. Entre el Azud de Novales y el molino hay unos 1,5 km en línea recta, mientras que la antigua acequia recorría aproximadamente 1,7 km.

Seguir hoy la huella de la antigua acequia

Aunque la acequia ha desaparecido, todavía podemos seguir parte de su antiguo trazado sobre el paisaje actual.

Desde el puente medieval de Novales podemos caminar hacia el este siguiendo el antiguo camino de Pertusa. Tras recorrer apenas 260 metros —unos 4 minutos andando—, encontramos una de las lindes que coincide con el trazado de la antigua acequia.

A partir de aquí resulta especialmente interesante comparar el paisaje actual con la imagen aérea y la cartografía histórica. Aunque la acequia ha desaparecido, varias de las lindes actuales coinciden con su antiguo recorrido, lo que permite seguir todavía hoy parte de su trazado hacia el Molino de Ferrer.

📍 Huella de la antigua acequia
A 260 metros del puente medieval —unos 4 minutos andando—.

El mapa de 1932 nos permite reconstruir el recorrido de la antigua acequia y compararlo con las lindes que todavía observamos en el paisaje actual.

Mapa de 1932 del sistema hidráulico del Molino de Ferrer
El sistema hidráulico del Molino de Ferrer en el mapa de 1932. Se distingue el largo trazado de la acequia entre el Azud de Novales y el molino. Fuente: Instituto Geográfico Nacional (IGN)

¿Podemos visitarlo?

Nosotros quisimos continuar hasta el Molino de Ferrer, pero desde Novales no resulta evidente cómo llegar. Tuvimos que preguntar a varios vecinos hasta que nos indicaron una pista agrícola que recorre algo más de un kilómetro entre los campos próximos al Guatizalema.

Al final encontramos una antigua señal:

«Molino de Ferrer — Prohibido el paso».
Señal del Molino de Ferrer con prohibición de paso
La antigua señalización conduce hasta el Molino de Ferrer, pero actualmente el acceso está prohibido.

El molino se encuentra actualmente dentro de una propiedad privada y no puede visitarse.

La situación resulta paradójica: después de seguir las indicaciones de una antigua ruta patrimonial llegamos finalmente a uno de sus elementos más interesantes para descubrir que ya no podemos acercarnos a él.

⚠️ No confundir los dos azudes

El Azud de Novales, situado aguas arriba del pueblo, era el que desviaba parte del agua del Guatizalema hacia la acequia que alimentaba el Molino de Ferrer.

Junto al Molino de Ferrer existe otro azud relacionado con el riego, al que durante nuestra visita no pudimos acceder.

📍 Molino de Ferrer
El enlace sirve solamente para localizarlo. El molino está dentro de una propiedad privada.

4. La Fuente del Molino

Aunque no podemos acceder al Molino de Ferrer, a pocos metros encontramos la Fuente del Molino.

Fue restaurada en 2004 por la Asociación de Amigos del Galacho de Novales y todavía conserva el antiguo caño de piedra y una piedra que habría servido como lavadero.

Fuente del Molino de Ferrer en Novales
La Fuente del Molino, entre la vegetación de ribera.

El lugar fue acondicionado como pequeña zona de descanso y todavía quedan bancos bajo los árboles.

A pesar del paso del tiempo, encontramos allí uno de los rincones más agradables del recorrido. La vegetación proporciona una sorprendente sombra en pleno verano y, unos metros más abajo, discurre encajonado el Guatizalema.

Aquel día el río llevaba poca agua y presentaba un intenso color marrón. Había llovido recientemente y desconocemos si la turbidez se debía a esas precipitaciones, por lo que no podemos considerar que este sea su aspecto habitual.

Río Guatizalema junto a la Fuente del Molino
El Guatizalema durante nuestra visita del 21 de agosto de 2026.

5. El Azud de Novales: el antiguo azud del molino

Al norte del pueblo encontramos uno de los rincones naturales más atractivos de la visita: el Azud de Novales, con su cascada y la poza formada en el Guatizalema.

Pero detrás de este bonito rincón junto al río se esconde una obra hidráulica mucho más antigua. El azud formaba parte del antiguo sistema hidráulico de Novales que permitía llevar el agua hasta el Molino de Ferrer. Desde aquí partía la acequia que, siguiendo suavemente el terreno durante aproximadamente 1.700 metros, alcanzaba finalmente el molino.

Cascada del Azud de Novales en el río Guatizalema
El Azud de Novales y la cascada del Guatizalema.

El lugar aprovecha un desnivel natural de la roca arenisca. Sobre él se construyó la obra que permitía elevar y desviar parte del agua hacia la acequia.

Hoy llama especialmente la atención la cascada y la poza. El entorno fue acondicionado como lugar de estancia y todavía conserva mesas, bancos y barandillas entre la vegetación de ribera.

Poza y área recreativa del Azud de Novales
El entorno del azud fue acondicionado como espacio de estancia junto al río.

Cuando llegamos estaba completamente vacío, a pesar de ser una tarde de agosto. El sonido de la cascada, la sombra y la vegetación hacían de este uno de los lugares más bonitos que encontramos durante toda la visita.

El agua presentaba aquel día un intenso color marrón. Había llovido recientemente y desconocemos si la turbidez era consecuencia de esas precipitaciones.

El acceso tampoco resulta demasiado evidente. La entrada de la pista que conduce al pequeño aparcamiento apenas está señalizada y el corto sendero que baja hasta la cascada empieza a quedar cubierto por la vegetación.

Aun así, el Azud de Novales sí puede visitarse. Podemos llegar en coche hasta sus proximidades y desde allí caminar unos metros.

📍 Azud de Novales

6. Una ruta recuperada hace veinte años

Mientras recorremos Novales encontramos todavía las huellas de un proyecto que intentó recuperar y dar a conocer todo este patrimonio.

Placa de recuperación del entorno del río Guatizalema en Novales 2002 2006
La recuperación del entorno del Guatizalema y de distintos elementos patrimoniales se desarrolló entre 2002 y 2006.

Una placa recuerda la actuación denominada «Recuperación del entorno del río Guatizalema y elementos de interés arquitectónico en Novales», desarrollada durante el periodo 2002-2006.

En aquellos años se restauraron algunos de los elementos que hemos visitado, como el puente medieval y la Fuente del Molino, y se instaló señalización para facilitar el recorrido.

Más de veinte años después, buena parte de aquel acondicionamiento muestra ya el paso del tiempo.

Panel informativo de Novales deteriorado por el sol
Algunos de los antiguos paneles informativos resultan actualmente prácticamente ilegibles.

Algunas señales de madera todavía permanecen, aunque deterioradas; otros paneles han desaparecido o han perdido prácticamente toda su información.

La vegetación dificulta contemplar el puente medieval, el Molino de Ferrer está dentro de una propiedad privada y algunos de los caminos y accesos de aquella ruta ya no resultan fácilmente practicables.

La situación llama especialmente la atención porque muchos de estos lugares continúan apareciendo cuando buscamos información sobre el patrimonio de Novales. Desde Internet podemos obtener la impresión de una pequeña ruta perfectamente visitable. Sobre el terreno, la realidad es diferente.

Eso no significa que no merezca la pena acercarse a Novales.

El castillo y la iglesia forman un conjunto precioso, especialmente con la luz del atardecer; el Azud de Novales y su cascada constituyen un atractivo rincón natural; y el antiguo sistema hidráulico del Guatizalema conserva una historia muy interesante.

Recuperar el patrimonio no consiste solamente en restaurarlo una vez. También es necesario mantener los caminos y renovar la señalización para que quienes lleguen años después puedan seguir descubriéndolo.

Si vas a visitar Novales

🏰 El castillo y la iglesia románica son los elementos más sencillos de visitar y especialmente bonitos al atardecer.

💧 El Azud de Novales también merece la pena, aunque el acceso está poco señalizado.

🌉 El puente medieval puede resultar difícil de contemplar por la vegetación.

💧 La huella de la antigua acequia puede localizarse fácilmente: desde el puente medieval, siguiendo 260 metros por el antiguo camino de Pertusa, llegamos a una de las lindes que coincide con su antiguo recorrido.

⛲ La fuente vieja se encuentra dentro del recinto de las piscinas municipales, por lo que su acceso depende de que el recinto esté abierto.

⚠️ El Molino de Ferrer es propiedad privada y no es visitable.

Esta información corresponde a nuestra visita del 21 de agosto de 2026. El estado de los caminos, la vegetación y los accesos puede cambiar.


Epílogo. Nueve días después del eclipse

Terminamos la visita donde la habíamos comenzado: junto al castillo y la iglesia románica de Novales.

Eran casi las ocho de la tarde. Apenas faltaban unos minutos para la hora en que, nueve días antes, la Luna había ocultado completamente el Sol durante el eclipse del 12 de agosto.

Sierra de Guara y Mondiniero vistos desde Novales
La sierra de Guara desde Novales. En el horizonte volvemos a reconocer Mondiniero o Fragineto.

Hacia la sierra de Guara volvimos a reconocer el perfil de Mondiniero o Fragineto, aquella montaña cuya silueta había resultado fundamental unos días antes para localizar el lugar desde el que se había realizado la fotografía del salto de Danny León.

Después de tantos mapas, fotografías y líneas trazadas sobre el horizonte, resultaba curioso tener ahora la montaña delante y reconocerla simplemente con la mirada.

El Sol iba descendiendo y la luz del atardecer iluminaba la arenisca del castillo y de la iglesia con intensos tonos dorados.

Y entonces apareció otra pequeña coincidencia.

Luna creciente junto a la torre del castillo de Novales
La Luna creciente junto al castillo de Novales, nueve días después del eclipse.

Nueve días antes habíamos estado pendientes de la posición exacta del Sol y de la Luna porque durante unos instantes ambos astros iban a coincidir en el cielo.

Ahora estaban muy separados.

Habíamos llegado hasta aquí siguiendo la pista de un vídeo del eclipse y terminamos descubriendo un pequeño pueblo, su castillo, su iglesia románica, el Guatizalema, un antiguo molino, sus azudes y los restos de una ruta patrimonial recuperada hace más de veinte años.

También descubrimos algo que desde Internet resulta difícil apreciar: un lugar no es exactamente lo que muestran sus fotografías ni lo que describen las páginas que consultamos antes de viajar. Hay que recorrerlo, buscar los caminos, preguntar a quienes viven allí y aceptar también aquello que ya no podemos encontrar.

Mientras regresábamos a casa, Mondiniero continuó apareciendo durante kilómetros en el horizonte.

Nueve días antes aquella montaña había sido una pista.

Ahora volvía a ser simplemente parte del paisaje.

Fuentes y más información

Para preparar esta entrada hemos consultado, entre otras fuentes, las fichas del Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA), documentación sobre el patrimonio de Novales, las descripciones de Pascual Madoz de 1845 y cartografía histórica del sistema hidráulico del Molino de Ferrer.

Visita realizada el 21 de agosto de 2026. Las fotografías pertenecen al autor.

Contenido desarrollado por el autor con el apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Agosto de 2026

Acceso a guías y rutas (pinchar)