sábado, 22 de agosto de 2026

Novales (Huesca): castillo, iglesia románica, Molino de Ferrer y Azud de Novales

Novales (Huesca): lo que encontramos al visitar el pueblo

Del castillo y la iglesia románica al Molino de Ferrer y los antiguos azudes del Guatizalema

Vista general de Novales, Huesca
Vista general de Novales desde el sur. Fuente: Diputación Provincial de Huesca .

Llegamos a Novales, en la provincia de Huesca, siguiendo la pista de una fotografía. Nueve días después del eclipse total del 12 de agosto de 2026 regresamos al pequeño pueblo oscense que aparecía al fondo de la espectacular imagen del skater Danny León.

Pero esta vez queríamos mirar más allá del eclipse.

Las páginas dedicadas al patrimonio de Novales hablan de un castillo, una iglesia románica, un puente medieval, antiguas fuentes, un molino y varios azudes en el río Guatizalema. Sobre el papel parecía una pequeña ruta perfecta para completar la visita.

El 21 de agosto de 2026 fuimos a recorrerla.

Y descubrimos algo que ocurre muchas veces cuando pasamos de Internet al territorio: algunas cosas eran incluso más bonitas de lo que esperábamos; otras costaba encontrarlas y a algunas, sencillamente, ya no pudimos llegar.

Una visita que comenzó con el eclipse

Esta historia empezó unos días antes, cuando intentamos descubrir dónde se había realizado el salto de Danny León durante el eclipse y, una vez localizado el lugar, reconstruimos cómo su equipo había conseguido preparar aquella extraordinaria imagen.

Ahora faltaba algo mucho más sencillo: ir a conocer Novales.


1. El castillo y la iglesia: la mejor imagen de Novales

En la parte más elevada del pueblo, sobre un promontorio de arenisca, se encuentran juntos sus dos monumentos más destacados: el castillo y la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario.

Castillo de Novales iluminado por el sol del atardecer
El castillo de Novales, construido sobre un promontorio de arenisca.

El castillo de Novales, declarado Bien de Interés Cultural, es el resultado de diferentes etapas constructivas. La fortaleza medieval fue profundamente transformada a partir del siglo XV y durante los siglos siguientes.

En 1845, Pascual Madoz se refería a él como el Palacio del Señor de Ayerbe. Tras sus murallas se conservan elementos tan interesantes como un aljibe, un pozo de 27 metros de profundidad y una gran sala semisubterránea excavada parcialmente en la roca arenisca.

Durante nuestra visita el interior no podía recorrerse. La puerta permite contemplar parcialmente el recinto, pero permanecía cerrado.

Interior cerrado del castillo de Novales
El interior del castillo no era visitable durante nuestra visita.

Junto al castillo encontramos la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, de origen románico de finales del siglo XII y posteriormente reformada y ampliada durante los siglos XVI y XVII.

Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Novales al atardecer
Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Novales. La luz del atardecer resalta los tonos dorados de la arenisca y su portada románica.

Su portada románica está formada por cinco arquivoltas apoyadas sobre columnas con capiteles decorados. Permaneció oculta tras un muro hasta que volvió a salir a la luz durante las obras de restauración realizadas a finales del siglo XX.

La iglesia conserva también su ábside semicircular románico y, bajo él, una cripta recuperada durante aquellas actuaciones. Madoz la denominaba en 1845 Nuestra Señora de la Asunción.

Castillo e iglesia forman un conjunto especialmente bonito al final de la tarde, cuando la luz baja transforma la arenisca y acentúa sus tonos ocres y dorados.

📍 Castillo e iglesia
Ambos monumentos se encuentran juntos en la parte alta de Novales.

2. Bajamos al Guatizalema: el puente medieval y la fuente vieja

Desde el castillo bajamos hacia el río Guatizalema, donde encontramos el puente de origen medieval y la antigua fuente, lavadero y abrevadero.

El puente se encuentra en la zona de los Mesones, sobre el antiguo camino que comunicaba con Pertusa y permitía acceder al Molino de Ferrer.

Aunque su origen es medieval, su aspecto actual corresponde a diferentes épocas. El gran arco central sería la parte más antigua. En el siglo XIX se añadieron otros tres arcos menores y se prolongó el tablero para reducir la pendiente del camino.

Resulta curioso que Pascual Madoz describiera todavía en 1845 un puente de piedra de un solo arco.

El puente fue restaurado en 2004 por la Asociación de Amigos del Galacho de Novales.

Puente medieval de Novales parcialmente cubierto por la vegetación
El puente medieval queda actualmente parcialmente oculto por la vegetación.

A pocos metros encontramos la conocida como fuente vieja, que reunía en un mismo espacio fuente, lavadero y abrevadero. Es una construcción de sillería con tres caños, reconstruida en 1907.

Actualmente queda dentro del recinto de las piscinas municipales. Durante nuestra visita las piscinas estaban abiertas y, después de preguntar, pudimos acceder para verla.

Fuente lavadero y abrevadero de Novales
Fuente, lavadero y abrevadero de Novales.
📍 Puente medieval y fuente vieja

3. En busca del Molino de Ferrer

Desde el puente partía antiguamente el camino hacia uno de los elementos más interesantes del patrimonio de Novales: el Molino de Ferrer.

La tradición molinera está documentada desde hace casi nueve siglos. Un documento de la Catedral de Huesca señala que en 1120 Fortún Garcés donó a esta iglesia un molino situado en Novales.

En 1196 Ricardo, obispo de Huesca, dio permiso a Lope de Novales para recrecer tres palmos la presa del molino.

No podemos asegurar que aquel molino medieval fuera exactamente el edificio que ha llegado hasta nuestros días, aunque la continuidad de la actividad molinera en este lugar hace muy interesante esa posibilidad.

Todavía en 1845 Pascual Madoz mencionaba el molino harinero y los azudes de Novales.

Un sistema hidráulico de 1.700 metros

El molino no tomaba el agua directamente junto al edificio. Su funcionamiento dependía del Azud de Novales, una obra de origen musulmán, situado aproximadamente 1.700 metros aguas arriba.

Desde allí partía una larga acequia que conducía el agua del Guatizalema hasta el molino. El sistema permitía aprovechar el desnivel del terreno para llevar el agua durante casi dos kilómetros y utilizar finalmente su fuerza para mover las muelas.

Contemplando la extensa llanura agrícola que rodea Novales se comprende mejor la importancia que debió de tener este molino harinero. En estas tierras se cultivaron durante siglos cereales como el trigo y la cebada, que después había que transformar en harina.

Mapa de 1932 del sistema hidráulico del Molino de Ferrer
Sistema hidráulico del Molino de Ferrer en 1932. El agua del Guatizalema era desviada en el antiguo azud del molino y recorría aproximadamente 1.700 metros por una acequia hasta alcanzar el Molino de Ferrer.

¿Podemos visitarlo?

Desde Novales no resulta evidente cómo llegar. Tuvimos que preguntar a varios vecinos hasta que nos indicaron una pista agrícola que recorre algo más de un kilómetro entre los campos próximos al Guatizalema.

Al final encontramos una antigua señal:

«Molino de Ferrer — Prohibido el paso».
Señal del Molino de Ferrer con prohibición de paso
La antigua señalización conduce hasta el Molino de Ferrer, pero actualmente el acceso está prohibido.

El molino se encuentra actualmente dentro de una propiedad privada y no puede visitarse.

La situación resulta paradójica: después de seguir las indicaciones de una antigua ruta patrimonial llegamos finalmente a uno de sus elementos más interesantes para descubrir que ya no podemos acercarnos a él.

⚠️ No confundir los dos azudes

El Azud de Novales era el antiguo azud que alimentaba el Molino de Ferrer mediante una acequia de aproximadamente 1.700 metros.

Junto al Molino de Ferrer existe otro azud relacionado con el riego, al que durante nuestra visita no pudimos acceder.

📍 Molino de Ferrer
El enlace sirve solamente para localizarlo. El molino está dentro de una propiedad privada.

4. La Fuente del Molino

Aunque no podemos acceder al Molino de Ferrer, a pocos metros encontramos la Fuente del Molino.

Fue restaurada en 2004 por la Asociación de Amigos del Galacho de Novales y todavía conserva el antiguo caño de piedra y una piedra que habría servido como lavadero.

Fuente del Molino de Ferrer en Novales
La Fuente del Molino, entre la vegetación de ribera.

El lugar fue acondicionado como pequeña zona de descanso y todavía quedan bancos bajo los árboles.

A pesar del paso del tiempo, encontramos allí uno de los rincones más agradables del recorrido. La vegetación proporciona una sorprendente sombra en pleno verano y, unos metros más abajo, discurre encajonado el Guatizalema.

Aquel día el río llevaba poca agua y presentaba un intenso color marrón. Había llovido recientemente y desconocemos si la turbidez se debía a esas precipitaciones, por lo que no podemos considerar que este sea su aspecto habitual.

Río Guatizalema junto a la Fuente del Molino
El Guatizalema durante nuestra visita del 21 de agosto de 2026.

5. El Azud de Novales: el antiguo azud del molino

Al norte del pueblo encontramos uno de los rincones naturales más atractivos de la visita: el Azud de Novales, con su cascada y la poza formada en el Guatizalema.

Pero detrás de este bonito rincón junto al río se esconde una obra hidráulica mucho más antigua. El azud es de origen musulmán y formaba parte del sistema que permitía llevar el agua hasta el Molino de Ferrer. Desde aquí partía la acequia que, siguiendo suavemente el terreno durante aproximadamente 1.700 metros, alcanzaba finalmente el molino.

Cascada del Azud de Novales en el río Guatizalema
El Azud de Novales y la cascada del Guatizalema.

El lugar aprovecha un desnivel natural de la roca arenisca. Sobre él se construyó la obra que permitía elevar y desviar parte del agua hacia la acequia.

Hoy llama especialmente la atención la cascada y la poza. El entorno fue acondicionado como lugar de estancia y todavía conserva mesas, bancos y barandillas entre la vegetación de ribera.

Poza y área recreativa del Azud de Novales
El entorno del azud fue acondicionado como espacio de estancia junto al río.

Cuando llegamos estaba completamente vacío, a pesar de ser una tarde de agosto. El sonido de la cascada, la sombra y la vegetación hacían de este uno de los lugares más bonitos que encontramos durante toda la visita.

El agua presentaba aquel día un intenso color marrón. Había llovido recientemente y desconocemos si la turbidez era consecuencia de esas precipitaciones.

El acceso tampoco resulta demasiado evidente. La entrada de la pista hacia el pequeño aparcamiento apenas está señalizada y el corto sendero hasta la cascada empieza a quedar cubierto por la vegetación.

Aun así, el Azud de Novales sí puede visitarse. Podemos llegar en coche hasta sus proximidades y desde allí caminar unos metros.

📍 Azud de Novales

6. Una ruta recuperada hace veinte años

Mientras recorremos Novales encontramos todavía las huellas de un proyecto que intentó recuperar y dar a conocer todo este patrimonio.

Placa de recuperación del entorno del río Guatizalema en Novales 2002 2006
La recuperación del entorno del Guatizalema y de distintos elementos patrimoniales se desarrolló entre 2002 y 2006.

Una placa recuerda la actuación denominada «Recuperación del entorno del río Guatizalema y elementos de interés arquitectónico en Novales», desarrollada durante el periodo 2002-2006.

En aquellos años se restauraron algunos de los elementos que hemos visitado, como el puente medieval y la Fuente del Molino, y se instaló señalización para facilitar el recorrido.

Más de veinte años después, buena parte de aquella infraestructura ha envejecido.

Panel informativo de Novales deteriorado por el sol
Algunos de los antiguos paneles informativos resultan actualmente prácticamente ilegibles.

Algunas señales de madera todavía permanecen, aunque deterioradas; otros paneles han desaparecido o han perdido prácticamente toda su información.

La vegetación dificulta contemplar el puente medieval, el Molino de Ferrer está dentro de una propiedad privada y algunos antiguos accesos ya no resultan practicables.

La situación llama especialmente la atención porque muchos de estos lugares continúan apareciendo cuando buscamos información sobre el patrimonio de Novales. Desde Internet podemos obtener la impresión de una pequeña ruta perfectamente visitable. Sobre el terreno, la realidad es diferente.

Eso no significa que no merezca la pena acercarse a Novales.

El castillo y la iglesia forman un conjunto precioso, especialmente con la luz del atardecer; el Azud de Novales y su cascada constituyen un atractivo rincón natural; y el antiguo sistema hidráulico del Guatizalema conserva una historia muy interesante.

Recuperar el patrimonio no consiste solamente en restaurarlo una vez. También es necesario mantener los caminos y renovar la señalización para que quienes lleguen años después puedan seguir descubriéndolo.

Si vas a visitar Novales

🏰 El castillo y la iglesia románica son los elementos más sencillos de visitar y especialmente bonitos al atardecer.

💧 El Azud de Novales también merece la pena, aunque el acceso está poco señalizado.

🌉 El puente medieval puede resultar difícil de contemplar por la vegetación.

⛲ La fuente vieja se encuentra dentro del recinto de las piscinas municipales, por lo que su acceso depende de que el recinto esté abierto.

⚠️ El Molino de Ferrer es propiedad privada y no es visitable.

Esta información corresponde a nuestra visita del 21 de agosto de 2026. El estado de los caminos, la vegetación y los accesos puede cambiar.


Epílogo. Nueve días después del eclipse

Terminamos la visita donde la habíamos comenzado: junto al castillo y la iglesia románica de Novales.

Eran casi las ocho de la tarde. Apenas faltaban unos minutos para la hora en que, nueve días antes, la Luna había ocultado completamente el Sol durante el eclipse del 12 de agosto.

Sierra de Guara y Mondiniero vistos desde Novales
La sierra de Guara desde Novales. En el horizonte volvemos a reconocer Mondiniero o Fragineto.

Hacia la sierra de Guara volvimos a reconocer el perfil de Mondiniero o Fragineto, aquella montaña cuya silueta había resultado fundamental unos días antes para localizar el lugar desde el que se había realizado la fotografía del salto de Danny León.

Después de tantos mapas, fotografías y líneas trazadas sobre el horizonte, resultaba curioso tener ahora la montaña delante y reconocerla simplemente con la mirada.

El Sol iba descendiendo y la luz del atardecer iluminaba la arenisca del castillo y de la iglesia con intensos tonos dorados.

Y entonces apareció otra pequeña coincidencia.

Luna creciente junto a la torre del castillo de Novales
La Luna creciente junto al castillo de Novales, nueve días después del eclipse.

Nueve días antes habíamos estado pendientes de la posición exacta del Sol y de la Luna porque durante unos instantes ambos astros iban a coincidir en el cielo.

Ahora estaban muy separados.

Habíamos llegado hasta aquí siguiendo la pista de un vídeo del eclipse y terminamos descubriendo un pequeño pueblo, su castillo, su iglesia románica, el Guatizalema, un antiguo molino, sus azudes y los restos de una ruta patrimonial recuperada hace más de veinte años.

También descubrimos algo que desde Internet resulta difícil apreciar: un lugar no es exactamente lo que muestran sus fotografías ni lo que describen las páginas que consultamos antes de viajar. Hay que recorrerlo, buscar los caminos, preguntar a quienes viven allí y aceptar también aquello que ya no podemos encontrar.

Mientras regresábamos a casa, Mondiniero continuó apareciendo durante kilómetros en el horizonte.

Nueve días antes aquella montaña había sido una pista.

Ahora volvía a ser simplemente parte del paisaje.

Fuentes y más información

Para preparar esta entrada hemos consultado, entre otras fuentes, las fichas del Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA), documentación sobre el patrimonio de Novales, las descripciones de Pascual Madoz de 1845 y cartografía histórica del sistema hidráulico del Molino de Ferrer.

Visita realizada el 21 de agosto de 2026. Las fotografías pertenecen al autor.

Contenido desarrollado por el autor con el apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Agosto de 2026

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viernes, 21 de agosto de 2026

Cómo encontramos el lugar del salto de Danny León durante el eclipse en Novales

Cómo encontramos el lugar del salto de Danny León durante el eclipse en Novales

El vídeo de Danny León saltando ante el eclipse total del 12 de agosto de 2026 se había hecho viral en todo el mundo. Y se había grabado muy cerca de Barbastro.

Esta es la segunda parte de esta historia. En la primera contamos cómo consiguieron meter a Danny León dentro del Sol .

Sabíamos que se había realizado en Novales, Huesca. Pero no había datos precisos.

¿Seríamos capaces de encontrar el lugar exacto donde habían colocado la rampa y la cámara?

Saso de Novales donde estuvo instalada la rampa del salto de Danny León

En algún punto de este saso estaba la rampa que buscábamos.

El martes 18 de agosto, a las 19:30, le planteé el reto a ChatGPT: intentar reconstruir la localización de una forma parecida a como habíamos hecho unos días antes con la fotografía del eclipse sobre el Pilar de Zaragoza. El jueves 20 de agosto ya fuimos al lugar para comprobarlo in situ.

Y comenzó la búsqueda.

1. La primera pista estaba en el propio vídeo

Al final del vídeo viral se produce un zoom inverso.

Durante unos instantes dejamos de ver únicamente a Danny y el eclipse y aparece el paisaje que rodeaba la escena.

Zoom inverso del vídeo viral de Danny León durante el eclipse

El zoom final del vídeo fue una de nuestras primeras pistas: por fin aparecía el paisaje que rodeaba la rampa.

Aquella imagen nos daba algo muy valioso: podíamos distinguir el pequeño punto donde estaba la rampa y observar el perfil del terreno que había alrededor.

📷 CÁMARA  — 300/600 m —  🛹 RAMPA  —  ☀️ SOL

Si conocíamos la posición del Sol durante el eclipse y conseguíamos reconocer aquel relieve, quizá pudiéramos encontrarlo en Google Earth.

2. Un teleobjetivo que engaña al ojo

Otra imagen mostraba al fotógrafo y el enorme teleobjetivo utilizado para conseguir la toma.

Fotógrafo con teleobjetivo durante la grabación del eclipse

El potente teleobjetivo era otra pista fundamental: no podíamos fiarnos de las distancias aparentes.

La fotografía final podía hacernos creer que todos los elementos estaban relativamente próximos. Pero el teleobjetivo comprime visualmente las distancias.

Y esto era algo que acabábamos de comprobar intentando comprender otra de las grandes fotografías del eclipse: cómo se hizo la famosa fotografía del eclipse sobre el Pilar de Zaragoza .

Comparación del Pilar de Zaragoza con distintas focales

Desde el mismo lugar, el Pilar podía parecer pequeño y lejano o enorme y aparentemente próximo dependiendo de la focal utilizada.

Con Danny no podíamos fiarnos de lo que parecía mostrar la imagen.

Había que reconstruir la geometría real del paisaje.

3. Las montañas como brújula

Empezamos a estudiar las fotografías del montaje de la rampa publicadas en redes sociales por los promotores del proyecto.

Una de ellas resultó especialmente útil para quien conoce la Sierra de Guara.

Fotografía del montaje de la rampa con la Sierra de Guara al fondo

Al fondo aparecía una montaña de característica forma piramidal y, a su lado, la Sierra de Guara.

Conozco bien estas montañas después de años recorriendo y escribiendo sobre la Sierra de Guara, pero desde tanta distancia no era fácil reconocer aquella silueta. Conocía además esta zona por haberla recorrido anteriormente, como cuento en la Guía de la Sierra de Guara Occidental .

Al principio podía recordar al pico Gratal.

No encontraba fotografías tomadas desde una perspectiva suficientemente lejana para comprobarlo, así que recurrimos a Google Earth.

Reconstrucción del pico Mondinero en Google Earth

Google Earth permitió resolver una de las primeras pistas: aquella montaña piramidal era Mondinero.

La reconstrucción con Google Earth y la investigación posterior permitieron identificar aquella montaña como Mondinero, una cima que ya conocía por haberla ascendido anteriormente.

Gratal también presenta una característica silueta piramidal, pero está mucho más desplazado hacia el oeste. Mondinero, en cambio, aparece mucho más próximo visualmente a la Sierra de Guara.

Ya teníamos una dirección.

4. El fotógrafo estaba en una pista

Otra imagen aportó una pista aparentemente insignificante.

Fotógrafo situado junto a una pista agrícola

El fotógrafo no estaba situado en mitad de cualquier campo.

Estaba trabajando junto a una pista agrícola.

Aquello nos permitió empezar a buscar combinaciones muy concretas: una pista agrícola, un saso frente a ella, unos 500 metros de separación y una orientación compatible con la posición del Sol.

Empezamos a medir.

5. El método era bueno. El lugar, no

En Google Earth encontramos incluso combinaciones que parecían encajar sorprendentemente bien.

Primera hipótesis de cámara y rampa separadas por unos 500 metros

Teníamos aproximadamente los 500 metros que buscábamos.
Teníamos una pista.
Teníamos un saso.
Teníamos una orientación razonable.

Ya teníamos el método,
pero estábamos buscando la aguja en el pajar equivocado.

Algo seguía sin encajar.

Y entonces decidimos cambiar la forma de buscar.

6. Dejamos de buscar la rampa y empezamos a buscar el paisaje

En lugar de comenzar trazando líneas de 500 metros, volvimos a las fotografías.

Había que encontrar algo mucho mayor y más reconocible que una rampa que ya ni siquiera existía.

Nos fijamos entonces en la gran caída existente delante del saso, los campos situados a diferentes alturas y las manchas oscuras de vegetación.

Una de las fotografías del montaje contenía prácticamente un mapa.

Paisaje visto desde la rampa con pista, cereal y carrascas
carrascas → final de pista → cereal → carrascas

Además, el borde del saso tenía una forma determinada y los campos aparecían escalonados.

Aquella combinación debía ser mucho más difícil de repetir que la silueta de una montaña.

Las carrascas y los bancales se convirtieron en nuestra nueva huella digital.

7. ¿Y si no fuera Novales?

Mientras tanto había aparecido otra duda.

Las referencias a unos 30 segundos de eclipse total no parecían encajar con los aproximadamente 20 segundos de totalidad que calculábamos para Novales. Y, sin embargo, el equipo hablaba una y otra vez de esos 30 segundos.

Durante un tiempo llegamos a pensar que la localización difundida podía ser aproximada y desplazamos nuestra búsqueda hacia otras zonas, entre ellas Fraella y Tramacéd.

Incluso volvimos a estudiar la fotografía de Mondinero y Guara.

Allí aparecía otra pista que inicialmente había pasado desapercibida: un pueblo al fondo.

Llegamos a plantear que pudiera ser Sesa.

Otra hipótesis más.

8. Las carrascas nos llevaron hasta el lugar

Volvimos a Google Earth.

Ya no buscábamos montañas.

Buscábamos aquella peculiar disposición de campos, bancales, pista y carrascas.

Búsqueda del patrón de campos y carrascas en Google Earth

Y entonces todo empezó a suceder muy deprisa.

Encontramos una configuración que se parecía muchísimo a la fotografía.

Seguimos ajustando.

Hasta que apareció otra.

Localización final con una distancia aproximada de 497 metros

497 metros

Prácticamente los 500 metros que llevábamos buscando desde el principio.

Y ahora coincidían también las carrascas, los campos, la pista, el desnivel y la forma del saso.

Habíamos vuelto a Novales.

9. La geometría terminó de confirmarlo

Todavía hicimos una última comprobación.

Marcamos el punto donde debía encontrarse la cámara y el punto de la rampa.

La distancia obtenida con un cálculo más preciso era de aproximadamente 451 metros, perfectamente compatible con esos «500 metros» utilizados como referencia durante el rodaje.

Dirección cámara → rampa
284,84°
Azimut del Sol
284,8044°
Diferencia
0,04°

📷 fotógrafo — 451 m — 🛹 rampa — ☀️ eclipse

Y además coincidían de manera independiente el relieve, la pista, los bancales, las carrascas y las referencias del horizonte.

Era muy difícil que todo aquello fuera una casualidad.

Pero todavía faltaba una comprobación mucho más sencilla:
ir allí.

10. Del ordenador al terreno

A la mañana siguiente fui hasta Novales.

Primero busqué el lugar desde el que calculábamos que habían trabajado los fotógrafos.

Era el mismo paisaje que abre esta entrada: el saso aparecía exactamente donde nuestros cálculos indicaban.

Era el relieve que llevábamos horas observando en fotografías, vídeos, Street View y Google Earth.

Ahora había que subir.

11. La huella de la rampa

Al llegar a la parte superior del saso apareció algo todavía más revelador.

Terreno donde estuvo instalada la rampa de Danny León

El terreno conservaba perfectamente la huella de la preparación.

Por las informaciones que habíamos encontrado durante la investigación sabíamos que el equipo había tenido que retirar piedras, limpiar y acondicionar la superficie para instalar la rampa.

Allí seguía la zona removida.

Y mirando al suelo aparecieron más indicios.

Restos encontrados junto al lugar donde estuvo instalada la rampa

Tuercas, arandelas, cintas y otros pequeños materiales encontrados junto al lugar de la rampa.

No podemos saber si cada uno de aquellos elementos pertenecía al montaje, pero su presencia junto al terreno recién acondicionado reforzaba todavía más la identificación. Entre los restos apareció incluso un billete de avión de Vigo a Barcelona fechado el 10 de agosto de 2026, una pista difícil de explicar por casualidad.

Y había otra, bastante más simpática: encontramos también restos del paso de un perro. Después, al ver el making of oficial, descubrimos que Zoe había acompañado al equipo durante el rodaje.

12. Mirar ahora en sentido contrario

Desde arriba quedaba una última comprobación.

Mirar hacia donde habíamos calculado que estaban las cámaras.

Vista desde la rampa hacia la zona donde estaban las cámaras

Allí estaban los campos, los bancales, las carrascas y la pista que habíamos intentado reconocer tantas veces en las imágenes.

El paisaje que sobre Google Earth parecía un rompecabezas resultaba ahora perfectamente comprensible.

13. El lugar desde donde se hizo la toma

Y todavía quedaba regresar abajo y mirar hacia la rampa.

Desde la posición aproximada de las cámaras, el zoom permite comprender cómo el teleobjetivo acercaba visualmente la rampa situada al otro lado de los campos.

Desde el lugar de las cámaras se comprende quizá mejor que con cualquier mapa cómo se consiguió aquella fotografía.

A simple vista, la rampa era apenas un pequeño punto situado en lo alto del saso, al otro lado de los campos.

El potente teleobjetivo hizo el resto.

La experiencia que habíamos tenido con la fotografía del Pilar volvía a cobrar sentido.

Habíamos comenzado intentando comprender una imagen.
Terminamos aprendiendo a leer un paisaje.

Una comprobación inesperada

Después de haber localizado el lugar y visitarlo, el equipo de Danny León publicó 30 SECONDS | THE ECLIPSE STORY, el making of completo de la grabación.

Verlo después de nuestra búsqueda resultó especialmente curioso.

Muchas de las pistas que habíamos utilizado aparecían ahora con toda claridad: el borde del saso, la pista agrícola, los campos, las carrascas y la gran separación entre la rampa y las cámaras.

El propio vídeo redondeaba esa distancia en unos 500 metros.

Para entonces ya no necesitábamos aquellas imágenes para encontrar el lugar.

Habíamos estado allí.

Encontrar una aguja en un pajar

Lo más curioso de esta pequeña investigación es que ninguna pista fue suficiente por sí sola.

No encontramos el lugar gracias a Mondinero.
Ni gracias a los 500 metros.
Ni gracias a la pista.
Ni siquiera gracias a la posición del Sol.

Lo encontramos cuando todas esas pistas empezaron a señalar el mismo punto.

Y también nos equivocamos.

Buscamos en lugares que no eran. Dudamos de Novales. Seguimos pistas que parecían buenas y terminaron llevándonos a ninguna parte.

Hasta que dejamos de buscar aquello que queríamos encontrar —una rampa que ya había desaparecido— y empezamos a observar lo que permanecía:

los campos · los caminos · las carrascas · las montañas

El paisaje acabó dándonos la respuesta.

🏘️ Y después del eclipse... visitamos Novales

La búsqueda del lugar donde se realizó el salto nos llevó hasta Novales. Nueve días después del eclipse regresamos para conocer el pueblo: su castillo, la iglesia románica, el río Guatizalema, el Molino de Ferrer y el antiguo Azud de Novales.

→ Descubrir Novales

Daniel Vallés Turmo

Agosto de 2026

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jueves, 20 de agosto de 2026

¿Cómo consiguieron meter a Danny León dentro del Sol? Novales

¿Cómo consiguieron meter a Danny León dentro del Sol? Novales

Tenían 20 segundos.

Danny León debía lanzarse por una rampa y saltar en el instante preciso.

A 456 metros de distancia, un fotógrafo esperaba con un teleobjetivo apuntando hacia él.

Y detrás de Danny, a solo 5,84° sobre el horizonte, el Sol estaba a punto de desaparecer por completo.

Todo estaba preparado para conseguir, durante una fracción de segundo, una imagen que parecía imposible.

Simulación de Danny León dentro del Sol durante el eclipse

Un salto. Un eclipse.
Una sola oportunidad.

Antes de seguir, merece la pena ver el salto que dio la vuelta al mundo.

▶ Ver el vídeo Publicación original

Vídeo en RTVE · Publicación original de Danny León en Instagram

El detalle que lo explica todo

Al final del vídeo aparece una imagen que puede pasar desapercibida.

La cámara se aleja y descubrimos algo sorprendente:

El fotógrafo está lejísimos de Danny.

¿Por qué?

Simulación lateral con fotógrafo, rampa, Danny León y Sol

Simulación de la posición del fotógrafo, la rampa, Danny y el Sol.

456 metros.

Aquella distancia no era un problema.
Era una de las claves de la fotografía.

Pero había que colocar la cámara en el lugar exacto

No bastaba con alejar al fotógrafo.

La cámara estaba aproximadamente a 481 metros de altitud y la rampa a 521 metros: unos 40 metros de desnivel.

Durante la totalidad, el Sol se encontraba muy bajo, a solo 5,84° sobre el horizonte.

¿Podían coincidir realmente el salto y el Sol?

Simulación matemática del perfil lateral del eclipse

Al hacer el cálculo aparece la respuesta.

Desde la cámara, el centro del Sol quedaba aproximadamente 8,2 metros por encima del terreno de la rampa.

Justo a la altura del salto.

Todavía faltaba algo

Conseguir que Danny pasara por delante del Sol no bastaba.

Tenía que caber dentro.

Visto desde la Tierra, el Sol ocupa aproximadamente 0,53°.

A 456 metros de distancia, ese ángulo equivale a un círculo de aproximadamente 4,2 metros de diámetro en el plano donde estaba Danny.

Simulación frontal del encuadre de Danny León dentro del Sol

A esa distancia, Danny tenía el tamaño aparente necesario para quedar completamente dentro del disco solar.

Y un teleobjetivo Sony FE 200–600 mm, montado sobre una Sony Alpha 7S III, permitía cerrar el encuadre sobre aquella pequeña parte de la escena.

La geometría creaba la alineación.
El teleobjetivo creaba el encuadre.

Y todo tenía que funcionar en 20 segundos

Podían calcular la distancia, elegir el objetivo y colocar cuidadosamente la cámara.

Pero el eclipse no esperaba.

Según el cálculo del Instituto Geográfico Nacional para el punto donde estaba situada la rampa, la totalidad comenzó a las 20:28:52, alcanzó su máximo a las 20:29:02 y terminó a las 20:29:12.

20 segundos.

Datos del eclipse total del 12 de agosto de 2026 según el IGN

Datos del eclipse calculados por el Instituto Geográfico Nacional para el punto donde estaba situada la rampa.

Danny tenía que tomar velocidad, llegar a la rampa y saltar. A 456 metros, el fotógrafo esperaba el instante en que su silueta atravesara exactamente el disco solar.

Pero aquí apareció una pequeña trampa

En los vídeos y explicaciones que utilizamos al comenzar la búsqueda se hablaba de unos 30 segundos de totalidad.

Sin embargo, al introducir en el IGN el punto que finalmente hemos localizado, el resultado es de aproximadamente 20 segundos.

Diez segundos parecen poca cosa. Pero cuando intentas localizar un lugar desconocido utilizando la duración de un eclipse, pueden hacerte buscar en el sitio equivocado.

Pero esa será la segunda historia.

Solo faltaba comprobarlo

Habíamos reconstruido la fotografía y creíamos haber localizado el lugar.

Pero una cosa era verlo sobre mapas y fotografías.

Y otra, llegar hasta allí.

Ocho días después del eclipse fuimos a comprobarlo.

La rampa ya había desaparecido.

Pero había dejado su huella.

Huella en el terreno donde estuvo instalada la rampa

Huella del lugar donde estuvo instalada la rampa, fotografiada ocho días después del eclipse.

Habíamos acertado.


Pero todavía quedaba otra pregunta

Ya comprendíamos cómo habían conseguido la fotografía.

¿Cómo podíamos encontrar el lugar exacto donde habían colocado la rampa y las cámaras?

Para conseguirlo tuvimos que volver a las imágenes, reconocer montañas, seguir pistas agrícolas, medir distancias en Google Earth y aprender a distinguir carrascas y bancales.

También nos equivocamos. Durante unas horas buscamos en lugares que no eran e incluso llegamos a dudar de que el salto se hubiera realizado realmente en Novales.

Hasta que todas las pistas comenzaron a señalar el mismo punto.


El making of: ahora podemos ver cómo lo hicieron

Cuando ya habíamos terminado esta reconstrucción, el equipo de Danny León publicó 30 SECONDS | THE ECLIPSE STORY, un making of de más de 35 minutos que permite ver todo el trabajo realizado para conseguir la imagen.

Y verlo después de haber localizado el lugar resulta especialmente interesante.

El vídeo confirma buena parte de lo que habíamos reconstruido. La rampa estaba situada en el borde del saso y los fotógrafos trabajaban abajo, junto a la pista y en los campos de rastrojo. En el propio vídeo la distancia entre ambos puntos se redondea en unos 500 metros; nuestra medición entre los puntos localizados es de aproximadamente 456 metros.

Fotógrafos, Danny León sobre la rampa y Sol durante la preparación de la fotografía del eclipse

Tres elementos que tenían que quedar perfectamente alineados: los fotógrafos abajo, Danny León sobre la rampa y el Sol. Fotograma del making of 30 SECONDS | THE ECLIPSE STORY.

El documental permite descubrir, además, todo el trabajo que no se veía en el vídeo viral.

El día anterior limpiaron el terreno y montaron una rampa de unos dos metros de altura. Mientras se construía, los fotógrafos fueron buscando desde abajo la posición adecuada y comunicándose continuamente por teléfono con el equipo situado en lo alto del saso.

Esperaron hasta el atardecer para comprobar la alineación con el Sol y continuaron haciendo pruebas incluso de noche. Colocaron focos detrás de la rampa para estudiar cómo quedaría recortada la silueta de Danny durante la oscuridad del eclipse.

Al día siguiente volvieron a ensayar una y otra vez. Para conseguir la velocidad necesaria utilizaron un winch: un motor que, mediante una cuerda, arrastraba a Danny antes de llegar a la rampa y le permitía repetir los saltos con rapidez.

Mientras tanto, los fotógrafos ajustaban sus posiciones en los rastrojos. Habían estudiado y marcado previamente varios puntos, pero en los últimos minutos todavía tuvieron que desplazarse para mantener correctamente el encuadre mientras el Sol iba descendiendo.

¿Y los famosos 30 segundos?

El propio making of se titula 30 SECONDS y muestra que el plan era aprovechar aquella brevísima ventana para intentar más de un salto.

Sin embargo, el cálculo del Instituto Geográfico Nacional para el punto donde hemos localizado la rampa da aproximadamente 20 segundos de totalidad.

Por eso preferimos mantener ambas cosas separadas: los 30 segundos forman parte del relato y de la planificación del equipo; los 20 segundos son el resultado astronómico que obtenemos para ese punto concreto.

Precisamente esta diferencia fue una de las pistas que más nos confundió cuando intentábamos localizar el lugar.

Cuando llegó el momento decisivo, todo tenía que funcionar a la vez: Danny, el winch, la rampa, los focos, las cámaras, los teleobjetivos y las comunicaciones entre arriba y abajo.

Danny siguió saltando mientras desde abajo le pedían un intento tras otro. Hasta que, finalmente, llegó la confirmación:

«La tenemos».

Después llegaron los abrazos y la euforia. Meses de preparación y dos días de trabajo sobre el terreno habían desembocado en unos pocos segundos.

El making of permite ver cómo consiguieron la fotografía.
Nuestra investigación ha permitido reconstruir dónde se hizo y por qué aquel lugar hacía posible la alineación.

Merece la pena ver el making of completo:

▶ Ver 30 SECONDS | THE ECLIPSE STORY

Nota: las simulaciones de esta entrada han sido elaboradas por Caminos de Barbastro a partir de la localización estudiada, las cotas aproximadas del terreno y los datos astronómicos del eclipse. Son recreaciones explicativas y no reproducen la fotografía original.

🏘️ Y después del eclipse... visitamos Novales

La búsqueda del lugar donde se realizó el salto nos llevó hasta Novales. Nueve días después del eclipse regresamos para conocer el pueblo: su castillo, la iglesia románica, el río Guatizalema, el Molino de Ferrer y el antiguo Azud de Novales.

→ Descubrir Novales

Daniel Vallés Turmo

Agosto de 2026

Acceso a guías y rutas (pinchar)




domingo, 16 de agosto de 2026

Mirador Starlight de Arcusa: de las Tres Sorores a la Estrella Polar

Mirador Starlight del Mesón de Arcusa: un lugar para mirar el cielo

De las Tres Sorores a la Estrella Polar, una excursión para disfrutar de día y de noche.

Indicador de Polaris en el Mirador Starlight del Mesón de Arcusa
El indicador de Polaris fue lo primero que me llamó la atención al llegar al mirador.
🌟 Mirador Starlight del Mesón de Arcusa
📍 Sobrarbe · Huesca
🏔️ Panorámica del Pirineo durante el día
⭐ Observación del cielo durante la noche
🥾 Dolmen de Pueyoril a unos 300 metros
🪨 Ruta de los Tres Dólmenes: 8,5 km. Requiere GPS
🚗 Posibilidad de realizar una excursión circular desde Barbastro
🍴 Restaurante en Arcusa
🛏️ Alojamientos próximos en Arcusa y Paúles de Sarsa

Hay miradores a los que acudimos para contemplar un paisaje. El Mirador Starlight del Mesón de Arcusa, en Sobrarbe, propone algo un poco diferente: mirar el paisaje durante el día y volver a levantar la vista cuando llega la noche.

Cuando lo visité, el cielo estaba bastante cubierto y las nubes ocultaban buena parte del Pirineo. Pero conocía bien estas vistas y sabía lo que había detrás.

En un día despejado, desde esta meseta se contempla una extraordinaria panorámica del Pirineo, con las Tres Sorores —Monte Perdido, Cilindro y Añisclo— y las Tres Marías dominando el horizonte.

De hecho, la aproximación a Arcusa ya merece por sí sola el viaje. En determinados puntos de la carretera, el macizo del Monte Perdido aparece directamente frente a nosotros, como si la carretera nos llevara hasta él. Tenemos esta sensación durante casi 1,5 kilómetros.

Carretera llegando a Arcusa con el macizo de Monte Perdido al fondo
Llegando a Arcusa, el macizo del Monte Perdido aparece directamente frente a nosotros.

Pero al llegar al mirador descubrí que aquel lugar había sido preparado para contemplar un paisaje todavía mayor.

Había dos bancos inclinados para mirar cómodamente hacia arriba, paneles explicativos, un gran planisferio y, sobre todo, un indicador que inmediatamente llamó mi atención.

POLARIS — 431 años luz

La flecha señalaba hacia la Estrella Polar.

Uno de los 12 Miradores Starlight de Sobrarbe

El del Mesón de Arcusa forma parte de una red de 12 Miradores Starlight repartidos por toda la comarca de Sobrarbe, desde los valles del Pirineo hasta las sierras situadas al sur de Aínsa.

En el mapa podemos ver su distribución. El Mesón de Arcusa es el número 5, situado en la parte meridional de Sobrarbe, muy cerca de la Sierra de Sevil.

Mapa de los 12 Miradores Starlight de Sobrarbe
Los 12 Miradores Starlight de Sobrarbe. El nº 5 corresponde al Mesón de Arcusa.

📍 Cómo llegar al Mirador Starlight del Mesón de Arcusa

El Mirador Starlight del Mesón de Arcusa (nº 5 del mapa) se encuentra junto a la carretera, en las proximidades de Arcusa, y se puede llegar directamente en coche.

Desde Barbastro podemos convertir la visita en una bonita excursión circular: ir por Colungo y Lecina y regresar por El Grado. Así podemos combinar el mirador con otros lugares de interés de la zona.

Cuando llega la noche

Durante el día nuestra mirada termina en las montañas. Cuando oscurece, el horizonte desaparece y el paisaje cambia completamente.

Los bancos del mirador están pensados precisamente para sentarse o reclinarse y mirar el cielo. Los paneles ayudan a conocer la Luna y algunos de sus principales accidentes, mientras que un gran planisferio permite descubrir qué estrellas y constelaciones podemos observar dependiendo del día y de la hora.

Bancos inclinados del Mirador Starlight del Mesón de Arcusa
Dos bancos inclinados permiten observar cómodamente el cielo nocturno.

No hace falta ser aficionado a la astronomía. Quizá precisamente lo interesante de un lugar como este sea poder comenzar por algo tan sencillo como intentar reconocer una constelación.

O encontrar una estrella.

Y si hay una estrella especialmente apropiada para comenzar, es Polaris, la Estrella Polar.

¿Por qué la Estrella Polar nos señala el norte?

La Tierra gira sobre sí misma y, debido a ese movimiento, durante la noche tenemos la impresión de que las estrellas se desplazan lentamente por el cielo.

Sin embargo, hay una que parece permanecer prácticamente en el mismo lugar.

Es la Estrella Polar.

La razón es que Polaris se encuentra muy próxima a la prolongación hacia el norte del eje de rotación terrestre. Por ello, mientras las demás estrellas parecen girar a su alrededor a lo largo de la noche, ella apenas cambia aparentemente de posición.

⭐ ¿Por qué es tan importante Polaris?

Durante siglos ha servido para orientarse en el hemisferio norte porque su posición nos indica aproximadamente el norte geográfico.

Incluso su altura sobre el horizonte proporciona una información sorprendente: coincide aproximadamente con la latitud desde la que estamos observando.

Pero primero tenemos que encontrarla.

Una manera muy sencilla de encontrar Polaris

Cuando era scout me enseñaron una forma de localizar la Estrella Polar que todavía recuerdo.

Primero hay que buscar una de las figuras más fáciles de reconocer del cielo: la Osa Mayor, ese enorme «carro» formado por siete estrellas.

Después buscamos las dos estrellas situadas en el extremo del carro, Merak y Dubhe.

Imaginamos la distancia que existe entre ambas y prolongamos esa línea unas cinco veces en la dirección que va desde Merak hacia Dubhe.

Al final encontraremos una estrella.

Esa es Polaris.

Recreación nocturna del Mirador Starlight del Mesón de Arcusa mostrando la Osa Mayor, la Osa Menor y Polaris
Recreación nocturna: prolongando unas cinco veces la distancia entre Merak y Dubhe, en la Osa Mayor, podemos localizar Polaris.

La Estrella Polar forma parte en realidad de otra constelación, la Osa Menor, y se encuentra en el extremo de su «cola».

Décadas después de haber aprendido aquel pequeño truco, encontrarme en el Mesón de Arcusa con un enorme indicador señalando hacia Polaris me hizo recordar inmediatamente aquellas noches de scout en las que aprendíamos a orientarnos mirando el cielo.

El osito de la Osa Mayor

Y la Osa Mayor me trae también otro recuerdo.

Quienes fuimos niños a finales de los años setenta y comienzos de los ochenta seguramente recordamos a Félix Rodríguez de la Fuente y aquella canción que Enrique y Ana le dedicaron después de su muerte.

Amigo Félix hablaba del cielo y de aquel entrañable «osito de la Osa Mayor».

Para muchos niños de aquella generación, probablemente fue una de las primeras veces que escuchamos hablar de la Osa Mayor, aunque entonces supiéramos muy poco de astronomía.

Muchos años después seguimos levantando la mirada buscando aquel «carro» en el cielo.

Y ahora sabemos además que puede conducirnos hasta la Estrella Polar. Escuchar la canción es volver a la infancia.

Mirar lejos durante el día

Merece la pena visitar el mirador también antes de que llegue la noche.

El Mesón de Arcusa se encuentra sobre una amplia meseta desde la que, cuando la atmósfera está limpia, el Pirineo ocupa buena parte del horizonte.

Las Tres Sorores y las Tres Marías aparecen al fondo, y el macizo de Monte Perdido acompaña también buena parte de la aproximación hacia Arcusa.

Arcusa con las Tres Sorores y las Tres Marías al fondo
Recreación de la panorámica del Pirineo desde el mirador en un día despejado.

El día que hice las fotografías del mirador las nubes impidieron disfrutar de toda la panorámica. Pero quizá eso me permitió fijarme más en algo que probablemente habría pasado a segundo plano en un día completamente despejado: aquel gran indicador que apuntaba hacia el cielo.

Durante el día podemos mirar montañas situadas a decenas de kilómetros.

Durante el día podemos mirar hacia el Pirineo. Cuando llega la noche, la misma mirada puede continuar muchísimo más lejos.

La luz de Polaris que vemos desde Arcusa ha necesitado alrededor de cuatro siglos para llegar hasta nosotros.

Y muy cerca, mirar miles de años hacia atrás

El entorno del Mesón de Arcusa permite además realizar otro viaje, esta vez hacia nuestro pasado.

Muy cerca se encuentran varios monumentos megalíticos que ya recorrimos en la Guía de la Sierra de Guara Oriental de Caminos de Barbastro.

La visita más sencilla es el dolmen de Pueyoril. Pasado el Mesón de Arcusa en dirección a Paúles de Sarsa encontramos el acceso y, mediante un sendero señalizado de apenas unos 300 metros, llegamos hasta el dolmen. Esta pequeña excursión al dolmen de Pueyoril es sencilla y muy recomendable.

Dolmen de Pueyoril cerca del Mesón de Arcusa
Dolmen de Pueyoril, a apenas 300 metros del Mesón de Arcusa.
🪨 Ruta de los Tres Dólmenes

Capilleta · Balanzas · Pueyoril

⚠️ Importante
La ruta completa de los Tres Dólmenes no está señalizada y algunos tramos discurren sin sendero definido. Es necesario llevar el recorrido GPS.
🪨 Ruta de los Tres Dólmenes: 8,5 km · requiere GPS
↕️ 260 metros de desnivel acumulado
⏱️ Unas 2 horas y 30 minutos 🥾 VER LA RUTA DE LOS TRES DÓLMENES

Resulta difícil no pensar que las personas que habitaron estas tierras hace miles de años también levantaban la mirada hacia un cielo que, sin iluminación artificial, debía de ser extraordinario.

No sabemos qué significado otorgaban a aquellas estrellas, pero sí podemos imaginar la importancia que el cielo, las estaciones y la orientación tuvieron para quienes vivían mucho más ligados que nosotros a los ciclos de la naturaleza.

Entre la Sierra de Sevil y el Pirineo

Apenas unos kilómetros separan este lugar de la Sierra de Sevil, un territorio que hemos recorrido también en Caminos de Barbastro al intentar comprender el nacimiento del paisaje actual.

🏔️ EL NACIMIENTO DEL PAISAJE ACTUAL

Aquí se encuentran, por tanto, escalas de tiempo extraordinariamente diferentes.

La geología nos lleva a millones de años.
Los dólmenes, a miles.
La carrasca de Lecina, a siglos.
Y cuando levantamos la mirada hacia las estrellas, comenzamos a medir las distancias en años luz.

Quizá uno de los atractivos de recorrer este territorio sea precisamente ese: descubrir que el paisaje que contemplamos es el resultado de historias escritas a escalas de tiempo muy diferentes.

Una excursión circular desde Barbastro

El Mirador Starlight del Mesón de Arcusa puede ser también el centro de una bonita excursión circular.

🚗 UNA EXCURSIÓN PARA TODO EL DÍA

Barbastro → Colungo → Lecina → Mesón de Arcusa → El Grado → Barbastro

🌳 Carrasca de Lecina
🪨 Dólmenes del entorno de Arcusa
🏔️ Panorámicas del Monte Perdido
🌅 Atardecer desde el mirador
⭐ Observación de Polaris y del cielo nocturno 🗺️ VER RUTA EN GOOGLE MAPS

Desde Barbastro podemos dirigirnos hacia Colungo y Lecina. Allí merece la pena detenerse para conocer su extraordinaria carrasca, un lugar al que ya dedicamos la entrada Un día en Lecina. La Carrasca de Lecina fue elegida Árbol Europeo del Año en 2021, después de una campaña en la que desde Caminos de Barbastro pusimos mucho empeño para ayudar a conseguirlo. Aquí puedes recordar cómo vivimos aquel concurso.

🌳 DESCUBRIR LA CARRASCA DE LECINA

Desde Lecina continuamos hacia el Mesón de Arcusa.

Podemos acercarnos al dolmen de Pueyoril, visitar Arcusa o simplemente disfrutar del paisaje y esperar en el mirador a que se acerque el atardecer.

Si disponemos de más tiempo y tenemos experiencia en senderismo, podemos realizar la Ruta de los Tres Dólmenes. Si preferimos continuar en coche, otra posibilidad es acercarnos a Santa María de Buil o Las Bellostas. La carretera nos permite adentrarnos en la Sierra de Sevil y descubrir algunos miradores extraordinarios sobre este territorio.

Después podemos regresar hacia Barbastro por El Grado, completando así una ruta circular por carretera.

Pero existe otra posibilidad que quizá permita disfrutar todavía más del lugar.

Esperar a que oscurezca completamente.

Comer en Arcusa

Si queremos convertir la visita en una excursión de día completo, podemos comer en el propio Arcusa, a pocos kilómetros del Mirador Starlight.

🍴 El Fogón de Arcusa
Restaurante situado en Arcusa, muy cerca del mirador. 🍴 VER RESTAURANTE

Dormir cerca del mirador

Observar las estrellas requiere tiempo.

Nuestros ojos necesitan acostumbrarse a la oscuridad y el cielo necesita alejarse de las últimas luces del atardecer.

Quien quiera disfrutar tranquilamente del Mirador Starlight sin tener que regresar después de noche hasta Barbastro dispone de alojamientos muy próximos.

🛏️ El Cóndor · Paúles de Sarsa
A pocos kilómetros del Mirador Starlight. VER ALOJAMIENTO
🛏️ Hotel Tierra Buxo · Arcusa
En el propio entorno de Arcusa. VER ALOJAMIENTO

Eso permite convertir la excursión en una pequeña escapada: recorrer durante el día algunos de estos lugares, contemplar el atardecer sobre el Pirineo y regresar después al mirador cuando el cielo esté completamente oscuro.

Entonces solo queda sentarse.

Y mirar hacia arriba.


De las Tres Sorores a Polaris

Quizá eso sea lo que más me gustó del Mirador Starlight del Mesón de Arcusa.

No es únicamente un lugar para aficionados a la astronomía.

Es un lugar que nos invita a mirar.

Durante el día, la carretera nos conduce visualmente hacia el macizo de Monte Perdido. Desde el mirador contemplamos las Tres Sorores y las Tres Marías.

A pocos kilómetros podemos caminar entre restos dejados por personas que vivieron aquí hace miles de años.

Y cuando desaparece la última luz del día, podemos sentarnos en uno de esos bancos, levantar la cabeza y buscar aquel viejo carro que algunos aprendimos a reconocer cuando éramos niños.

Localizamos la Osa Mayor.
Buscamos Merak y Dubhe.
Prolongamos cinco veces la distancia entre ellas.

Y allí estará Polaris.

Prácticamente inmóvil mientras el cielo parece girar a su alrededor, señalándonos el norte como ha hecho durante generaciones.

Quizá entonces recordemos también aquella canción de nuestra infancia y al pequeño osito de la Osa Mayor.

Y durante un rato, simplemente, volvamos a mirar el cielo.


Las fotografías pertenecen a la colección personal del autor. Las recreaciones del mirador durante el día y la noche han sido realizadas para mostrar la panorámica del Pirineo en un día despejado y explicar la localización de la Estrella Polar.

Contenido desarrollado por el autor con el apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Agosto de 2026

Acceso a guías y rutas (pinchar)




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