lunes, 2 de julio de 2018

El camión del Peix

El día 29 de junio de 2018 falleció mi tío José María Turmo Barrabés, de Casa El PEIX de Serraduy. He subido muchas veces a visitarlo y de esas conversaciones han surgido el amor por el Isábena y las guías del Camino de San Ramón y la Sierra de Sis editadas en el 2016. Cada vez que le preguntaba por un lugar, me contaba una anécdota.

Su vida en Casa Barbero de Labuerda (1923-1947). 24 años.

Nació en “Casa Barbero” de Labuerda en setiembre del año 1923. De su padre aprendió el oficio de la peluquería. Le cogió la guerra civil de adolescente. Aprendió a tocar el violín, yendo a clases en bicicleta a Boltaña. José María estaba fascinado por los camiones que veía pasar de niño por la carretera, especialmente el de Viñola de Ainsa que veía que, en ocasiones, lo conducía su hijo que tenía su misma edad, unos 14 años.

En 1942 hay una gran riada que arrasa con las huertas y la posibilidad de alimentar a los cerdos. Todos los hermanos tienen que salir a trabajar aunque sea solo por la comida. Mi madre Amparo y mi tía Margarita van a Zaragoza a servir. A mi tío José María le toca ir al servicio militar en Zaragoza. En la foto vemos a los tres en el Parque Grande en el año 1946. La foto está hecha con su propia cámara.

Amparo, José María y Margarita Turmo Barrabés en 1943

La cámara fotográfica la consigue comprándola con cupones pensando que sería un negocio el hacer foto a los soldados, pero pronto se da cuenta que no. Así, que por las tardes se dedica a cortar el pelo a las familias de los militares. También va a clases de violín.

Su madre María muere joven en 1946. Todavía está en la mili. Para llegar al entierro, le tocó andar por las traviesas del tren el tramo entre Selgua y Barbastro de noche. Mi madre también regresa a casa para cuidar a sus hermanos. Al funeral vino la abuela María de Merli, que José María la llevó de vuelta en bicicleta sentada en la barra y agarrada del manillar hasta Morillo de Liena.

Al finalizar el servicio militar se compra un vieja camioneta “gorrinena” (era un taxi de Barcelona al que se le había adaptado una caja de madera con compartimentos) para transportar cerdos pequeños. En aquella época todas las casas tenía al menos dos cerdos para el consumo propio. Fue precisamente llevando cerdos pequeños a la feria de Graus, que consigue un viaje para llevar cerdos comprados a Serraduy. Allí conoce a Amalia de Casa El Peix, de quien le habían hablado.

Origen de la fonda de Casa El Peix de Serraduy

Para carnaval de 1947, todavía de luto, fue en bicicleta hasta Morillo de Liena. La dejó en Casa Correu para subir andando hasta Merli. Tocó el violín en la fiesta y al día siguiente su tío Joaquín le acompañó andando hasta Serraduy pasando por Carrasquero. Así conoció a la que sería su mujer Amalia Barrabés de Casa Peix, casándose a los pocos meses en Serraduy.
Sus hermanos en Labuerda había comenzado a construir una panadería y una tienda junto al barranco, que abrieron en 1950, siendo el origen de los actuales hotel y panadería Casa Turmo.


Su vida en Casa El Peix de Serraduy (1947-2018). 71 años.

Cuando José María llega a Serraduy la carretera finaliza allí. Ver mapa inferior. Donde está actualmente el Hotel El Peix es donde había un cobertizo en que se cerraba el coche de línea.

Serraduy en un mapa de 1952

La carretera hasta Obarra estaba en construcción. Casa El Peix estaba abierta como fonda desde 1915, siendo un lugar de unión para las personas del valle. Compraron un camión para que José María y su cuñado Juan se dedicaran al comercio en el valle. La foto es del libro de Paquita Ballarín de 1988 “Ribagorza, historia de una metamorfosis”. Es el camión con el perro y su cuñado Juan.

Primer camión con su cuñado Juan

Los martes subían camiones de Graus y la Puebla de Roda a vender por los pueblos del Isábena. Los camiones se quedaban en la carretera. Tocaban los cláxones y los perros subían a los pueblos que estaban en la ladera, como podemos ver el mapa inferior: Biescas de Obarra, Pardinella, Beranuy, Morens, Ballabriga y Calvera. Los vecinos bajaban con los animales hasta la carretera. Con el tiempo, han ido creciendo los barrios de la carretera.

Mapa en que se ve como los pueblos de Isábena estaba en las laderas

En el primer viaje, subieron utensilios que pensaban podían interesar, pero nadie se acercaba a su camión. Lo comentaron con el padre de Amalia, Ramón Barrabés. Le comentaron que más que vender, se traían recados. Y ellos no eran conocidos, por lo que la gente no se les acercaba. En el siguiente viaje, subió Ramón y les presentó a los vecinos. A partir de entonces, ya comenzaron a vender. La fonda del Peix servía como lugar donde se dejaban los recados de las necesidades. Más adelante, en las Herrerías hicieron un pequeño almacén para guardar productos.
Era un momento en que los pueblos estaban poblados y se hacían muchos remiendos con los nuevos materiales, como la uralita para arreglar los tejados, pero a la vez ya comenzaba el despoblamiento a las ciudades.

A los pocos años, José María se independizó de su cuñado. Hacía viajes para lo que tocara. Uno de ellos era la cercana mina de carbón que había en Cajigar. Ver mapa inferior. Hacía viajes hasta la estación de tren de Barbastro.

Minas de carbón de Cajigar

También de maderos a Zaragoza. El perro iba encima de la carga y se bajaba unos kilómetros antes para avisar que iba a llegar el camión. También servía como guardián para que no hubiera hurtos.

Los pueblos altos, como Soperún e Iscles vivían de la cría de animales de labranza. Le tocaba llevar a los caballos a las ferias, sobre todo a la de Huesca. Y, también, subir pacas de alfalfa para la alimentación de los animales. Mi tío subía hasta el “Coll del Vent”, pasado Cajigar. Tocaba el claxon y allí venían con caballos para buscarlas.

Ante la necesidad de leche en las ciudades y el haber un lugar de recogida en Campo, hubo una reconversión a la cría de vacas para leche. José María hacía la recogida de las lecheras de aluminio de 40 litros de capacidad para llevarlas hasta Campo. En la vuelta, compraba los recados que le habían pedido los vecinos. Le comentaban de la empresa que se comprara una camión cisterna, pero el prefirió seguir con las lecheras para poder hacer los recados. En el mapa inferior, vemos la ruta que hacía.

Recorrido de recogida de leche por el valle del Isábena

Además de un beneficio económico estaba haciendo un bien social con el tema de los recados e, incluso, el transporte de personas, porque el camión tenía la posibilidad de transportar 5 personas, dos junto al conductor y tres detrás.

En la foto inferior vemos el antiguo Peix, el nuevo que se hizo en los años 70 y el camión que llevaba José María. Una de las cosas que impresiona de este hotel es su proximidad al río. Cuenta con unos cimientos enormes. Las piedras de río las traía José María en la vuelta del reparto.

Peix antiguo y nuevo con el camión aparcado

En aquella época era un hotel de categoría para el valle y era muy concurrido en los veranos. Realmente, fueron pioneros.

Podría hablar y hablar de mi tío José María. En el año 2013 ya publiqué en el blog un artículo sobre el “Porte con caballerías y carros"· 

Sirva este artículo de homenaje a las personas que como él ha sido motores sociales del lugar donde ha vivido. Personas imprescindibles.


Sus descendientes, estando él en vida ya instalaron un horno de pan y repostería en Serraduy

Logotipo "el Pan de Antes"

En el 2020 abren un dispensador en la cercana población de Roda de Isábena.


Dispensador de Pan  en Roda de Isábena


Daniel Vallés Turmo, 2 de julio de 2018