domingo, 16 de agosto de 2026

¿Cómo se hizo la famosa fotografía del eclipse total sobre el Pilar de Zaragoza?

🌑 ¿Cómo se hizo la famosa fotografía del eclipse total sobre el Pilar de Zaragoza?

Al día siguiente del eclipse total del 12 de agosto de 2026, la NASA seleccionó como Astronomy Picture of the Day una espectacular fotografía realizada en Zaragoza por Ruiyu Zhang (DuskPiper) ,que tuvo una gran repercusión en Aragón y en el resto de España.

Esta fotografía despertó especialmente mi curiosidad porque durante los días anteriores al eclipse había estado estudiando su recorrido y buscando lugares desde los que observar la totalidad.

Ese trabajo terminó convirtiéndose en la entrada ¿Dónde ver el eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026?  , en la que recorrí distintos puntos de Los Monegros para elegir desde dónde contemplarlo.

Después de haber estudiado el eclipse sobre el mapa y, sobre todo, después de haberlo visto con mis propios ojos, la fotografía del Pilar me produjo una enorme curiosidad. Sobre todo al no encontrar ninguna que se acercara a su belleza y he buscado bien. Si alguien encuentra alguna, me gustaría conocerla.

¿Cómo había conseguido el fotógrafo construir una imagen tan espectacular?

Así que decidí hacer el camino al revés: partir de la fotografía y tratar de reconstruir cómo pudo realizarse.

El eclipse aparece sobre la basílica del Pilar de Zaragoza y toda la escena se prolonga en las aguas del Ebro.

Eclipse total de Sol sobre la basílica del Pilar de Zaragoza
Eclipse total de Sol sobre la basílica del Pilar y reflejado en el río Ebro en Zaragoza. Fotografía: Ruiyu Zhang (DuskPiper). Seleccionada por NASA como Astronomy Picture of the Day.

Es una de esas fotografías que parecen haber reunido en un instante todos los elementos necesarios: el eclipse, el Pilar, el río y el reflejo.

Pero precisamente por eso me surgió una pregunta:

¿Cómo se consigue una fotografía así?

Quienes contemplamos el eclipse aquella tarde vimos un Sol muy bajo sobre el horizonte y un paisaje enorme a nuestro alrededor.

La cámara de Ruiyu Zhang nos muestra algo muy diferente: el Pilar ocupa gran parte del encuadre y el eclipse aparece perfectamente situado sobre sus torres.

Una imagen así difícilmente puede ser fruto de la casualidad.

1. Primero, vayamos al lugar

Antes de hablar de grados, azimuts o teleobjetivos, hay una manera mucho más sencilla de comprender la fotografía.

Podemos situarnos aproximadamente en el lugar desde el que tuvo que realizarse y mirar hacia el Pilar.

Google Earth Street View nos permite hacerlo.

Vista del Pilar desde la zona del Puente de la Unión
Vista aproximada del Pilar desde la zona del Puente de la Unión en Zaragoza. Google Earth

Esta vista nos ayuda a comprender aproximadamente la amplitud del paisaje que contempla una persona desde esa zona.

El Pilar aparece al fondo, relativamente pequeño. Delante tenemos una enorme extensión del Ebro y, alrededor, una parte considerable de la ciudad.

La distancia hasta la basílica supera el kilómetro.

El 12 de agosto, durante la totalidad, habría que añadir a este paisaje un pequeño Sol eclipsado situado muy bajo sobre el horizonte.

La fotografía de Ruiyu Zhang no empieza acercándose al Pilar. Empieza alejándose de él.

Pero ¿por qué precisamente desde aquí?

2. La respuesta estaba en el cielo

Para averiguarlo necesitamos conocer dónde se encontraba exactamente el Sol.

En Zaragoza, la totalidad comenzó a las 20:29:03. El máximo del eclipse se produjo a las 20:29:45 y la totalidad terminó a las 20:30:26.

En el momento del máximo, el Sol se encontraba:

☀️ Elevación: 6,03°
🧭 Azimut: 284,58°
Posición del Sol durante el máximo del eclipse en Zaragoza
Posición del Sol durante el máximo del eclipse: 6,03° de elevación y 284,58° de azimut en el puente de la Unión de Zaragoza. IGN

Los 6,03° explican perfectamente por qué recordamos el eclipse tan próximo al horizonte.

Pero para reconstruir la fotografía resultaba todavía más interesante el segundo dato:

284,58°

Si queríamos fotografiar el eclipse sobre el Pilar, había que buscar desde qué lugar de Zaragoza la basílica se encontraba aproximadamente en esa misma dirección.

3. Siguiendo al Sol con Google Earth

Abrimos Google Earth y comenzamos a desplazarnos río abajo.

Fuimos probando diferentes posiciones.

280°... 282°... 284°...

Hasta que llegamos a una zona donde la dirección hacia el Pilar prácticamente coincidía con la posición que tenía el Sol durante el eclipse y hacía posible aquella composición:

el Puente de la Unión.

Desde esa zona, situada aproximadamente a 1,3 kilómetros del Pilar, obtuvimos una dirección hacia la basílica de alrededor de:

284,5°

Dirección desde la zona del Puente de la Unión hacia el Pilar
Reconstrucción con Google Earth: desde la zona del Puente de la Unión en Zaragoza, la dirección hacia el Pilar se aproxima a los 284,5°.

La coincidencia con los 284,58° que tenía el Sol durante el eclipse es extraordinaria.

No sabemos el punto exacto en el que Ruiyu Zhang colocó su cámara, ni es necesario conocerlo.

Lo importante es que habíamos encontrado la zona desde la que aquella alineación era posible.

4. Para acercarse, primero había que alejarse

Aquí aparece otra de las claves de la fotografía.

El Sol estaba solamente a 6,03° sobre el horizonte. Puede parecernos muy poco, pero desde más de un kilómetro de distancia las torres del Pilar ocupan una altura visual mucho menor que cuando las contemplamos desde cerca.

La imagen de Street View que hemos visto al principio permite comprenderlo sin necesidad de hacer más cálculos: desde la zona del Puente de la Unión, el Pilar forma parte de un paisaje enorme.

Por eso, desde esa distancia, un Sol situado a seis grados sobre el horizonte puede aparecer perfectamente por encima de las torres.

Y entonces entra en juego la otra gran clave de la fotografía:

el teleobjetivo.

Nuestros ojos contemplan una escena muy amplia: el río, la ciudad, el cielo y un pequeño eclipse sobre el horizonte.

Un teleobjetivo hace algo muy diferente: selecciona solamente una pequeña parte de ese paisaje y permite que el Pilar y el eclipse llenen el encuadre.

El fotógrafo se aleja más de un kilómetro del Pilar y después utiliza una focal larga para acercar visualmente aquella pequeña parte de la escena.

Para acercar el eclipse al Pilar, primero había que alejarse del Pilar.

5. Otra fotografía nos proporciona una pista

Mientras buscaba imágenes realizadas aquella tarde en Zaragoza encontré otra fotografía especialmente interesante. Es de una persona que conoce muy bien Zaragoza y es reconocida en las redes sociales. Es una fotografía muy bonita, con un encuadre más amplio, que nos permite contemplar mejor el conjunto del paisaje.

Fue publicada por DStyleZgz  en Facebook y muestra el eclipse, las dos catedrales, el río Ebro y su reflejo.

Eclipse sobre Zaragoza visto desde el Puente de la Unión
El eclipse visto desde el Puente de la Unión. Con un encuadre más amplio, el Pilar, el eclipse y el Ebro aparecen formando parte de un paisaje mucho mayor. Fotografía: DStyleZgz. Fuente: publicación de D.Style / DStyleZgz en Facebook, 14 de agosto de 2026.

Pero lo más interesante para nuestra pequeña investigación estaba en la propia publicación.

DStyleZgz indicaba que las imágenes del eclipse habían sido captadas desde el Puente de la Unión.

«En imágenes, las fases del Eclipse Solar en Zaragoza capturadas desde el Puente de la Unión».

Precisamente la zona a la que nosotros habíamos llegado siguiendo los 284,58° del Sol sobre Google Earth.

La fotografía resulta además muy útil para comprender lo que estaba ocurriendo. Con un campo de visión más amplio, el eclipse aparece relativamente pequeño y podemos reconocer una parte considerable del paisaje: las catedrales, el río y su reflejo.

La fotografía de Ruiyu Zhang parte de esa misma geometría, pero realiza una elección completamente diferente: cierra mucho más el encuadre sobre el Pilar y el eclipse.

Y así empezamos a comprender cómo dos fotografías realizadas desde una zona semejante y durante el mismo eclipse pueden producir imágenes tan distintas.

El eclipse es el mismo. El Pilar es el mismo.
Lo que cambia es la forma de encuadrar el paisaje.

6. Tres maneras de mirar el mismo paisaje

Ahora podemos comparar tres formas diferentes de contemplar aquella misma escena.

Vista del Pilar desde la zona del Puente de la Unión

Street View

Desde la zona del Puente de la Unión, el Pilar aparece relativamente pequeño dentro de un paisaje enorme.

Eclipse fotografiado por DStyleZgz desde el Puente de la Unión

DStyleZgz

Una cámara registra el eclipse manteniendo todavía una parte considerable de Zaragoza y del Ebro.

Eclipse sobre el Pilar fotografiado por Ruiyu Zhang

Ruiyu Zhang

Un encuadre mucho más cerrado convierte el Pilar, el eclipse y su reflejo en los protagonistas absolutos.

Las tres imágenes hablan del mismo lugar.

Lo que cambia es la manera de mirarlo.

Y esto explica también por qué las fotografías realizadas aquella tarde desde distintos lugares de Zaragoza pueden ser tan diferentes.

El Sol estaba siempre en el mismo lugar del cielo.
Lo que cambiaba era el lugar desde el que cada persona lo contemplaba.

7. La fotografía comenzó mucho antes de apretar el disparador

Llegados hasta aquí, probablemente podemos reconstruir una parte importante del posible making of.

Antes del eclipse había que conocer la trayectoria que seguiría el Sol.

Había que imaginar un elemento del paisaje con el que pudiera relacionarse.

El Pilar era un candidato extraordinario.

Pero después había que resolver la pregunta decisiva:

¿desde dónde?

El fotógrafo tenía que buscar un lugar desde el cual, durante los breves instantes de totalidad, la dirección del Sol coincidiera con la basílica.

Después debía elegir la focal, preparar el encuadre y esperar.

Todo para un fenómeno cuya totalidad en Zaragoza duró apenas 83 segundos.

Un precedente: otro eclipse cuidadosamente planificado

Hay además un antecedente que ayuda a comprender mejor esta forma de trabajar.

Durante el eclipse anular del 14 de octubre de 2023, Ruiyu “Jerry” Zhang (DuskPiper) participó en la preparación de otra fotografía muy especial en el lago Abert, Oregón.

La escena había sido cuidadosamente preparada para que, durante el anillo de fuego del eclipse, Zhang pudiera pedir matrimonio a su pareja mientras ambos aparecían como pequeñas siluetas dentro del disco solar.

La fotografía fue realizada por su amigo Baolong Chen, situado a gran distancia de la pareja, y también terminó siendo seleccionada por NASA como Astronomy Picture of the Day.

Aquel precedente resulta especialmente interesante: antes de la fotografía del Pilar, DuskPiper ya había participado en otra imagen de un eclipse cuya composición dependía de elegir con precisión el lugar, la distancia y el momento.

Puede verse aquella fotografía y la explicación de NASA aquí:

NASA APOD — Eclipse Rings, 16 de octubre de 2023

No demuestra exactamente cómo preparó la fotografía de Zaragoza, pero sí muestra que la planificación previa de una alineación durante un eclipse no era algo nuevo para él.

No he encontrado una explicación del autor de cómo hizo la fotografía. Si alguien la encuentra, me gustaría conocerla.

Nosotros hemos hecho exactamente el camino contrario.

Partimos de la fotografía.

Buscamos dónde estaba el Sol.

Seguimos sus 284,58° sobre Google Earth.

Y terminamos aproximadamente en el Puente de la Unión. Después encontramos una segunda fotografía realizada precisamente desde allí.

8. Lo que ve el ojo y lo que puede hacer una cámara

La fotografía de Ruiyu Zhang no es exactamente la imagen que habría percibido una persona simplemente mirando hacia el Pilar desde aquella zona.

Y no tiene por qué serlo.

Nuestros ojos abarcan un campo visual muy amplio: el río, la ciudad, el cielo y, dentro de todo ese paisaje, un eclipse relativamente pequeño.

Un teleobjetivo hace algo diferente: reduce enormemente el campo de visión y llena el encuadre con una pequeña parte de aquella escena.

Comparación entre la visión humana y una cámara con teleobjetivo durante el eclipse sobre el Pilar
El mismo paisaje visto de dos maneras. Nuestros ojos abarcan un campo visual muy amplio; un teleobjetivo selecciona una pequeña parte de esa escena y hace que ocupe prácticamente todo el encuadre. Recreación explicativa.

Por eso el Pilar y el eclipse, que a simple vista ocupaban una parte relativamente pequeña de todo el paisaje, aparecen mucho mayores y adquieren todo el protagonismo en la fotografía.

El lugar no cambia.
El eclipse no cambia.
Lo que cambia es cuánto paisaje decide mostrar la cámara.

¿Cuánto podía acercar el teleobjetivo?

Podemos hacer una estimación aproximada utilizando el propio eclipse como referencia.

El Sol y la Luna ocupan en el cielo aproximadamente medio grado. En la fotografía publicada, el disco eclipsado ocupa solo una pequeña parte del ancho total de la imagen.

Comparando aproximadamente ambas proporciones, el encuadre publicado parece corresponder a un campo visual horizontal del orden de 10°.

En una cámara de formato completo, un campo visual de ese orden sería compatible aproximadamente con un teleobjetivo cercano a los 200 mm.

No podemos afirmar que esa fuera exactamente la focal utilizada, porque desconocemos el tamaño del sensor de la cámara y la fotografía pudo haber sido recortada posteriormente.

Pero la estimación sirve para comprender la magnitud del efecto: la cámara estaba mostrando solamente una pequeña parte del paisaje que una persona habría abarcado con la mirada.

Los aproximadamente 1,3 kilómetros no indican cuánto “acerca” el objetivo. Esa es simplemente la distancia entre la zona del Puente de la Unión y el Pilar.

La focal determina otra cosa: qué porción angular de todo ese paisaje llena finalmente la fotografía.

Después pueden existir también los habituales ajustes del revelado fotográfico: exposición, contraste, luces, sombras, color o nitidez.

Sin conocer el archivo original y el proceso seguido por su autor, no podemos determinar exactamente qué tratamiento recibió la imagen.

Pero para comprender la composición no necesitamos modificar la posición del eclipse ni del Pilar.

La geometría básica que hemos reconstruido era posible: el Sol estaba a 6,03° de altura y 284,58° de azimut, y río abajo existía una zona desde la que podía alinearse con la basílica.

La cámara hizo después el resto: seleccionar aquella pequeña parte del paisaje y convertirla en toda la fotografía.

9. Volvamos a mirar la fotografía

Después de hacer este pequeño recorrido podemos volver al principio y mirar otra vez la fotografía de Ruiyu Zhang.

Ahora sabemos dónde estaba el Sol.

Hemos seguido su dirección sobre Zaragoza.

Hemos visto cómo aparece realmente el Pilar desde la zona del Puente de la Unión.

Hemos encontrado otra fotografía del eclipse realizada desde ese mismo puente.

Y hemos comprendido el papel que pueden desempeñar la distancia, el teleobjetivo, el encuadre y el tratamiento fotográfico.

Sobre todo, hemos descubierto que probablemente esta fotografía comenzó mucho antes de aquellos 83 segundos de totalidad.

Alguien tuvo que imaginarla, buscar el lugar desde donde podía hacerse y estar allí cuando el Sol llegó al punto previsto.

Fotografía del eclipse total sobre la basílica del Pilar
Eclipse total sobre el Pilar. Fotografía: Ruiyu Zhang (DuskPiper). Fuente: NASA, Astronomy Picture of the Day.

Y ahora que sabemos un poco mejor cómo pudo hacerse, quizá podamos entender también por qué esta fotografía ha resultado tan poderosa.

La imagen de Ruiyu Zhang no muestra exactamente lo que habría visto una persona con sus propios ojos desde aquel lugar. Nuestra mirada habría abarcado un paisaje mucho mayor: el Ebro, Zaragoza, el cielo y, dentro de todo ello, un eclipse relativamente pequeño.

El teleobjetivo hizo otra cosa. Seleccionó una pequeña parte de aquella escena y convirtió el Pilar, el eclipse y su reflejo en los protagonistas absolutos.

Pero quizá ahí esté precisamente una de las razones por las que la fotografía nos impresiona tanto.

Porque una fotografía no tiene por qué reproducir exactamente lo que abarcaron nuestros ojos para representar lo que sentimos.

Quizá esta fotografía no muestre exactamente lo que vio el ojo humano.

Pero sí consigue transmitir algo de la emoción y el asombro que sentimos quienes contemplamos aquel eclipse total.

Y quizá por eso, entre miles de fotografías realizadas aquella tarde, esta imagen terminó dando la vuelta al mundo.

No porque reproduzca exactamente lo que vieron nuestros ojos,

sino porque quizá consigue representar mejor lo que sentimos.

Los datos sobre la posición y los horarios del eclipse proceden del visualizador de eclipses del Instituto Geográfico Nacional (IGN). La reconstrucción de la dirección hacia el Pilar se ha realizado con Google Earth. Las fotografías utilizadas mantienen indicada su autoría y procedencia en los correspondientes pies de imagen.

Contenido desarrollado por el autor con el apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Agosto de 2026

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