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viernes, 18 de septiembre de 2026

Bolturina: volver a caminar sus calles

La Cruz de Bolturina, en el cruce de la Calle de la Plaza y la Calle de Graus

Hace unos días intentamos devolver Bolturina al mapa.

El plano parcelario de 1976, las fotografías aéreas y la memoria conservada sobre el pueblo nos permitieron situar aproximadamente sus antiguas casas y recuperar el trazado de sus calles.

Ese trabajo puede verse en «Bolturina y Torreciudad: cuando cambió el camino» .

Pero mientras hacía aquel trabajo ocurrió algo que no había previsto.

Algunas fotografías antiguas comenzaron a encajar en el plano.

En ellas podíamos reconocer una casa, pero también el lugar desde el que había sido tomada la fotografía. Y, en algunos casos, incluso la dirección en la que estaba mirando quien apretó el disparador.

De pronto podíamos colocarnos al comienzo de la Calle del Olivo, junto a Casa Miranda; llegar al cruce donde estaba La Cruz; mirar hacia Calle Alta y encontrar Casa Sesa, Casa Juan y Casa Barri; o entrar en la Calle del Sol dejando Casa Juanico a nuestra derecha y Casa Sánchez al fondo.

El plano nos había permitido devolver Bolturina al mapa. Las fotografías nos permiten ahora intentar algo diferente: volver a caminar algunas de sus calles.

Bolturina sobre el mapa

Plano parcelario de Bolturina de 1976 con las antiguas casas identificadas
Localización de las antiguas casas de Bolturina sobre el plano parcelario de 1976. Identificación y ubicación de las casas facilitadas por José Antonio Castarlenas.
Explora el mapa. Puedes acercarte al antiguo caserío, seguir el trazado de sus calles y pulsar sobre los marcadores para conocer el nombre de las antiguas casas y otros lugares de Bolturina.

La localización es aproximada. Se ha realizado relacionando el plano parcelario de 1976 con las ortofotos y con la información conservada sobre las antiguas casas y calles. No pretende establecer una delimitación catastral exacta.

Las fotografías que aparecen a continuación se han situado únicamente cuando ha sido posible relacionarlas con suficiente seguridad con el plano y con el trazado de las antiguas calles.

Entramos en Bolturina

La entrada actual a Bolturina nos acerca a la iglesia de Santa Ana. Antes de llegar a ella, una fotografía antigua nos permite situarnos junto a la parte posterior de Casa Miranda (5).

A la izquierda aparece parcialmente Casa Ferrero (33), junto a la salida hacia el Camino de El Grado. Podemos comenzar aquí nuestro recorrido por la antigua Bolturina.

Parte posterior de Casa Miranda y Casa Ferrero hacia el Camino de El Grado
Parte posterior de Casa Miranda (5), en la salida hacia el Camino de El Grado. A la izquierda aparece parcialmente Casa Ferrero (33).

Continuando hacia Santa Ana llegamos al comienzo de la Calle del Olivo, una de las calles que conducían hacia el interior del caserío.

En esta parte encontramos primero Casa Fuster (4), situada frente a Casa Miranda.

Casa Fuster en la Calle del Olivo, frente a Casa Miranda
Casa Fuster (4), en la Calle del Olivo, frente a Casa Miranda.

Un poco más adelante, otra fotografía nos permite reconocer Casa Miranda (5) y Casa Layo (9). La iglesia de Santa Ana nos proporciona aquí una referencia especialmente útil para orientarnos dentro del antiguo caserío.

Casa Miranda y Casa Layo desde el comienzo de la Calle del Olivo
Comienzo de la Calle del Olivo. Casa Miranda (5) y Casa Layo (9), con la iglesia de Santa Ana como referencia.

Otra fotografía nos acerca todavía más a la iglesia de Santa Ana. Junto a ella volvemos a reconocer Casa Layo (9).

Esta vez la fotografía conserva algo más que la disposición de los edificios: conserva también a las personas y la vida de una de aquellas calles.

Vecinos de Bolturina junto a la iglesia de Santa Ana, con Casa Layo al fondo
Junto a la iglesia de Santa Ana. Tras la iglesia aparece Casa Layo (9). La presencia de sus vecinos nos devuelve también la imagen de una Bolturina todavía habitada.

Desde Santa Ana podemos continuar subiendo por la Calle del Olivo hacia el interior del pueblo. Otra fotografía nos permite seguir ese recorrido.

Al fondo aparece Casa Sesa (11), ya próxima al entorno de La Cruz. A nuestra izquierda quedaba Casa Layo (9), que acabamos de reconocer junto a la iglesia.

Calle del Olivo subiendo desde Santa Ana hacia La Cruz, con Casa Sesa al fondo
Calle del Olivo, subiendo desde Santa Ana hacia La Cruz. Al fondo, Casa Sesa (11); a la izquierda quedaba Casa Layo (9).

Siguiendo la calle llegamos finalmente a uno de los lugares que mejor nos permitirán orientarnos en Bolturina: La Cruz.

Llegamos a La Cruz

Hemos llegado al encuentro de la Calle de la Plaza con la Calle de Graus. Allí estaba La Cruz.

La Cruz de Bolturina en el cruce de la Calle de la Plaza y la Calle de Graus
La Cruz, en el cruce de la Calle de la Plaza con la Calle de Graus. A la izquierda, Casa Salinas (14).

La fotografía no conserva solamente la cruz. A la izquierda podemos identificar Casa Salinas (14) y reconocer el aspecto de aquel cruce cuando todavía formaba parte de un pueblo habitado.

La Cruz será a partir de ahora nuestro principal punto de referencia. Desde este lugar podemos recorrer distintas partes del antiguo caserío: la Calle de la Plaza, la Calle del Sol, la Calle Alta y, finalmente, la Calle de Graus.

Recorremos la Calle de la Plaza

Desde La Cruz podemos comenzar por la Calle de la Plaza.

Una fotografía nos permite avanzar por ella y reconocer varias construcciones que hasta ahora solamente teníamos situadas sobre el plano.

A la izquierda aparece Casa Salinas (14). A la derecha estaban las Escuelas (15) y Casa Mora (16), mientras que al fondo podemos reconocer Casa Costa (17).

Calle de la Plaza de Bolturina con Casa Salinas, las Escuelas, Casa Mora y Casa Costa
Calle de la Plaza. A la izquierda, Casa Salinas (14); a la derecha, las Escuelas (15) y Casa Mora (16); al fondo, Casa Costa (17).

La fotografía nos permite comprender algo que el plano apenas podía mostrarnos: cómo se sucedían las casas y los espacios de la Calle de la Plaza cuando Bolturina todavía estaba habitada.

Entramos en la Calle del Sol

Desde la Plaza podemos entrar ahora en otra de las calles principales del antiguo caserío: la Calle del Sol.

Una fotografía tomada desde la Plaza nos permite situarnos precisamente en su comienzo. Al fondo aparece Casa Obis (25) y, a la izquierda, en la esquina, podemos reconocer Casa Antón (26).

Comienzo de la Calle del Sol desde la Plaza, con Casa Obis y Casa Antón
Comienzo de la Calle del Sol visto desde la Plaza. Al fondo, Casa Obis (25); a la izquierda, en la esquina, Casa Antón (26).

Entramos ahora en la calle. Otra fotografía nos permite avanzar por ella: Casa Juanico (18) queda a nuestra derecha y Casa Sánchez (22) aparece al fondo.

Calle del Sol con Casa Juanico y Casa Sánchez
Calle del Sol. Casa Juanico (18) queda a la derecha y Casa Sánchez (22) aparece al fondo.

Otra fotografía nos permite contemplar este sector desde la parte baja de la Calle del Sol, mirando hacia arriba.

Siguiendo la calle podemos reconocer Casa Sánchez (22), Casa Joaquín (23) y Casa Ballarín (24).

Calle del Sol de Bolturina con Casa Sánchez, Casa Joaquín y Casa Ballarín
Calle del Sol vista desde la parte baja, mirando hacia arriba. Casa Sánchez (22), Casa Joaquín (23) y Casa Ballarín (24).

Las fotografías nos permiten contemplar así la Calle del Sol desde perspectivas diferentes y comprender mejor cómo se sucedían sus casas.

Recorremos la Calle Alta

Volvemos a tomar La Cruz como referencia para dirigirnos ahora hacia la Calle Alta.

Una primera fotografía nos permite reconocer Casa Sesa (11), Casa Juan (12) y Casa Barri (13). Casa Sesa vuelve a resultarnos familiar: ya la habíamos visto al fondo cuando subíamos desde Santa Ana por la Calle del Olivo.

Casa Sesa, Casa Juan y Casa Barri en dirección a Calle Alta
Casas Sesa (11), Juan (12) y Barri (13), en dirección a Calle Alta.

Continuando nuestro recorrido, otra fotografía conserva un tramo de la propia Calle Alta y nos permite reconocer Casa Andrés (31) y Casa Llanas (32).

Casa Andrés y Casa Llanas en la Calle Alta de Bolturina
Calle Alta. Casa Andrés (31) y Casa Llanas (32).

Podemos continuar un poco más. Otra fotografía nos permite reconocer Casa Salamero (30) y completar mejor el recorrido por esta parte del pueblo.

Casa Salamero en la Calle Alta de Bolturina
Calle Alta. Casa Salamero (30).

Las fotografías nos permiten así recorrer buena parte de la Calle Alta y reconocer algunas de las casas que formaban este extremo del antiguo caserío.

Por la Calle de Graus hacia la salida del pueblo

Regresamos una última vez a La Cruz. Desde allí podemos tomar ahora la Calle de Graus y seguirla hacia la salida del pueblo.

En este recorrido encontramos Casa del Royo (10). Una fotografía conserva precisamente esta parte de Bolturina y nos permite reconocer cómo era la calle.

Casa del Royo en la Calle de Graus de Bolturina
Casa del Royo (10), en la Calle de Graus, siguiendo desde La Cruz hacia la salida del pueblo.

En este mismo sector se encontraba la era de Casa Royo. Desde allí fue tomada otra fotografía que amplía nuestra mirada: a la izquierda aparece Casa Sánchez (22) y, a la derecha, Casa Vicén (19).

Al fondo podemos distinguir Secastilla.

Casa Sánchez y Casa Vicén vistas desde la era de Casa Royo, con Secastilla al fondo
Desde la era de Casa Royo, mirando hacia Secastilla. A la izquierda, Casa Sánchez (22); a la derecha, Casa Vicén (19).

Esta última imagen nos permite comprender algo más que la posición de unas casas. Desde la era de Casa Royo podemos mirar hacia la salida de Bolturina y hacia el paisaje que se abre en dirección a Secastilla.

Las calles empiezan así a enlazarse también con los caminos que comunicaban el pueblo con su entorno.

Las casas también eran familias

Hemos recorrido Bolturina siguiendo sus calles y reconociendo casas y nombres sobre el plano. Pero aquellas casas eran mucho más que un nombre y un número.

Detrás de cada una había una familia.

Al recorrer la Calle del Sol hemos pasado junto a Casa Juanico (18). Santiago, nacido en Bolturina, era de esta casa.

En esta fotografía aparece de niño junto a su hermano y sus abuelos, José Sin y Pilar Sesa, delante de la puerta de Casa Juanico.

Santiago, su hermano y sus abuelos delante de Casa Juanico en Bolturina
Santiago y su hermano, junto a sus abuelos José Sin y Pilar Sesa, delante de Casa Juanico. Fotografía cedida por Santiago.

El empedrado, la puerta, las paredes de la casa y, sobre todo, las personas nos devuelven por un instante a la Bolturina habitada.

No todo eran casas y calles

Pero la vida de un pueblo tampoco transcurría solamente dentro de sus casas y sus calles.

Había otros lugares utilizados cada día y, sobre todo, personas que les daban vida.

El lavadero y la fuente formaban parte de esos espacios cotidianos. Una fotografía conserva precisamente una escena camino del lavadero.

Vecinas de Bolturina camino del lavadero
Camino del lavadero de Bolturina. Una escena de la vida cotidiana del pueblo.

El propio lavadero de Bolturina aparece también en otra fotografía antigua. Son imágenes sencillas, pero nos permiten recuperar algo que los planos nunca podrían mostrarnos: cómo se utilizaban aquellos lugares cuando el pueblo estaba habitado.

Antiguo lavadero de Bolturina
El antiguo lavadero de Bolturina.

También conservamos una imagen de la fuente. Junto a ella aparece Eugenio Rausa, de Casa Ignacio (1). De nuevo, la fotografía no conserva solamente un lugar: conserva a una de las personas que lo conocieron y utilizaron.

Eugenio Rausa, de Casa Ignacio, junto a la antigua fuente de Bolturina
Eugenio Rausa, de Casa Ignacio (1), junto a la fuente de Bolturina.

La fuente es también uno de los lugares en los que la memoria de Bolturina ha vuelto a hacerse visible sobre el terreno. Amigos de Bolturina realizó trabajos de limpieza y recuperación de este espacio.

Amigos de Bolturina realizando trabajos de limpieza en la fuente
Trabajos de limpieza y recuperación de la fuente realizados por Amigos de Bolturina.

El lavadero y la fuente también han podido ser situados en el mapa. Junto a las casas y las calles, recuperan así su lugar algunos de los espacios que formaban parte de la vida cotidiana del pueblo.

Muchas fotografías antiguas no fueron tomadas para documentar Bolturina. Eran fotografías familiares, de vecinos o de momentos cotidianos. Pero detrás de aquellas personas puede haber quedado una fachada, una puerta, una calle o un rincón que hoy resulta difícil reconocer.

Cada fotografía puede conservar un pequeño fragmento del pueblo.

Volver a Bolturina

El 16 de septiembre volví a Bolturina después de pasar varios días situando sus casas y recorriendo sus calles sobre planos, ortofotos y fotografías antiguas.

Pensaba que, después de todo aquel trabajo, me resultaría más fácil reconocer el pueblo.

Ocurrió casi lo contrario.

La vegetación cubre buena parte del antiguo caserío. Muchas construcciones apenas pueden distinguirse entre las piedras y resulta difícil reconocer sobre el terreno unas calles que en el plano parecen perfectamente comprensibles.

Ruinas de Bolturina en septiembre de 2026
Bolturina en la actualidad. El GR-17 atraviesa un paisaje en el que la vegetación hace difícil reconocer buena parte del antiguo caserío.
En el mapa había conseguido volver a ver Bolturina. Al llegar físicamente a Bolturina, casi no conseguía verla.

Quizá por eso adquieren tanto valor estas fotografías.

No podemos reconstruir Bolturina exactamente como fue. Pero todavía podemos hacer algo más sencillo: reconstruir algunas miradas.

Volver a entrar en Bolturina junto a Santa Ana. Subir por la Calle del Olivo hasta La Cruz. Recorrer desde allí la Calle de la Plaza, la Calle del Sol y la Calle Alta, y salir finalmente por la Calle de Graus hacia el paisaje que se abre en dirección a Secastilla.

Durante unos instantes, volver a mirar el pueblo desde donde lo miraron quienes estuvieron allí.

Una memoria que todavía puede crecer

Esta página quiere quedar abierta.

En los álbumes familiares se conservan todavía fotografías que pueden permitirnos identificar otras casas, calles y rincones de Bolturina. No tienen por qué ser fotografías de edificios. Una escena familiar puede contener al fondo precisamente aquello que necesitamos para reconocer un lugar.

Si conservas alguna fotografía y puedes identificar la casa, el lugar, las personas o aproximadamente la fecha, puedes ayudarme a completar poco a poco esta memoria visual de Bolturina. Puedes ponerte en contacto conmigo a través del correo electrónico que aparece en el blog.

Otro modo de recuperar Bolturina

Este intento de recuperar la memoria de Bolturina no comienza ahora. Desde su creación en 2019, Amigos de Bolturina ha trabajado para conservar la memoria del pueblo y recuperar algunos de sus espacios.

En 2021 la asociación plasmó ese trabajo en el proyecto «El renacer de Bolturina». Se habían realizado ya labores de limpieza y acondicionamiento de la iglesia, el cementerio y la fuente, y se planteaba crear un pequeño centro de interpretación mediante fotografías, paneles y señalización. Resulta especialmente significativo que uno de sus objetivos fuera, precisamente, volver a situar Bolturina en el mapa.

El proyecto llegó más lejos. Un anteproyecto arquitectónico estudió la recuperación de la iglesia de Santa Ana, la conservación de algunas trazas del antiguo caserío y la adecuación del entorno de la fuente. No se trataba de reconstruir todas las casas, sino de conseguir que el antiguo pueblo volviera a ser reconocible dentro del paisaje.

Pero el paisaje tiene sus propios tiempos. La vegetación vuelve a ocupar rápidamente el espacio y, entre ella, resulta cada vez más difícil reconocer dónde estuvieron las antiguas casas y por dónde discurrieron sus calles.

Eso no significa que aquel proyecto no pueda retomarse algún día. Mientras tanto, aquella voluntad de recuperar Bolturina puede continuar también de otra manera.

Si ya resulta difícil devolver físicamente el pueblo al paisaje, todavía podemos devolverlo al mapa y a la memoria.

Situar sus casas, recuperar sus nombres, reconstruir sus calles, colocar las fotografías en el lugar donde fueron tomadas y recoger los recuerdos de quienes vivieron allí permite construir poco a poco una memoria digital de Bolturina.

No sustituye el trabajo realizado sobre el terreno. Lo prolonga de otra manera. Y quizá pueda conseguir algo importante: que, aunque la vegetación termine ocultando sus últimas huellas, Bolturina no vuelva a desaparecer.

Primero intentamos devolver Bolturina al mapa.

Ahora intentamos volver a caminar sus calles.

Contenido elaborado por el autor con apoyo de herramientas de inteligencia artificial para la documentación, contraste de información, análisis cartográfico y edición del texto.

Daniel Vallés Turmo

Septiembre de 2026

Acceso a guías y rutas (pinchar)

lunes, 23 de febrero de 2026

Brigida y Joaquina

Brígida y Joaquina

Entre la necesidad y la libertad, el puente fueron ellas.

Brígida y Joaquina
Brígida y Joaquina.

Mi abuela Joaquina Villacampa Ballarín (1879–1950) vino a Sarsa de Surta para casarse con mi abuelo Nicolás Vallés Javierre (1877–1953) en 1906. Ese mismo año, una hermana de Nicolás, Brígida Vallés Villacampa, se fue a Silves Bajo.

Hoy puede parecernos un intercambio casi medieval. Pero en el Pirineo de comienzos del siglo XX el matrimonio no era solo una decisión íntima: era también una decisión económica y social.

Las casas —más que edificios— eran unidades de trabajo, herencia y supervivencia. Su continuidad dependía del equilibrio entre familias. Y ese equilibrio, muchas veces, descansaba sobre las mujeres.

Eran ellas quienes asumían el traslado, el desarraigo y la adaptación a una nueva casa. No se hablaba de igualdad. Se hablaba de sobrevivir. La montaña era dura para todos, pero exigía a las mujeres una fortaleza silenciosa: sostener la casa, criar, trabajar y mantener el equilibrio familiar.

Mi madre contaba una anécdota: su madre, con siete hijos, apenas dormía para tejer de noche los calcetines de lana con los que vestirlos. Ese esfuerzo invisible también era parte del equilibrio.

La mortalidad era alta —la penicilina apenas comenzaba a difundirse— y ambas mujeres tuvieron siete hijos. Su resistencia fue cotidiana, sin discurso, sin reconocimiento. Pero sobre ella se sostuvo la continuidad de las casas.


Las casas de Brígida y Joaquina
Las casas de Brígida y Joaquina.

Alguien podría pensar que todo respondía únicamente al patriarcado. Y lo era, en gran medida. Pero también era una sociedad sin salarios, sin red de seguridad, donde la herencia recaía en uno y los demás debían buscar su lugar.

Los hombres que no eran herederos tampoco lo tenían fácil. O se quedaban ayudando al hermano, sin propiedad ni futuro propio, o se marchaban a servir. Mi abuelo materno, Antonio, el menor de ocho hermanos, vivió en carne propia cómo te empujaban a salir cuanto antes para no ser otra boca que alimentar.


El cambio

Tejiendo junto al fuego
Tejiendo junto al fuego.

En apenas cuatro generaciones hemos pasado de matrimonios marcados por la necesidad a la libertad de elegir. Ese cambio no cayó del cielo. Se construyó lentamente sobre la resistencia silenciosa de mujeres como ellas.

Construcción de la central de Seira
Construcción de la central de Seira (1912–1918).

La llegada del trabajo asalariado —con obras como la central de Seira— transformó aquel sistema de subsistencia. El salario supuso independencia. Y la independencia abrió posibilidades nuevas para hombres y mujeres.

Sus casas están arruinadas. Pero lo que sostuvieron permanece.

La libertad que hoy damos por hecha se levantó, piedra a piedra, sobre la resistencia silenciosa de mujeres como ellas. Comprenderlo no es nostalgia: es memoria.


Esta historia forma parte de una memoria familiar más amplia que ya conté en: Tu Sarsa, yo Silves .

Contenido desarrollado por el autor con el apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Febrero de 2026

miércoles, 28 de enero de 2026

Barbastro 2026. Lo que queda y lo que ya no está

Barbastro 2026. Lo que queda, lo que se perdió y lo que aún podemos imaginar

En enero de 2014 publiqué la entrada Barbastro 1779, siguiendo los monumentos señalados en el grabado de Palomino de la Vista Meridional de la Ciudad de Barbastro, incluido en el Atlante Español o Descripción general de todo el Reyno de España de Bernardo Espinalt y García (1779).

Aquel grabado ofrecía una imagen sintética de la ciudad: una vista donde se reconocen iglesias, conventos, hospitales, molinos, puertas, huertas y el río, componiendo un Barbastro todavía compacto, amurallado y profundamente ligado a su entorno.

Esta nueva entrada, Barbastro 2026, retoma ese recorrido con otra mirada. El objetivo es observar qué queda hoy de aquellos lugares, entender qué se ha transformado y, cuando ya no queda nada visible, recrear y explicar cómo fueron para facilitar la comprensión del Barbastro histórico.

La entrada queda abierta y en evolución, y se irá desarrollando progresivamente a medida que se incorporen textos, imágenes, recreaciones y vídeos.


Índice (21 propuestas)

  1. Catedral de Barbastro
  2. Hospital General
  3. Convento de las Capuchinas
  4. Convento de la Trinidad
  5. Convento de la Merced
  6. Convento de Santa Clara
  7. Santo Sepulcro
  8. Molinos
  9. Casa de la Misericordia
  10. Convento de los Capuchinos
  11. Puerta de San Francisco
  12. Convento de San Francisco
  13. Arrabal
  14. Puerta del Portillo
  15. Balsas de hielo
  16. Río Vero
  17. Ermita de San Juan / Santa Fe
  18. Huertas
  19. Casa del Marqués
  20. Torre Gregorio Palacín
  21. Patrimonio posterior

1. Catedral de Barbastro

La Catedral ha sido, durante siglos, el principal referente religioso y urbano de Barbastro. Su presencia articula el espacio histórico de la ciudad y permite entender la evolución arquitectónica y social del núcleo urbano.

En la entrada Catedral de Barbastro, se recrean todas las perspectivas dejando al monumento exento, cosa que hubiera sido posible, pero por circunstancias no se hizo.


Catedral de Barbastro. Perspectiva Oeste - Sur

2. Hospital General

El Hospital General formaba parte de la red asistencial de la ciudad, ligado históricamente a la iglesia y a la plaza de toros posteriormente. Su configuración original se ha visto alterada por profundas reformas, que dificultan hoy su lectura histórica, aunque ha permitido su conservación.

Iglesia de San Julián restaurada

3. Convento de las Capuchinas

El convento de las Capuchinas fue uno de los conjuntos religiosos que estructuraron el Barbastro del siglo XVIII. Aunque hoy con una comunidad religiosa muy pequeña, su ubicación y función forman parte del paisaje histórico de la ciudad.

Imagen antigua del convento de la capuchinas generada en color

4. Convento de la Trinidad

El convento de la Trinidad aparece representado en la vista meridional de 1779 como uno de los hitos urbanos. Su estudio permite comprender la implantación conventual en la Barbastro histórica.


5. Convento de la Merced

El convento de la Merced desempeñó un papel relevante en la vida religiosa y social de la ciudad.

Imagen generada en color de los pabellones de La Mercerd

6. Convento de Santa Clara

El convento de Santa Clara fue uno de los grandes conjuntos desaparecidos de Barbastro a finales del siglo XX. Hoy solo puede reconstruirse a partir de documentación histórica, testimonios gráficos y recreaciones visuales. Hoy en día, parece inaceptable que no se mantuviera su torre mudéjar.

Han hecho un video sobre su existencia y su destrucción. Recreo con IA la fachada oeste.


Convento de Santa Clara de Barbastro. Fachada oeste

7. Santo Sepulcro

El Santo Sepulcro fue un enclave de fuerte valor simbólico y religioso. Su localización y función ayudan a entender la espiritualidad y las devociones del Barbastro histórico medieval.

Imagen idealizada de la toma de Barbastro en 1064

8. Molinos

Los molinos fueron infraestructuras esenciales para la vida cotidiana y la economía de la ciudad. Estaban estrechamente vinculados al agua y al aprovechamiento del entorno natural.

Los molinos estaban en El Terrero. Debajo de esta zona el 28 de junio de 1888 se inauguró el ferrocarril de Barbastro a Selgua, 19 kilómetros, que le permitía a la ciudad la conexión nacional. Para mi creo que es una de las iniciativas que marcan el desarrollo de la ciudad durante el siglo XIX.

No ha quedado nada en el entorno donde estaba la estación. Únicamente el inicio de la Vía Verde hasta Monzón. En el colectivo queda “La burreta”, una locomotora de vapor que le costaba subir La Almunieta. Se ha regenerado en color esta foto emblemática de ella. Se trataba de una máquina de vapor Renfe Serie 230 2090 con una velocidad teórica de 90 kilómetros hora.

El 4 de diciembre de 2013 hice la entrada Vía de tren de Barbastro a Selgua.


Recreación en color de la fotografía de La Burreta en la estación de Barbastro

Uno de los últimos viajes de La Burreta en 1966

Uno de los últimos viajes de La Burreta en 1966

Andrés Botanch Callén escribió un libro y en el blog Historias del tren hay 5 entradas muy interesantes que cuenta su historia en el año 2025: Parte 1, Parte 2, Parte 3, Parte 4 y Parte 5.


9. Casa de la Misericordia

La Casa de la Misericordia refleja la dimensión asistencial de Barbastro. Fue un espacio destinado a la atención de los más vulnerables dentro del entramado urbano histórico, actualmente es una residencia de ancianos.

Se restauró en la segunda mitad del siglo XX para dejarla en su estado actual llamándose Casa Amparo.

Casa de la Misericordia. Imagen restaurada


10. Convento de los Capuchinos

El convento de los Capuchinos se situaba en uno de los accesos a la ciudad. Su relación con el entorno y con las puertas urbanas lo convierte en un elemento clave del paisaje históric


11. Puerta de San Francisco

La Puerta de San Francisco fue uno de los accesos principales a Barbastro. Formaba parte del sistema defensivo y de control de la ciudad amurallada. Se derribo en la primavera de 1936.

Video sobre las puertas de Barbastro (12 minutos)

Puerta de San Francisco. Imagen restaurada

12. Convento de San Francisco

El convento de San Francisco constituyó un importante conjunto religioso desde la edad media. La iglesia actual data del siglo XVI-XVII. La parte conventual ha sufrido distintas modificaciones en su recinto ocupado actualmente por la Plaza San Antonio.

Iglesia de San Francisco y Plaza de San Antonio antes de su actual estado

13. Arrabal

El arrabal representaba el crecimiento de Barbastro más allá de las murallas. En él se desarrollaba una vida urbana distinta, ligada al tránsito, al comercio y al contacto con el territorio.


14. Puerta del Portillo

La Puerta del Portillo era uno de los pasos principales de acceso a la ciudad. Permitía la comunicación entre el núcleo urbano y las zonas agrícolas y de huerta. Se conserva el nombre del puente.

Puerta del Portillo. Imagen restaurada

Video sobre las puertas de Barbastro (12 minutos)

15. Balsas de hielo

Las balsas de hielo formaban parte de una economía estacional hoy desaparecida. Su existencia estaba ligada a la conservación de alimentos y al aprovechamiento del clima.


16. Río Vero

El río Vero fue un elemento estructural de Barbastro. Más allá de su valor paisajístico, condicionó la economía, la industria y el desarrollo urbano de la ciudad.

El azud del Vero forma parte del antiguo sistema hidráulico de Barbastro ligado a la acequia del Molinar utilizada desde época medieval para mover molinos y abastecer actividades industriales. Aunque su aspecto actual es fruto de múltiples reformas, sus orígenes podrían remontarse a la Edad Media e incluso a la tradición hidráulica andalusí.

Azud río Vero Barbastro antes de 1965

Tras la riada de 1965 se encauzó el río Vero al atravesar Barbastro. Se ha intentado hacer la foto desde la misma perspectiva pero no es posible porque ahora está tomada desde el nuevo puente de Las Huertas. Desde el puente de San Francisco, el nuevo puente impide la perspectiva.

Azud río Vero 2026

Así vemos las siguientes diferencias:

1) Encauzamiento del río Vero.
2) Creación del aparcamiento y los paseos laterales.
3) Construcción del puente de Las Huertas.
4) Derribo de 2 casas de la Plaza Guisar y crecimiento de los pinos que impiden ver el solar y La Peñeta.
5) Derribo de la fachada de los Escolapios que daba al río Vero.

El cauce del río Vero inicialmente tras el encauzamiento era de cantos rodados con armadura de alambre, pero ahora está cubierto de hierba. Se ha intentado "embellecer" la canalización de muchas formas y el envejecimiento del hormigón y los líquenes van ayudando a que sea más natural.

17. Ermita de San Juan / Santa Fe

La ermita de San Juan, también conocida como Santa Fe, fue un enclave religioso hoy desaparecido. Su reconstrucción permite recuperar un espacio significativo del paisaje histórico de Barbastro.

En la entrada Circular de Santa Fe, https://caminosdebarbastro.blogspot.com/2014/01/barbastro-santa-fe-circular.html, se ha hecho una recreación.


Recreación de la fachada de la iglesia de Santa Fe

18. Huertas

Las huertas rodeaban la ciudad y garantizaban su abastecimiento. Constituyeron una transición continua entre el espacio urbano y el territorio agrícola.


19. Casa del Marques

La torre de la Casa del Marqués no aparece en el dibujo, lo que indica que se construyó más tarde. Tampoco se ven sus palacios renacentistas porque no sobresalen. En la foto, Casa del Marqués y Casa Padrós.

Casa del Marqués y Casa Padrós, principios siglo XX

20. Torre Gregorio Palacín

Tampoco aparece. Posiblemente todavía no estuviera construido. Pertenece a la época ilustrada. Jardín que se describe minuciosamente en el diccionario Madoz de 1845.

Torre de Gregorio Palacín

Más información en Villas Carretera de Graus.


21. Patrimonio posterior

Plaza de la Constitución

La plaza donde está el Ayuntamiento, el convento de la Hermanitas de los pobres y el colegio de los Padres Escolapios tenía este aspecto antes de su estilo historicista aragonés renacentista.

Plaza de la Constitución de Barbastro, 1936

Así queda la plaza tras su última modificación.

Plaza de la Constitución de Barbastro, 2026

Estación de Autobuses, 1955.

En el año 2025 se pinta un mural sobre su fachada. Lo que lleva a pensar sobre la conservación del patrimonio histórico.

Actuación en la Estación de Autobuses, 2025

Estación de Ferrocarril, 1880.

En 1969 desaparece el transporte de viajeros y en 1983 el de mercancías. La especulación inmobiliaria acaba haciendo que desaparezca. Más información en Viajeros al tren y Vía de tren a Selgua.

Estación de Tren de Barbastro. Principios siglo XX

Almacenes San Pedro de Barbastro, 1926

Los almacenes San Pedro se situaron primero en la Calle Argensola 14 y desde 1926 en la plaza del mercado. Supuso la demolición de los edificios de la época y la creación de un nuevo estilo de principios del siglo XX historicista, como otros 2 edificios de la plaza. En 1976 los almacenes pasan a llamarse Simeón, cerrándose en 1986. 

En el siglo XXI se restaura el edificio para hacer apartamentos conservando la fachada y puertas. En 2018 el ayuntamiento adquiere las dos plantas inferiores y los sótanos. En el año 2026 se finaliza la biblioteca municipal conservando parte del interior de los almacenes.


Almacenes San Pedro. Realidad recreada

Matadero Municipal de Barbastro, 1936

Desde 1936 el matadero municipal de Barbastro formó parte del paisaje urbano del camino de La Boquera. Durante más de sesenta años fue una infraestructura esencial para la economía local y para la vida cotidiana de la ciudad. Cada día veíamos cómo su camión descargaba las piezas enteras en las carnicerías, transportadas al hombro y sin ningún tipo de protección. Era otra época. Daba vida a la ciudad.

A finales de los años 90 cerró sus puertas al no adaptarse a la nueva normativa sanitaria. Hasta ahí, una historia común a muchas ciudades. Mientras en Huesca o Zaragoza antiguos mataderos encontraron nuevos usos culturales o sociales, en Barbastro el edificio fue derribado y en su solar se levantó un bloque de viviendas.

Antiguo matadero de Barbastro

Hospital de Distrito, 1866

Situado en el conjunto de San Julián. Hospital desde el siglo XVI. El pabellón data del siglo XIX donde fue declarado en 1866 hospital de distrito por la reina Isabel II. En la guerra civil fue hospital de campaña y después hospital psiquiátrico.

Hospital de Distrito, 1866

Casa de la Misericordia. Siglo XIX

Se restauró en la segunda mitad del siglo XX para dejarla en su estado actual llamándose Casa Amparo.

Casa de la Misericordia con el puente destruido. Imagen restaurada

La casa modernista que perdió Barbastro. 1920

Así pudo verse, en los años veinte, la villa que Ramón Valle Raso construyó en el nº 51 de la entonces carretera de Huesca (hoy avenida del Ejército Español).

Y la misma que yo veía cuando iba a estudiar al Seminario de Barbastro a comienzos de los años 80.

Una escalera de doble ramal curvo daba acceso a la planta superior. El remate ondulado coronaba la fachada con tres grandes florones cerámicos azules. En la verja, el trencadís policromo aportaba ese aire mediterráneo tan característico del modernismo catalán.


Fue una de las muestras más singulares del modernismo en el Somontano. Sin embargo, como tantas otras construcciones de comienzos del siglo XX, desapareció sin que apenas quedara memoria visual de ella.

Casa modernista. Avenida del Ejército Español. Recreación

Esta imagen es una recreación divulgativa basada en la documentación histórica publicada por María Pilar Poblador Muga en la revista Artigrama, donde se describe con detalle su estructura, decoración y contexto.

Cuartel General Ricardos de Barbastro, 1921

En servicio durante 75 años, desde 1921 hasta el 28 de junio de 1996.

Han pasado ya casi 30 años desde aquel cierre, motivado por el fin del servicio militar obligatorio, que dejó muchas instalaciones militares sin uso.

Y casi 20 años desde que, en 2007, se anunció un gran proyecto de viviendas que nunca llegó a realizarse, aunque sí se restauró el exterior del edificio central.

Hoy, mayo de 2026, el edificio permanece vacío, abierto al vandalismo y al deterioro progresivo tanto de su interior como de su exterior.

Lo que pudo ser una recuperación patrimonial se ha convertido en un espacio abandonado y marginal, rodeado de maleza y pintadas.

Si no se vuelve a cerrar la valla y a tapiar el edificio, el deterioro seguirá avanzando poco a poco.

Y con él, también se perderá una parte de la memoria de Barbastro que entonces se decidió conservar y no derribar, como ocurrió con el resto de los edificios del cuartel.

Cuartel General Ricardos, 1926

Video sobre el cuartel


Contenido elaborado con apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Enero de 2026

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