jueves, 23 de julio de 2026

Camino de la jubilación (5): Elegir la mejor fecha de jubilación

Camino de la jubilación · Capítulo 5

Elegir la mejor fecha de jubilación

No siempre conviene jubilarse el primer día que es posible.

Comparación de distintas fechas para elegir el mejor momento de jubilación

Este capítulo le ayudará a distinguir entre la primera fecha en la que podría jubilarse, su edad ordinaria de jubilación y la posibilidad de continuar trabajando después de esa edad.

Muchas personas preguntan únicamente:

«¿Cuál es el primer día en que puedo jubilarme?»

Sin embargo, la primera fecha posible no tiene por qué coincidir con la edad ordinaria ni ser necesariamente la que más le convenga.

La primera fecha en la que puede jubilarse no es necesariamente su edad ordinaria, y la edad ordinaria tampoco es una fecha límite que le obligue a jubilarse.

Por ello, antes de elegir una fecha conviene comprender qué significa cada uno de estos momentos.

Antes de elegir una fecha, distinga estos tres momentos

Primera fecha posible

Es la fecha más temprana en la que podría acceder a una jubilación anticipada, siempre que cumpla sus requisitos. Puede llevar asociada una reducción permanente.

Edad ordinaria

Es la edad de referencia que le corresponde según el año y los periodos cotizados. En esta fecha no se aplican coeficientes reductores por anticipar la jubilación.

Después de la edad ordinaria

Alcanzar la edad ordinaria no obliga, con carácter general, a solicitar la jubilación. Puede continuar trabajando y, si cumple los requisitos, obtener incentivos por demora.

Compare varias fechas

Una de las mayores ventajas del simulador de jubilación es que permite estudiar distintas fechas.

No se limite a consultar únicamente la primera fecha posible.

Compare varias alternativas.

En algunos casos, esperar unos meses puede reducir la penalización de una jubilación anticipada o aumentar la cuantía de la futura pensión.

💡 Error frecuente

Pensar que existe una única fecha de jubilación o que debe jubilarse obligatoriamente al alcanzar la edad ordinaria.

Una persona puede tener una primera fecha posible de jubilación anticipada, una edad ordinaria y la posibilidad de continuar trabajando después de esa edad. Cada opción tiene consecuencias diferentes.

Tres formas de situar la jubilación en el tiempo

Primera fecha posible

Puede acceder anticipadamente si cumple los requisitos y asumir una reducción permanente.

En su edad ordinaria

No se aplica coeficiente reductor por anticipar la jubilación.

Después de la edad ordinaria

Puede continuar trabajando y obtener incentivos por jubilación demorada.

La mejor fecha dependerá de la diferencia económica, la situación laboral y las circunstancias personales.

La jubilación anticipada

La jubilación anticipada permite acceder a la pensión antes de la edad ordinaria cuando se cumplen los requisitos establecidos. Con carácter general, la modalidad voluntaria puede adelantarse hasta dos años y la involuntaria hasta cuatro años.

Este adelanto suele llevar asociada una reducción permanente de la pensión. El porcentaje depende, principalmente, de tres elementos:

  • La modalidad de jubilación anticipada: voluntaria o involuntaria.
  • El número de meses que se adelanta la jubilación.
  • La carrera total de cotización de la persona.

¿Cuánto pueden reducirle la pensión?

En la jubilación anticipada voluntaria, la reducción no es igual para todas las personas. Para conocer el porcentaje que puede aplicarse, debe localizar primero la columna correspondiente a su periodo total cotizado y después buscar la fila de los meses que desea adelantar la jubilación.

Cómo utilizar la tabla

1. Compruebe cuántos años y meses ha cotizado.

2. Localice la columna correspondiente a su carrera de cotización.

3. Busque la fila de los meses que quiere anticipar la jubilación.

4. El cruce indica el porcentaje de reducción aplicable.

Tabla de coeficientes reductores de la jubilación anticipada voluntaria

Coeficientes reductores según los meses de anticipación y el periodo cotizado.

La primera fecha posible puede ser también la más costosa. Esperar algunos meses puede reducir considerablemente la penalización.

Por ejemplo, con menos de 38 años y 6 meses cotizados, adelantar la jubilación 24 meses supone una reducción del 21 %. Si el adelanto se reduce a 18 meses, el porcentaje baja al 8,80 %. En las demás carreras de cotización también se aprecia una disminución importante entre esos dos momentos.

Lo que más sorprende: de 24 a 18 meses

Muchas personas piensan que esperar seis meses apenas cambiará su pensión. Sin embargo, en la jubilación anticipada voluntaria, la diferencia entre anticipar 24 meses y hacerlo 18 meses puede reducir de forma muy importante el coeficiente reductor.

Por eso conviene estudiar varias fechas y no quedarse únicamente con la primera en la que sea posible jubilarse.

Cómo disminuye la reducción al esperar

La gráfica permite observar que la reducción no baja de manera uniforme. Es especialmente elevada cuando se anticipan los 24 meses y desciende con bastante rapidez hasta aproximadamente los 18 meses. Después continúa disminuyendo, pero de forma más gradual.

Gráfica de reducción por jubilación anticipada voluntaria

Evolución de la reducción según los meses de anticipación y la carrera de cotización.

El porcentaje debe convertirse en euros

Un porcentaje puede parecer abstracto. Para comprender el efecto real, conviene aplicarlo a la pensión estimada y calcular cuánto supone al mes y al año.

Tome como referencia la pensión que le ofrece el simulador para su edad ordinaria. Por ejemplo, si la estimación fuera de 1.850 euros brutos mensuales:

• Una reducción del 21 % supondría aproximadamente 389 euros brutos menos al mes.

• Una reducción del 8,80 % supondría aproximadamente 163 euros brutos menos al mes.

• La diferencia entre ambas fechas sería de unos 226 euros brutos mensuales.

Después conviene comparar también la cuantía neta aproximada, ya que la retención del IRPF puede variar. La reducción de la jubilación anticipada no es temporal: afecta a la pensión durante toda la jubilación.

Por ello, antes de decidir una jubilación anticipada conviene comparar varias fechas y no limitarse a la primera en la que legalmente puede acceder.

Como las tablas y los cálculos no siempre resultan fáciles de interpretar, si tiene dudas puede solicitar información personalizada en un Centro de Atención e Información de la Seguridad Social (CAISS).

Antes de decidir, compare

✓ La fecha de jubilación.

✓ La edad que tendrá.

✓ La pensión bruta estimada.

✓ La pensión neta aproximada.

✓ El porcentaje de reducción aplicado.

✓ La pérdida mensual y anual en euros.

✓ El tiempo necesario para compensar la espera.

¿Merece la pena esperar?

No existe una respuesta válida para todo el mundo.

Dependerá, entre otros aspectos, de:

  • La cuantía estimada de la pensión.
  • Los meses que falten hasta la edad ordinaria.
  • La situación laboral.
  • El estado de salud.
  • Las circunstancias personales y familiares.

El simulador permite comparar estas situaciones de una forma sencilla.

No existe una fecha ideal para todo el mundo

Es habitual preguntar: «¿Y usted qué haría?»

No existe una respuesta válida para todas las personas. Una diferencia de pocos meses puede compensar económicamente en unos casos y no hacerlo en otros. La decisión debe basarse en varias simulaciones y en la situación laboral, económica, familiar y de salud de cada persona.

No decida por miedo

Algunas personas adelantan su jubilación por temor a que cambie la legislación o a que el sistema público de pensiones pueda modificarse.

Las reformas pueden modificar requisitos y condiciones, pero suelen incorporar una aplicación progresiva y periodos transitorios para facilitar la adaptación.

Por ello, una decisión que afectará a la pensión durante toda la vida no debería adoptarse únicamente por temor a futuros cambios legislativos.

Si el problema es la salud

En ocasiones el motivo para jubilarse antes no es económico, sino el desgaste físico o psicológico.

Antes de aceptar una reducción permanente de la pensión mediante una jubilación anticipada, conviene valorar si existe un problema de salud que deba ser atendido.

Si el motivo para dejar de trabajar es una limitación médica, no debe confundirse automáticamente con una decisión de jubilación anticipada.

Cuando exista una causa médica que lo justifique, consulte con su médico para conocer las prestaciones que puedan corresponderle.

Cada situación debe estudiarse de forma individual.

Alcanzar la edad ordinaria no obliga a jubilarse

La edad ordinaria señala el momento en el que puede acceder a la jubilación sin coeficientes reductores por anticipación, pero no constituye, con carácter general, una fecha obligatoria de retiro.

Si continúa trabajando y reúne los requisitos, puede demorar la jubilación y acceder a los incentivos previstos para esta modalidad. Por ello, también conviene comparar la jubilación en la edad ordinaria con una fecha posterior.

Consejo práctico

No tome una decisión basándose únicamente en la primera simulación.

Pruebe distintas fechas y compare los resultados.

Una decisión que solo supone esperar unos meses puede influir en la pensión durante toda la vida.

Por eso merece la pena dedicar un poco de tiempo a comparar distintas alternativas.

Información personalizada en un CAISS

Si tiene dudas para interpretar las distintas opciones, solicite cita en un Centro de Atención e Información de la Seguridad Social (CAISS).

La atención se realiza, con carácter general, mediante cita previa. Si desconoce cómo obtener la cita por internet, puede acercarse previamente a su CAISS para informarse del procedimiento y de los horarios establecidos para solicitarla.

La mejor fecha no siempre es la primera

Después de recorrer este capítulo, ya conoce tres ideas fundamentales:

✓ Puede existir una primera fecha en la que sea posible jubilarse.

✓ Esa fecha puede implicar una reducción permanente de la pensión.

✓ También puede esperar hasta la edad ordinaria o continuar trabajando después de ella.

La mejor decisión dependerá de su situación personal, laboral, económica y familiar. Por eso merece la pena comparar varias fechas antes de presentar la solicitud.

✓ Su lista de comprobación

☐ He identificado mi primera fecha posible de jubilación anticipada.

☐ Conozco mi edad ordinaria de jubilación.

☐ Sé que no estoy obligado a jubilarme al alcanzar esa edad.

☐ He comparado jubilarme antes, en la edad ordinaria o después.

☐ He localizado mi tramo de cotización en la tabla de coeficientes reductores.

☐ He comprobado el porcentaje correspondiente a varias fechas posibles.

☐ He convertido la reducción en una pérdida mensual y anual en euros.

☐ He analizado la diferencia económica entre varias fechas.

☐ He tenido en cuenta mi situación personal y de salud antes de decidir.

☐ He guardado las simulaciones para poder compararlas.

En el siguiente paso...

Una vez elegida la fecha que mejor se adapta a su situación, llega el momento de preparar correctamente la solicitud de jubilación y conocer los pasos necesarios para presentarla.

Caminos de Barbastro

Esta guía tiene carácter exclusivamente divulgativo. La información puede cambiar con el tiempo y no sustituye la atención personalizada, la información oficial de la Seguridad Social ni las resoluciones de los organismos competentes. Cada situación debe valorarse de forma individual.