domingo, 7 de junio de 2015

Valle de Vió

El Vallé de Vió merece una visita por el impresionante paisaje de sus cañones y su cercanía a las altas cumbres de Las Tres Sorores, pero también la merece por su interesante patrimonio arquitectónico religioso y civil.

Valle de Añisclo bajando de Vió
Destacar las iglesias y ermitas que nos encontramos en su entorno, muchas de ellas románicas. Lamentablemente no las podemos visitar porque están cerradas y, además, su patrimonio artístico se ha llevado a lugares mejor resguardados.

Este es el caso del Museo Diocesano de Barbastro - Monzón, donde podemos encontrar muchas de estos tesoros artísticos. En este artículo se pretende aunar las dos visitas para tener una visión más profunda.

Se propone recorrer el tramo del sendero señalizado GR 15.1 desde Vió a Fanlo pasando por Buerba y Buisán. Este camino coincide con el tradicional que unían estos pueblos, como podemos verlo señalado sobre un mapa de 1931.

Recorrido marcado en un mapa de 1931
Este tramo tiene una longitud de 12 kilómetros. Los carteles marcan 3 horas 20 minutos. Como vemos en el mapa adjunto de la ruta, tampoco nos encontramos un desnivel significativo. Así, que es una ruta sencilla y agradable. Se podría alargar partiendo o llegando a la ermita de San Úrbez.

Tablero explicativo de la ruta
Aunque la ruta está muy bien señalizada, podemos descargar la ruta en wikiloc.





0 Logística
Al tratarse de una ruta lineal es necesario disponer de dos coches o que alguna persona nos lleve y recoja. La ruta propuesta es desde Vió hasta Fanlo. Podemos llegar por Escalona cogiendo el desvío de Añisclo. Si es posible, merece la pena llegar por la pista asfaltada que va por el Valle de Vió, que coincide con el camino tradicional desde Puyarruego. La carretera hasta el puente de San Úrbez no aparece en el mapa de 1931.

Si se quiere hacer la ruta más larga (hasta el eremitorio de San Úrbez que en el siglo VIII estuvo trabajando de pastor en este valle) podemos optar hacerla de subida o de bajada saliendo desde Fanlo.


1 Vió
Situado a 1.220 metros de desnivel, tradicionalmente dependían de este municipio las aldeas de Gallisué, Nerín y Sercué. Disponía de un molino harinero junto al barranco de Aso.

Vió
Su iglesia principal está dedicada a San Vicente Mártir. (Mártir del siglo III nacido en Huesca que acompañó a San Valero en su destierro). En Labuerda, tenemos la impresionante Iglesia de San Vicente y en Roda de Isábena, la catedral estaba dedicada al santo.

Además, en Vió están las ermitas de San Úrbez y San Miguel. La iglesia es de estilo románico lombardo del siglo XII. La torre es del siglo XVI.

San Vicente Mártir de Vió
Ábside de estilo Lombardo
Las iglesias románicas solían estar decoradas con frescos donde se narraban historias de la biblia. En aquella época, la memoria era narrativa y no visual como ahora. En el ábside había un Pantocrátor del siglo XIII, cuyo original se encuentra en la Catedral de Barbastro

En el museo se encuentra, también, el Pantocrátor de Villamana, un pueblo cercano de La Solana. Pantocrátor significa "Todopoderoso".

Pantocrátor de Vió
Aunque se halla parcialmente deteriorada la pintura, su escena central correspondiente a Cristo en Majestad flanqueado por los Tetramorfos (figuras de animales que representan a los evangelistas) se conserva muy bien. No así, otras partes donde se narra el martirio de San Vicente (izquierda) y la Epifanía (derecha).

Detalle del Pantocrátor de Vió
En la parte superior, se adivina la figura de San Miguel pesando las almas con su balanza y un peludo demonio intentando desequilibrarla a su favor.

En el mismo templo había un retablo con la figura de San Miguel, que podemos encontrar en el Museo Diocesano de Barbastro - Monzón. En la web del museo se explica la figura de San Miguel en su colección

Detalle Retablo de Vió (Fuente Web Museo Diocesano)
San Miguel es uno de los siete arcángeles, ocupa entre ellos el más alto lugar y la Biblia le llama “Príncipe” (Daniel 10, 13). Según la tradición, San Miguel desempeña una importante tarea en el Juicio Final: las buenas y malas acciones de los hombres, en el momento de la muerte, serán pesadas en los platillos de una balanza que Satanás tratará de desequilibrar para conseguir la condenación del alma”.

Iniciamos el camino hacia Buerba, que es en bajada, a penas 700 metros y unos 15 minutos.

Ruta entre Vió y Buerba
2 Buerba

Situado a 1150 metros de altura, era el lugar de paso de las cabañas que subían desde Boltaña hacia los puertos por Nerín. En 1845 vivían 28 personas. Actualmente nos encontramos con varios restaurantes y casas de turismo rural. El lugar merece la pena.

Buerba desde Vió
La iglesia está dedicada a San Miguel. La hechura del templo es del siglo XVI, En las casas, sorprenden las chimeneas de los hogares.

San Miguel de Buerba
En la entrada podemos ver un papel que nos recuerda el ajuar litúrgico con que contaba y que actualmente está depositado en el Museo Diocesano de Barbastro - Monzón. Destaca la Cruz Procesional de 1570.

Cruz de Buerba (Fuente: Web Museo Diocesano)
Seguimos el camino hacia Buisán (10,1 km y 2 horas 40 minutos) pasando por el Collado de Trito a unos 6 kilómetros.

Ruta de Buerba al Collado de Trito
Desde el collado, nos quedan 4 kilómetros hasta Buisán siguiendo una pista forestal.

Ruta del Collado de Trito a Buisán
3 Buisán

Situado a 1.290 metros de altura, se encontraba de paso de las cabañas que subían desde La Solana. En 1845 contaba con 40 personas. Se puede acceder en coche por una pista desde Fanlo.

Buisán
La iglesia de San Vicente, románica del siglo XII, se encuentra en ruinas.

San Vicente de Buisán
Adolfo Castán en su libro de 1990 "Románico e Iglesias de Cabecera Triple en la Ribera del Ara y Valle de Vió" muestra una foto de cómo era el interior cuando ya se encontraba e mal estado.

Interior de San Vicente de Buisán antes de derruirse
En el Museo Diocesano de Barbastro - Monzón, podemos encontrar un apartado dedicado a los Retablos de Fanlo y Buisán del primer cuarto del siglo XVI. 

Retablos de Fanlo y Buisán (Fuente: Web Museo Diocesano)
En su web se explican las piezas de gran calidad, como este detalle de la última cena que se encontraba en Buisán.

Detalle retablo de Buisán
Para ir a Fanlo, seguimos el sendero de la GR 15. Se encuentra a 1,6 kilómetros, unos 25 minutos.

Ruta de Buisán a Fanlo
4 Fanlo

Situado a 1.300 metros de altura era el núcleo con más población del Valle de Vió. En 1845 tenía 239 habitantes. Nos encontramos con una casa fortaleza.

Su Iglesia de los Tres Reyes fue construida en el mismo lugar en el que, en el siglo XIII, existió otra construcción románica. A finales del siglo XVI y comienzos del siglo XVII se levanta la nueva iglesia.

Iglesia de los Tres Reyes de Fanlo
En los últimos siglos, esta iglesia fue elevada a rango de colegiata con capítulo eclesiástico formado por un prior y cuatro beneficiados, uno de ellos maestro de niños y organista. De aquí, la importancia de su patrimonio artístico, como este detalle de su retablo que se encuentra en el Museo Diocesano de Barbastro - Monzón.

Detalle retablo de Fanlo (Fuente: Web Museo Diocesano)
Desde la segunda mitad del siglo XVIII la iglesia contó como padrinos a Don Melchor Borruel y Pedro Satué, dos importantes eclesiásticos nacidos en Fanlo que enriquecieron la iglesia con un ajuar del que hoy se conservan algunas piezas depositadas en el Museo Diocesano de Barbastro - Monzón. La pieza más significativa es el Copón Ostentorio de principios del siglo XVII. 

Copón Ostentorio de Fanlo (Fuente: Web Museo Diocesano)
En la web del museo nos explica el significado litúrgico. “El copón es una copa grande con tapa, que contiene las formas eucarísticas destinadas a la comunión de los fieles. Apareció a fines del siglo XVI cuando, se comenzó a comulgar con una frecuencia antes desacostumbrada.

El impulso al culto eucarístico había venido de la mano del Concilio de Trento, como respuesta a la confrontación con la Reforma protestante. En aquellos años difíciles del siglo XVII, la adoración de la Eucaristía se convirtió en una de las principales preocupaciones de la Iglesia. Este nuevo culto también motivó la aparición de ajuares litúrgicos adecuados para exponer la Eucaristía, y así fue como se generalizaron los copones-ostensorios.”

La visita al Museo Diocesano en Barbastro es necesaria para entender la idiosincrasia de las personas que vivieron en estos pueblos tan aislados. Además, del significado religioso de las obras que había en las iglesias, podemos conocer las técnicas como se hicieron.


Daniel Vallés Turmo, 7 de junio de 2015