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martes, 25 de agosto de 2026

La Carrasca de Lecina: anatomía de una victoria colectiva

Carrasca de Lecina

La Carrasca de Lecina, cinco años después

Cómo se construyó una movilización de 104.264 votos y cómo la contamos después

Han pasado cinco años desde que la Carrasca de Lecina fue elegida Árbol Europeo del Año 2021 con 104.264 votos.

Durante aquellas semanas viví el concurso con una intensidad que ahora me resulta incluso sorprendente. Desde Caminos de Barbastro publicaba, preparaba gráficas y seguía continuamente el marcador. En los momentos decisivos llegué a apuntar los votos varias veces al día, incluso de madrugada. Todo aquello quedó recogido en una entrada que fui actualizando mientras se desarrollaba el concurso, hora a hora.

En aquel momento llevaba ya cinco años trabajando en la creación y difusión de guías de senderismo de la provincia de Huesca desde Caminos de Barbastro, una labor que en 2017 había recibido el primer Premio Félix de Azara de Medios de Comunicación Social.

Aquellos años me habían permitido crear una red de contactos y seguidores muy activa, especialmente en Facebook, que entonces tenía una capacidad de difusión orgánica muy diferente a la actual. Además, llevaba varios años impartiendo cursos sobre el uso de las redes sociales para empresas.

Esa experiencia y, sobre todo, aquella red ya creada fueron las herramientas que pude poner al servicio de la candidatura. Cinco años después, con unas redes sociales muy distintas y aquella red mucho menos activa, probablemente no podría repetir de la misma manera aquel trabajo.

Cinco años después no quiero volver simplemente a contar aquella historia. Me interesa hacer algo diferente: volver a los documentos que quedaron para intentar comprender qué ocurrió y cómo hemos terminado explicándolo.

Hace un tiempo encontré un artículo publicado en 2023 que concedía una gran importancia a mi participación en aquella victoria. Después consulté Wikipedia y otras informaciones posteriores y encontré relatos bastante diferentes.

¿Cómo consiguió una carrasca de un pequeño pueblo de la Sierra de Guara movilizar a más de 100.000 personas?

Tengo inevitablemente mi propia visión porque participé en la campaña. Pero conservo algo que cinco años después resulta especialmente útil: publicaciones, estadísticas, gráficas y anotaciones realizadas mientras estaban sucediendo los acontecimientos.

En 2021 eran herramientas de campaña. Hoy son documentos.

Primero había que poder ganar

Antes de representar a España en Europa, Lecina tenía que ganar el concurso nacional.

Desde Caminos de Barbastro me impliqué desde el principio. Cuando conocí el proyecto me pareció similar al de Graus. La estrategia consistía en algo aparentemente sencillo:

Dar a conocer → animar a votar → facilitar el voto → conseguir que quienes habían votado ayudaran a difundirlo
Publicación de Caminos de Barbastro durante la fase española

Una de las publicaciones utilizadas durante la fase española: 570 reacciones y 110 compartidos.

Para mí, los compartidos eran especialmente importantes. Una publicación compartida dejaba de depender de mi propia audiencia y entraba en las redes de otras personas. Era el multiplicador necesario.

Finalmente, la Carrasca ganó la fase española con 9.929 votos.

Al terminar hice también balance de mi campaña en Facebook: aproximadamente 15.000 personas alcanzadas, 583 reacciones y 112 compartidos.

Pero había algo que no podía medir: ¿cuántos de aquellos 9.929 votos había conseguido Caminos de Barbastro?

No lo sabía entonces y tampoco puedo saberlo ahora. Podía medir alcance, reacciones y compartidos. No podía convertirlos en votos.

El seguimiento de los datos tampoco comenzó en la fase europea. Durante la votación española ya había empezado a registrar diariamente los resultados, calcular la media de votos de los últimos días y hacer proyecciones sobre la evolución de la candidatura. Aquella primera fase me sirvió también para detectar el cansancio de la votación y la necesidad de mantener activa la movilización cuando el ritmo diario empezaba a caer.

En la fase europea continué y amplié aquel método. El seguimiento se convirtió en un análisis prácticamente diario de los votos de Lecina y de sus principales rivales: posición, votos diarios, diferencias, medias de crecimiento y tendencias. Las conclusiones las trasladaba mediante informes enviados a los medios de comunicación, con el objetivo de facilitar el seguimiento del concurso y mantener el interés por la votación.

Una lección que había aprendido en Graus

Mi forma de afrontar el concurso europeo tampoco surgió de cero.

En 2015 había participado en la campaña de la Plaza Mayor de Graus en el concurso Mejor Rincón de España de la Guía Repsol.

Evolución de los votos de Graus y Barruecos en 2015

Graus y Barruecos en 2015. Cuando Graus perdió uno de los motores de su estrategia continuó sumando votos, pero dejó de crecer al ritmo necesario para competir por la victoria. Fuente de los votos: Guía Repsol. Elaboración: Caminos de Barbastro.

Hasta el tercer día, Graus y Barruecos estaban prácticamente igualados. En Graus se había desarrollado una estrategia en la que el voto delegado tenía un papel fundamental. Cuando esa forma de votar dejó de admitirse, Graus continuó consiguiendo votos, pero ya no pudo mantener el ritmo de Barruecos.

Una candidatura puede seguir sumando votos y, sin embargo, haber dejado de ser competitiva. Recuperar después el ritmo de quienes van en cabeza puede resultar muy difícil.

Por eso, con Lecina, no quería reservar todos los esfuerzos para el final. Había que llegar al final con posibilidades de ganar.

Europa era empezar de nuevo

El caso del Olmo de Navajas demostraba además que ganar en España no garantizaba nada.

En 2019 había conseguido una movilización extraordinaria: 95.130 votos en la fase española. La Palmera Imperial de Elche, segunda clasificada, había alcanzado 77.182.

Sin embargo, en Europa el Olmo de Navajas obtuvo 13.622 votos y terminó en el 10.º puesto.

Comparación de Navajas y Lecina en las fases española y europea

Dos recorridos prácticamente opuestos entre las fases española y europea. Elaboración: Caminos de Barbastro.

Navajas 2019: 95.130 en España → 13.622 en Europa.

Lecina 2021: 9.929 en España → 104.264 en Europa.

La movilización conseguida anteriormente no se trasladaba automáticamente al concurso europeo. Había que construirla de nuevo.

¿Cuántos votos podían hacer falta para ganar en Europa? No podíamos saberlo. Pero sí teníamos una referencia: en las cuatro ediciones anteriores, el ganador había pasado de 17.597 votos en 2017 a 47.226 en 2020. El listón había ido subiendo y, después de lo aprendido en Graus y Navajas, sabía que no bastaba con conseguir muchos votos: había que intentar mantener a Lecina en condiciones de competir hasta el final.

Votos de los ganadores europeos anteriores a la Carrasca de Lecina

Votos obtenidos por los ganadores de las cuatro ediciones europeas anteriores a 2021. En 2021, Lecina terminaría superando ampliamente todas aquellas referencias con 104.264 votos. Elaboración: Caminos de Barbastro.

Construir una candidatura competitiva

La votación europea comenzaba el 1 de febrero de 2021, pero la campaña había empezado antes. Nunca había participado en un reto europeo —el de Graus había sido también nacional—, por lo que veía positivamente que se fueran incorporando instituciones a la campaña.

Publicación del 25 de enero de 2021

25 de enero de 2021. La difusión de la candidatura europea comenzó antes de que se abriera la votación.

Aquella publicación consiguió 33 reacciones y 65 compartidos. Todavía no podía producir votos porque la votación no estaba abierta. Su función era otra: crear audiencia y conseguir que cuando comenzara el concurso hubiera ya personas pendientes de la candidatura.

El 1 de febrero comenzó la votación.

Una de mis preocupaciones era que la campaña no quedara limitada a quienes ya seguían Caminos de Barbastro o a una audiencia local.

El 7 de febrero, apenas una semana después de comenzar la votación, conseguí que la Carrasca apareciera en el principal informativo de una televisión nacional.

La Carrasca de Lecina en televisión el 7 de febrero de 2021

7 de febrero de 2021. Apenas una semana después de comenzar la votación, la candidatura llegó a un informativo nacional.

No puedo saber cuántos votos produjo aquella aparición. Su importancia estaba en otro lugar: todavía quedaban tres semanas de concurso y permitía llevar la candidatura a una audiencia completamente diferente.

Publicación Te necesitamos del 12 de febrero

12 de febrero. «Te necesitamos»: 1.300 reacciones, 76 comentarios y 361 compartidos.

Pero más importante que cualquiera de aquellas cifras aisladas era lo que estaba ocurriendo en el marcador.

Evolución de España, Italia y Rusia durante la votación europea

Evolución de la votación europea durante los 28 días del concurso. Durante la primera mitad Lecina consiguió mantenerse entre las candidaturas de cabeza. A partir de mitad de febrero aumenta la tensión de la competición y posteriormente se produce una fuerte aceleración. Elaboración: Caminos de Barbastro a partir del seguimiento del marcador durante el concurso.

Mirada cinco años después, la primera mitad de la gráfica puede parecer poco espectacular frente al enorme crecimiento final. Pero probablemente sea una de las partes más importantes para comprender lo que ocurrió.

Durante aproximadamente quince días, España, Italia y Rusia avanzaron con cifras relativamente próximas.

El 15 de febrero, mi seguimiento registraba:

España — 37.323 votos

Italia — 35.961 votos

Rusia — 35.410 votos

Lecina seguía primera, pero Italia estaba a solamente 1.362 votos y Rusia a 1.913.

La primera victoria había sido llegar a la segunda mitad del concurso manteniendo intacta la posibilidad de ganar.

A mitad de febrero llega el vídeo de Alfonso Palomares

En ese momento se incorporó una de las acciones que posteriormente tendría mayor protagonismo en el relato de la campaña. Se trataba ya de una campaña institucional, realizada con fondos públicos.

El 14 de febrero, Turismo de Aragón difundía el vídeo protagonizado por Alfonso Palomares y vecinos de Bárcabo. La propia información señalaba que Lecina había conseguido más de 35.000 apoyos y se encontraba entre los primeros puestos del concurso.

Al día siguiente, 15 de febrero, Huesca La Magia publicó el vídeo en Facebook.

Publicación de Huesca La Magia del vídeo de Alfonso Palomares

15 de febrero. Huesca La Magia publica el vídeo de Alfonso Palomares. La publicación obtuvo 388 reacciones y 251 compartidos.

El vídeo tuvo una difusión importante y apareció además en un momento especialmente interesante de la competición. Además, era un contenido de calidad que podía ser reutilizado y compartido por quienes estábamos difundiendo la candidatura.

Pero la cronología permite situarlo correctamente: cuando comenzó a difundirse, Lecina llevaba ya dos semanas movilizada y había superado los 35.000 votos. Mi registro del día 15 señalaba exactamente 37.323.

No partía de cero.

La tensión ganadora

A partir de aproximadamente el 16 de febrero empecé a utilizar de manera mucho más directa la evolución de la clasificación y la rivalidad entre las candidaturas como elemento de movilización. La experiencia de Graus me había enseñado el riesgo de que un rival consiguiera escaparse o de que una modificación de las reglas alterase por completo la competición.

Ya no se trataba solamente de decir «Vota a Lecina».

Ahora podía transmitirse algo mucho más movilizador: «Podemos ganar». Y poco después: «Rusia se acerca» o «Rusia nos ha adelantado».

La propia competición empezaba a generar información. Los medios tenían nuevos motivos para hablar de la Carrasca y cada movimiento del marcador proporcionaba otro argumento para movilizar.

Rusia

La experiencia de Graus explica por qué seguía tan atentamente aquella evolución.

El 17 de febrero, a las cinco de la mañana, tenía anotado:

España — 41.498 votos

Rusia — 39.645 votos

Italia — 37.979 votos

Lo que me preocupaba no era solamente la diferencia. Era la velocidad a la que estaba creciendo Rusia.

Con la tendencia que observaba, mis cálculos de aquellos días apuntaban a que Rusia podía terminar ganando, y así lo advertí durante la propia campaña. Su ritmo de crecimiento mostraba que tenía una estrategia de movilización de votos muy potente.

No es una interpretación realizada ahora, conociendo el resultado. Aquellas gráficas las estaba haciendo precisamente para intentar anticipar lo que podía ocurrir.

Al día siguiente Rusia llegó a superar a Lecina.

El 19 de febrero la organización retiró alrededor de 10.000 votos a la candidatura rusa ante sospechas de irregularidades en la votación.

No conozco con detalle qué comprobaciones realizó la organización y prefiero no ir más allá de lo que podemos documentar. Lo que sí conocemos es el efecto sobre la clasificación: Lecina recuperó el liderato.

Diario del Altoaragón sobre la retirada de votos a Rusia

19 de febrero. La corrección del marcador ruso se convirtió inmediatamente en noticia. La publicación del Diario del Altoaragón obtuvo 353 reacciones y 161 compartidos.

Lo que unas horas antes era un cambio en el marcador se había convertido en una noticia capaz de llegar a nuevas audiencias.

Lecina podía ganar.

Pero Rusia no había desaparecido. Continuó creciendo con mucha fuerza.

El 21 de febrero, a las 23:59, justo antes de comenzar la última semana con el marcador oculto, anoté:

España — 66.442 votos

Rusia — 55.917 votos

Italia — 51.824 votos

Aquella misma noche escribí: «Si no se hubieran quitado los votos a Rusia, sería el primero».

En las cinco horas anteriores Rusia había sumado 2.290 votos, frente a los 1.080 de España.

Era exactamente la clase de situación que había aprendido a observar en Graus: no bastaba con mirar quién iba primero. Había que mirar a qué velocidad crecía cada candidatura.

Mirando ahora la gráfica creo que una parte importante de la extraordinaria movilización final puede comprenderse mediante algo que podríamos llamar la tensión ganadora.

Durante las primeras dos semanas había sido necesario conseguir que Lecina permaneciera entre las candidaturas de cabeza. A partir de mitad de febrero, la propia posibilidad de victoria comenzó a convertirse en otro motor de movilización.

Rusia se acercaba. Rusia adelantaba. Se corregía su marcador. Lecina recuperaba el liderato. Los medios aumentaban su atención, aparecían nuevas publicaciones, se difundía el vídeo de Palomares y los mensajes circulaban por Facebook y WhatsApp.

La campaña ya era mucho mayor que cualquiera de quienes participábamos en ella.

Primero hubo que conseguir que Lecina pudiera ganar. Después, la posibilidad de ganar ayudó a que cada vez más gente quisiera hacerla ganar.

El 22 de febrero comenzó la última semana y el marcador dejó de ser público. Ya no podíamos saber qué estaba ocurriendo.

Solo quedaba continuar movilizando.

Cuando finalmente se hicieron públicos los resultados, la Carrasca de Lecina había conseguido:

104.264
votos
Resultado final del Árbol Europeo del Año 2021

Resultado final: la Carrasca de Lecina, Árbol Europeo del Año 2021 con 104.264 votos.

Había pasado de 37.323 votos el 15 de febrero a 66.442 al comenzar la semana de voto secreto y finalmente a 104.264.

La aceleración de la segunda mitad había sido extraordinaria.

¿Quién consiguió los 104.264 votos?

Cinco años después, mi respuesta es sencilla:

No lo sé.

Sé lo que hice desde Caminos de Barbastro.

Conservo publicaciones que durante la fase europea acumularon en conjunto más de 120.000 de alcance, 2.700 reacciones y 1.300 compartidos.

Sé que conseguí llevar muy pronto la candidatura a una televisión nacional, que trasladaba información sobre la evolución del concurso a medios y que seguía continuamente el crecimiento de las principales candidaturas.

También sé que, a partir de mitad de febrero, utilicé conscientemente la rivalidad con Rusia e Italia como elemento de movilización.

Pero no sé cuántos votos produjo todo aquello.

Una cosa es demostrar que una acción tuvo difusión y otra muy distinta saber cuántos votos produjo.

Durante febrero habían participado instituciones, profesionales de la comunicación, medios, colegios, asociaciones, páginas particulares y, sobre todo, miles de personas que votaron y compartieron la candidatura.

Además, unas acciones alimentaban a otras.

Pero después de ganar comenzó un proceso diferente: había que explicar por qué se había ganado.

Los primeros relatos aparecieron inmediatamente. El 18 de marzo de 2021, al día siguiente de conocerse el resultado, el editorial de Diario del AltoAragón hablaba de una «conjunción de voluntades»: instituciones, voluntarios, medios de comunicación, redes sociales y WhatsApp. Entre ellos citaba expresamente a Caminos de Barbastro.

Editorial de Diario del AltoAragón sobre la victoria de la Carrasca de Lecina

18 de marzo de 2021. Diario del AltoAragón explicaba la victoria como resultado de una «conjunción de voluntades» de instituciones y voluntarios, junto con la difusión en medios de comunicación, redes sociales y WhatsApp.

Un día después, Javier García Antón ponía el foco mucho más directamente en mi participación. Recordaba el seguimiento diario que había realizado de la votación, la difusión en redes, el contacto con medios nacionales y la búsqueda de personas que ayudaran a extender la campaña por WhatsApp.

Apenas un mes después ya podía observarse cómo aquellos relatos empezaban a divergir. El 20 de abril de 2021 publiqué una carta al director de Heraldo de Aragón, después de que una información publicada diez días antes sobre la Carrasca, en que se mencionaba a muchas personas e instituciones que posibilitaron el triunfo, no mencionara mi participación.

Carta al director publicada en Heraldo de Aragón sobre la Carrasca de Lecina

20 de abril de 2021. Carta al director publicada en Heraldo de Aragón, en la que reivindicaba el trabajo realizado desde Caminos de Barbastro y recordaba la experiencia previa de la campaña de Graus de 2015.

La discusión sobre cómo atribuir los méritos de la campaña había comenzado apenas unas semanas después de la victoria.

De una movilización colectiva a una campaña premiada

Meses después, la campaña institucional tuvo también su propio recorrido profesional.

Cuando TuHuesca presentó la campaña a los Premios Agripina en noviembre de 2021, su propia nota de prensa explicaba el resultado de una forma mucho más directa. Señalaba que el vídeo protagonizado por Alfonso Palomares había sido el que logró mayor difusión, «facilitando esa votación masiva de más de 104.264 votos populares» con la que la Carrasca consiguió el título europeo.

Fernando Blasco, director gerente de TuHuesca, destacaba además el trabajo de La Colmena, Alfonso Palomares, Clara Bosch y otros profesionales, definiéndolo como un «trabajo colaborativo, coordinado» que había dado sus frutos.

Campaña de la Carrasca de Lecina en los Premios Agripina

La campaña terminaría obteniendo el Premio Agripina a Mejor Campaña del Año 2021.

No pretendo cuestionar ese reconocimiento profesional. Lo que me interesa, cinco años después, es distinguir entre el éxito de una campaña publicitaria y la explicación de cómo se consiguieron los 104.264 votos.

La cronología aporta un contexto importante: cuando el vídeo comenzó a difundirse a mitad de la campaña, Lecina había superado ya los 35.000 votos. Mi registro del día 15 señalaba exactamente 37.323.

Ya habían transcurrido 14 días de competición en los que Lecina había conseguido mantenerse como una candidatura con posibilidades reales de ganar.

Después llegó una aceleración extraordinaria a la que aquella acción pudo contribuir, junto con muchas otras, en un efecto acumulativo de toda la campaña.

Lo que los datos no permiten es utilizar los 104.264 votos finales como medida del efecto de una sola actuación.

Fuente: Nota de prensa de TuHuesca, 5 de noviembre de 2021 .

Y en 2023 encontré la historia contraria

Artículo de 2023 sobre la campaña de Lecina

Un relato posterior en el que mi participación desde Caminos de Barbastro adquiría un protagonismo mucho mayor.

«Lecina: fueron forasteros en su pueblo», publicada el 8 de marzo de 2023 en El Diario de Huesca.

Podría quedarme con esa versión: "... quien dio todo el impulso a la candidatura al Mejor Árbol Europeo, Daniel Vallés Turmo ..."  Incluso resulta agradable encontrar reconocido un trabajo al que dediqué tantas horas, parte de mis ahorros y no percibir ninguna remuneración.

Pero tendría exactamente el mismo problema.

Mis documentos demuestran que participé intensamente desde la fase nacional. No demuestran cuántos votos conseguí.

Los 104.264 votos no pertenecen a un vídeo.

Tampoco pertenecen a Caminos de Barbastro.

Una misma persona podía conocer la candidatura por una publicación de Caminos de Barbastro, verla después en televisión, encontrarse el vídeo de Palomares, leer una noticia del Diario del Altoaragón y recibir finalmente por WhatsApp el enlace que la llevó a votar.

¿Quién consiguió ese voto?

Probablemente nadie por separado.

Cinco años después

Cinco años después resulta relativamente sencillo encontrar las páginas institucionales, las noticias de los medios o la documentación de una campaña posteriormente premiada.

Es mucho más difícil reconstruir todo lo demás.

Buena parte de los mensajes de WhatsApp ha desaparecido. Las conversaciones personales no dejaron registro. Muchas publicaciones particulares están enterradas entre miles de contenidos.

Las instituciones, los medios y las empresas tienen además una capacidad mucho mayor para publicar y conservar su actividad. Con el paso del tiempo, esos documentos son precisamente los que encuentra quien intenta reconstruir lo sucedido.

Lo que mejor se conserva no tiene por qué ser toda la historia.

Una hemeroteca que no sabía que estaba construyendo

En febrero de 2021 no hacía aquellas gráficas pensando que algún día servirían para explicar la historia de la Carrasca.

Las hacía porque las necesitaba para la campaña.

Cuando el 17 de febrero anoté a las cinco de la mañana los votos de España, Rusia e Italia, no estaba documentando el pasado. Estaba intentando anticipar el futuro.

Cinco años después, aquellas gráficas, publicaciones y capturas se han convertido involuntariamente en una pequeña hemeroteca.

Reconstruir una votación como reconstruir un antiguo camino

Hay algo en todo este proceso que me resulta familiar.

Muchas veces, en Caminos de Barbastro, intento averiguar por dónde discurría un antiguo camino comparando mapas de diferentes épocas, fotografías aéreas, documentos, topónimos y lo que todavía puede observarse sobre el terreno.

Ninguna fuente contiene toda la respuesta. Hay que ponerlas unas junto a otras.

Con la Carrasca me ha ocurrido algo parecido. Para esta reconstrucción he intentado localizar también información que permitiera analizar el alcance de las distintas acciones institucionales, pero no he encontrado datos equivalentes a los que conservo de mi propia actividad.

Solo que esta vez los documentos tienen cinco años y yo estaba dentro de la historia que intento reconstruir.

Precisamente por eso mis propias fuentes también deben tratarse con prudencia.

Volver a Wikipedia

Artículo de Wikipedia sobre la Carrasca de Lecina

Con el paso del tiempo, las fuentes que permanecen accesibles adquieren un peso especial en la forma en que reconstruimos una historia.

Wikipedia es probablemente uno de los primeros lugares a los que llegará dentro de unos años quien quiera conocer la historia de la Carrasca.

Creo que aquella parte puede explicarse mejor.

No para sustituir el relato actual por el mío. Ni para decidir quién consiguió los votos.

Lo interesante sería utilizar fuentes publicadas y verificables para reflejar mejor la dimensión colectiva de aquella movilización.

Porque los 104.264 votos adquieren todavía más significado cuando los ponemos en perspectiva:

Lecina — España 2020: 9.929 votos

Lecina — Europa 2021: 104.264 votos

Navajas — España 2019: 95.130 votos

Navajas — Europa 2019: 13.622 votos

Dos candidaturas españolas y dos recorridos completamente diferentes.

En Lecina ocurrió algo excepcional: una candidatura que había necesitado menos de 10.000 votos para ganar en España terminó movilizando a más de 100.000 personas en Europa.

Carrasca de Lecina cinco años después

Cuando empecé a revisar todo este material pensaba que estaba intentando comprender mejor quién había conseguido aquellos votos.

Ahora creo que esa es precisamente la pregunta que no podemos responder.

Y quizá tampoco sea la más importante.

Podemos reconstruir cómo durante las primeras semanas se consiguió mantener a Lecina entre las candidaturas capaces de ganar. Podemos observar cómo después la competición fue generando una tensión cada vez mayor. Podemos ver cómo se incorporaron nuevos actores, aumentó la atención de los medios y la movilización se aceleró extraordinariamente.

Pero los votos pertenecen finalmente a las personas que decidieron votar.

Participamos muchos. Ninguno puede apropiarse de aquello.

Primero hubo que conseguir que Lecina pudiera ganar. Después, la posibilidad de ganar ayudó a que cada vez más gente quisiera hacerla ganar.

Cinco años después podemos seguir intentando contar mejor aquella historia.

La Carrasca, mientras tanto, continúa donde llevaba siglos antes de que existieran Facebook, Wikipedia, los concursos europeos o las campañas de comunicación.

En Lecina.

Daniel Vallés Turmo

Agosto de 2026

Esta entrada ha sido realizada con ayuda asistida de inteligencia artificial en tareas de búsqueda, contraste de información, organización de contenidos y edición, bajo revisión y responsabilidad del autor.

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viernes, 21 de agosto de 2026

Dónde se hizo el salto de Danny León durante el eclipse de 2026 | Novales (Huesca)

Cómo encontramos el lugar del salto de Danny León durante el eclipse en Novales

El vídeo de Danny León saltando ante el eclipse total del 12 de agosto de 2026 se había hecho viral en todo el mundo. Y se había grabado muy cerca de Barbastro.

Esta es la segunda parte de esta historia. En la primera contamos cómo consiguieron meter a Danny León dentro del Sol .

Sabíamos que se había realizado en Novales, Huesca. Pero no había datos precisos.

¿Seríamos capaces de encontrar el lugar exacto donde habían colocado la rampa y la cámara?

Saso de Novales donde estuvo instalada la rampa del salto de Danny León

En algún punto de este saso estaba la rampa que buscábamos.

El martes 18 de agosto, a las 19:30, le planteé el reto a ChatGPT: intentar reconstruir la localización de una forma parecida a como habíamos hecho unos días antes con la fotografía del eclipse sobre el Pilar de Zaragoza. El jueves 20 de agosto ya fuimos al lugar para comprobarlo in situ.

Y comenzó la búsqueda.

1. La primera pista estaba en el propio vídeo

Al final del vídeo viral se produce un zoom inverso.

Durante unos instantes dejamos de ver únicamente a Danny y el eclipse y aparece el paisaje que rodeaba la escena.

Zoom inverso del vídeo viral de Danny León durante el eclipse

El zoom final del vídeo fue una de nuestras primeras pistas: por fin aparecía el paisaje que rodeaba la rampa.

Aquella imagen nos daba algo muy valioso: podíamos distinguir el pequeño punto donde estaba la rampa y observar el perfil del terreno que había alrededor.

📷 CÁMARA  — 500 m —  🛹 RAMPA  —  ☀️ SOL

Si conocíamos la posición del Sol durante el eclipse y conseguíamos reconocer aquel relieve, quizá pudiéramos encontrarlo en Google Earth.

2. Un teleobjetivo que engaña al ojo

Otra imagen mostraba al fotógrafo y el enorme teleobjetivo utilizado para conseguir la toma.

Fotógrafo con teleobjetivo durante la grabación del eclipse

El potente teleobjetivo era otra pista fundamental: no podíamos fiarnos de las distancias aparentes.

La fotografía final podía hacernos creer que todos los elementos estaban relativamente próximos. Pero el teleobjetivo comprime visualmente las distancias.

Y esto era algo que acabábamos de comprobar intentando comprender otra de las grandes fotografías del eclipse: cómo se hizo la famosa fotografía del eclipse sobre el Pilar de Zaragoza .

Comparación del Pilar de Zaragoza con distintas focales

Desde el mismo lugar, el Pilar podía parecer pequeño y lejano o enorme y aparentemente próximo dependiendo de la focal utilizada.

Con Danny no podíamos fiarnos de lo que parecía mostrar la imagen.

Había que reconstruir la geometría real del paisaje.

3. Las montañas como brújula

Empezamos a estudiar las fotografías del montaje de la rampa publicadas en redes sociales por los promotores del proyecto.

Una de ellas resultó especialmente útil para quien conoce la Sierra de Guara.

Fotografía del montaje de la rampa con la Sierra de Guara al fondo

Al fondo aparecía una montaña de característica forma piramidal y, a su lado, la Sierra de Guara.

Conozco bien estas montañas después de años recorriendo y escribiendo sobre la Sierra de Guara, pero desde tanta distancia no era fácil reconocer aquella silueta. Conocía además esta zona por haberla recorrido anteriormente, como cuento en la Guía de la Sierra de Guara Occidental .

Al principio podía recordar al pico Gratal.

No encontraba fotografías tomadas desde una perspectiva suficientemente lejana para comprobarlo, así que recurrimos a Google Earth.

Reconstrucción del pico Mondinero en Google Earth

Google Earth permitió resolver una de las primeras pistas: aquella montaña piramidal era Mondinero.

La reconstrucción con Google Earth y la investigación posterior permitieron identificar aquella montaña como Mondinero, una cima que ya conocía por haberla ascendido anteriormente.

Gratal también presenta una característica silueta piramidal, pero está mucho más desplazado hacia el oeste. Mondinero, en cambio, aparece mucho más próximo visualmente a la Sierra de Guara.

Ya teníamos una dirección.

4. El fotógrafo estaba en una pista

Otra imagen aportó una pista aparentemente insignificante.

Fotógrafo situado junto a una pista agrícola

El fotógrafo no estaba situado en mitad de cualquier campo.

Estaba trabajando junto a una pista agrícola.

Aquello nos permitió empezar a buscar combinaciones muy concretas: una pista agrícola, un saso frente a ella, unos 500 metros de separación y una orientación compatible con la posición del Sol.

Empezamos a medir.

5. El método era bueno. El lugar, no

En Google Earth encontramos incluso combinaciones que parecían encajar sorprendentemente bien.

Primera hipótesis de cámara y rampa separadas por unos 500 metros

Teníamos aproximadamente los 500 metros que buscábamos.
Teníamos una pista.
Teníamos un saso.
Teníamos una orientación razonable.

Ya teníamos el método,
pero estábamos buscando la aguja en el pajar equivocado.

Algo seguía sin encajar.

Y entonces decidimos cambiar la forma de buscar.

6. Dejamos de buscar la rampa y empezamos a buscar el paisaje

En lugar de comenzar trazando líneas de 500 metros, volvimos a las fotografías.

Había que encontrar algo mucho mayor y más reconocible que una rampa que ya ni siquiera existía.

Nos fijamos entonces en la gran caída existente delante del saso, los campos situados a diferentes alturas y las manchas oscuras de vegetación.

Una de las fotografías del montaje contenía prácticamente un mapa.

Paisaje visto desde la rampa con pista, cereal y carrascas
carrascas → final de pista → cereal → carrascas

Además, el borde del saso tenía una forma determinada y los campos aparecían escalonados.

Aquella combinación debía ser mucho más difícil de repetir que la silueta de una montaña.

Las carrascas y los bancales se convirtieron en nuestra nueva huella digital.

7. ¿Y si no fuera Novales?

Mientras tanto había aparecido otra duda.

Las referencias a unos 30 segundos de eclipse total no parecían encajar con los aproximadamente 20 segundos de totalidad que calculábamos para Novales. Y, sin embargo, el equipo hablaba una y otra vez de esos 30 segundos.

Durante un tiempo llegamos a pensar que la localización difundida podía ser aproximada y desplazamos nuestra búsqueda hacia otras zonas, entre ellas Fraella y Tramacéd.

Incluso volvimos a estudiar la fotografía de Mondinero y Guara.

Allí aparecía otra pista que inicialmente había pasado desapercibida: un pueblo al fondo.

Llegamos a plantear que pudiera ser Sesa.

Otra hipótesis más.

8. Las carrascas nos llevaron hasta el lugar

Volvimos a Google Earth.

Ya no buscábamos montañas.

Buscábamos aquella peculiar disposición de campos, bancales, pista y carrascas.

Búsqueda del patrón de campos y carrascas en Google Earth

Y entonces todo empezó a suceder muy deprisa.

Encontramos una configuración que se parecía muchísimo a la fotografía.

Seguimos ajustando.

Hasta que apareció otra.

Localización final con una distancia aproximada de 497 metros

497 metros

Prácticamente los 500 metros que llevábamos buscando desde el principio.

Y ahora coincidían también las carrascas, los campos, la pista, el desnivel y la forma del saso.

Habíamos vuelto a Novales.

9. La geometría terminó de confirmarlo

Todavía hicimos una última comprobación.

Marcamos el punto donde debía encontrarse la cámara y el punto de la rampa.

La distancia obtenida con un cálculo más preciso era de aproximadamente 451 metros, perfectamente compatible con esos «500 metros» utilizados como referencia durante el rodaje.

Dirección cámara → rampa
284,84°
Azimut del Sol
284,8044°
Diferencia
0,04°

📷 fotógrafo — unos 500 m — 🛹 rampa — ☀️ eclipse

Y además coincidían de manera independiente el relieve, la pista, los bancales, las carrascas y las referencias del horizonte.

Era muy difícil que todo aquello fuera una casualidad.

Pero todavía faltaba una comprobación mucho más sencilla:
ir allí.

La cámara y la rampa sobre el terreno

Podemos ver ahora los dos puntos sobre el mapa. Las posiciones son aproximadas, pero permiten comprender la gran separación que existía entre las cámaras y la rampa.

Mapa interactivo. Pulsa sobre 📷 y 🛹 para ver las fotografías tomadas desde las posiciones aproximadas de las cámaras y de la rampa. La línea muestra la dirección entre ambos puntos.

¿Dónde se hizo exactamente el salto de Danny León?

El salto de Danny León durante el eclipse total del 12 de agosto de 2026 se realizó en un saso situado en el entorno de Novales (Huesca).

Nuestra investigación permitió localizar tanto la posición aproximada de la rampa como la zona desde la que trabajaron las cámaras. Entre ambos puntos había aproximadamente 500 metros.

El mapa anterior muestra ambos lugares y la línea de visión que permitió situar a Danny León frente al Sol utilizando un potente teleobjetivo.

Localización: Novales, Huesca
Rampa: entorno de 42.011976, -0.290223
Cámaras: entorno de 42.010282, -0.284472
Distancia: unos 500 metros

10. Del ordenador al terreno

A la mañana siguiente fui hasta Novales.

Primero busqué el lugar desde el que calculábamos que habían trabajado los fotógrafos.

Era el mismo paisaje que abre esta entrada: el saso aparecía exactamente donde nuestros cálculos indicaban.

Era el relieve que llevábamos horas observando en fotografías, vídeos, Street View y Google Earth.

Ahora había que subir.

11. La huella de la rampa

Al llegar a la parte superior del saso apareció algo todavía más revelador.

Terreno donde estuvo instalada la rampa de Danny León

El terreno conservaba perfectamente la huella de la preparación.

Por las informaciones que habíamos encontrado durante la investigación sabíamos que el equipo había tenido que retirar piedras, limpiar y acondicionar la superficie para instalar la rampa.

Allí seguía la zona removida.

Y mirando al suelo aparecieron más indicios.

Restos encontrados junto al lugar donde estuvo instalada la rampa

Tuercas, arandelas, cintas y otros pequeños materiales encontrados junto al lugar de la rampa.

No podemos saber si cada uno de aquellos elementos pertenecía al montaje, pero su presencia junto al terreno recién acondicionado reforzaba todavía más la identificación. Entre los restos apareció incluso un billete de avión de Vigo a Barcelona fechado el 10 de agosto de 2026, una pista difícil de explicar por casualidad.

Y había otra, bastante más simpática: encontramos también restos del paso de un perro. Después, al ver el making of oficial, descubrimos que Zoe había acompañado al equipo durante el rodaje.

12. Mirar ahora en sentido contrario

Desde arriba quedaba una última comprobación.

Mirar hacia donde habíamos calculado que estaban las cámaras.

Vista desde la rampa hacia la zona donde estaban las cámaras

Allí estaban los campos, los bancales, las carrascas y la pista que habíamos intentado reconocer tantas veces en las imágenes.

El paisaje que sobre Google Earth parecía un rompecabezas resultaba ahora perfectamente comprensible.

13. El lugar desde donde se hizo la toma

Y todavía quedaba regresar abajo y mirar hacia la rampa.

Desde la posición aproximada de las cámaras, el zoom permite comprender cómo el teleobjetivo acercaba visualmente la rampa situada al otro lado de los campos.

Desde el lugar de las cámaras se comprende quizá mejor que con cualquier mapa cómo se consiguió aquella fotografía.

A simple vista, la rampa era apenas un pequeño punto situado en lo alto del saso, al otro lado de los campos.

El potente teleobjetivo hizo el resto.

La experiencia que habíamos tenido con la fotografía del Pilar volvía a cobrar sentido.

Habíamos comenzado intentando comprender una imagen.
Terminamos aprendiendo a leer un paisaje.

Una comprobación inesperada

Después de haber localizado el lugar y visitarlo, el equipo de Danny León publicó 30 SECONDS | THE ECLIPSE STORY, el making of completo de la grabación.

Verlo después de nuestra búsqueda resultó especialmente curioso.

Muchas de las pistas que habíamos utilizado aparecían ahora con toda claridad: el borde del saso, la pista agrícola, los campos, las carrascas y la gran separación entre la rampa y las cámaras.

El propio vídeo redondeaba esa distancia en unos 500 metros.

Para entonces ya no necesitábamos aquellas imágenes para encontrar el lugar.

Habíamos estado allí.

¿Y si aquella imagen permaneciera en el paisaje?

Después de encontrar el lugar surgió inevitablemente otra idea.

El salto duró apenas unos segundos. La rampa fue desmontada y, pocos días después, en lo alto del saso apenas quedaban algunas huellas de lo que allí había ocurrido.

Sin embargo, desde aquel punto se consiguió una de las imágenes más virales del eclipse de 2026. Una imagen en la que durante unos instantes Danny León pareció saltar dentro del Sol.

¿Y si el paisaje conservara algún recuerdo de aquel momento?

España tiene un ejemplo muy conocido de cómo una gran silueta puede terminar formando parte del paisaje: el Toro de Osborne .

Sus grandes figuras negras, de unos 14 metros de altura, nacieron como soportes publicitarios junto a las carreteras y terminaron convirtiéndose en una de las siluetas más reconocibles del paisaje español.

Comparación entre el Toro de Osborne y la recreación de una posible escultura del eclipse de Danny León en Novales

El Toro de Osborne como referencia de escala y presencia en el paisaje, y una recreación de cómo podría trasladarse aquella idea a la imagen del eclipse de Novales.

En la provincia de Huesca, además, la relación entre arte y paisaje tiene precedentes muy interesantes. El programa Arte y Naturaleza del CDAN ha desarrollado proyectos en los que distintas intervenciones artísticas dialogan directamente con el territorio y convierten el propio paisaje en parte de la obra.

Por eso, imaginar una intervención de este tipo en Novales no resulta completamente ajeno a nuestro territorio. Podría ser al mismo tiempo un recuerdo del eclipse y una obra vinculada al paisaje concreto en el que se produjo aquella imagen.

Siguiendo libremente aquella idea, podemos imaginar en el saso de Novales una gran estructura metálica negra que reprodujera precisamente la imagen conseguida allí durante el eclipse: el disco oscuro del Sol con Danny León y la rampa recortados en su interior.

Esta recreación no representa ningún proyecto existente. Es únicamente una idea de Caminos de Barbastro para imaginar cómo podría conservarse en el propio paisaje el recuerdo de lo que ocurrió allí.

La hemos imaginado con una altura aproximada de 14 metros, similar a la del Toro de Osborne, y situada en el mismo saso donde se instaló la rampa.

Recreación de una posible escultura del salto de Danny León en el saso de Novales

Recreación orientativa de una posible escultura de unos 14 metros inspirada en la imagen del salto de Danny León durante el eclipse. No se trata de un proyecto existente.

Vista desde lejos sería solamente una pequeña silueta negra sobre el horizonte. Al acercarnos, la escena comenzaría a ser reconocible: el eclipse, la rampa y el skater suspendido en el aire.

No se trataría de reconstruir la rampa ni de reproducir físicamente todo lo que ocurrió aquella tarde. La idea sería mucho más sencilla: una pieza de arte en el paisaje que recordara, precisamente en el lugar donde sucedió, aquel instante del 12 de agosto de 2026.

Durante unos segundos, el Sol convirtió aquel lugar en un escenario.
La escultura simplemente conservaría su silueta.

Encontrar una aguja en un pajar

Lo más curioso de esta pequeña investigación es que ninguna pista fue suficiente por sí sola.

No encontramos el lugar gracias a Mondinero.
Ni gracias a los 500 metros.
Ni gracias a la pista.
Ni siquiera gracias a la posición del Sol.

Lo encontramos cuando todas esas pistas empezaron a señalar el mismo punto.

Y también nos equivocamos.

Buscamos en lugares que no eran. Dudamos de Novales. Seguimos pistas que parecían buenas y terminaron llevándonos a ninguna parte.

Hasta que dejamos de buscar aquello que queríamos encontrar —una rampa que ya había desaparecido— y empezamos a observar lo que permanecía:

los campos · los caminos · las carrascas · las montañas

El paisaje acabó dándonos la respuesta.

🏘️ Y después del eclipse... visitamos Novales

La búsqueda del lugar donde se realizó el salto nos llevó hasta Novales. Nueve días después del eclipse regresamos para conocer el pueblo: su castillo, la iglesia románica, el río Guatizalema, el Molino de Ferrer y el antiguo Azud de Novales.

→ Descubrir Novales

Daniel Vallés Turmo

Agosto de 2026

Acceso a guías y rutas (pinchar)




domingo, 16 de agosto de 2026

Mirador Starlight de Arcusa: de las Tres Sorores a la Estrella Polar

Mirador Starlight del Mesón de Arcusa: un lugar para mirar el cielo

De las Tres Sorores a la Estrella Polar, una excursión para disfrutar de día y de noche.

Indicador de Polaris en el Mirador Starlight del Mesón de Arcusa
El indicador de Polaris fue lo primero que me llamó la atención al llegar al mirador.
🌟 Mirador Starlight del Mesón de Arcusa
📍 Sobrarbe · Huesca
🏔️ Panorámica del Pirineo durante el día
⭐ Observación del cielo durante la noche
🥾 Dolmen de Pueyoril a unos 300 metros
🪨 Ruta de los Tres Dólmenes: 8,5 km. Requiere GPS
🚗 Posibilidad de realizar una excursión circular desde Barbastro
🍴 Restaurante en Arcusa
🛏️ Alojamientos próximos en Arcusa y Paúles de Sarsa

Hay miradores a los que acudimos para contemplar un paisaje. El Mirador Starlight del Mesón de Arcusa, en Sobrarbe, propone algo un poco diferente: mirar el paisaje durante el día y volver a levantar la vista cuando llega la noche.

Cuando lo visité, el cielo estaba bastante cubierto y las nubes ocultaban buena parte del Pirineo. Pero conocía bien estas vistas y sabía lo que había detrás.

En un día despejado, desde esta meseta se contempla una extraordinaria panorámica del Pirineo, con las Tres Sorores —Monte Perdido, Cilindro y Añisclo— y las Tres Marías dominando el horizonte.

De hecho, la aproximación a Arcusa ya merece por sí sola el viaje. En determinados puntos de la carretera, el macizo del Monte Perdido aparece directamente frente a nosotros, como si la carretera nos llevara hasta él. Tenemos esta sensación durante casi 1,5 kilómetros.

Carretera llegando a Arcusa con el macizo de Monte Perdido al fondo
Llegando a Arcusa, el macizo del Monte Perdido aparece directamente frente a nosotros.

Pero al llegar al mirador descubrí que aquel lugar había sido preparado para contemplar un paisaje todavía mayor.

Había dos bancos inclinados para mirar cómodamente hacia arriba, paneles explicativos, un gran planisferio y, sobre todo, un indicador que inmediatamente llamó mi atención.

POLARIS — 431 años luz

La flecha señalaba hacia la Estrella Polar.

Uno de los 12 Miradores Starlight de Sobrarbe

El del Mesón de Arcusa forma parte de una red de 12 Miradores Starlight repartidos por toda la comarca de Sobrarbe, desde los valles del Pirineo hasta las sierras situadas al sur de Aínsa.

En el mapa podemos ver su distribución. El Mesón de Arcusa es el número 5, situado en la parte meridional de Sobrarbe, muy cerca de la Sierra de Sevil.

Mapa de los 12 Miradores Starlight de Sobrarbe
Los 12 Miradores Starlight de Sobrarbe. El nº 5 corresponde al Mesón de Arcusa.

📍 Cómo llegar al Mirador Starlight del Mesón de Arcusa

El Mirador Starlight del Mesón de Arcusa (nº 5 del mapa) se encuentra junto a la carretera, en las proximidades de Arcusa, y se puede llegar directamente en coche.

Desde Barbastro podemos convertir la visita en una bonita excursión circular: ir por Colungo y Lecina y regresar por El Grado. Así podemos combinar el mirador con otros lugares de interés de la zona.

Cuando llega la noche

Durante el día nuestra mirada termina en las montañas. Cuando oscurece, el horizonte desaparece y el paisaje cambia completamente.

Los bancos del mirador están pensados precisamente para sentarse o reclinarse y mirar el cielo. Los paneles ayudan a conocer la Luna y algunos de sus principales accidentes, mientras que un gran planisferio permite descubrir qué estrellas y constelaciones podemos observar dependiendo del día y de la hora.

Bancos inclinados del Mirador Starlight del Mesón de Arcusa
Dos bancos inclinados permiten observar cómodamente el cielo nocturno.

No hace falta ser aficionado a la astronomía. Quizá precisamente lo interesante de un lugar como este sea poder comenzar por algo tan sencillo como intentar reconocer una constelación.

O encontrar una estrella.

Y si hay una estrella especialmente apropiada para comenzar, es Polaris, la Estrella Polar.

¿Por qué la Estrella Polar nos señala el norte?

La Tierra gira sobre sí misma y, debido a ese movimiento, durante la noche tenemos la impresión de que las estrellas se desplazan lentamente por el cielo.

Sin embargo, hay una que parece permanecer prácticamente en el mismo lugar.

Es la Estrella Polar.

La razón es que Polaris se encuentra muy próxima a la prolongación hacia el norte del eje de rotación terrestre. Por ello, mientras las demás estrellas parecen girar a su alrededor a lo largo de la noche, ella apenas cambia aparentemente de posición.

⭐ ¿Por qué es tan importante Polaris?

Durante siglos ha servido para orientarse en el hemisferio norte porque su posición nos indica aproximadamente el norte geográfico.

Incluso su altura sobre el horizonte proporciona una información sorprendente: coincide aproximadamente con la latitud desde la que estamos observando.

Pero primero tenemos que encontrarla.

Una manera muy sencilla de encontrar Polaris

Cuando era scout me enseñaron una forma de localizar la Estrella Polar que todavía recuerdo.

Primero hay que buscar una de las figuras más fáciles de reconocer del cielo: la Osa Mayor, ese enorme «carro» formado por siete estrellas.

Después buscamos las dos estrellas situadas en el extremo del carro, Merak y Dubhe.

Imaginamos la distancia que existe entre ambas y prolongamos esa línea unas cinco veces en la dirección que va desde Merak hacia Dubhe.

Al final encontraremos una estrella.

Esa es Polaris.

Recreación nocturna del Mirador Starlight del Mesón de Arcusa mostrando la Osa Mayor, la Osa Menor y Polaris
Recreación nocturna: prolongando unas cinco veces la distancia entre Merak y Dubhe, en la Osa Mayor, podemos localizar Polaris.

La Estrella Polar forma parte en realidad de otra constelación, la Osa Menor, y se encuentra en el extremo de su «cola».

Décadas después de haber aprendido aquel pequeño truco, encontrarme en el Mesón de Arcusa con un enorme indicador señalando hacia Polaris me hizo recordar inmediatamente aquellas noches de scout en las que aprendíamos a orientarnos mirando el cielo.

El osito de la Osa Mayor

Y la Osa Mayor me trae también otro recuerdo.

Quienes fuimos niños a finales de los años setenta y comienzos de los ochenta seguramente recordamos a Félix Rodríguez de la Fuente y aquella canción que Enrique y Ana le dedicaron después de su muerte.

Amigo Félix hablaba del cielo y de aquel entrañable «osito de la Osa Mayor».

Para muchos niños de aquella generación, probablemente fue una de las primeras veces que escuchamos hablar de la Osa Mayor, aunque entonces supiéramos muy poco de astronomía.

Muchos años después seguimos levantando la mirada buscando aquel «carro» en el cielo.

Y ahora sabemos además que puede conducirnos hasta la Estrella Polar. Escuchar la canción es volver a la infancia.

Mirar lejos durante el día

Merece la pena visitar el mirador también antes de que llegue la noche.

El Mesón de Arcusa se encuentra sobre una amplia meseta desde la que, cuando la atmósfera está limpia, el Pirineo ocupa buena parte del horizonte.

Las Tres Sorores y las Tres Marías aparecen al fondo, y el macizo de Monte Perdido acompaña también buena parte de la aproximación hacia Arcusa.

Arcusa con las Tres Sorores y las Tres Marías al fondo
Recreación de la panorámica del Pirineo desde el mirador en un día despejado.

El día que hice las fotografías del mirador las nubes impidieron disfrutar de toda la panorámica. Pero quizá eso me permitió fijarme más en algo que probablemente habría pasado a segundo plano en un día completamente despejado: aquel gran indicador que apuntaba hacia el cielo.

Durante el día podemos mirar montañas situadas a decenas de kilómetros.

Durante el día podemos mirar hacia el Pirineo. Cuando llega la noche, la misma mirada puede continuar muchísimo más lejos.

La luz de Polaris que vemos desde Arcusa ha necesitado alrededor de cuatro siglos para llegar hasta nosotros.

Y muy cerca, mirar miles de años hacia atrás

El entorno del Mesón de Arcusa permite además realizar otro viaje, esta vez hacia nuestro pasado.

Muy cerca se encuentran varios monumentos megalíticos que ya recorrimos en la Guía de la Sierra de Guara Oriental de Caminos de Barbastro.

La visita más sencilla es el dolmen de Pueyoril. Pasado el Mesón de Arcusa en dirección a Paúles de Sarsa encontramos el acceso y, mediante un sendero señalizado de apenas unos 300 metros, llegamos hasta el dolmen. Esta pequeña excursión al dolmen de Pueyoril es sencilla y muy recomendable.

Dolmen de Pueyoril cerca del Mesón de Arcusa
Dolmen de Pueyoril, a apenas 300 metros del Mesón de Arcusa.
🪨 Ruta de los Tres Dólmenes

Capilleta · Balanzas · Pueyoril

⚠️ Importante
La ruta completa de los Tres Dólmenes no está señalizada y algunos tramos discurren sin sendero definido. Es necesario llevar el recorrido GPS.
🪨 Ruta de los Tres Dólmenes: 8,5 km · requiere GPS
↕️ 260 metros de desnivel acumulado
⏱️ Unas 2 horas y 30 minutos 🥾 VER LA RUTA DE LOS TRES DÓLMENES

Resulta difícil no pensar que las personas que habitaron estas tierras hace miles de años también levantaban la mirada hacia un cielo que, sin iluminación artificial, debía de ser extraordinario.

No sabemos qué significado otorgaban a aquellas estrellas, pero sí podemos imaginar la importancia que el cielo, las estaciones y la orientación tuvieron para quienes vivían mucho más ligados que nosotros a los ciclos de la naturaleza.

Entre la Sierra de Sevil y el Pirineo

Apenas unos kilómetros separan este lugar de la Sierra de Sevil, un territorio que hemos recorrido también en Caminos de Barbastro al intentar comprender el nacimiento del paisaje actual.

🏔️ EL NACIMIENTO DEL PAISAJE ACTUAL

Aquí se encuentran, por tanto, escalas de tiempo extraordinariamente diferentes.

La geología nos lleva a millones de años.
Los dólmenes, a miles.
La carrasca de Lecina, a siglos.
Y cuando levantamos la mirada hacia las estrellas, comenzamos a medir las distancias en años luz.

Quizá uno de los atractivos de recorrer este territorio sea precisamente ese: descubrir que el paisaje que contemplamos es el resultado de historias escritas a escalas de tiempo muy diferentes.

Una excursión circular desde Barbastro

El Mirador Starlight del Mesón de Arcusa puede ser también el centro de una bonita excursión circular.

🚗 UNA EXCURSIÓN PARA TODO EL DÍA

Barbastro → Colungo → Lecina → Mesón de Arcusa → El Grado → Barbastro

🌳 Carrasca de Lecina
🪨 Dólmenes del entorno de Arcusa
🏔️ Panorámicas del Monte Perdido
🌅 Atardecer desde el mirador
⭐ Observación de Polaris y del cielo nocturno 🗺️ VER RUTA EN GOOGLE MAPS

Desde Barbastro podemos dirigirnos hacia Colungo y Lecina. Allí merece la pena detenerse para conocer su extraordinaria carrasca, un lugar al que ya dedicamos la entrada Un día en Lecina. La Carrasca de Lecina fue elegida Árbol Europeo del Año en 2021, después de una campaña en la que desde Caminos de Barbastro pusimos mucho empeño para ayudar a conseguirlo. Aquí puedes recordar cómo vivimos aquel concurso.

🌳 DESCUBRIR LA CARRASCA DE LECINA

Desde Lecina continuamos hacia el Mesón de Arcusa.

Podemos acercarnos al dolmen de Pueyoril, visitar Arcusa o simplemente disfrutar del paisaje y esperar en el mirador a que se acerque el atardecer.

Si disponemos de más tiempo y tenemos experiencia en senderismo, podemos realizar la Ruta de los Tres Dólmenes. Si preferimos continuar en coche, otra posibilidad es acercarnos a Santa María de Buil o Las Bellostas. La carretera nos permite adentrarnos en la Sierra de Sevil y descubrir algunos miradores extraordinarios sobre este territorio.

Después podemos regresar hacia Barbastro por El Grado, completando así una ruta circular por carretera.

Pero existe otra posibilidad que quizá permita disfrutar todavía más del lugar.

Esperar a que oscurezca completamente.

Comer en Arcusa

Si queremos convertir la visita en una excursión de día completo, podemos comer en el propio Arcusa, a pocos kilómetros del Mirador Starlight.

🍴 El Fogón de Arcusa
Restaurante situado en Arcusa, muy cerca del mirador. 🍴 VER RESTAURANTE

Dormir cerca del mirador

Observar las estrellas requiere tiempo.

Nuestros ojos necesitan acostumbrarse a la oscuridad y el cielo necesita alejarse de las últimas luces del atardecer.

Quien quiera disfrutar tranquilamente del Mirador Starlight sin tener que regresar después de noche hasta Barbastro dispone de alojamientos muy próximos.

🛏️ El Cóndor · Paúles de Sarsa
A pocos kilómetros del Mirador Starlight. VER ALOJAMIENTO
🛏️ Hotel Tierra Buxo · Arcusa
En el propio entorno de Arcusa. VER ALOJAMIENTO

Eso permite convertir la excursión en una pequeña escapada: recorrer durante el día algunos de estos lugares, contemplar el atardecer sobre el Pirineo y regresar después al mirador cuando el cielo esté completamente oscuro.

Entonces solo queda sentarse.

Y mirar hacia arriba.


De las Tres Sorores a Polaris

Quizá eso sea lo que más me gustó del Mirador Starlight del Mesón de Arcusa.

No es únicamente un lugar para aficionados a la astronomía.

Es un lugar que nos invita a mirar.

Durante el día, la carretera nos conduce visualmente hacia el macizo de Monte Perdido. Desde el mirador contemplamos las Tres Sorores y las Tres Marías.

A pocos kilómetros podemos caminar entre restos dejados por personas que vivieron aquí hace miles de años.

Y cuando desaparece la última luz del día, podemos sentarnos en uno de esos bancos, levantar la cabeza y buscar aquel viejo carro que algunos aprendimos a reconocer cuando éramos niños.

Localizamos la Osa Mayor.
Buscamos Merak y Dubhe.
Prolongamos cinco veces la distancia entre ellas.

Y allí estará Polaris.

Prácticamente inmóvil mientras el cielo parece girar a su alrededor, señalándonos el norte como ha hecho durante generaciones.

Quizá entonces recordemos también aquella canción de nuestra infancia y al pequeño osito de la Osa Mayor.

Y durante un rato, simplemente, volvamos a mirar el cielo.


Las fotografías pertenecen a la colección personal del autor. Las recreaciones del mirador durante el día y la noche han sido realizadas para mostrar la panorámica del Pirineo en un día despejado y explicar la localización de la Estrella Polar.

Contenido desarrollado por el autor con el apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Agosto de 2026

Acceso a guías y rutas (pinchar)




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