Mostrando entradas con la etiqueta el pueyo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el pueyo. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de agosto de 2025

Trazar el camino interior

Fotografía de un sendero natural rodeado de árboles, bañado por luz suave. Una figura camina en solitario hacia el fondo, evocando introspección, silencio y conexión con la naturaleza. Representa el inicio simbólico del camino interior.
Trazar el camino interior

No sé si la expresión “el camino interior” es una reminiscencia de mis creencias católicas o si es algo que podría entender cualquier persona. Tal vez se ha ido interiorizando en la sociedad con lo que Maslow llamó la autorrealización en su pirámide de la motivación. O quizás es un constructo que crea nuestra mente para no entrar en disonancia consigo misma.

O tal vez sea el camino que recorremos cuando el andar de la vida nos va empujando, poco a poco, a tomar consciencia de nuestra identidad. Ese momento en que surge una necesidad genuina de transitar un trayecto propio, íntimo, que nos lleva —inevitablemente— a la introspección.

Tampoco sé si es fruto del desarrollo intelectual tras una vida dedicada al estudio, a la escritura y a la reflexión sobre la realidad. Y me pregunto si, en cambio, quienes no han transitado ese tipo de recorrido vital perciben este “camino interior” de otro modo —o quizás no lo perciben en absoluto—.

El caso es que, tras muchos años dedicado al senderismo y a proponer cientos de rutas en este blog, siento ahora la necesidad de explorar este otro camino. Me viene a la mente la imagen de los ascetas que se retiraban del mundo para comenzar su búsqueda interior. Así surgieron, por ejemplo, los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola.

Sin embargo, no siento la necesidad de una “meditación contemplativa”. Ya en mi juventud opté por la “meditación en acción” que proponía Chögyam Trungpa Rinpoche con su tercera vía. En mis miles de horas de senderismo ya he experimentado el silencio de la meditación, y ese silencio se ha ido integrando hasta convertirse en una parte esencial de mi personalidad.

⬆ Volver al inicio


🛤 Cómo comenzar —o continuar— ese viaje interior

Creo que hace años que comencé ese viaje, pero a mis 59 me gustaría ahora conocer mejor su recorrido… y su destino. Y también, en la medida de lo posible, acompañar con mis palabras a quienes se encuentren con la misma inquietud.

Fotografía con luz cálida de amanecer filtrándose entre los árboles, iluminando un sendero de tierra. La escena transmite calma, esperanza y apertura, evocando la idea de iniciar o continuar un viaje interior.
Comenzar ese viaje interior

Siempre me ha gustado empezar desde la experiencia y desde el presente, para no crear mundos imaginarios. Hace una semana comencé un nuevo trabajo, muy distinto al anterior en contenido, aunque similar en propósito: en ambos casos se trata de ayudar a las personas de forma gratuita desde el ámbito público.

Como todo comienzo en una nueva área de conocimiento, estos días están suponiendo una gran dedicación mental: adquirir nuevos saberes, adaptarme a formas de trabajo diferentes y asimilar rutinas que me son ajenas. Lo hago desde la serenidad, pero muchos días llego a casa cansado, porque hay un trabajo intelectual intenso que exige mucha atención.

Me ha sorprendido comenzar este nuevo camino desde la serenidad, sin sentir ansiedad alguna. Y es precisamente esto lo que me ha llevado a escribir esta reflexión sobre el camino interior.

⬆ Volver al inicio


❓¿Realmente existe un camino interior?

Desde mi formación filosófica, no puedo evitar comenzar por la duda: ¿realmente existe un camino interior, tal como lo he planteado en la introducción? Podría acudir a la bibliografía especializada, pero sé que correría el riesgo de contaminarme con lo que se escribió en otros momentos históricos y desde las circunstancias particulares de otras personas.

Persona sola de pie en una encrucijada de caminos dentro de un bosque cubierto de niebla, evocando reflexión y duda sobre qué dirección tomar.
Encrucijada en la niebla

El espíritu de este blog, sin embargo, siempre ha sido otro: ayudar a la reflexión en los términos que propusieron filósofos como Michel de Montaigne y Erich Fromm, y ejercitar nuestra propia libertad de pensamiento.

La psicología habla del diálogo interior como un proceso cognitivo, mientras que la religión se refiere a la espiritualidad como una relación con un ser superior. Así, nos encontramos con discursos interiores de distinta naturaleza, y me pregunto si realmente son compatibles entre sí.

Vemos que hay, al menos, un discurso interior, aunque surja desde diferentes enfoques. ¿Pero eso implica que exista un camino interior? ¿O, como decía el poeta Antonio Machado:

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.

Quizá, más que buscar un camino, lo estamos trazando.

⬆ Volver al inicio


📍 Rastrear el camino recorrido

Desde mi experiencia trazando rutas para que otras personas puedan seguirlas con GPS, me planteo ahora cómo podríamos rastrear nuestro propio camino interior. ¿Sería como hacer una biografía? ¿O tal vez un currículum? ¿Un listado de las competencias que hemos ido adquiriendo?

Vista en primera persona de una persona sosteniendo un mapa detallado mientras camina por un sendero forestal, simbolizando la reflexión y el rastreo del propio camino recorrido.
Rastrear el camino recorrido

En cualquier caso, es necesario clarificar cómo queremos plasmar ese camino recorrido, con el objetivo de que nos sirva para seguir avanzando. Tal vez se trate, simplemente, de responder a las clásicas preguntas trascendentales: ¿de dónde venimos? ¿A dónde vamos?

Aquí me encuentro con una duda, desde el punto de vista intelectual: ¿desde dónde partimos al mirar nuestro camino? Porque, según el instrumento con el que observemos la realidad, encontraremos una versión u otra de ella. De ahí que se desarrollara el método científico: para acotar esa subjetividad y construir un conocimiento más verificable.

Así, parece evidente que no hay una sola forma de trazar ese camino interior, y que su forma dependerá de muchos factores: la cultura, la personalidad, las creencias… Por eso, voy a partir desde mi experiencia personal.

Uno de mis filósofos de cabecera es Ignacio Ellacuría, continuador de la obra de Xavier Zubiri. En su obra póstuma Filosofía de la realidad histórica, expone con claridad su pensamiento. Tenía muy presente que "la realidad y la verdad han de hacerse y descubrirse, y que han de hacerse y descubrirse en la complejidad colectiva y sucesiva de la historia, de la humanidad".

⬆ Volver al inicio


🧶 Mi camino recorrido

En la entrada de este blog titulada Vivir otras vidas, hago un repaso reflexivo de mi biografía, estructurándola en distintas etapas que llamo “vidas”. Ya en esa decisión hay una postura epistemológica: elegir una forma determinada de organizar el camino recorrido. Otra persona, desde otra mirada o sensibilidad, podría haberlo hecho de manera muy distinta.

Escritorio de madera con cuaderno abierto, fotografías antiguas, brújula y taza de café, simbolizando la reflexión personal sobre las etapas y recuerdos del camino recorrido.
Recuerdos sobre la mesa

Quizás tomé esa decisión influido por mi experiencia diseñando rutas, en las que uno va de un lugar a otro como si cerrara distintas etapas. Esta metodología encaja con mi postulado filosófico de que nuestra vida forma parte de la realidad histórica, y que es precisamente esa dimensión la que le otorga trascendencia a nuestra existencia.

Así, mi camino recorrido lo he propuesto como una sucesión de etapas vitales, cada una con sus aprendizajes y sentidos. En este marco, el camino interior no sería algo externo o separado, sino el trayecto que estamos recorriendo, con plena conciencia. Y ahí entran en juego las distintas herramientas que cada uno puede emplear, según su cultura o creencias: ya sea la psicología, la filosofía o la religión.

⬆ Volver al inicio


🧭 La importancia de ser consciente de este camino interior

En un momento de realidad histórica acelerada, donde conviven la teoría del caos y la posverdad, más que nunca se hace necesaria una brújula interior. Una guía propia que nos permita no dejarnos arrastrar por los múltiples mensajes que recibimos a través de diversos canales de comunicación, muchos de ellos cargados de intenciones claras por parte de quienes los difunden.

Una mano sostiene una brújula de latón con esfera negra, enfocada en primer plano, mientras al fondo se extiende un camino de tierra serpenteante entre colinas doradas iluminadas por la luz cálida del atardecer.
Brújula en mano al atardecer

Voy a ejemplificarlo con un caso concreto. En España llevamos décadas escuchando el mensaje de que “no vamos a cobrar las pensiones”. Este discurso, repetido sistemáticamente, ha calado profundamente en la población, independientemente de su nivel de formación. La consecuencia es que muchas personas adoptan decisiones —a menudo vitales— en función de esa creencia, sin haberla sometido a una reflexión crítica o haber contrastado su fundamento real.

Al llegar a este punto, veo con claridad la necesidad de tomar conciencia del camino recorrido. Solo desde ahí —desde nuestra propia experiencia de la existencia— podremos contrastar la información que nos llega y decidir con mayor libertad. Esa conciencia es, quizá, el primer paso para no vivir a la deriva.

⬆ Volver al inicio


🛠 Herramientas para reconocer el camino recorrido

En este apartado quiero recopilar algunas herramientas que pueden resultar útiles para que cada persona pueda empezar a tomar conciencia del camino que ha recorrido hasta ahora:

  1. Escribir una biografía personal. No tiene que ser extensa ni detallada, sino un intento de poner en palabras quiénes hemos sido, en qué momentos clave, y cómo hemos cambiado.
  2. Identificar las etapas vividas. Pensar en qué momentos se produjeron rupturas, giros, comienzos o cierres, y cómo los percibimos ahora.
  3. Analizar esas etapas. En mi entrada Vivir otras vidas, utilicé la metodología del círculo de calidad —Planificar, Hacer, Verificar y Ajustar— como una forma de lectura reflexiva de la vida. Pero podrían usarse otras metodologías que se adapten mejor a nuestra forma de pensar o sentir.

No se trata de llegar de inmediato a grandes claridades. Lo importante es empezar a ser conscientes, a observar sin juicio. Poco a poco iremos puliendo lo que emerja.

⬆ Volver al inicio


🧭 El destino de nuestro camino

Una vez que hemos identificado el camino recorrido —o al menos una parte de él—, llega una nueva fase: preguntarnos en qué punto del camino nos encontramos y si es posible vislumbrar cuál podría ser la próxima etapa.

Este ejercicio no es sencillo, y no deberíamos angustiarnos si no lo vemos con claridad. Se trata, más bien, de tomar conciencia de que estamos atravesando una etapa, y que, como en todo camino, habrá otra después.

Persona de pie sobre una cima rocosa al atardecer, mirando un camino serpenteante que se pierde entre colinas doradas y montañas lejanas.
Contemplando el horizonte

La verdad es que los seres humanos no somos especialmente buenos anticipando el futuro. Estamos más preparados para resolver los problemas del presente. Pero aun así, detenernos a observar dónde estamos nos puede ayudar a caminar con mayor intención y atención.

Ya hemos comentado que este destino no es igual para todas las personas, pues depende de sus circunstancias —como ya señaló el filósofo Ortega y Gasset—. Nunca caigamos en la trampa de compararnos con los demás: esa comparación casi siempre desemboca en la envidia, y la envidia no es una buena compañera de viaje.

⬆ Volver al inicio


🧭 Calibrar la brújula interior

No quiero cerrar esta reflexión dejando una sensación de subjetivismo que nos vuelva vulnerables ante lo que nos sucede. Nuestra forma de actuar, aunque a menudo no lo parezca, está guiada por numerosos automatismos de los que no siempre somos conscientes.

Podríamos decir que, a lo largo de la vida, vamos construyendo una brújula interior que nos orienta. Pero como toda brújula, necesita calibrarse de vez en cuando: revisar sus referencias, cuestionar sus giros, afinar su sensibilidad. Ese ejercicio no es sólo personal, sino también histórico, cultural y, en muchos casos, colectivo.

Manos adultas sosteniendo una brújula antigua sobre un fondo natural desenfocado, simbolizando la reflexión y ajuste de la orientación vital.
Calibrando la brújula interior

¿Cómo calibramos esa brújula interior? Pues dependerá de cada uno. Cuando estudiaba en ESADE, con los jesuitas, nos decían que la realidad no es ni blanca ni negra, pero que, al llegar a casa, nos laváramos las manos. Con esto querían decir que nuestro círculo más íntimo —la familia, los afectos, el hogar— es donde esa brújula se contrasta, se reordena y se limpia.

En mi caso, tengo algunos lugares de reposo donde calibro esa brújula. En el blog expongo siete de ellos. El primero es Capella. Son espacios que me invitan a la reflexión por distintos motivos. Cada persona, claro está, tiene los suyos.

⬆ Volver al inicio

Infografía titulada 'Herramientas para comenzar tu camino interior'. Presenta siete herramientas clave: escribir una biografía personal, identificar etapas de vida, analizarlas con metodologías reflexivas, observar el presente con atención, apoyarse en referencias filosóficas o espirituales, visitar lugares de reposo para calibrar la brújula interior, y contrastar la información con la experiencia vivida. Estilo cálido, con iconos y aspecto hecho a mano.
Herramientas para comenzar tu camino interior

🌿 Mis 7 lugares de reposo

Son espacios donde mi brújula interior se calma y se orienta. Lugares a los que vuelvo una y otra vez, cada uno con su propio silencio y belleza.

  • 1️⃣ Capella — El inicio de muchos caminos y un lugar donde respirar la historia.
  • 2️⃣ El Pueyo de Barbastro — Mirador sereno donde la vista se funde con el horizonte.
  • 3️⃣ Embalse de Pineta — Agua y montaña en un abrazo de calma.
  • 4️⃣ Ermita de las Terrazas — Silencio que se asoma al valle desde lo alto.
  • 5️⃣ Ermita del Pilar — Lugar de recogimiento entre campos y cielos abiertos.
  • 6️⃣ Tella — Pueblo de piedra y aire puro, guardián del Pirineo.
  • 7️⃣ Obarra — Un rincón donde la historia y la naturaleza dialogan en paz.

⬆ Volver al inicio

En la entrada Cómo mantener el hábito de la reflexión se trata la pragmática de la reflexión.

Contenido desarrollado por el autor con el apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Agosto de 2025

Acceso a guías y rutas (pinchar)

jueves, 9 de septiembre de 2021

El Pueyo. Para relajar la mente

El senderismo tiene un efecto de relajación mental al tratarse de una actividad física que dura un largo tiempo y realizarse en un medio natural. En el blog Caminos de Barbastro se pueden descargar 26 de guías de senderismo en la provincia de Huesca.

También, se puede andar por un parque urbano haciendo un paseo diario saludable. Ver Paseos saludables de Barbastro.

En El Pueyo de Barbastro, por sus características extraordinarias de mirador en todas las direcciones, es posible hacer ejercicios de relajación mental.

DESCARGAR GUÍA (Pinchar enlace)

En esta guía de describen distintos ejercicios que ayudan a la relajación mental.4

Al Monasterio de El Pueyo se accede por una carretera desde el kilómetro 164 de la nacional 240. Cuenta con aparcamiento, iglesia, bancos, fuente, servicios y máquinas de bebidas.

La “pantallización” (el estar continuamente atentos al teléfono móvil) favorece la dispersión de la mente con la consecuente incapacidad para concentrarnos y relajarnos.

De aquí la necesidad de ejercitar tanto la concentración como la relajación de la mente. El llamado “mindfulness

En el proceso de relajación mental vamos a recorrer 3 etapas:

  1. Concentrar la mente

    En esta etapa llevaremos los pensamientos a concentrarse en una tarea específica.

  2. Relajar la mente

    Tras un tiempo de concentración, dejaremos que la mente se relaje contemplando. En este caso no nos importa que la mente se disperse con otros pensamientos.

    Se puede hacer sentado o andando.

  1. Meditación

    El estado de meditación busca dejar que los pensamientos fluyan sin darles importancia. Es un proceso de adaptación paulatina.

    Nos sentamos con la espalda respaldada y las manos relajadas sobre la pantorrillas. Enfocamos nuestra atención en una respiración profunda pero sosegada, enumerando cada una de ellas

    Con la ayuda de la “cuenta atrás” del teléfono móvil podemos ir aumentando el tiempo. Podemos comenzar por un minuto.

    No se trata de avanzar rápido, sino poco a poco sin forzar.

    Una cuarta etapa nos ayudaría a gestionar mejor los pensamientos.

  1. Reflexionar

    Generar opinión propia sobre un tema encontrándonos en un estado de serenidad sin establecimiento de prejuicios ni crispación.

Se pueden ejercitar todos estos aspectos o centrarse únicamente en la concentración y la relajación.

La incorporación de la meditación y la reflexión posibilitan un mayor beneficio dado que utilizamos técnicas cognitivas que nos van a ser útiles para la gestión de nuestros pensamientos en la vida cotidiana.

Estos ejercicios se podrían hacer en otro lugar siguiendo pautas similares.

Daniel Vallés Turmo

Acceder a entradas y guías del blog (pinchar enlace)


viernes, 4 de septiembre de 2020

Coche: Berbergal y El Pueyo

Ruta circular en coche de 51 kilómetros visitando Fornillos, Berbegal, Laluenga y El Pueyo.

Forma parte de la serie Rutas en coche.

Salimos de los aparcamientos cercanos al antiguo hospital del Barbastro, donde donde el escrito George Orwell escribió para de su libro “Homenaje a Cataluña” cuando estuvo en el frente de Huesca y quedó herido y trasladado a este hospital.Todavía se ve la cruz roja encima de la puerta del pabellón. Aquí había una de las puertas de Barbastro (yo la he visto en pie). Ver entrada en el blog Barbastro 1779.


Antiguo Hospital de Barbastro

Ruta general

Salimos por el Camino Real de Zaragoza (cruzamos la variante por debajo) hasta que llegamos a la carretera de Berbegal (Ver entrada en el blog).

Nuestra primera parada es el kilómetro 5,56 (Chesas, yesos en castellano) junto a la cruz del víacrucis que llevaba a la desaparecida torre de los Escolapios. Ver entrada en el blog Chesas y Camino de los Escolapios.

Cruz de víacrucis

Bajamos hacia Fornillos en el kilómetro 9,78 para visitar la iglesia románica de San Miguel, que consagró San Ramón, pero que ha tenido importantes reformas en el siglo XVI. Cerca, en las Chesas se encuentra la Torre Plana, donde iban a trabajar muchos de sus vecinos. Ahora está arruinada. Ver entrada en el blog Camino a Fornillos por la Torre Plana.

Iglesia de San Miguel

Estas torres, como las cercanas Torre Bielsa o Galafón podían sobrevivir por sus pozos que alcanzaban la capa freatica que está bajo las Chesas y que desemboca en el río Cinca tras la bodega Sommos.

Seguimos la carretera para llegar al cruce de la carretera que viene de Monzón hacia Zaragoza. Torcemos a la derecha en dirección Berbegal. Aquí tenemos que ir despacio para no perdernos un tramo de Vía Romana en el kilómetro 14,30.

Tramo de Vía Romana

Es el tramo de la vía que unía Tarraco con Osca. Ver entrada en el blog Somontano romano. Seguimos hacia Berbegal que lo vemos enfrente sobre un montículo.

Llegando a Berbegal

Mapa de la ruta en Berbegal

Subimos a Berbegal hasta llegar a la puerta de la iglesia románica de la Santa María la Blanca en el kilómetro 17,21.

Puerta de la iglesia de Santa María la Blanca

Hay un bar donde podemos tomar algo si queremos. Callejeamos con el coche por una población densa con las casas en buen estado.

El paisaje es extraordinario en todas las direcciones. Hay varios paneles de interpretación para reconocer lo que estamos viendo.

El meridiano cero pasa por la ciudad. Hay una estatua en el kilómetro 17,65.

Meridiano Cero por Berbegal

Dejamos la población para tomar la carretera hacia Huesca que sigue la antigua Vía Romana pasando por el fabuloso puente de Pertusa. Torcemos a la derecha cuando veamos la indicación hacia la Laperdiguera, que está en el kilómetro 23,54.

La Perdiguera

Seguimos la carretera par llegar a Laluenga y visitar su pozo fuente en el kilómetro 23,56. Está señalizado a las afueras, hacia la izquierda.

Pozo fuente

En los pozos fuentes descendemos escaleras hasta que llegamos a la capa freática donde está el agua. Por la zona hay varios, destacando el de Lagunarrota a la entrada del pueblo.


Esquema pozo

Seguimos por la larga recta, rodeada de carrascas, que nos lleva a la antigua carretera Nacional 240 junto a la Autovía A-22 en el cruce de San Román.

Precisamente, en el kilómetro 30,79 está la ermita de San Román. Un panel de interpretación nos dice que por aquí pasa la cabañera de Mequinenza a Torla por la Sierra de Sevil. Recorremos la sierra en la Guía Sierra de Guara Oriental. Ver entrada en el blog.

San Román 

Aquí, también se refugió Don Carlos en la Batalla de Barbastro (ver entrada en el blog) por si tuviera que retirarse hacia Pamplona en aquella guerra Carlista. Finalmente fueron hacia Lleida.

Siguiendo la Nacional 240 paramos en el Canal del Cinca en Peraltilla en el kilómetro 35,42. Ver entrada Ruta del Yeso en Peraltilla.

Peraltilla

Canal del Cinca

Seguimos la carretera para ir al Monasterio del Pueyo. Podríamos ir al desvío por la carretera Nacional 240 señalizado, pero tomamos una carretera estrecha que va a Castillazuelo.

Mapa de la ruta

En el kilómetro 42,30 vemos un cantera de roca caliza, que recientemente se ha vuelto a abrir. Ver entrada Valcheladas

Canteras

Estas canteras se abrieron para hacer el Canal del Cinca. Estuvieron cerradas más de 40 años. Y ahora se han reabierto para el Embalse de Almudevar. Vemos el impacto del ser humano sobre la naturaleza.

Pasada las canteras, tomamos una pista a la izquierda (rodeada de carrascas contemplando el bosque de este tipo de árboles a los pies de El Pueyo) que nos lleva a la Plaza del Sol en el kilómetro 43,66, a los pies de Santuario.

Subimos por la carretera al esplendido mirador en el kilómetro 44,36. Hacia el Sur vemos Berbegal. Es bonito contemplar las islas de carrascas que todavía quedan.

Berbegal desde El Pueyo

Para subir a la iglesia hay varias decenas de escaleras, pero se puede acceder por ascensor

Ver entrada Camino al Pueyo. Son muchas poblaciones que acuden de romería en Abril y Mayo.

Lado norte del monasterio

Volvemos a Barbastro por la carretera que nos vuelve a la Nacional 240. Ver entrada Carretera de Huesca.

Hay que tener cuidado, porque hay que hacer un giro a la izquierda. Si hay mucho tráfico (sobre todo el fin de semana), vale la pena ir hacia la derecha y dar la vuelta en la rotonda.

Entramos a Barbastro pasada la gasolinera primera, haciendo un Stop. En la primera rotonda salimos hacia Barbastro y en la segunda por la primera salida.

Regresamos al punto de partida en el kilómetro 51.

Daniel Vallés Turmo, 4 de setiembre de 2020


Entradas y guías














martes, 15 de mayo de 2018

Valcheladas

Ruta parcialmente inaccesible por apertura de la cantera y cerrado el acceso.

Entrada cantera

En el año 1980 estuve en un curso de escalada organizado por Montañeros de Aragón de Barbastro en lo que llamamos Valchelaldas., aunque en los mapas aparece como La Guardia. Pasábamos por las canteras de caliza ya en desuso que se abrieron para las obras de El Grado. Allí enseñábamos en los Scout la técnica de rapellar. 

En la foto inferior vemos donde está la histórica Escuela de Escalada y las dos Canteras 
Canteras desde El Pueyo

En el año 2011 los vecinos de Castillazuelo señalizan la ruta hasta La Guardia en lo alto de las canteras. Las canteras quedan en su término municipal.

La última vez que estuve fue en Mayo de 2018 en una ruta de senderismo infantil, en la que Juan Manuel Sanz (Blog Roca y Flor) nos enseñó la riqueza de la vegetación ascendiendo a La Guardia por un camino ya muy definido por la gente que pasaba atravesando las instalaciones de la antigua cantera.

La semana pasada me entero que van a explotar de nuevo la cantera para hacer el Embalse de Almudevar

Cuando se hacen las obras de la autovía A22, se crea el área LIC Yesos de Barbastro, muy cercana al área que estamos hablando para protección de su formación geológica, su flora y fauna. Queda englobada dentro de la zona afectada para la conservación del Quebrantahuesos. Me pregunto cómo afectarán las voladuras a la fauna y cómo quedará La Guardia.

Resumiendo, esta cantera ha estado sin uso durante unos 40 años. No estaba vallada y era el camino tradicional para acceder a la escuela de escalada de Valcheladas y al Collado de La Guardia.

https://idearagon.aragon.es/visor/ En este link podemos ver los límites de la cantera. Únicamente se ha vallado actualmente la zona (nordeste) donde se van a realizar primeramente la explotación.


En la actualidad ya no es posible hacer la ruta que se señala, sino únicamente parte de ella, el camino de La Guardia que viene de Castillazuelo. Lo enlazamos con la Plaza del Sol de El Pueyo con la cabañera y la GR 45.  Se señala en el mapa y foto satélite.


Camino actualmente posible
Camino actualmente posible

Esta ruta de 4,3 kilómetros realiza un recorrido circular en las canteras de Valcheladas con una subida de 120 metros. Se puede hacer en 1 hora y media. Es la ruta número 4 de la guía Caminar en Barbastro, que se puede descargar gratuitamente en PDF.


Mapa de la ruta

Se puede consultar y descargar la ruta en wikiloc.


Powered by Wikiloc

Parte del recorrido es en el término de Castillazuelo. Comenzamos la ruta en la Puerta del Sol los pies del Monasterio del Pueyo de Barbastro donde podemos aparcar el coche sin ningún problema.

A la izquierda de unos columpios cogemos una pista que desciende hacia el oeste. En el kilómetro 0,47 cogemos un desvío a la izquierdaDejamos el Pueyo detrás y vamos hacia las canteras de piedra caliza que nos encontramos enfrente cada vez más cercanas. Fueron utilizadas para las obras del Canal del Cinca.

Valcheladas desde El Pueyo

En el kilómetro 1,07 nos cruzamos con la antigua cañada real que va hacia Castillazuelo. A los pocos metros se sitúa la valla de la cantera. La bordeamos para seguir por la pista.

Llegando a las canteras
Este tramo no se puede realizar por estar vallado

A los pocos metros, cogemos la pista que se desvía a la derecha ascendiendo. En el kilómetro 1,36 (junto a un edificio) nace la senda que tomamos. En el collado, kilómetro 1,82, se coge un desvío a la izquierda, para un poco más tarde volver a coger otro desvío a la izquierda que nos lleva hasta lo alto de la cantera.

Detalle de la cantera

Volvemos hacia atrás para seguir la senda hacia el norte. En el kilómetro 2,44 seguimos una senda a la izquierda que nos lleva hasta la cañada real en el kilómetro 2,93

Pueyo desde Las Canteras

La seguimos hasta desviarnos en la siguiente pista a la izquierda, kilómetro 3,26Esta pista nos lleva en el kilómetro 3,81 al desvío que tomamos para ir hacia la cantera. Seguimos recto para volver al Portal del Sol.

Otras rutas cercanas en el blog:


Mapa de rutas cercanas
Vuelta al Pueyo (circular)
Ascensión al Pueyo (circular)
Barbastro al Pueyo
+ Circular a Valcheladas. Ruta 4 de Caminar en Barbastro
Camino Medio del Pueyo (circular)

Rutas cercanas
La ciudad muerta, Almerge (circular)

Ruta realizada por Daniel Vallés Turmo el 5 de mayo de 2017
Actualizado el 17 de julio de 2019