Mostrando entradas con la etiqueta debate local. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta debate local. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de julio de 2025

La orquesta del Titanic: Barbastro entre el vino y el biometano

He buscado dos opiniones de la inteligencia artificial para reflexionar sobre la concienciación de la sociedad de Barbastro y el Somontano, lo que supone la atracción de proyectos de plantas de biometano para su sociedad y economía. Teniendo en cuenta los problemas de transparencia. que impiden la adecuada información que la ley de transparencia y el convenio de Aarhus sobre participación pública consideran necesarios en asuntos ambientales.

Más información sobre las plantas de biometano proyectadas en Barbastro.

OPINIÓN DE CHATGPT

Del 31 de julio al 3 de agosto, Barbastro volverá a llenarse de alegría, cultura y vino con el Festival del Vino Somontano, que celebrará su 24.ª edición y 25 años de historia. Más de 33.000 personas acudieron en 2024, y este año se espera repetir o incluso superar esa cifra. El evento se ha convertido en la gran cita del verano, orgullo de la comarca y escaparate de lo mejor del Somontano: vino, gastronomía, paisaje, arte.

Pero justo mientras se ensayan los últimos compases del festival, en silencio, se cuecen decisiones que pueden cambiar para siempre el paisaje que nos rodea.

¿Y si el Somontano cambia de aroma?

Barbastro y su comarca están siendo objeto de un fuerte interés industrial por parte de promotores de plantas de biometano, con tres proyectos conocidos (uno en tramitación ambiental, otro en evaluación urbanística y un tercero en fase de interés). Estos proyectos proponen instalar grandes plantas de tratamiento de residuos agroganaderos a tan solo 3 km de la ciudad, algunas en la misma carretera por la que llegan los turistas al Somontano.

¿Podrán coexistir el olor del vino y el de los residuos? ¿El paisaje del enoturismo con el de las chimeneas y digestores industriales?

Celebramos… ¿pero qué estamos dejando pasar?

La imagen de la orquesta del Titanic no pretende ser alarmista, sino despertar una reflexión colectiva: ¿Estamos celebrando un modelo que estamos dejando que se deteriore sin alzar la voz?

Barbastro es una ciudad prudente, conservadora, que valora la estabilidad. Pero la estabilidad también se defiende con previsión y compromiso ciudadano. A la concentración convocada en 2024 contra una de las plantas acudieron apenas 200 personas. A la muestra gastronómica del festival acudirán 33.000 en un solo fin de semana. ¿Dónde estamos poniendo el foco?

La defensa del Somontano también es una celebración

Concienciar no es estar en contra de nada, sino a favor de algo. Y aquí lo que está en juego no es solo el paisaje, sino el modelo de desarrollo que hemos construido durante más de 40 años: agricultura de calidad, vino con denominación, turismo respetuoso, naturaleza cuidada.

Esta entrada no es un reproche, sino una invitación: que el mismo orgullo que sentimos cuando descorchamos una botella de Somontano lo llevemos también a los plenos municipales, a las alegaciones, a las preguntas, a la información.

Que la orquesta toque, sí… pero que no lo haga ajena al agua que sube por el casco.


OPINIÓN DE GEMINI

El Festival del Vino Somontano se prepara para su vigésimo cuarta edición, celebrando 25 años de historia entre el 31 de julio y el 3 de agosto de 2025. Es una cita ineludible, un escaparate de nuestra Denominación de Origen, que atrajo a 33.000 personas en 2024. Las copas tintinean, la música suena, y la alegría inunda nuestras calles, celebrando un legado de calidad, vino, turismo y naturaleza que hemos construido con orgullo durante más de 40 años.   

Pero, mientras la orquesta del Festival del Vino afina sus instrumentos, una sombra se cierne sobre el horizonte de Somontano: los proyectos de plantas de biometano. Y la pregunta que debemos hacernos es: ¿estamos, como la orquesta del Titanic, tocando sin cesar mientras las aguas de un cambio irreversible comienzan a inundar nuestro escenario?

La Música Suena Fuerte: El Éxito del Festival del Vino Somontano

El Festival del Vino Somontano no es solo un evento; es la manifestación palpable de una marca, la DO Somontano, que ha transformado nuestro paisaje con viñedos y ha posicionado nuestros vinos como sinónimo de calidad en España y a nivel internacional. Más de 30 bodegas, algunas con una arquitectura impresionante como Bodega Sommos, emplean a cientos de personas y sustentan a unas 800 familias directamente vinculadas a la viticultura. El enoturismo, con visitas a viñedos y catas técnicas, es un motor económico vital. 

Este festival es la celebración de nuestra identidad, de un modelo de desarrollo rural que ha funcionado y nos ha llenado de orgullo. Es la orquesta en pleno apogeo, un símbolo de lo que somos y de lo que hemos logrado.

El Iceberg en el Horizonte: Los Proyectos de Biometano

Mientras celebramos, los proyectos de plantas de biometano avanzan. Dos de estas instalaciones se proyectan en la entrada misma del Somontano, en una carretera por la que transitan 15.000 personas diariamente. La tercera, en el polígono industrial. De momento, solo el proyecto de Ences Biogás, con una capacidad de 90 GWh, está en trámite público ante el INAGA. Este proyecto planea procesar 173.505 toneladas de residuos orgánicos al año. 

Aunque el biometano se presenta como una energía renovable y una solución para la gestión de residuos, su ubicación y escala en Barbastro han generado una fuerte oposición local. El propio estudio de impacto ambiental de Ence reconoce un "gran impacto visual sobre el paisaje desde El Pueyo", un lugar emblemático de nuestra comarca. 

Las Aguas Suben: Los Impactos Silenciosos (y no tan silenciosos)

La analogía del Titanic no es exagerada cuando consideramos los impactos potenciales de estas plantas en los pilares de nuestra marca Somontano:

  1. Impacto Visual y Paisajístico: Imagina la primera impresión de los turistas al llegar a Somontano: en lugar de viñedos y naturaleza, grandes estructuras industriales. Esto contradice la esencia de "Naturaleza" que hemos cultivado. 

  2. Contaminación por Olores: Las plantas de biometano son conocidas por generar olores desagradables, especialmente por el manejo de residuos orgánicos. Compuestos como el sulfuro de hidrógeno (olor a "huevo podrido") y el amoníaco son detectables en concentraciones muy bajas. Estos olores no solo afectan la calidad de vida y la experiencia turística , sino que pueden comprometer la percepción de la calidad de nuestros vinos, incluso generando "sabores anómalos". 

  3. Contaminación Acústica (Ruido): La operación de equipos y el tráfico constante de vehículos pesados (un proyecto similar requería 83 camiones diarios ) generarán ruido que alterará la tranquilidad rural que buscan nuestros visitantes. Esto no solo es una molestia, sino que puede afectar el valor de propiedades y alojamientos rurales. 

  4. Calidad del Aire, Agua y Suelo: Las emisiones de gases y el riesgo de una gestión inadecuada del digestato (subproducto de la planta) pueden contaminar el aire, el suelo y el agua. Esto amenaza directamente la salud de nuestros viñedos, la biodiversidad local y la pureza de nuestros recursos naturales.  

La Orquesta del Titanic: ¿Conciencia o Complacencia?

La disparidad entre los 33.000 asistentes al Festival del Vino y las apenas 200 personas en la mini-manifestación contra la planta es el corazón de esta analogía. ¿Estamos tan absortos en la celebración de nuestro éxito que no vemos el iceberg que se acerca? Barbastro es una ciudad conservadora, y quizás esa misma prudencia nos lleva a subestimar la amenaza.

El proceso de aprobación de estos proyectos en el INAGA será largo, "muchos años". Esto, lejos de ser un problema, es una oportunidad. Una oportunidad para que la comunidad se informe, se organice y actúe. Si no lo hacemos, la orquesta seguirá tocando, pero el agua llegará al escenario, y para entonces, será demasiado tarde para salvar lo que tanto nos ha costado construir.

Una Llamada a la Acción: No Dejemos que el Somontano se Hunda

La marca Somontano no es solo un logo; es nuestra forma de vida, nuestra economía, nuestro futuro. No podemos permitir que proyectos industriales, por muy "verdes" que se presenten, comprometan la esencia de lo que somos.

Es el momento de que cada vecino, cada viticultor, cada empresario turístico, cada amante de nuestra naturaleza, se convierta en parte de la tripulación que alerta y actúa. No podemos ser la orquesta que toca hasta el final, ignorando la inminente colisión.

Informémonos, participemos en las consultas públicas, exijamos una reevaluación de las ubicaciones, estudios de impacto acumulativo y medidas de mitigación reales y efectivas. Protejamos nuestra calidad, nuestro vino, nuestro turismo y nuestra naturaleza. El futuro de Somontano está en nuestras manos.

Más información sobre el tema.

Resumen entradas artículos sobre Plantas de Biometano.

Contenido desarrollado por el autor con el apoyo de herramientas de redacción asistida.

Daniel Vallés Turmo

Julio de 2025

Acceso a guías y rutas (pinchar)

sábado, 19 de julio de 2025

La dificultad de defender el medio ambiente desde el medio rural

Mi compromiso con la defensa del medio ambiente no nació en una gran ciudad, ni en una universidad, ni siquiera en una manifestación. Nació aquí, en Barbastro, caminando por los campos, observando lo que cambia y lo que desaparece.

Pedro Casaldáliga admiraba profundamente este paisaje del Somontano. Su ejemplo me acompaña cuando defender el territorio se vuelve difícil

También nació con el reconocimiento del Premio Félix de Azara de Comunicación Social, un galardón muy valorado en la provincia de Huesca. Me hizo sentir que lo que escribimos desde lo local, desde lo pequeño, puede tener impacto.

Antes de la entrega se emitió un vídeo de dos minutos (pinchar la foto para ver el vídeo en YouTube) donde explico lo que pienso sobre la defensa del paisaje.

Pero comprometerse también significa exponerse. Lo aprendí cuando me encontré con una granja de cerdos con capacidad para 2.000 animales, con intención de ampliar en el futuro hasta 6.000 muy cerca de un espacio natural protegido. Decidí hablar de ello en redes, con respeto, pero con claridad. Lo que recibí fueron reacciones tensas, incluso amenazas.

En los pueblos, cuando opinas sobre un proyecto, no hablas en abstracto. Aquí todos nos conocemos. Si criticas una granja o una planta industrial, parece que estás señalando a alguien con nombre y apellidos. Eso no pasa igual en una ciudad. Allí, defender el medio ambiente puede ser incómodo, pero suele ser anónimo. Aquí, puede ser personal.

La planta de biometano y el poder de la información

Con el proyecto de la planta de biometano en Barbastro, adopté otra estrategia: informar. Sin etiquetas, sin gritar, sin descalificar. Solo ofrecer datos, estudios, comparativas, para que los vecinos y nuestros representantes políticos tengan herramientas para decidir.

Parcela donde se proyecta la planta de biometano de Barbastro

Pero incluso eso genera rechazo. Las grandes empresas que promueven este tipo de proyectos saben muy bien cómo manejar la comunicación. Colocan publirreportajes, hacen donaciones, patrocinan actos, colocan sonrisas en los medios. Y muchos vecinos no distinguen una noticia de un anuncio disfrazado. Mientras tanto, tú, desde tu blog o desde un hilo de Facebook, eres “el que molesta”.

Me vienen a la cabeza películas como Erin Brockovich, en la que Julia Roberts interpreta a una madre soltera que descubre cómo una gran empresa ha contaminado el agua de una comunidad entera. La historia se convierte en un juicio monumental, pero también en una lucha muy personal, llena de tensiones, amenazas y aislamiento. Hay otras películas con ese mismo mensaje: empresas que compran silencios, que controlan la información, que reparten favores para que nadie pregunte.

Erin Brockovich

En el cine, estas historias terminan bien. En la vida real, cuestionar ese poder tiene un coste.

Cuando siento miedo, pienso en Pedro Casaldáliga

No lo he contado muchas veces, pero cuando siento miedo, cuando dudo de si vale la pena seguir hablando, pienso en Pedro Casaldáliga.

Él pasó por El Pueyo de Barbastro y quedó maravillado por el paisaje. Años después, fue obispo en el Amazonas, en una tierra donde también se talaban bosques y se desplazaban personas. Por denunciar la destrucción de la selva y defender a los pueblos indígenas, vivió durante años bajo amenazas de muerte.

El Pueyo de Barbastro

Y no se calló. Escribió, caminó, acompañó. Se quedó con los más pobres.

A veces pienso: si él pudo resistir allí, en la inmensidad del Amazonas, yo puedo seguir aquí, en mi tierra, diciendo lo que pienso con respeto. Su ejemplo me da fuerza.

El precio de levantar la voz… y el valor de hacerlo

Defender el medio ambiente desde el medio rural tiene un precio. Te haces visible. Te expones. Puedes perder relaciones, amistades o incluso tranquilidad. Pero también tiene un valor: te convierte en parte activa del territorio.

No se trata de estar en contra de todo. Se trata de preguntar:
  • ¿Esto es bueno para el futuro de nuestro pueblo?
  • ¿Queremos un modelo de producción o un modelo de vida?

Cuando uno habla desde el cariño al lugar donde vive, lo que duele no es la crítica, sino el silencio. Y si callamos por miedo, otros decidirán por nosotros. Y ya sabemos quiénes suelen ser.

A veces me pregunto si todo esto merece la pena. Y siempre llego a la misma conclusión: . Porque no se trata solo de defender árboles o campos, sino de defender una forma de vivir, de convivir y de decidir juntos.

Como decía Casaldáliga:

La esperanza tiene raíces”. 

También aquí. También ahora.

Más información sobre el tema.

Resumen entradas artículos sobre Plantas de Biometano. 

Daniel Vallés Turmo

Julio de 2025

Acceso a guías y rutas (pinchar)