domingo, 17 de marzo de 2013

Entremón de Mediano a Liguerre

Entremón entere Mediano y Ligüerre

Excursión circular de 7 kilómetros y 4 horas recorriendo el Entremón del Río Cinca entre Mediano y Ligüerre bajando y subiendo por ambas laderas del río.  Cuenta con el paso de las Escaleras que es delicado si no se tiene experiencia montañera y se tiene vértigo.

Se ha descrito una ruta alternativa de 2,8 kilómetros de ida y vuelta para contemplar el Entremón sin riesgo. Ver Escaleretas del Entremón.


Descargar el track en Wikiloc.


Ruta marcada en un mapa.
Track de la ruta

Pasado un siglo desde que el fotógrafo francés Lucien Briet estuvo hospedado en el Mesón de Samitier en 1904 nos guía el biznieto de Mariano Carruesco a recorrer el Entremón. En aquella época no existía un sendero para poder descender el Entremón.

El sendero comienza en la barrera de la Presa de Mediano para bajar por el sendero de la GR1 marcada y subir por un sendero (limpio en su primera parte) por la otra margen construido en el momento de las obras (cubierto por la vegetación en su segunda parte).

El guía de la ruta es Javier Carruesco del Mesón de Samitier. Le acompañamos Daniel Vallés y Enrique Cano, vecino de Samitier.  La excursión la hacemos el sábado 16 de marzo de 2013.

En la foto vemos a Mariano Carruesco, con chaleco negro, en la barca que servía de paso del río Cinca entre  Ligüerre y Pano.

Mariano Carruesco fotografiado por Lucien Briet

Como ya hemos comentado, Lucien Briet no pudo descender por el congosto porque no existía ningún camino transitable. Mariano Carruesco le acompañó en varias rutas hacia Palo, hacia el Castillo de Samitier y en la barca de Ligüerre. 

En sus escritos, Lucien Briet, se muestra algo frustrado al no poder recorrer el Entremón. Cuando se acerca desde Ligüerre queda impresionado por la belleza de sus paredes.

En el Mesón de Samitier guardan un piolet antiguo que es igual al que posa Lucien Briet en una de sus fotos. Hace un siglo el viajero quedó satisfecho del mesón, en la actualidad el mesón tiene a disposición tres apartamentos de turismo rural para alquilar.

Piolet antiguo
En el mapa de 1932 todavía vemos el acceso a Palo por  el Puente de Diablo (delante de la presa actual) que tanta fascinación tenía por su gran apertura del arco. También vemos (lo he marcado con una línea roja) la Casa de lo Riegos. En la ley de 1915 el Canal del Cinca estaba previsto que salía desde la presa de Mediano.

En la margen derecha queda marcado un camino de herradura hasta la mitad de su recorrido. En esa zona se  pueden ver muchos restos de carboneras. A la salida del congosto queda marcado el Paso de la Barca (la foto mostrada de Lucien Briet) para ir de Ligüerre a Palo.

El puente actual que va a La Fueva apenas tiene unas decenas de años. Su salida era por el corredor que va de Ainsa a Campo.


Mapa de 1932
Un siglo después, un guía del  Mesón de Samitier nos va a llevar por la ruta que su bisabuelo le hubiera gustado enseñar a Lucien Briet.  Dejamos el coche en el arcén de la carretera justo antes de la barrera que nos encontramos junto antes de la Presa de Mediano.  

En  vez del Puente del Diablo, nos encontramos la presa, la cruzamos y seguimos en la primera parte del recorrido el Sendero GR1, muy bien señalizado, en dirección al Entremón. Siguiendo el sendero en dirección contrario nos dirigimos a La Fueva. (Ver la ruta El Camino de la Feria de Ainsa a Graus)

Indicador del camino GR1
Cruzamos los túneles iluminados de la presa para salvar la pared en la que está encajada la presa y volvemos a encontrarnos la apertura del desfiladero. Aunque bajemos por un camino bien marcado, la excursión todavía tiene la magia que buscaba Lucien.

Presa de Mediano desde Entremón
La vegetación en todo el recorrido es frondosa. Sólo comenzar, Javier nos enseña unos árboles que están marcado por tratarse de especies protegidas que habitan en el micro clima que se crea en el desfiladero.

Árbol protegido
También nos encontramos un rebaño de cabras silvestres que, gracias a la Nikon de Enrique, podemos fotografiar mientras se nos quedan observando con curiosidad. Javier nos explica la composición de la familia: los cabritillos, las cabras y el macho.

Rebaño de cabras silvestres junto al río
Javier nos va indicando el camino de vuelta que seguiremos por el otro lado enfrente de uno de los varios paneles de interpretación que nos encontramos en el recorrido. En frente tenemos el corredor por donde desciende el camino de vuelta.

Javier no deja de contarnos anécdotas que nos hacen sentirnos como Lucien Briet. Justo en la curva que hace el río tras el gran paredón es donde los navateros contaban que allí había un paso donde se hundían las embarcaciones y tenían que volver a flote.

Javier mostrando el corredor de vuelta
La Nikon de Enrique consigue hacer un buen primer plano de donde discurre ese camino por el corredor de vegetación que hay entre la pared vertical y estrato rocoso. Parece que no hay posibilidad de paso. Le ponemos el nombre de Mirador Lucien Briet.

Detalle del corredor por donde transcurre el camino de vuelta por el otro lado
En la primera parte de la bajada cruzamos un tramo de bosque frondoso que nos impide ver el río, pero que nos ensueña escuchando los pájaros y el juego de luces que hacen los rayos del sol al atravesar las copas de los árboles.

Sendero cruzando el bosque frondoso
Junto al camino vemos rastros de carboneras, El suelo quemado muestra que ha sido utilizado para hacer una pila de leña que se cubría con piedras para que se quemara parcialmente hasta convertirse en carbón para vender.

Restos de carbonera
Cuando se abre la vegetación podemos ver las paredes que bajan desde el Castillo de Samitier en lo alto. Hay una leyenda que, también cuenta Lucien Briet, dice hay un pasadizo que baja desde el castillo al desfiladero para buscar agua.

Este castillo formaba parte de la línea de fortalezas meridionales del Condado de Ribagorza. Tiene visualización directa con el Castillo de Troncedo. (Ver la ruta El Camino de la Frontera).

San Emeterio y el Castillo de Samitier en lo alto del Entremón
Mirando el río y las paredes, uno entiende que este congosto no haya sido transitado hasta las obras de la presa. La imposibilidad del paso, las leyendas y el miedo a ser robado por los bandoleros, hacía que se buscaran senderos que iban por los altos.

Paredes y cauce en el Entremón
El camino de bajada está muy bien marcado, aunque hay algunos pasos que se han equipado con grapas para facilitar el paso. Es necesario llevar botas y bastones para evitar algún posible resbalón y sentirnos más seguros en las zonas más expuestas al desfiladero.

Grapas y reposamanos para facilitar el paso
El Paso de la Caña está esculpido en la roca haciendo una curva. Este paso es relativamente moderno del siglo XX. La anchura del sendero hace que podamos ir tranquilamente sin miedo al desfiladero lateral.

Paso de la Caña esculpido en la roca
El camino va siguiendo esculpido parcialmente en la roca a la par que se va abriendo el desfiladero. El juego de colores verdes y tierra es fascinante. Los olores también, el romero está en flor y su aroma nos impregna.

Comienza a abrirse el desfiladero
Apenas unos centros de metros para dejar el desfiladero, nos encontramos con la Cueva de las Palomas inundadas parcialmente por la cola del Pantano de El Grado. El color turquesa del agua remansada transmite sosiego.

Cueva de las Palomas
Y "Voilà Ligüerre". Lucien Briet no pudo exclamarlo. Como si saliéramos del desfiladero de Petra, igualmente nos encontramos Ligüerre y el reciente puente que cruza el río hacia Palo en el primer plano.

Primera visión de Ligüerre saliendo
Cruzamos el puente y hacemos la conocidísima foto del Entremón desde Ligüerre con la cola del pantano inundando su entrada. Realmente tiene una belleza y poder paisajístico muy grande por el entorno y los colores.

Entrada del Entremón desde el puente hacia Palo
Ahora comienza la parte inédita del recorrido, aprovechando un sendero que se utilizó para la obras de la Presa de Mediano que luego ha sido utilizado por los cazadores. La parte primera del sendero (hasta las escaleras) ha sido desbrozada por un grupo de vecinos del Sobrarbe. El sendero surge pasado el puente a la derecha.

Comienzo del sendero de vuelta a Mediano
Hacemos un receso para tomar energía. Javier saca del morral un embutido de jabalí francés y un cacho de pan. Estamos sentados contemplando Ligüerre y donde estaba el Paso de la Barca, donde Lucien le hizo la foto a su bisabuelo Mariano.

Javier nos cuenta como en la década de 1980 todavía se pasaba la cosechadora en una barcaza desde Ligüerre para cosechar el gran campo que vemos a la izquierda de la foto. De nuevo, el paisaje nos abruma.

Ligüerre al fondo y el paso de la barca en primer plano
El camino de vuelta por el lado del Castillo de Samitier está bien trazado gracias a la limpieza que han hecho un grupo de vecinos de Sobrarbe, entre ellos el cuñado de Javier, Serafín que junto a su mujer Amparo regentan el Hotel Restaurante Casa Turmo de Labuerda.  Seguro que después de la jornada hicieron un buen almuerzo.

Primeras subidas del camino de vuelta
El camino de vuelta supera al de ida. La mirada no sabe donde centrarse. El camino del otro lado, el paisaje de frente, el paisaje de atrás. La vegetación, las paredes,...el agua del río,.... Tanta belleza abruma.

Mirando en el camino de vuelta hacia Ligüerre
El camino de herradura (que podía pasar un burro) llega hasta una caseta que nos encontramos protegida por una pared. Pudiera ser un pequeño almacén que se utilizó mientras se hacían los estudios del Cana del Cinca y la Presa de Mediano cuyo muro, en algunos estudios, se establecía dentro del congosto.

Caseta de Riegos
En la pared junto a la caseta nos encontramos unos troncos de bog calcificados por el efecto del agua que ha bajado por la pared.  Tenemos la sensación de entrar en una zona  mágica por descubrir donde nos vamos a encontrar sorpresas.

Troncos de Bol Calcificados
El camino de herradura llega hasta estas escaleras que nos llevarán al mirador donde hace vuelta el congosto. Nosotros le hemos puesto el nombre de Mirador Lucien Briet en homenaje a la excursión que le hubiera gustado hacer y que hoy hacemos en su memoria y la de su guía Mariano Carruesco.

Escaleras para subir al Mirador Lucien Briet
En la foto inferior queda reflejado el acceso al Mirador Lucien Briet y el lugar donde se encuentran Las escaleras que fueron realizadas para facilitar el paso de lo topógrafos y después los trabajadores que se desplazaban a trabajar desde Ligüerre a las obras de la Presa de Mediano.

Mirador Lucien Briet

La subida al mirador hay que hacerla con cuidado y con la ayuda de un palo para evitar resbalarnos. Este paso es delicado si no se tiene experiencia montañera y se tiene vértigo. Recientemente alguien ha equipado este paso con tornillos para poder asegurar con cuerda o con un pasamanos este paso. Una buena opción para grupos

Tornillo para asegurar con cuerda

No la aconsejamos hacerla en sentido contrario hasta que no esté la ruta bien preparada. Subiendo nos podemos agarrar a las ramas de boj.

Subiendo al Mirador Lucien Briet
Subiendo Las Escaleras vemos el paso de La Caña en el otro lado del río. Es espectacular la vista. Ambos pasos nos están indicando los infranqueable que era el congosto hasta que los ingenieros hicieron pasos artificiales.

Paso de La Caña desde Las Escaleras

En el Mirador de Briet nos encontramos un marca de topografía. Marca el número 116. Seguramente en este estrecho se pensó la posibilidad de realizar el muro de la Presa de Mediano. La excursión tiene una vertiente de Arqueología Industrial.

Marca de Topografía obras de la Presa de Mediano
Desde lo alto del Mirador Briet, la Nikon de Enrique toma este plano de la Presa de Mediano. Javier nos indica un derrumbamiento de una gran mole de piedras desde lo alto. En la foto he señalado el trazado que hizo hasta llegar al mismo Río Cinca.

Derrumbamiento desde el Mirador Lucien Briet
Javier nos indica enfrente la Cueva del Maqui donde se refugiaban estos guerrilleros republicanos después de la Guerra Civil. Javier ya nos ha puesto un nuevo desafío para llegar a ella. Como cazador que es, el entorno lo conoce muy bien.

Cueva del Maqui
La bajada desde el mirador hasta el río se hace a través de una senda que ha quedado inundada por la vegetación y que, apenas, es transitada por los cazadores locales. Nos sumergimos en un bosque frondoso donde tenemos que atravesar algún roble caído en medio.

Enrique y Javie atravesando un árbol caído en el camino
El camino de bajada del corredor nos lleva directamente al río. En el cauce Javier nos enseña una gran roca que procede del gran derrumbamiento que antes hemos comentado. Le preocupan los derrumbamientos.

Piedra en el río procedente del derrumbamiento
Dejamos el sendero original que está inundado por la vegetación y marchamos al lado del río. Al comienzo recorrimos unos 100 metros de piedras que han sido traídas para limpiar la salida del agua de la presa. Parece que estamos andando por un glaciar. Entre las rocas encuentro un tramo de rail de cuando se construyó la presa.

Rail procedente de la construcción de la Presa de Mediano
Justo antes de subir hacia el coche, nos encontramos El Caos. Se trata de un conjunto de grandes rocas procedentes de otro derrumbamiento de la pared del desfiladero. Su paso se hace entretenido y curioso por su gran tamaño.

Enrique atravesando El Caos
La subida hacia el punto de partida la hacemos trepando por la ladera. No hay sendero marcado. Seguimos los trazos de la cabras. No es difícil, pero hay que agarrarse a alguna rama para no resbalarse. No la aconsejamos de bajada. Se podría subir por el otro lado atravesando el tramo que está seco por el desvío del aguas a las turbinas de generación eléctrica. No costaría mucho acondicionar el camino.

Subiendo hacia la presa
Conforme ganamos altura vamos viendo la presa y el otro lado. Primero el Tozal de Monclús (que nos recuerda la ruta al Castillo de Monclús que hicimos hace poco) y después el fondo del Pirineo con la Peña Montañesa y Las Tres Sorores.
Si nos animamos a coger una piragua podemos hacer las rutas de Mediano a Arasanz y de Morillo de Tou a Plampalacios.

Presa de Mediano y Castillo de Monclús

Llegamos al coche contentos de la ruta. Pensamos que vale la pena acondicionar este sendero. En la actualidad se ha hecho una ruta circular que sube al Castillo de Samitier para volver al Puente de Ligüerre. Esta nueva ruta propuesta es menos exigente en la ascensión de altura y nos permite disfrutar el Entremón integralmente.

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Daniel Vallés Turmo.