domingo, 21 de febrero de 2016

Montanuy a Hospital de Vielha

Ruta entre Casa Arro (Antiguo Monasterio de San Andrés de Barrabés) y el Hospital de Vielha (San Nicolás de Pontells) de 26,5 kilómetros, 6 horas 30 minutos, 1.297 metros de subida y 613 de bajada. Ruta totalmente señalizada.

Es la tercera etapa de la ruta de Obarra a San Bertrand de Comminges en Francia, continuación del Camino de San Ramón desde Barbastro que recorre todo el Valle de Barrabés.

Se puede consultar y descargar esta ruta en wikiloc


1 Casa Arro a Ginasté

El camino tradicional desde Casa Arro hasta San Nicolás de San Pontells iba por ambas vertientes del río como vemos en el mapa indicado en color amarillo. Recorría todo el Valle de Barrabés. Manuel Iglesias nos dice en su libro “Historia de la Ribagorza”:

Comprendía este distrito toda la cuenca superior de este valle, a partir de su encuentro con el río Baliera hasta el Hospital de Viella. La primera mención del mismo data del año 930, más o menos, con ocasión de la consagración de la iglesia de San Andrés en el monasterio de este nombre por el obispo Atón. El castillo que lo presidía era el castro Vivo o Vinuet, al que se unía el castro Roca o Sarroqueta y probablemente el de Montanuy, ya que consta que el valle con todos sus pueblos estaba vinculado al citado castro Vivo. Donado este territorio al rey Sancho Ramírez en 1084, este lo concedió al capítulo catedralicio de Roda de Isábena, que lo poseyó hasta 1312, en que fue transferido a la mitra leridana, que lo tuvo en feudo hasta las desamortizaciones del siglo xix.


Mala 1930 de la ruta
Dejamos el coche junto a la oficina de turismo del ayuntamiento de Montanuy. La ruta está señalizada en este tramos como BTT 18.

Mapa entre Montanuy y Central de Vilaller
Seguimos la carretera, en el kilómetro 0,1 tomamos la pista asfaltada que nos lleva a Casa Quintana (kilómetro 0,5) que tiene ermita propia.

Casa Quintana de Montanuy
El camino que sigue es una pista. En el kilómetro 1,3 pasamos junto a la Central Hidroeléctrica de Vilaller.

 
Central de Vilaller

Seguimos la pista hasta que en el kilómetro 2,4 la dejamos para seguir un camino que indica va a Vilaller. El camino es tradicional y va junto al río Noguera.  

Mapa de Central a Vilaller
En el kilómetro 3,4 llegamos al puente nuevo de Vilaller. Seguimos por un camino marcado que nos lleva hasta puente nuevo (kilómetro 4)

Vilaller
Manuel Iglesias nos dice de Vilaller:

Ni andaría lejos de las mismas fechas la que ya se celebraba en el valle de Barrabés en 1117 y de la que se hace eco el convenio suscrito entre el obispo san Ramón de Roda y Ramón Pedro de Erill. Es probable se tratase de la feria de Todos los Santos y acaso la de santa Cruz de mayo, ambas de viejísima tradición desde que Vilaller era la Villa Albor del documento citado”.
Siguen siendo especialmente conocidas las de Vilaller por Todos los Santos (1 de noviembre) y santa Cruz (3 de mayo) y la de san Miguel de Graus. Todas estas se afianzaron de modo especial a raíz de la contratación de pastores y criados al comienzo o final de las campañas campesinas y de la trashumancia ganadera, o de la reventa de mulares que, adquiridos en el sur de Francia, se recriaban y domaban en los pueblos de montaña y se ofrecían para la labor de las tierras del mediodía.
La actividad comercial iniciada en ferias y mercados, que alimentaba el consumo interior y facilitaba el empleo, daba pie a la importación de productos manufacturados provenientes de Francia o Cataluña, tejidos principalmente o artesanías cuya confección resultaba imposible en el país”.

Dejamos Vilaller. A partir de aquí nos encontramos toda la ruta señalada con una balizas de color amarillo e indicaciones de “Caminos Vivos” hasta el Hospital de Viella.

Señalización de la ruta
La ruta hasta Ginasté sigue el camino tradicional.

Mapa de Vilaller a Ginasté

En el kilómetro 4,7 llegamos a la ermita de Riupedrós. Cuando nos acercamos sorprende el edificio que fue Seminario Diocesano de Verano (construido en los años 60). De la ermita del siglo X no queda nada. La que se ve es de nueva edificación del año 1978.


Ermita de Riupedrós
El camino nos lleva en el kilómetro 6 a Ginasté. A a la entrada nos encontramos la Iglesia de San Esteban. 

Ginasté
Han reconstruido la palanca que unía con el camino y vereda que pasaba por el otro lado. Manuel Iglesias nos habla de esta importante cabañera:

En el año 987 está fechado el documento que nos habla de Via Carrale, cañada o cabañera que, remontando la sierra de Sis, entonces lamía los muros del castillo de Bellasía y la ermita de la Virgen de Belarta, en lo alto de la sierra. Se “trifurcaba” hasta la montaña de Castanesa por Bonansa o hacia el Hospital de Viella y valle de Arán por Vilaller o hacia los puertos de Bohí-Tahull por Pont de Suert”.

2 Ginaster a Senet

El camino tradicional en este tramo sigue teniendo dos vías por ambos lados del río, habiendo palancas para pasar de un lado al otro.

Mapa ruta de 1930
La ruta sigue el camino tradicional por el lado izquierdo (subiendo) hasta pasado Viñal y luego por el derecho.

Mapa de Ginaster a Cierco
Saliendo de Ginasté vemos Viñal (kilómetro 7,3) a lo lejos.

Viñal a fondo
Nos recibe la iglesia románica de San Martín.

San Martín de Viñal
Desde Viñal vemos Vilaller y, a fondo, la Sierra de Sis.

Vilaller al fondo
Una pista asfaltada nos lleva hasta la carretera (kilómetro 8). La cruzamos para luego cruzar el río por una represa. Enfrente vemos la Central de Bono.

Central de Bono
El camino bordea el río. Vemos Forcat al otro lado.

Forcat
En el kilómetro 9,3 podemos desviarnos del camino señalizado para pasar por Cierco (kilómetro 10) En el mapa anterior está marcado en amarillo por donde va el camino señalizado.

Cierco
Pasado Cierzo, vemos Estet a mitad ladera al otro lado del río.

Estet
En el kilómetro 10,5 retomamos la ruta señalizada.
 
Mapa de Cierco a El Salto
Nos encontramos a Bono al otro lado del río.

Bono
En el kilómetro 12,5 seguimos un camino que acorta la ruta para volver en el 13,2. Enfrente vemos el congosto de El Salto.

El Salto al fondo
Pero se puede seguir la ruta (en amarillo en el mapa anterior). La subida hacia El Salto es muy bonita. Aquí se junta dos veredas. Subiendo vemos la Central de Senet.

Central de Senet
En el kilómetro 14,4 llegamos a El Salto en lo alto del congosto. Vemos una bonita cascada.

El Salto
El camino hasta Senet continua pasando una zona arbórea.

Mapa de El Salto a Senet
Vemos Senet a lo lejos.

Senet al fondo
Y al otro lado del río, Aneto.

Aneto
En el kilómetro 15,8 llegamos al Pilaret de San Sebastián desde donde parte un camino tradicional que nos lleva hasta Senet.

Pilaret de San Sebastián
Llegamos a Senet en el kilómetro 16,4. Es la última población del valle. Hay un Centro de Interpretación de un aserradero donde está una oficina del Parque Nacional.

Iglesia de Senet
3 Senet a Hospital de Vielha

El camino tradicional en este tramo seguía yendo por los dos tramos.

Senet a Hospital (1930)
La ruta que seguimos sigue por el lado derecho.

Mapa de Senet a Presa
Pasado Senet, vemos enfrente los barracones de los obreros para la construcción de la presa.

Barracones
Conforme continuamos vemos enfrente la presa de hormigón, En el kilómetro 18,2 llegamos a la pista que lleva hacia ella.

Presa de Senet
Podemos seguir el zigzag de la pista o tomar un alcorce que está indicado con mojones en el kilómetro 18,9. En este tramo se sube pendiente hasta llegar a lo alto de la presa en el kilómetro 19,9. Desde aquí las vistas son impresionantes tanto hacia el sur como hacia el norte.

Embalse de Baserca
Una cascada de hielo junto al camino nos advierte de la dureza que era pasar estos caminos en el invierno.

Cascada de hielo
En el kilómetro 21,3, a mitad embalse se encuentra la caseta forestal de Rases. Antes del pantano, aquí había una palanca para pasar el río. En este paso, el camino tradicional pasaba al otro lado del río.

Mapa Embalse de Baserca
Donde finaliza el embalse, kilómetro 22,6 , nos juntamos con el trazado de la GR 11 hasta casi el final del recorrido. Ya vemos más cerca el final del valle.

Final del valle al fondo
En el kilómetro 23,5 cruzamos la Palanca del Besiberri. En el kilómetro 24,7 pasamos por el Refugio de Conangles.

Mapa hasta Refugio de Conangles
Ya estamos muy cerca. En el kilómetro 25,8 llegamos a una “gravera”. Las indicaciones nos hacen subir para después. Si no se quiere hacer, se puede bordear la gravera por la parte inferior (en amarillo en el mapa).

Mapa hasta Hospital de Vielha
La nieve nos hace ver la función que cumplía este hospital en el paso del puerto

Hospital de Vielha
Llegamos en el kilómetro 26,5 al Hospital de Viella. El llamado San Nicolás de Pontells. En el mapa de 1930 a esta partida se le llama San Nicolau. Fue fundado por Alfonso II posiblemente. Manuel Iglesias nos habla de su origen e importancia:

A los dos años tan solo de su elevación al trono (junio de 1198), también presente en San Andrés del Barrabés, Pedro el Católico dictó un privilegio a favor del hospital de San Nicolás de Pontells (hospital de Viella) concediendo “al señor Dios y a la iglesia del hospital de San Nicolás, edificado bajo el puerto de Barrabés y de Arán, y a ti Bernardo, hospitalario del mismo y todos tus sucesores en dicho hospital llamado Pontells y a los demás hermanos que allí sirvieren tanto clérigos como laicos, el capmanso que tú tienes en mi villa de Viella”. El privilegio fue ratificado y ampliado por Jaime I, agregándole una partida con sus albergues en el monte de Giminells y la facultad de paso y pasto por todas las tierras de la reserva real.

En las dos concesiones y otras posteriores se vislumbra la amplia facultad otorgada a los hospitalarios de San Nicolás de Pontells de disponer para sí y sus ganados de todo el producto y herbaje de los montes, ambos vinculados a dicho hospital y acaso aún hoy parte de las montañas de Viella al norte del puerto. Son todavía ricos pastizales veraniegos, pero resulta imposible aprovecharlos en el invierno a causa de las intensas nevadas. Los ganados entonces tienen que trashumar a tierras llanas y cálidas como son las de Giminells, cercanas a Lérida. El monarca proveía a todo el ciclo ganadero con miras a garantizar el socorro y salvaguarda de aquel paso difícil pero necesario en orden a mantener la comunicación con sus Estados ultrapirenaicos”.

Edificios del Hospital de Vielha
La iglesia de Santa Quiteria nos la encontramos a la entrada. El día 22 de mayo hay una romería a la ermita de Santa Quiteria del Hospital de Viella. (Ahora se hace el curto domingo). Es la fecha cuando se supone el puerto es transitable.

Iglesia de Santa Quiteria
En días como el de hoy sólo se puede pasar el puerto con esquís de montaña y raquetas. Intento andar un poco y me hundo hasta la rodillas. Haremos esta etapa con el buen tiempo. Al ver esta estampa comprendemos como Alfonso II, su hijo Pedro II y Jaime I potenciaran este hospital para garantizar el paso hacia Francia.

Alfonso II y Pedro II tuvieron en Roda y en su priorato de San Andrés de Barrabés un punto de referencia básico para sus desplazamientos al valle de Arán y el Midi francés, que le estuvieron sometidos durante sus reinados.

Hacia el Puerto de Vielha
Jaime I hizo este recorrido en el año 1265. Manuel Iglesias nos los cuenta:

Tan solo una comarca pudo soslayar el barrido que los poderes franceses aplicaron a los intereses de la Corona de Aragón: el valle de Arán. Pese a las múltiples tentativas de los condes de Commenges y a la dirección que marca el fluir de sus aguas, la voluntad de los araneses quiso permanecer vinculada a la vertiente hispánica del mediodía de la cordillera. Los hechos subsiguientes ofrecen pocas dudas al respecto, así como que en ese momento todo el territorio aranés no venía a ser otra cosa que un apéndice de Ribagorza. Se unía a esta por el cordón umbilical que, cruzando el puerto de Viella, alcanzaba el hospital de San Nicolás de Pontells y se internaba por los valles de Noguera Ribagorzana e Isábena.

Para afianzar el pleno dominio sobre el valle de Arán, Jaime I hizo donación del mismo a su noble pariente ribagorzano Guillermo de Entenza. Este, acompañado por su hermano Bernardo de Entenza, se personó un día en el santuario de Santa María de Medio Arán, donde fueron congregados los araneses, a quienes exhibió la acreditación real. Pero, rechazado el de Entenza, aquellos manifestaron que nunca tolerarían que nadie les separara de la Corona de Aragón.

Aquel gesto hizo primero que el Conquistador, en carta dirigida a los araneses desde Montpellier, les agradeciese el que “no quisieran aceptar otro señor que a él”, y como signo de gratitud les rebajó el subsidio que les había pedido de 15 000 sueldos morlais a 11 000. En segundo lugar, les confió la defensa del valle de Bohí, en la Ribagorza oriental, a través del puerto de Caldes, contra los señores de Erill, que se sumaban a las revueltas nobiliarias al norte de Cataluña. Jaime I, a la vista de las fidelidades apuntadas, dispuso que en ningún caso el valle de Arán debía separarse del reino de la Corona de Aragón y dictó normas para su integración, como eran que el valle quedase integrado en la “junta de Ribagorza y en el área monetaria del sueldo jaqués y el que los araneses pudieran transitar libremente por el resto de la Corona de Aragón”.

Jaime I se decidió un día a visitar personalmente el valle de Arán. Era el año 1265. Salió de Lérida el 15 de julio y llegó a San Andrés del Barrabés el día 20, donde fue recibido por el canónigo de Roda Poncio de Aguinaliu, que ostentaba entonces el priorato de San Andrés del Barrabés, a quien el rey manifestó que después de haber recorrido todos sus dominios solo le quedaba por visitar el valle de Arán.
Hasta el día 23 no llegó a Viella y los dos días de su estancia en San Andrés sirvieron al rey para hacer saber a los del valle de su llegada. Estos le prepararon un recibimiento apoteósico. Nombraron a tres comisionados, que se trasladaron a Senet, al lado sur del puerto de Viella, para dar la bienvenida al monarca y prestarle juramento en nombre de todo el valle. Pasado el puerto, el recibimiento en Viella fue caluroso. Más de 500 personas cantando y bailando al son de tambores vitoreaban a Jaime I. En la manifestación figuraba una procesión de sacerdotes y clérigos portando vestimentas y ornamentación sagrada.

Bajó luego al pueblo de Les, cuyo señor, Auger de Les, era favorable a la anexión del valle a Francia y acaudillaba un partido aranés de tendencia francófila. Pero ante la persona del rey y a su pregunta de por quién quería tener el castillo que regía contestó que por el rey de Aragón. Y Auger de Les ofreció una comida al rey en su castillo. A la vista de ello el rey ordenó a tres emisarios para que en su nombre y en el del señor del lugar escalaran la torre, desde donde vocearon tres veces el nombre de “¡Aragón!” mientras izaban allí el estandarte real”.

Daniel Vallés Turmo, 20 de febrero de 2016